Todo, absolutamente todo, contaminado. Si bien nada tiene que ver una cosa con la otra, esa rivalidad existente entre los traperos de hoy y los youtubers que hacen ¿música? Manda hoy por hoy en todas las redes.

Que Duki, que Yao, que Modo Diablo, que Viral y la mar en coche, poco importa en el mundo del verdadero hip hop. Aun así no estaría escribiendo esto sino fuera porque hoy en día se confunde todo y en ese todo nos encontramos con esta pelea entre dos mundos totalmente opuestos que por alguna razón, comercial quizás, se unen.

Si realmente entendieran de que viene todo esto, esta estupidez, perdón pero no puedo llamarlo de otra forma, no tendría ningún peso en lo absoluto. Mientras la mayoría de los artistas (de los 4 elementos) siguen en su mundo, creando, produciendo, compitiendo y haciendo crecer la cultura. Estos mamotretos generan una pelea totalmente absurda y que nada tiene que ver con el mundo del rap y mucho menos de la doble H. Declaraciones picantes por redes sociales arrancaron lo que parecía ser una tontería adolescente pero ahora con los temas en youtube como bandera, se lanzan de un lado y de otro dardos que no hacen más que afectar, en mi opinión, a la música y en aumentar las cuentas bancarias de cada uno de los responsables de esta pelea.

La ecuación es simple, una reproducción tras otra hace de este “beef” un éxito comercial en sí mismo, ya que cada “canción” de estos personajes oscila entre las 2 y las 15 millones de reproducciones en You Tube, ¡Una verdadera locura! Si tenemos en cuenta el contenido de dichos temas. Triste.

Otra cosa que me llama poderosamente la atención es que un bando de esta pelea, no tiene nada que ver con el mundo rapper, ni trapper, ni nada. Este tal Yao Cabrera es un youtuber uruguayo, polémico y con muchísimos problemas en el mundo Influencer. Si ponemos la mirada en que este pibe, miembro de algo llamado “Viral Team”, intenta hacer canciones para pertenecer, porque le gusta la movida, estaría bien. No lo compartiría, pero estaría en todo su derecho de hacer lo que quisiera. Pero este no es el caso del patético Yao Cabrera, es que analizando los acontecimientos es evidente que este chico pertenece a las modas, fomenta las modas y se sube a la ola con tal de seguir facturando la máxima cantidad posible. 

Como vidriera de mi argumento me baso en que la pelea es con el trapero más escuchado del momento, que agotó un Gran Rex y que próximamente hará lo mismo en el Luna Park. Que la pelea de Viral sea versus Duki habla a las claras de esta intención de “colgarse” del que mas tiene para sacar un rédito de ello. Triste x 2.

En todas las notas de opinión trato de sacar a relucir los valores del hip hop. Jamás hubiese escrito esto sino me molestara, si no me hiciera ruido. Es que lo más importante es el mensaje que le llega a los pibes que no la tienen muy clara pese a pensar que sí. Chicos de 13, 14, 15, etc. se suman a esta disputa y salen a guerrear por redes sociales para algún bando y repito es la pelea más insólita que pueda existir porque desde el vamos nada tienen que ver los trapperos con los youtubers, o al menos, yo tengo la idea de que no. Es como que se pelen con fervor los raperos con los heladeros. Perdonen el ejemplo estúpido que pongo pero es netamente para graficar esta idiotez.

Para intentar darle un cierre un tanto lógico a esta columna me replanteo las maneras que tenemos de comunicar, las formas en las que vemos y en este caso escuchamos las cosas. Una guerra virtual de pendejos totalmente superficiales que ensucian con su mierda adolescente años y años de esfuerzo. Así se viene este 2018, con youtubers haciendo música y en donde una reproducción califica si tu contenido es bueno o no. Pobre “Kaos y Armonía” del chino Orion entonces, pobre el mundo del buen rap ese que nunca pierde la esencia. Yo, mientras tanto, prefiero seguir caminando por esta vereda sin tantos “likes” pero con un mensaje que traspasa barreras mentales.

Por Kevin Dirienso Poter