No hay peor ciego que el que no quiere ver reza esa famosa frase que gráfica una problemática que aqueja a nuestro rap nacional. Estamos viviendo inmersos en una burbuja que no nos permite observar con claridad un panorama triste y que perjudica a todo el hip hop argentino, que no lo esta dejando crecer tal y como pareciera hacerlo. Mientras el trap se deglute todo a su paso y las batallas de gallos captaron la atención de los más jóvenes, el rap queda relegado en este cóctel de eventos, marketing y un supuesto mainstream que perfuma la realidad de algunos. Bueno, esa masividad, no lo es tanto o al menos no se palpa en la realidad. Hay que sacarse la venda de los ojos y entender que las batallas no hacen al rap más visible y que eso es peligroso, al menos para lo que intentaré expresar en esta columna.

El pasado lunes en Revista Flow sacábamos con mucha alegría una nota de promo de uno de los eventos más trascendentales en materia rap de los últimos años. Slimkid3 y Fatlip, miembros de The Pharcyde llegaban a nuestro país para brindar un show en Niceto y el mundo hh nacional festejaba. Junto a grandes representantes nacionales, estos dos Mc´s norteamericanos prometían una noche impresionante de rap. Un evento increíble para disfrutar, para conocer o para revivir situaciones, una apuesta riesgosa de parte de los organizadores que trabajaron incansablemente para hacer posible la fecha.

Jornadas como las que se iban a vivir el viernes 16 de agosto deberían ser motivo de unión, de fiesta y de aprendizaje, pero nada de eso será. ¿Las razones? A mi entender esa respuesta está en el continuo autoboicot que hacemos desde el epicentro mismo de la cultura. “Las entradas están caras” dicen algunos que parecen no estar habitando un país con una economía cambiante y asfixiante que pone el dolar por las nubes obligando a los productores a deslomarse para conseguir el arribo de los artistas de afuera. Pero cada uno maneja su plata, su economía y es hasta lógico pensar mucho para hacer un gasto. Punto 1.

Punto 2, y creo que acá está la problemática mayor. Es tanta la difusión que tienen las batallas y el maldito trap que como dije el rap queda relegado, relegadisímo en la escala de valores. Esto genera algunas cosas no tan gratas para quienes vemos en el erre a pe el motor de la cultura que amamos. ¿Que sucede? La mayoría de la generación consumista, es decir, de aquellos chicos que tienen sed de eventos, recitales, etc. no conocen la música de The Pharcyde, no saben quienes son, que hicieron y que han generado a lo largo de la historia del rap. Lxs pibxs de hoy no escuchan rap yankee, no lo conocen, no le interesa. Nuestro error es pensar que porque miles de pibxs se juntan y gritan “ohhhh” ante un punchline, el Hip Hop es masivo. No nos engañemos más, eso no es así y la suspensión de esta, repito, fecha impresionante es la prueba de lo que digo.

El problema no es de los demás, el problema es nuestro, es de todxs los que formamos parte de la cultura, de los que nos sentimos dentro de este movimiento. ¿Lo estamos defendiendo? ¿Lo estamos cuidando?. De por sí es materia cuasi imposible traer artistas de este nivel, los organizadores trabajan sol a sol y con miles de adversidades para lograr con la autogestión una fecha así y quienes decimos ser amantes del rap permitimos la suspensión por ¡falta de venta de entradas!. En el Lollapalooza están todos y la entrada cuesta prácticamente un órgano vital, ahí no hay quejas, no hay excusas, se saca de donde no hay con tal de asistir pero cuando hay productores nacionales, bancando la movida y generando espectáculos bien nacionales, con un line up completo, autóctono y con la posibilidad de ver en vivo a una de las bandas que marcaron una época en el rap mundial, hacemos la vista gorda con la excusa del dinero, el tiempo y anda saber que más.

Es hora de hacernos cargo. Leí varios comentarios al respecto de esta triste noticia y muchos coinciden con este concepto. Muchxs están de acuerdo que mientras se sigan priorizando esos eventos tales como las Red Bull, el Lollapalooza, etc. se va a seguir matando de a poco la movida nacional, la autogestión y la verdadera cultura nacional. A fechas como la del 16 de agosto, que finalmente no será, hay que apoyarlas, compartirlas, asistir aunque cueste porque es la manera de plantar bandera y defender desde ahí la movida argenta. Al menos, es lo más parecido a correrse la venda y empezar a trabajar entendiendo que el rap hoy, no es ni mainstream, ni esta de moda, ni mueve montañas, como algunos piensan porque las batallas venden. Las Red Bull no son rap, el erre a pe va mucho más allá que dos minutos de rimas.

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)