Ya era hora de hacer una reseña de este álbum, más vale tarde que nunca, ¿no?, y no es que no hayamos podido escucharlo, sino que desde un comienzo sabíamos que se trataba de esos discos deben ser oídos por primera vez de corrido, en parlantes y con la persiana baja tirados en la cama, de esos discos que hay que escuchar e interpretar una y otra vez para sacarle todo el jugo, entenderlo en una primera escucha sería como jugar varios partidos de ajedrez al mismo tiempo.

El trabajo en cuestión fue publicado el pasado 23 de noviembre de 2018, consta de 9 temas que en total suman 27 minutos, 6 de ellos producidos por 808GOD  y los 3 restantes por ZoneNies y Noyse Sistem mientras que las etapas técnicas de grabación, mezcla y mastering, es decir, la idea sonora, estuvo a cargo de los oídos de 808GOD. Antes de salir ya contaba con 3 vídeos: “Estuve ahí” publicado en mayo, “Who´s Back” en julio y “Hábil” en octubre. Además de esto, 3 semanas después del lanzamiento del disco fue publicada una Live Session donde Acru y 808 interpretan los temas “Agustin” y “Energy” y te dan una idea de como seria verlos en vivo.

Letras, principios, realidad, flow, voces, ritmos, armonías y diálogos forman parte de una mezcla que obedece a un concepto general. En la era de los singles y de los videoclips estrenados religiosamente una vez por mes, los discos parecen ser una mera formalidad de agrupar varios tracks bajo una tapa. Este no es el caso de Anonimato, acá todos los temas se relacionan entre sí y forman parte de un ambiente definido, tal es así que han decidido no incluir el tema Hattori Hanzo que en complicidad con un ritmo de Dj Pela y los scratches de Dj Destroy fue publicado en abril del 2018 y ,aunque fue parte del principio y el principal disparador del proyecto, ”no iba con el clima “oscuro” que tenía el álbum”. Todo esto nos da una idea de cual es la aproximación de los artistas con respecto al trabajo: La obra y su idea general por sobre el ego, la fama y por sobre los créditos, incluso si eso implica el anonimato. Imagínense que fuéramos músicos, nos juntamos a zapar y al cabo de unas horas nos encontrásemos todos aportando en una misma sincronía, ¿Quién en su sano juicio podría interrumpir y reclamar esa vibra como su propiedad?

Vamos a desmenuzar el trabajo en tres ejes y analizarlos por separado:

– La primera impresión la de la tapa, donde aparece la cara de Agustín, símbolo de su identidad, saliendo de agua negra que representa tanto la ambientación oscura del proyecto como la idea de salir a la superficie como quien se destaca del resto, la cara tiene una mirada que denota la seriedad mientras que una mano de hombre del tamaño de su cara parece agarrarla y empujarla de vuelta para donde vino.

– En cuanto al sonido nos encontramos con bombos con mucha pegada, acordes oscuros, trucos de segundas voces que amplían el registro del rapero, algunas vienen con tonos alterados digitalmente, la instrumentación está elegida para provocar tensión y usualmente es opaca y se ubica en segundo plano y opaca. Por último, para acentuar el fluir de Acru, las baterías suelen tener en los versos hihats que marcan las corcheas logrando un colchón métrico.

– Por último, con respecto a la lírica, empieza con la frase “quise rapear y me volví un artesano”, que nos habla del progreso y expansión de un freestyler que se vuelve un artista, aparece también la bandera de la autogestión que con esfuerzo se opone a “estar a la venta”. Sus rimas son libres, crudas, tienen una fe ciega y una actitud siempre activa, tiene siempre presente a la familia, cada vez que menciona a la madre y cada vez que habla en primera persona del plural. Lo interesante es que elija transmitir valores tan luminosos con oscuridad e incluso rabia. es como si fuese un perro guardián defendiéndolos más que alguien es estuviese profesandolos. En este hilo de twitter encontramos lo que el nos cuenta deteniéndose a explicar tema por  tema: Twitter Acru

Para finalizar la nota cabe destacar y comentar que todo el trabajo fue encarnado el día 15 de diciembre cuando fue presentado en Beatflow bajo un sold out rotundo de un público que compró la entrada sin haber escuchado el disco, una clara demostración de cuánto se espera de Acru que deja en claro que representa una apuesta fuerte del panorama argentino y latinoamericano actual.

Por Santiago Sammartino

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