Hay una nueva tendencia pasajera en las redes, un nuevo tipo de memes que fueron furor en estas últimas semanas. Hablamos de los Starter Packs. ¿Que son? Se trata de collages de objetos que pretenden definir subculturas dentro de la sociedad, determinando qué se necesita para pertenecer a ellas. El chiste está en frivolizarlas, en tomar un grupo de personas que se crean distintas, sea por sus hábitos o sus gustos, y dejarlas al desnudo con descripciones que las hacen más predecibles que originales.

Desde el punto de vista artístico, son obras de arte. A nosotros los redactores, nos gustan las definiciones exactas, las descripciones precisas y la comunicación certera, y nos valemos de las palabras para lograr nuestro cometido. Pero en este caso no se usan palabras, si no que se valen del significado de varios objetos a la vez para poder identificar a distintos personajes de la sociedad. En esa identificación está la gracia, en ponerle nombre a lo que no tenía definición, y en darnos cuenta, de paso, que estábamos todos viendo lo mismo, solo que no lo sabíamos. Y no solo eso, sino que entre broma y broma hay un profundo análisis sociológico de trasfondo en cada meme que es valiosísimo para apreciar.

Ahora bien, se preguntaran, ¿qué tiene que ver todo esto con el Hip Hop? Tiene que ver en que el Hip Hop es una cultura, con muchas subculturas que pertenecen a la misma sociedad, por ende, inevitablemente iba a caer en la volteada de los Starter Packs. Y hay un par de packs que nos tocan especialmente…

Por ejemplo, hay uno que relaciona a productores de estudio casero con tutoriales de YouTube, marihuana prensada, maples de huevo, un mic, un software y una computadora de escritorio. Si lo analizamos en detalle, ¿que nos quiere decir?, es como si hiciera un foco en el amateurismo con el que se empieza a trabajar en la música. Y cuando uno empieza, suena mal, como se debe, sólo se tiene el equipo que se puede y se graba igual, incluso con la peor acústica posible. En este contexto, es el conocimiento el que marca la diferencia y la mayoría de las veces, aunque lo ideal sea aprender mano a mano con el que sabe, vamos a encontrar ese conocimiento buscándolo por nuestra cuenta en internet, y vamos a ver todos los tutoriales que estén disponibles sobre el tema hasta entenderlo, porque es la curiosidad del autodidacta la que dictara su progreso. Así como uno banca con su piel a un amigo que está empezando a tatuar, de la misma manera hay que bancar a los miles de productores que están arrancando, siendo sus conejillos de india sin importar el resultado. La frutilla del postre de este pack es, sin duda, el prensado paraguayo, que nada tiene que ver con la producción, pero parecería estar clasificando al productor en una categoría social.

Otro ejemplo seria el de un pack que brinda los materiales necesarios para ser quien dice que “el trap no es cultura”. A esto se lo relaciona entre otras cosas con videos de batallas del Halabalusa, el logo de la wu tang, el logo del triángulo estudio, una foto del misionero y otra del grupo de Violadores del Verso. Pero, ¿Que tiene esto de malo? Tiene de malo que fomenta la división. Podemos tener preferencias, podemos tener gustos, predilecciones, puede tambien desagradarnos e incluso podemos odiar lo que no nos gusta, pero nadie tiene el poder de decir que es cultura y que no, porque todo lo es, para bien o para mal, todo lo que hacemos es cultura. Entiendo que se toma como “cultura” el arte que tiene un fin mas social que comercial, y ahí está el segundo error, porque el trap es un ritmo, es un estilo, no una doctrina. Así como pasó con el reggaetón en su momento, y como sucede en verdad con la mayoría de los ritmos, un género se confunde con una opinión o una postura. Y no es así. Los estilos son una forma de transmitir una opinión, si, pero la opinión puede ser cualquiera, y esta en los artistas determinar como es que quieren transmitirla. A dia de hoy incluso, ya se puede notar una tendencia de apropiarse de los estilos más populares como carnada para transmitir valores, una tendencia que sin duda, repercuta en lo que escuchemos el dia de mañana.

Para finalizar quiero hacer una reflexión que sea justa. No es mi deber sentenciar a quien hace humor, arte y hasta sociología, todo junto y a través de memes, porque me parece brillante. Tampoco seré yo quien juzgue su contenido como inválido cuando mucha gente está de acuerdo en lo que representa. El objetivo de esta nota es concientizar que dentro del humor hay una línea muy fina entre lo que es identificación y estigmatización. Esa línea reside en pensar de qué o de quién se ríe esa gracia. Lamentablemente el ninguneo y el desprecio han sido parte de la risa desde siempre, aunque no nos guste, aunque no sea ético, reírse de manera despectiva parece ser siempre un método efectivo para sentirse mejor con uno mismo. Entonces, ¿nos estamos riendo con el otro?, ¿o del otro?.

Por Santiago Sammartino aka. Samezo (@samezoooo)