Hace poco menos de un año, inmerso en el análisis del Hip Hop en Argentina, escribí una nota titulada “La profesionalización, esa materia pendiente” (Léela acá) donde describo lo que para mi es una realidad. No es necesario generalizar, porque entraríamos en un sendero peligroso. Muchos artistas de nuestro país son profesionales e intentan darlo todo con sus recursos para superarse producción tras producción, ¿pero que pasa con ese todo que hace del Hip Hop un movimiento enorme?

Generalmente, una persona cuando se sumerge a un proyecto o cuando decide apostar por su carrera, lo hace desde lo mejor de sí. Si hablamos sobre un Mc, estoy seguro que intenta por todos los medios que sus trabajos sean buenos, se ocupa de que el sonido sea el deseado, que sus tracks tengan su impronta y que lo audiovisual acompañe de la mejor forma todo lo generado en el estudio.  En este contexto podemos decir que estamos viviendo un gran momento para desarrollar buenas producciones. Muchos editores, beatmakers, productores están sueltos por ahí ofreciendo sus servicios de, cada día, mayor calidad para poner a la altura al genero y eso genera un avance lo que en mi caso llamo “madurez artística”.

Es importante entender que podes ser profesional siendo underground y que ese cliché absurdo de que ser underground significa no ser competente no corre más. Argentina es un país jodido donde es complicado llevar a cabo grandes producciones debido a los altos costos y a la poca rentabilidad que hoy por hoy tiene el rap a nivel mainstream. Si bien es cierto que estos años todo se encuentra más visibilizado y que dicha visibilidad genera más trabajos, más ingresos, más promociones, no alcanza aún para “independizarse” por completo como una industria tales como lo son el rock, el pop y todo esos géneros “comerciales”.

Es raro y en mi caso inentendible lo que ha manifestado Kase O y como ha rapeado Lil Supa y que es una realidad irrefutable, “el rap no suena en la radio” y eso representa de cuerpo entero lo que sucede. No entiendo porque no es rentable un track de Orion o de Nucleo en la radio y si lo son esos traps sin ningún sentido lírico. Seguramente algún beneficio tiene o les genera a las disqueras y a los medios masivos de comunicación que repiten hasta el hartazgo las canciones y que casi como un virus se te insertan en tu tarareo diario. La pregunta es ¿por qué? Cual es la razón por la cual el rap no es beneficioso a niveles de distribución y de producciones a gran escala y de esa pregunta surge una consecuencia que no hace más que enorgullecer a quien les escribe. En mi caso me gusta que con un laburo silencioso y sin ningún tipo de ayuda de grandes contratos publicitarios, los artistas nacionales produzcan contenidos impresionantes y que nada tienen que envidiarles a esos que sin saber de música llenan un estadio porque la radio repite 1 millon de veces su tema. Me gusta eso pero me gustaría más aún que se los reconozca como  merecen, que el rap que escupen sea escuchado por millones y que tengan, como ameritan, una plataforma que los ayude a generar más audiencia. Si el producto que generan es excelente porque no llegan al mismo nivel que los que hacen basura comercial. Si la industria no viene, hay que buscarla y si no se encuentra, hay que generarla desde el epicentro mismo del Hip Hop.

Aún sigo creyendo que estamos a años luz de Chile. Ellos cambiaron el enfoque, hicieron de una cultura importada, una cultura totalmente nacional. El Hip Hop de los cabros es único y distintivo, lograron insertar su identidad sudamericana, mapuche en una cultura norteamericana de una manera extraordinaria. En nuestro país estamos lejos de eso, lejos de insertar nuestras raíces y seguiremos estando lejos mientras muchos sigan rapeando como centroamericanos o copiando términos que nada tienen que ver con la Argentina.

Entonces ¿Qué falta, qué sigue faltando para que el Hip Hop argentino sea un movimiento repleto de profesionales? No hablo solo de artistas sino de un todo que va junto con los artistas. Falta escuela, falta unión, inversión, falta un proyecto estructural que genere, justamente, estructuras de trabajo dentro de una cultura carente de las mismas. Hoy por hoy hay muchas personas laburando por la doble H y para ella, pero, a mi entender, por separado, sin una visión global de lo que puede llegar a ser nuestro país a nivel mundial en materia HH. Estoy convencido que sobran artistas de primer nivel, productores impresionantes, beatmakers increíbles, graffiteros de puta madre, bboys y bgirls que la rompen, Djs que te hacen mover aunque no quieras y hay muchos medios hablando y dedicando contenido a la cultura. También hay marcas que nacieron para alimentar el estilo. La doble H es una cultura que posee una estética reconocible a todo nivel y que puede ser aprovechada para explotar el todo que aun no explotó.

¿Vos que pensas? ¿Lograremos como conjunto consolidar el Hip Hop nacional a nivel país?

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)