Paso la fiebre del festival más careta (¿?) de la historia de la música y volvió todo a la normalidad. Desde el 2014 a esta parte, el Lollapalooza inunda todos los medios maistream del país y a cambio de favores los llena de publicidad. Entradas de protocolo, acreditaciones a mansalva, un sin fin de premios, sorteos y todo ese barullo comercial donde el under, el verdadero, el que es esencial en la música, queda relegado. 

Decir que el Lollapalooza es el festival más grande que tenemos hoy en día en nuestro país es caer en lo obvio pero aún así intentaré mostrar algo que no se ve y tratar de sacar a relucir la bandera de la minoría que no tiene ni voz ni voto desde hace 6 años a esta parte. El mundo periodístico o de los medios de comunicación siempre se caracterizo por la fallutez y el amiguismo, así lo demuestran día a día todas las multinacionales que organizan eventos de este tipo. ¿Qué pasa con el under? No existimos o parecemos no existir para esta gente.

Desde la edición del año 2017 y como lo hemos manifestado en algunas notas (esas que te piden que hagas para tener 1 acreditación) el Hip Hop como movimiento cultural, ha tenido gran injerencia en las grillas de los diversos días que dura el festival, entonces, ¿Por qué no hay acreditaciones para ningún medio especializado en la materia? ¿Qué puede saber y con todo el respeto del mundo Santi Maratea y su programa de Radio Vorterix sobre la doble H? No entiendo porque no le dan lugar a todos, si espacio sobra. La respuesta es simple y no hace falta hacerla demasiado extensa. El under no vende, en este caso Revista Flow, para el Lollapalooza no es nada. No hay nada redituable en un medio como este para las marcas que auspician y para quienes organizan el festival. Queda claro entonces, que no se trata de capacidad sino de negocio, de marketing y eso molesta.

Así esta la música hoy en día, así esta el mercado y eso es triste. Lo escribo enojado, luego de hablar con mi compañero Santiago Samezo. Desde la edición pasada, hemos intentado conseguir 1 acreditación para cubrir las jornadas del, como dijimos, festival más grande en materia musical que se vive en Argentina. Pero ¿saben qué?, que la * como diría el Diego. Así como siempre decimos que la cultura no debe venderse, nosotros tampoco y nos cansamos de bajarnos los lompas, mandar mails, seguir las instrucciones que nos envían desde el “Departamento de prensa del Lollapalooza” para tener la posibilidad de hacer nuestro trabajo, ese que para los peces gordos no vale nada.

Aclaro desde ya, que esto no va en contra de los artistas, de los Mcs o de las agrupaciones que forman parte del Lolla, al contrario, a modo personal, me encanta y me pone muy contento que el Hip Hop tenga cada vez más preponderancia edición tras edición. Esto va porque el underground, pese a ser underground, merece una oportunidad y así como los artistas pelean por ese lugar de reconocimiento un poco más masivo, nosotros como medio también. Creemos y creo fervientemente que a los medios de comunicación argentinos que dedican su contenido al Hip Hop no les falta nada a comparación de esos que si tienen la posibilidad de año tras año alzarse con una o varias acreditaciones de prensa. El underground de la musica y del periodismo merecen un lugar, merecen una oportunidad y eso es, justamente, lo que desde el Lollapalooza no otorgan.

Para cerrar me quedo con lo importante y es que Argentina hoy se encuentra atravesando un crecimiento notorio en materia publico y exposición de Hip Hop. Eventos como los que realizan todos los fines de semana los chicos de Fuera de Limite en el Centro Cultural Recoleta o la incorporación de artistas relacionados a la cultura en las grillas de los eventos como los del Lollapalooza son claras muestras de esa exposición. ¿Ustedes que piensan? ¿Para los organizadores del Lolla, el under no existe?.

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)