Luego de presentarse hace menos de un mes en el marco del festival Juventud Urbana del municipio de Lomas de Zamora, la mítica banda de rap argento, La Coneccion Real estuvo en el aire de nuevo, compuesta hoy en día por Nucleo aka TintaSucia, Urbanse, Tortu aka O.D.D.M, Fianru, Frane, Dj Destroy y Mpdhela hizo su segundo show después de muchos años sin pisar un escenario juntos, el lugar de reunión elegido fue Palermo Club y Revista Flow estuvo presente para contarlo.

Aún sin nuevas novedades después del Mixtape Vol. 2 lanzado en 2013, nos esperamos una noche larga, luego de alrededor de 10 años desde sus inicios, para contar solo el aporte en materia discográfica de estos siete artistas tendríamos que pedir prestadas un par de manos, e incluso eso solo sería ver la punta del iceberg. 

Esta nota comienza una semana antes del evento, cuando la campanita de YouTube sonó en medio de un domingo de esos de maratón de Simpsons, se trataba de un nuevo vídeo del canal del Triangulo Estudio, que aunque siempre anda activo, esta vez se venia con algo nuevo, era un vídeo de La Coneccion Real después de años, si bien sabíamos que se habían juntado e iban a presentarse el próximo domingo, no teníamos una idea certera de cuan serio volvía el proyecto, y esto lo confirmo.

Irónicamente en la publicidad previa al vídeo se coló un videoclip plástico del lado más estrictamente comercial del trap argentino, unos de esos que pagan publicidad para llegar al millón de visitas… y después se jactan de tener un millón de visitas. Esta situación casual nos dio toda una perspectiva general de lo que estaba pasando: Luego del boom freestyler de los últimos años, la cultura se catapultó tan rápido hacia el mainstream que no tuvo el tiempo de cocción necesario para conservar sus valores y cimientos, pero como el dicho dice: “siempre que llovió paró”, y abajo de un techito estaba esperando la conecta preparándose para el Showtime”. Y no solo eso, tan solo tres días después salió Lejos, otro corte audiovisual que al igual que primero, sentencia que el grupo está de vuelta y más firme que nunca mientras se turnan la palabra para rapear ante la cámara con el resto de los integrantes siempre afirmando con la nuca detrás. A pocos días del show el hype ya andaba por las nubes, pero esto nada tenía que ver con esa jerga del marketing: “volvimos porque el rap lo pedía”, deja en claro el Tortu.

Llego el día, a eso de las 19:20 ya estamos por Plaza Italia, hacemos media cuadra por Borges y nos encontramos con Palermo Club, sin fila van entrando todos de a poco, algunos aprovechan que es de día para hacer una mini previa en la calle, los artistas están en los camarines que dan con ventana a la calle y cada tanto se los ve asomando la cabeza, tanteando qué es lo que pasa afuera y saludando. Ya adentro, más o menos la mitad del séquito ya está calentando los discos cervicales con la música de espera. Recién 8 y 20, comienza el meet ‘n greet y empezamos a ir especulando a que hora podría empezar.

En el lugar hay gente con remeras de la conecta por todos lados, con el escudo en el lado izquierdo del pecho como si fuera una casaca del 10. Antes de que todo empiece, sonaron un par de temas de Canserbero, la gente que lo extraña al venezolano paro la oreja inmediatamente con la primera “Mañana sera otro día”, luego le siguieron “Jeremías” y “Pensando en ti”, si uno hacía un paneo del lugar, podía ver que la mayoría de los labios estaban recitando el tema para sí, como rezando, incluso algunos lo hacían mirando al techo. Esa es la calidad de público que vino hoy.

