“Uffff”. Onomatopeya perfecta para encuadrar un espectáculo increíble. Eso fue lo que vivimos la noche de domingo en el barrio de Abasto. Con su rap cargado de lírica y con una metralleta de palabras el Aldo conquisto Buenos Aires y llenó el coqueto Uniclub de flow cubano.

Noche fresca típica de mediados de julio. Un clima semi húmedo que permitía ciertas licencias a la hora de la vestimenta: Remera, buzo, campera y estamos. Agarramos la libreta, la lapicera y partimos rumbo a Guardia Vieja Nº 3360 para presenciar lo que a priori era una noche perfecta. Son raros los domingos de show, por un lado cerras tu fin de semana con todo y por el otro al terminar el espectáculo, te invade una especie de sabor amargo amigo de esos domingos pre jornada laboral. Luego de un corto viaje en subte y caminar por las oscuras calles que bordean al Abasto, llegamos a Uniclub que ya desde afuera daba muestras del hervidero que se vivía dentro. Nos acreditamos y nos dispusimos al cacheo para entrar en un mundo aparte, para entrar en el mundo del Aldeano, para ingresar por un rato a La Aldea. 

Por razones personales y pedimos disculpas de antemano por ello, llegamos al lugar cuando el reloj marcaba las 20.30 hs. razón por la cual, no estuvimos presentes en el show previo de Rayo Aka Big Buda, quién sin duda prendió fuego el ambiente con su potente flow “made in” Fiorito. Al ingresar ya el clima nos adelantaba como venía la cosa, ¡Uniclub estaba hasta las manos!. Sonaba Kamada y la gente con el puño arriba le metía fiesta al final del domingo.

Apenas pasadas las 21 hs. el sonido sucio de Buenos Aires empezó a sonar y Vazquez salió a escena con un power tremendo para terminar de aclimatar el lugar. A lo largo de 20 minutos, Jesús Vazquez hizo un repaso por sus tracks llegando con “Asesino” a su punto álgido. “Gracias Uniclub” dijo al despedirse algo que daba paso al plato fuerte de la noche.

Punto aparte para la cantidad de cubanos presentes ayer que le metieron su impronta a la noche cantando, bailando y hasta fumando unos puros. A puro grito le dieron pie al Aldo que sin dudas se sintió como en casa. El reloj marcaba las 21.35 hs. cuando Dave Carvajal puso a sonar la pista de “Voces” que marcaba el inicio del show. Las camperas ya estaban guardadas y el calor generaba un feedback increíble entre “artista – público/publico – artista”.

Uno tras otro fueron pasando los clásicos mezclados con los temas nuevos pertenecientes a “LULO” último disco de este enorme artista latinoamericano. El Al2 maneja el escenario como un/a nene/a maneja un celular. Sabe de tiempos, de momentos y de silencios. Sabe cuando disparar cada barra y entiende a la perfección lo que genera en el público. Así fue escupiendo ese flow ante cada bulla de los espectadores que disfrutaban cada segundo de lo brindado por el Aldo.

Yo no tiro, yo los estrujo y los retiro” reza una de sus rimas y luego de lo vivido en la noche de Uniclub no queda la menor duda que si lo agarras inspirado es mejor hacerse a un lado. Se puede decir que El Aldeano es un artista completo y que vive 24/7 produciendo, escribiendo, trabajando y eso se nota ante shows de este calibre. “Escribo para no deprimirme porque pienso mucho” dice luego y ante cada rima, ante cada track, la algarabía de los concurrentes iba en aumento.

Gracias hermanos, los amo” repetía ante cada canción así como la premisa de su patria libre, “que viva mi país, que viva mi patria, que viva Cuba libre” expresaba y el grito de todos los cubanos en el recinto retumbaba como una bomba. Desde “A veces” hasta “Es la aldea“, pasando por “Necesito decirte una cosa”, “El rap es guerra“, “Muchachones”, “Lulo“, este enorme rapero dio cátedra de rap en la noche de Uniclub.

Luego de aproximadamente una hora y media de show era hora de decir adiós y ante cada “Olé, olé, olé, olé, Aldo, Aldo” Uniclub rogaba por un rato más. “¿Seguimos?” preguntaba él, “síiii” respondía con furia el público y así se estiró un poco más una noche inigualable de rap, de Hip Hop y de música. “Ahora sí nos vamos, gracias por todo mis hermanos, los amo” esbozo Aldo y comenzó a sonar “Solo tú” para cerrar la velada con un track romántico al mejor estilo de Al2.

Así paso por Buenos Aires este gran rapero, gran artista que marco a fuego la infancia, la adolescencia y cualquier otra etapa de muchos amantes del rap. El Aldeano es sin dudas uno de esos Mc´s que donde quiera que vaya deja una huella. Sus canciones, su flow y su lírica lo pintan como un referente a nivel continental. Simplemente esperemos tenerlo pronto por nuestras tierras porque shows como estos son los que hacen crecer el rap nacional. Tenemos mucho que aprender de artistas de este tamaño y no hay mejor forma de hacerlo que compartiendo y presenciando eventos como estos. Desde ya agradecemos y felicitamos a HHB Producciones por hacer posible la velada y por apostar en momentos jodidos del país por recitales de este nivel.

Así le dijimos “hasta luego” al Aldeano y nos dispusimos a dejar el Uniclub en llamas para terminar un domingo de la mejor manera. Volvimos a casa repletos de música, repletos de rap, caminando por la oscura Guardia Vieja para perdernos finalmente en Agüero. Terminamos llenos de Hip Hop para enmarcar en nuestros recuerdos un show impresionante.

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)

Gracias a Tomás Salto y a todos los que integran HHB Producciones.