Me puse a pensar en todo lo que genera el movimiento urbano en Argentina. Años atrás se podría decir que eramos un puñado de personas, amantes de una cultura, que veíamos en ella muchos valores irrefutables e importantes para el mundo que queremos. Actualmente y gracias al coraje de miles de mujeres, nuestro país, se encuentra viviendo un cóctel de cambios culturales, sociales y políticos que no hacen más que desnudar las miserias de algunos y de enaltecer la lucha de un género que se encontró bajo las botas de muchos salvajes.

Hoy el Hip Hop es un movimiento masivo, con una llegada innegable a los hogares, a las familias y es sin dudas un motor de transformación social. Lo sé yo, lo sabe quien está leyendo esto, lo saben los políticos de mierda y lo sabe don pepe y doña rosa, quienes de a poco intentan dejar de lado muchos prejuicios estúpidos ligados a la doble h. 

Nuestra cultura esta llena de personas con distintas opiniones, formaciones, conceptos, valores y sobre todo maneras de ver la vida. No obstante, y aquí lo importante, muchas veces se deja de lado la persona para darle lugar al movimiento, a la masa que conformamos todos aquellos que nos sentimos parte de esto. Las cosas están cambiando y a la manera que yo veo la vida, están cambiando para bien.

Si hay una palabra y una “profesión” que se puso de moda durante este último tiempo fue la de “influencer” que según una definición textual vendría a ser “una persona que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca”. Ya seas youtuber, instagramer o simplemente una persona común y corriente que tenga un numero importante de seguidores podes ser un influencer. Lo importante acá es la responsabilidad que tenes al serlo, como cuando un artista agarra un MIC y empapa de un montón de realidades a sus oyentes, quienes pueden seguirlo, imitarlo o simplemente solo escucharlo.

Aquí esta lo importante y vuelvo con un raconto al primer párrafo. Argentina se encuentra viviendo un momento de fusión, de cambios de paradigma donde las mujeres se unieron para terminar con esta estupidez de la desigualdad en pleno 2018. Luchan convencidas y con un respaldo admirable contra una opresión, similar a la que sufrían los negros en el Bronx, allá por la década del setenta. Ellas decidieron que era hora de decir “hasta acá” y nosotros debemos acompañar con el respeto que se merece y cooperar para que esa lucha sea visible y que pueda llegar a buen termino por el bien de todos. Por el bien de nuestras mamás, de nuestras hijas, de nuestras hermanas, de nuestras novias, esposas, etc. ¿Por qué digo todo esto? Porque en los últimos días y con los acontecimientos que todos conocemos, esa famosa grieta llegó al hip hop, incrustándose en una cultura que destaca la unión y el respeto como valores irrefutables. Desde hace unos días a esta parte vengo leyendo comentarios de tipos que dan asco (el comentario no la persona), todos ellos provenientes de la escena nacional. Dichos como “porqué no lo denunció antes”, “meten el pañuelo verde en todo”, “es inocente hasta que lo demuestre la justicia”,¿Qué justicia?, de que justicia me hablan, de la que acarició a los asesinos de Lucia Perez (¿?), de la que se ausenta cada vez que un violador o un abusador reincide en su delito… Digo es importante entender el contexto y muchos a los que leí parecen no entenderlo.

Lo más triste en todo esto, es que esa gente que habla sin saber, que opina lastimando a un movimiento que se despertó, tiene miles de seguidores que los leen, los escuchan y que posiblemente imiten muchas de sus actitudes. Los extremos siempre son malos, no tiene nada positivo hacer de esta lucha una guerra de “mujeres vs hombres” y viceversa, porque estaríamos perdiendo lo que realmente importa o que creo yo que es lo importante y eso sería dejar un mejor planeta para nuestros seres amados, para todo los que vienen luego. Esta lucha es plantar una semillita, cuidarla, regarla y darle amor para que mañana sea un árbol fornido, alto y bien verde, como el color de ese pañuelo que tanto molesta. Ojo, a mi no me gusta que digan que todos los hombres somos basura o que nos cataloguen a todos como unos hijos de puta, pero las muestras son claras. Muere una mujer todos los días en manos de hombres salvajes, mi esposa me ha contando que le da miedo caminar por la calle sola por las barbaridades a las que está expuesta solo por ser mujer, ¿Entienden eso? SOLO POR SER MUJER. Es cierto y lo repito, no todos somos salvajes, machistas y violadores. Muchos acompañamos esta lucha desde el más sincero respeto entendiéndola necesaria y justa por donde se la mire. A mi también me molesta cuando insertan la política dentro de la causa, me jode como usan un pañuelo como accesorio de moda simplemente porque garpa. En mi caso banco la legalización del aborto y acompaño esta causa sin la necesidad de colgar un pañuelo en la mochila, simplemente porque lo siento así, porque soy padre, esposo y nací de una hermosa mujer.

Ahora bien que hacemos con esos machitos que no entienden un NO, que dudan de la victima en casos de violación SOLO POR SER MUJER. Que les decimos a esos que tienen ese pensamiento de la edad medieval en pleno Siglo XXI. Dentro del hip hop este año hubo muchísimos casos conocidos de abusos, de intentos de violación y de maltrato hacia la mujer. La doble H es un o era un ambiente muy machista y gracias a las pibas eso ha ido cambiando y seguirá cambiando mientras existan las mujeres fuertes y los tipos que entendemos que el cambio llego y llegó para quedarse. Y es ese cambio el que hace del hip hop algo mejor, una cultura más sana y que puede seguir viéndose como un mundo rico en arte, en conceptos y en valores.

Repito y prometo no aburrir más. A todos esos que tienen la responsabilidad de comunicar y que tienen la suerte de ser conocidos, escuchados, COMUNIQUEN BIEN. Lean, infórmense, pónganse en el lugar del otro. Ser influencer no es una fotito para instagram, una historia mostrando lo que haces en el día y conseguir canjes con las marcas. Ser influencer es tener una responsabilidad enorme en tiempos como estos donde los chicos viven su vida mediante una red social o una pantalla. Las generaciones que nos siguen merecen un buen mensaje, merecen disfrutar de los logros que está consiguiendo esta generación con su lucha. Lo que paso con la denuncia pública contra el forro de Juan Darthes es visibilizar un problema que es necesario quitar de raíz. Tipos como ese hijo de puta y personas que defiendan acciones como esas no merecen ni el más mínimo respeto, deben correrse del camino y tienen que estar lejos del mundo hip hop. Y termino con algo que leí por ahí “yo puedo vivir habiéndole creído a una chica que mintió una violación pero jamás podré estar tranquilo con mi conciencia habiendo defendido a un violador”. Para terminar… No es no.

Por Kevin Dirienso Poter

Amo a mi hija, a mi esposa y a mi vieja y esa es razón suficiente para apoyar 100% todo lo que están generando. Gracias.

Link para asistencia contra la violencia de género: Linea 144