Nueve menos cuarto termina la música, sube el host, y cual equipo de fútbol por la voz del estadio, llama a Mphela y a Destroy, las manos mágicas de la noche, que entre tornas y pads hacen la entrada en calor. Todo comienza con un show de scratches del colombiano, como era de esperar, como nos tiene acostumbrados, como lo hizo en la última bitmaster y cuando vino Randx Acozta. Mphela deja en claro que no solo es un gran beatmaker y pone las primeras rimas y los primeros punch de la jornada, si bien el público no estaba preparado para hacerle las segundas voces, las líneas contundentes van generando inevitablemente los primeros agites, tal cual como el Pela lo recita: “ganando el respeto de los que no conozco”.

9 y 10, termina Pela y empieza a sonar la intro de “No hay nada más”, todos se acercan al frente vallado y sacan sus celulares para documentar cuando el grupo entre a hacer el primer estribillo, pero,  para sorpresa de todos, suenan las voces pero no estaban en vivo, nos hicieron el amague y nos pusieron el mp3 del tema. Dejan sonar un par de temas más, entre ellos “Cual es tu pre$io”, siguen sin salir, ¿Será que se retraso el meet ‘n greet?, la gente estaba a punto de sacar el celular para revisar Twitter hasta que se acercan los 5 raperos al costado del escenario y 9 y 20 suenan las primeras notas: Increíblemente, aunque estaba fresca por haber salido hace una semana, los muchachos entran a copar el escenario cantando “Showtime”, y la audiencia se sabía hasta las comas…

El recital es un show íntegro, así como empezaron con un tema salido hace una semana luego continuaron con un tema del disco “Holocausto verbal” salido en 2009. Hay toda una historia escrita en estos últimos 10 años por eso hubiese sido quedarse corto solo cantar los tracks que tienen en común, entre temas del grupo y temas en solitario fueron reluciendo los flows de Frane, el tono clásico del Tortu, Fianru manipulando las sílabas tónicas y Urban sonando sucio.

Cuando vas a un recital, lo que normalmente pasa es que el tema que más se festeja es el más conocido, pero estando en este ambiente under es todo distinto, imaginense que mientras que el que le toca rapear su verso lo hace hay otros 6 micrófonos haciendo las segundas voces y además, como el público se sabe todas las letras y agita todo, cada punch cualquiera es una trompada de Tyson verbal, si bien no se llegó al sold out, los que asistieron se portaron como un ejército de espartanos en el que cada uno vale por cuatro.

A medida que van pasando los temas todo empieza a oler a Hip-hop puro, a barrio, a familia, a freestyle, a cultura, graffiti, trabajo, sabiduría, humildad y conciencia. Preguntenle a cualquier licenciado en marketing: ¿Cómo puede una marca ser referente de tantos valores juntos?. Les damos una pista: se trata de respeto. Acá nadie es más que nadie, todos estamos de acuerdo en quiénes son los protagonistas de la situación y es el respeto el único que permite esto, y es el único que permite que el arte se comunique desde el emisor al receptor, hoy en día en que todos rapean y nadie escucha. Como dice el rufo: Yo soy influencer mucho antes que Instagram.

Empiezan a llover botellas. Botellas desde el escenario, la gente está amontonada hace más de media hora, saltando, marcando el beat con el brazo, y chivando como para hacer patinar toda la pista pero parece que nada de eso importa, en el primer anillo más cercano al escenario las manos nunca bajan, y en el conurbano de este foco marcan los ritmos con la nuca, los únicos que no se mueven son de la seguridad que están prestando atención por si alguien prende un pucho o que nadie entre al VIP. 

A eso de las 10 ya empezamos a comprender que por más que filmemos escribamos y fotografiamos, nunca llegaríamos a contar exactamente lo que se vive. Por ejemplo, cuando suena el saxo  de “Como salen” de Fianru de su disco “Blanco y negro” a copar la acústica de todo el lugar. El Pela vuelve pero en forma de pads, el siguiente tema se hace bajo su finger-drumming, y si no estuvieras ahí, no creerías que parece playback lo que hace con su precisión, un baterista de manos. Empiezan a aparecer los triángulos invertidos en el aire, y también algunos puños.

