Que si Macri, que si Cristina, Massa que va pa un lado, pal otro y Lavagna como opción, en chancletas, pero opción al fin. Muchas razones para decir basta y patear el tablero, ese que el sistema nos impone. Año electoral, momento de mentiras, promesas (falsas por cierto) y un millón de manotazos de ahogado para “convencerte” de votar por tal o cual candidato. Bolsas con comida que duran un suspiro y muchas obras pedidas por necesidad hace años pero que por arte de magia logran ser realizadas en días. Todo eso trae el 2019 y el Hip Hop ¿Qué?.

Según dicen los que saben la política es un quehacer ordenado al bien común y aunque suene loco, nuestro país se transformaría en una potencia latina si ese “bien común” fuera representado y defendido a capa y espada. Algo que no sucede y a las claras está. Los políticos son ricos y viven de nosotros durante toda su vida, de concejal a intendente, de Intendente a Gobernador, de Gobernador a Presidente, de Presidente a Senador, de Senador a Intendente y así podemos estar horas, días, meses. Pero, ¿Qué pasa con el Hip Hop? Siempre y le guste a quien no le guste, la cultura estuvo relacionada con la política. El Hip Hop es apartidario y crítico del poder, sus fallas y sus mentiras. En cierto punto, con el rap como punta de lanza, la cultura se lanza contra el sistema y sus formas de opresión y es la voz de los que no tienen voz, pero repito la pregunta, ¿Qué pasa con el Hip Hop?.

Durante los últimos años y bajo la gestión MM, la clase media y sobre todo la clase baja ha sido perjudicada sistemáticamente por un gobierno con claras intenciones de favorecer a los que más tienen sin tener ningún tipo de miramientos contra esos que mueven la economía del país. Las pymes cierran, los comerciantes dicen basta y los millones de argentinos quedamos atónitos ante la continua falta de empatía de los políticos. En este caso, el Hip Hop fue utilizado como carta de prueba y de acercamiento con la gente. Auspicios a eventos, organización de talleres, fechas y demás actividades, ponderan a la cultura como un as bajo la manga para el gobierno de los globitos amarillos y falta de inteligencia. Si nos ponemos a pensar mirando hacia el positivismo, está genial que se le brinden estructuras y oportunidades a la cultura, ahora ¿para ayudar de verdad o para hacer política?

Hoy en día, hablando de rap y sin generalizar, son muy pocos los Mc´s que portan esa voz contestataria propia del movimiento y no pierden el eje en ser los representantes de muchos dentro de la cultura. Lejos estoy de juzgar a quienes no piensan igual, al contrario. Aún así sigo pensando que a la doble H le falta una postura política respecto a todo lo que sucede en Argentina que es mucho. Como dije antes, la situación o la pantalla de ayuda, no debe correr de eje todo eso que culturalmente representa el Hip Hop en la sociedad. Son justamente todas esas cosas que están pasando en nuestro país que no salen en las noticias, las que el rap debe manifestar, criticar, juzgar y desde donde se marca una posición al respecto. Creo fervorosamente, que la doble H no puede ser gris, como alguna vez dijo Maradona “blanco o negro, gris jamás”. Estar en el medio, es estar en ningún lado y lejos de polemizar, muchos artistas parecen estar ahí, en el centro, esperando algo para ver donde se paran. Diferencias de opinión, de posturas y de conceptos habrá siempre y eso es lo que mantiene el movimiento en el mundo y por ende, en nuestro país. Pero esperar agazapados para elegir a conveniencia no hace más que desnudar la desunión que existe en el ámbito nacional.

“La cultura que supo dar lugar a un movimiento contestatario, hoy parece ser un camino o un trampolin para alcanzar la fama y el éxito. De los proyectos colectivos pasamos a los proyectos individuales; de la defensa de la independencia creativa pasamos a las compañías discográficas y los sponsors manejando las carreras artísticas. Estamos en la creación de “rockstars” que muestran sus vidas lujosas como si ese fuese el único valor a rescatar” dice Federico Quintana con un tono crítico acerca de una realidad que está en el aire. Muchas cosas pasan a nivel político y social en nuestro país y dentro de ese cóctel, el Hip Hop, debería ser una de las tantas formas de manifestación, algo que no estaría sucediendo, o al menos, no con la fuerza que correspondería ante causas como, por ejemplo, la igualdad entre mujeres y hombres

Así se vislumbra, en principio, una actualidad alejada de las polémicas y más inmersa en ser “políticamente correctos”. Repito el concepto de no generalizar, pero es sumamente necesario que en un año como este y en la situación en la que se encuentra el país, sea el Hip Hop la puerta de entrada y funcione como plataforma para plantear desde sus enormes vetas artísticas, el disconformismo con el mundo burocrático y político de Argentina.

Así nació, de esa forma se gestó la doble H y creo que quienes nos sentimos parte somos responsables de cuidarlo, difundirlo y mejorarlo para lograr del Hip Hop su mejor versión, que no solo es música, baile y pintura.

#hagamosviralelhiphop

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)