Ya pasó más de un año desde la última vez que lo vimos a Randito sobre el mismo escenario, subirse a esas tablas no es tan fácil como parece, no por lo menos para un cubano, un rapero y un emigrante. Y es que dentro de este bloqueo inútil que le hacen los poderosos a la isla del caribe, la política migratoria Argentina exige un visado, un simple sticker en su pasaporte que dice que es legal por 60 días y a los 61 ya no tiene derechos. Ese papelito no es un trámite simple, hay que presentar documentación, partidas de nacimiento legalizadas y una carta de invitación del país de destino. Fue, seguramente, engorroso traerlo a tocar, y es por eso, que quería empezar esta nota felicitando a BNS producciones, con DJ Destroy a la cabeza.

Tanto esfuerzo, tanto esfuerzo, y justo el día de la fecha cae la Superfinal que nadie se quería perder, para colmo hinchas de River agredieron al micro de Boca y hasta el momento parece que se postergaba el partido solapándose con el evento, en medio de la duda le preguntamos a la producción: “¿Se hace? ¿No se hace? es todo un lío de horarios con esto del partido”, a lo que me responden “y eso que tiene que ver” seguido de un “ESTO ES RAP”, y ahí quedo demasiado claro qué importaba y que no esa noche… “Hay que darle aplausos en efectivo” me dijo un amigo.

Al final el partido se suspendió, la calle estaba un poco caldeada y por eso nos refugiamos en Beatflow, como la última vez, la cita era a las 9 y llegamos puntuales, el local ya estaba un 70% lleno, arriba, en el VIP, Rxnde, con extrema paciencia, termina de recibir uno por uno a quienes habían pagado el meet. Mientras esto sucede sale al escenario el host de la noche, Federico, el barbero mas rapero de Argentina, quien presenta a Yema Ice, raper oriundo de isla Margarita, Venezuela, que lleva puesta una remera de Militantes del Climax.

Yema se hace dueño del escenario y empiezan a vislumbrar las primeras rimas, DJ Pharuk está en los platos, pinchando la instrumental del tema de Nas, “One Mic”. Con una poesía bien medida, el venezolano va jugando con los colores otorgando uno a cada matiz de la vida, con sus detalles denota realidad, le canta al barrio y sin perder el groove abusa de las punchlines para encender al público que ya estaba casi lleno. Luego de 20 minutos, termina con un tema que toca de cerca a su país y a la inmigración, con amor a América latina y dedicatoria a Bolívar, “Ajeno” , un track que empieza con Eduardo Galeano diciendo “América Latina, en general, ha estado trabajando para el desarrollo ajeno”. Una bandera venezolana se agita en primera fila y un escalofrío nos recorre de punta a punta.

Una vez finalizado, Pharuk le cede las Technics a DJ Destroy, vuelve el host y luego de una mención especial a la situación difícil que hoy vive Latinoamérica, canta un par de temas suyos y le cede la posta a Urbanse, quien comienza cantando temas de su último discazo, “Literal”. De pronto, sin que nadie lo previera, entre tema y tema se tira un freestyle con un nivel de que pareciera que hubiese estado practicándolo toda la semana, pero no, claramente creaba in situ. Poco a poco el show empezó a retroceder en el tiempo hasta que llegó a los clásicos de La Conecta, tocó un par en los que él participó, y nos dejó ansiosos de poder ir a ver a la crew toda junta el 16 de diciembre en Palermo. Luego de 20/25 minutos José, terminó sonando como a él le gusta: “oscuro y sucio como el barrio donde creci”.

Vuelve Fede y llama, citandolo, a “un gran escritor” mientras, cual arqueros en una tanda de penales, cambian nuevamente Destroy y Pharuk. Se trata de Orion XL, también conocido como “el Chino” para los amigos. El platense toca los temas de su disco Kaos & Armonía, discazo que saco en 2016 y que es realmente una belleza literaria. Entre tema y tema, dio lugar, en una primera oportunidad a expresar el repudios por los incidentes sufridos por la CTEP y exigir justicia por el militante Rodolfo Orellana, asesinado presuntamente a manos de las fuerzas policiales a fines de la semana pasada. En un segundo interludio, el chino invito a que se suba al escenario a un pibe de su barrio, El Flaco Brian, quien seguramente jamás se olvide de ese momento.

Y llegamos a la meta final Dj Pharuk le devuelve los guantes a Destroy, el clima está expectante, hay remeras de frases de rxnde paseando por ahí, está la bandera de Venezuela, hay otra de Uruguay, si le sumamos al rapero cubano, y el DJ colombiano, creo que que se podría decir que se sentía un gustito a la patria grande.

Once menos diez, el público ya estaba impaciente y coreaba “Randy, Randy” y Acozta entra con una acapela hermosa bailando las sílabas en el aire. La primera explosión de la noche surge cuando toca “Baúl de los recuerdos”, el lugar parece una célula, hay una suerte de conciencia colectiva, y un líder que parece ser un boxeador en un cuadrilátero, pero que pega con palabras que van como patada al pecho, quizá incluso más fuerte de lo que sería una trompada. Cuando ya estaba todo el público activado, el rapero decidió romper la barrera jerárquica que representa el escenario y baja con el público a cantar, sobra decir que todo terminó en quilombo y celulares por doquier filmando a los saltarines. En un momento de descanso en el medio del show el cubano empezó a hablar de lo estúpido que es una visa para ir de un lado de la línea hacia el otro y de la discriminación que tiene que sufrir por encajar en los falsos estereotipos de la delincuencia. Sigue el concierto, los pelos se le erizan a toda la sala cuando por el parlante suena la voz del Chamo Gonzalez cantando su parte del tema Juicio en el que colabora con el cubano. Continuó el show tocando su repertorio de temas clásicos. Si bien Rxnde sacó un disco hace muy poco, titulado “Que Bolá Asere”, no hubo tanto de su último material puesto que se trata de un disco de 15 temas de los cuales 11 son feats, y es realmente para pensar, porque, claramente es un disco complicado de hacer en vivo, pero, ¿Cuántas alianzas caben en ese tracklist? ¿Cuántos países entraron allí? ¿Cuántas personas conocieron nuevos artistas a partir de esta comunión en un solo álbum?. La alianza que corresponde a la Argentina está representada por Urbanse, y , dada la casualidad no casual, de que estaban los dos en el mismo lugar y en el mismo momento, así que  pudimos disfrutar del dueto cantando “Construchendo” con scratches del colombiano Destroy. En un segundo descanso Acozta aprovecha para sacarse otro puñal del pecho para hablar de su familia, que sigue allá en La Habana, lamentablemente oprimida hace rato, claramente los extraña, pero él parece ser un migrante de pura cepa, que se va a buscar la oportunidad que sea, porque según lo ve él: “Todos somos del mismo barrio”.

Y así, después de un par de temas se despidió, pero no sin antes mostrar el tatuaje que se había hecho con la fecha de su primer recital en nuestro país. El público se volvió loco con tal gesto, Argentina lo quiere desde antes que haya venido y es un placer poder verlo, cada complicación y palo en la rueda valió su pena, y,  al fin y al cabo, esa es una forma de burlarse del sistema. Ahora solo nos queda decidir cómo sigue la noche, puede ser ir a tomar algo, ir a comer algo, ir a dormir para los cansados, o, como hicieron unos verdaderos hiphoperos por ahí, sacar las latas que guardaron en el guardarropa y salir a plaguear la ciudad de tags.

Por Santiago Samezo

@samezo.docx

Fotos: Thiago Donato

@akathiago