Si bien hubo saltos todo el espectáculo, el verdadero pogo, ese que hace una ronda grande hasta que explote, vino de la mano del tema “Ahi Va” de Fianru con Frane, un tema bien rápido con un ritmo que marca bien los golpes a tierra para saltar y marcar el aire con la cabeza. No hay ningún tipo de prejuicio con los ritmos modernos, quienes cantan con autotune no les tiembla el pulso para hacerlo a capela si requiere, lo importante es que los hacen sentir y sinceramente no sé cómo lo logran, pero siempre sigue sonando a Boombap.

Luego de la explosión, bajamos un toque y nos pusimos “Sucios” del último disco del Núcleo y luego sentimentales ni bien sonaron las primeras notas mágicas de “Negative Side”, un tema que personalmente me tocaba cuando pibe y que conozco a otras personas que ha ayudado a sentirse identificados con la tristeza, nunca hubiera imaginado verlo en vivo, para mis adentros pensaba, está pasando. Siguiendo con esta vibra más calmada que deja descansar un poco a la audiencia, el Núcleo, el Fianru se tiran unas a capelas y el Tortu hace un tema en solitario, cada uno luego de tocar recibió la ovación y vitoreada a sus nombre.

Entre tanto, aparece el adelanto del tema que ya habíamos hablado al principio, con unos cracks de vinilo en la intro tocan el tema “Lejos”, recién salido del horno hace menos de una semana. Calmando la noche Fianru canta su último tema de su último disco “Aval”, “Suave” que también estrenó vídeo en la semana, acto seguido vuelve en el tiempo con “Personal” de uno de sus primeros discos “Paterna 09”, queda claro que el tiempo no lo ha cambiado al Rufo sino que el camino ha vuelto más experto en técnicas y estilos, sea sobre un sample de Spinetta como en “Personal” o rapeando en tresillos.

Ya en la hora y media del show todo iba perfilándose hacia el final, y había que lograr que sea incluso más bueno que el anterior, y se logró con el tema “Hijos del Mic” del “Mixtape vol. 2, todos se volvieron locos saltando y cantando el estribillo:  “Es la conecta real, mierda selecta en el track…”. Luego de eso hicimos entre todos la foto grupal, en la cual se puede ver llena de triángulos invertidos, puños y manos en el aire. Luego se fueron, bajaron del escenario, mientras el sonido pone un beat como si fuese música de fondo para emprender la vuelta, pero el público sabía que venía algo más y empezó: “Una más y no jodemos más”, mágicamente sin darse cuenta que lo estaban haciendo al tempo del beat. Y sí, una más tenía que haber, vuelven todos al escenario y empiezan a decirle a la gente: “No tenemos nada más, no tenemos nada más” hasta que suena precisamente el tema “No hay nada más” como al principio, pero esta vez sin amagues para cerrar un show histórico de casi dos horas de Hip Hop en el estado más puro que jamas vi.

A la vuelta la sensación que nos quedó a los que nos criamos con esos mixtapes ya clásicos fue pensar: ¿Cuántos años repitiendo infinitamente los tracks del volumen uno y dos?, aprendiendo los de memoria, sin querer, cada matiz, pensando que algún día quizá está música dejaría de sonar en los auriculares, en los parlantes bluetooth o en los de la compu, para salir por el estéreo de los vinilos, y por el mono del micrófono. Ese día fue el pasado domingo 16, en Palermo Club, y los que ya conocen el movimiento hace unos años saben que fue una fecha histórica. ¿Ahora que sigue? ¿Cuán alto va a llegar todo esto? por lo pronto esperamos el tercer disco que saldrá el año que viene con ansias y ojala que hayan un par de adelantos mas que calmen la manija.

Luego de haber sido tan pisoteado, la esperanza del rap argentino esta en el aire de nuevo

Por Santiago Samezo (@samezo.docx) 

Fotos Thiago Donato (@akathiago)