Allá por 2017, cuando Urbanse sacó su disco “Literal”, mientras escuchaba el tema “Buenosaifers” por primera vez, me quedó grabada la siguiente frase: “¿haces amigos con tu música? yo música con mis amigos”. Dentro de toda cultura hay un nicho, un núcleo, el famoso “circuito”, y es muy frecuente que artistas de este colaboren entre sí para promocionarse, pero el costo de esta costumbre se ve reflejado en la música, mientras menos conexión tengan los artistas entre sí peor va a ser el resultado final pero les valdrá más si funciona como difusión. Por eso es importante olvidarse por un segundo de las conveniencias personales  que nada tienen que ver con la música, la música debe funcionar como un fogón donde todos ponen su vibra para mantener esa llama.

Esto es exactamente lo que sucede con el disco que les traemos hoy: Áspero de Antares. Edgardo Maximiliano Insaurralde, rapero de 29 años oriundo de zona sur publicó su último disco el pasado 20 de Octubre. Se trata de un álbum de alrededor de 35 minutos que consta de 13 tracks incluidos el intro y el outro, producido y grabado enteramente por Fernando Ezequiel Garro alias Fiyo RFL en RFL Studio que incluso aporta como MC en un par de temas. También cuenta con colaboraciones con Diestro y Kelo sumando desde la lírica mientras que Dj Juaneke se encargó de los scratches y Mauricio Julián Della Vedova alias Mr. Zeise del arte de tapa.

Metiéndonos en lo que respecta a la lírica, en Áspero nos encontramos con la vista panorámica de Antares que se apoya tanto en nuestra sociedad como en nuestra cultura Hip Hop. Tiene un estilo que nunca había escuchado antes a decir verdad, que me gustaría apodar “flow gritón”: es como si cuando haya grabado lo haya hecho pensando en que iba a salir por los parlantes ya que parece estar cebando en cada verso al oyente tal como lo haría un host con su público, con esa polenta. Hay un montón de críticas en el disco, tal y como lo hay en todo el rap protesta, pero lo que tiene de distinto éste es que hay una marcada introspección, se nota que hay un proceso reflexivo que transforma lo negativo en positivo y lo transmite como cuando habla de “una tristeza sonriente” en el tema “Rumbos”. Por último cabe destacar que en uno de los temas entre rapeo y rapeo aparece un recurso que es siempre hermoso de escuchar y que incluso considero que se debería hacer mas, y es el de tomar un poema redactado por su autor tal como lo hicieron en el tema “implosión”, en el cual, entre rapeo y rapeo Mario Benedetti recita su poema “Utopías”.

En cuanto a lo musical, primero que nada hay que destacar los impecables scratches de DJ Juaneke con los cuales empieza el disco, luego Fiyo nos propone algo bien variado, en su mayoría batas de boombap que siempre juegan con algún violín y algún piano o samples chopeados. También, abre el abanico a otros estilos, formas y tempos que permiten albergar nuevos flows. Incluso, en el tema “Quiero” sucede una gran ironía cuando con una voz robotizada por el autotune se critica a la música comercial, un toque de gracia excelente. En rasgos generales lo más destacable de la música es que es bastante armónica, las notas concuerdan todas entre sí, coordinando y sin molestarse, y es algo que en un género que es bastante rítmico a veces se le da poca importancia, pero acá, esta respetado al milímetro. Hay una base en especial  que me gusto bastante del tema “Las Agujas del Reloj” que es alegre, melancólico y transmite una belleza digna de un beat de Nujabes

Antes de darle cierre a la nota me pareció muy importante destacar que Fiyo no solo hace de productor y beatmaker sino que también rapea en un par de temas. Sinceramente es la primera vez que lo veo y me parece genial que aquellos que ponen los andamios que llevan a las rimas hacia lo más alto posible se animen también a poner su voz, sus pensamientos y sus sentires no solo en la pista sino también sobre ella.

Ahora sí, como último para mencionar, como ya dije antes, el disco se nota que está hecho entre gente que es íntima entre sí, y de pronto se me ocurre pensar,  ¿qué sentido tiene juntarse con tus amigos a escabiar, salir a bailar una música comercial y terminar fisureando? Cuando en vez de eso, pienso.. ¿no sería más lindo el reunirse ante una placa de audio, una pc y dos parlantes, quizá tomando unas birras, tal vez fumando unas flores e invertir la noche en escuchar música, hasta conectar en la misma vibra que el otro para poder crearla y grabarla hasta que salga el sol?

Escucha Áspero acá

Conoce a Antares (@as.a.k.a.antares) & Fiyo (@fiyo_rfl)

Por Santiago Sammartino aka Samezo (@samezoooo)