Si bien no hay una definición consensuada que lo distinga, un álbum puede considerarse tanto como un disco o como una mixtape. La diferencia reside básicamente en la composición de sus tracks. Podemos discriminar dos tipos de temas: los que tienen un eje y un mensaje definido y los que divagan por los pensamientos del artista. No hay mejor ni peor, los dos tipos tienen su función. La belleza particular de los temas “sin eje” es que se disparan frases para todos lados con un hilo definido o no y a cada nueva oración el rapero o la rapera se definen de a poco a sí mismos, ideológica y sentimentalmente. A veces nos olvidamos la importancia de encontrarnos en el arte (cual fuere) y de su función terapéutica de entendernos. Como dice Nach en su tema Manifiesto: “Solo ante el papel puedo eliminar tensión, el me entiende y no me cobra 80 euros por sesión”. Apuesto que a Freud le encantarían los mixtapes mucho más que los discos. 

Hoy traemos el último trabajo de Milton (@27z7_m). Milton es un rapero, beatmaker, productor proveniente de Ituzaingo/Castelar, también es el creador de Tres Rombos Tres, el homestudio que precisamente está en su casa donde graba artistas y cocina sus beats. El proyecto se titula Maires, fue publicado el pasado 2 de junio en el canal de Youtube de “Tres Rombos Tres” y dura un poquito más de media hora. Consta de 10 tracks, una intro y 9 temas, entre los cuales encontramos colabos con J-ko, Oriental y Stepario . Las partes técnicas estuvieron a cargo de Damian Gagliardi en la grabación y la mezcla; y de la masterización de Pablo Nelken, todo en Estudio Kenobi.

El arte de tapa estuvo a cargo de Florencia Spinelli. Juzgando al libro por la portada ya nos damos una idea de lo que pinta el panorama. El título y el autor están en dos esquinas enfrentadas, para no molestar a la escena. Es predominante un fondo negro, y si bien no hay indicio de que haya pisos o paredes, todo se transforma en una habitación al haber una pequeña ventana en el centro corrida un poco hacia la derecha, ese pequeño detalle de que no esté enfocada en el centro también acentúa la idea de que se trata de una habitación a oscuras, de otro modo hubiese parecido simplemente una ventana chica en un grueso marco negro. No se llega a ver muy bien que hay detrás de esos vidrios, parecería ser que hay un par de edificios dados vuelta, de todas formas la incógnita presta un poco a la imaginación. ¿Qué nos dice todo esto? Bueno, si bien la sensación es de estar viendo dentro de la cabeza del artista no parece ser algo introspectivo, todo lo contrario, porque la ventana deja en claro que se está viendo hacia fuera. Aún si lo que hubiese detrás de la ventana fuera El Jardín de las Delicias o el Infierno de Dante, todo está completamente condicionado por desde donde sale la mirada: el cuarto completamente a oscuras sugiere negatividad, encierro, vacío, sombra, una actitud pasiva ante la inconformidad, quizá desganada y sobre todo, una completa ruptura entre el mundo interno y el externo como un todo, estar en paralelo de lo que hay afuera

Yendo al mundo sonoro, hay una fórmula que se repite en casi todo el disco: sample opaco y misterioso, caja suave y bombo grave. La bata mantiene más que nada el ritmo, sin robarse el protagonismo repiqueteando. La mezcla tiende a recortar los agudos y darle energía a las zonas más graves que representan el cuerpo, esté, bien acentuado, da la sensación de una profundidad honda, falta de brillo, opaca y proveniente de un fondo, ese cuarto oscuro del que hablábamos en la portada. En contracara también hay un uso interesante de los agudos más altos, dependiendo lo que pida la canción nos encontramos con chirridos chillones para cuando se necesita ser más tensionante y flautas, teclas o un sinte west coast para cuando se necesita ser más amable, quizá esos agudos representen a la ventana. El rapeo de Milton, en grandes rasgos, hace juegos de palabras con rimas consecutivas que van zapateando la métrica más que jugar a estructuras de premisas y punchlines.

En cuanto a las letras, como dijimos los temas no tienen un eje temático definido, pescando detalles y recurrencias se nota un gran amor hacia el Hip Hop: “Al rap lo trato como Paco de Lucía a la guitarra” dice en Reflejo Involuntario. Y es por eso también se posa en contra de quienes “escriben pero no transmiten” cuando dice en Régimen: “No quiero tu fama, solo quiero rapear”. En su crítica además apunta hacia la generación visual:  “Clips no me definen ni lo harían”, “pobres los que piensan que todo es un envase”, dice. También se planta en contra del sistema y con una fuerte posición social: a favor del aborto, en contra de agrotóxicos, con las venas abiertas y en contra del “pan y circo” cuando sentencia: “El fútbol es un robo y vos lo consumís, el gobierno cierra escuelas cuando el cambio está ahí”. Quizá sea este mismo análisis social el que lo recluye en su cuarto oscuro ya que se refiere a la sociedad como “tumultos en los que prefiero quedarme afuera”. Ese “afuera”, está bien descrito en el tema No somos números con Stepa donde hablan a dúo de las “sombras en la búsqueda de ver de otros ángulos”, “no hay stop en el cráneo” se lamentan. De todas formas, con gran sabiduría Milton nos da un poco de respiro mental cuando dice en Régimen:  “No se si es lógico dejar todo a la lógica” 

En síntesis, un disco para salirse de uno por un rato, aunque cueste, para meterse, como un psicólogo que contempla la vista del mundo según Milton desde su cuarto oscuro con su ventana diminuta. Quien quiera asomarse este 23 de agosto Tres Rombos Tres organiza “Son de Raps”, un evento fijo de rotación de mcs que contará esta vuelta con Jai 314 y Emcikre. La cita es a las 22hs en el Bar Flashback, que queda en Cnel. Pablo Zufriategui al 685, en el partido bonaerense de Ituzaingó, nuestro colega Stepario va a estar abriendo el espectáculo presentando “Fondo”, su último álbum que hemos reseñado en el último mes. Por último, comentar que el próximo 20 de agosto Milton estará publicando una beattape, una recopilación de instrumentales de distintos estilos pensadas para relajar y que además, son de uso libre. De todas formas desde acá siempre alentamos a que se le pague lo que se mere el trabajo del beatmaker que de los créditos no se come. Estense atentos a las redes, desde ya suponemos que va a estar interesante.

 

Por Santiago Sammartino (@samezoooo)