Un acento que contagia. Una dialéctica que invita a conversar durante horas y un carisma que irradia talento. Ese es Johan Israel Bermudez Velazquez, ese es Yema Ice. Con la primavera a la vuelta de la esquina y con esa brisa otoñal que se va despidiendo, cazamos el grabador, la lapicera y las preguntas para dirigirnos al barrio de Palermo. El lugar pactado era Black Acid Tattoo, una tienda donde la tinta y el arte corporal son uno. Allí nos esperaba este artista venezolano repleto de historia y que a simple vista carga una mochila de sueños y proyectos. Con una humildad que destaca a los grandes, Yema nos repasa sus inicios, su presente, sus conceptos sobre la cultura en general y sus objetivos a corto y largo plazo. Otro lujo que nos damos para seguir dando a conocer a todos esos personajes que enriquecen el Hip Hop donde sea que vayan.

Entre el zumbido de las agujas que penetran la piel y el rap de Reke que suena de fondo nos dirigimos al primer piso de este gran estudio de tatuajes para comenzar con la charla…

¿Cómo descubriste la cultura Hip Hop?

Yo tengo 32 años y lo descubrí cuando tenía más o menos 11 años. Antes ya había escuchado rap. Durante la década de los 90, mi isla era prácticamente una colonia americana, mucha gente iba y venía de Estados Unidos, en las discotecas pasaban la música de allá, entonces la información llegaba. Aun así, yo todavía no tenía un contacto directo con el rap. Cuando entro a la secundaria, en los pasillos mis amigos hacían beatbox, tiraban Freestyle, etc. Me acuerdo que había unas colchonetas grandes para educación física y junto con un amigo hacíamos break dance. De ahí nace una anécdota, nosotros practicábamos break con música funky gringa, un día viene mi amigo y me dice “Johan, conseguí una música que esta buena para bailar, la escuche en el culto” (misa de las iglesias evangélicas) ahí me habla sobre un tal Vico C, yo le digo bueno vamos a escucharlo, entonces como a los dos días viene mi amigo con un disco que en el descuido del pastor lo había sacado de la iglesia (se ríe) y fue ahí que empezamos a escuchar a Vico y la verdad es que me explotó la cabeza porque era muy difícil conseguir gente que dijera lo que Vico decía y encima en un ritmo que me gustara. Yo venía de esa escuela, de escuchar a trovadores protestantes como Silvio Rodriguez. Ahí comenzamos a bailar con las canciones de Vico C y es ese el momento donde me enganche del todo con el Hip Hop.

¿Qué fue en definitiva lo que te atrapó del Hip Hop?

En ese momento lo que me movía con respecto al hip hop era algo más inocente, me llamaba mucho la atención como Vico C hacía una protesta social y humana bastante particular y yo estaba acostumbrado a eso, me gustaba eso. Pero nunca había visto como manifestarlo, era algo más adulto y de repente aparece este tipo con un mensaje claro, un ritmo más fresco pero bueno yo era un niño, todavía no lo entendía como una cultura en general, lo sentía y me gustaba pero estaba lejos de ser hip hop en esa época. No es hasta recién salido del colegio cuando un amigo me dice que estaba bueno ir a pintar las paredes, que era divertido y como yo tenía una habilidad para dibujar, me gustó. En ese momento yo trabajaba en un restaurante discoteca en donde me quedaba buena propina como para comprar pintura. Así empecé a comprar spray y a pintar. Fue un boom porque era un momento donde había mucho graffiti en todo Venezuela, estamos hablando del 2005, 2006. Recién ahí me comencé a cuestionar porque había personas que decían que eso era vandalismo y otras que decían que eso era arte y yo sinceramente me estaba divirtiendo. Seguía escuchando rap porque ya estaba cebado con el género pero fue esa discusión de vandalismo o arte donde me pongo a investigar  y es donde descubro el hip hop como cultura, estaba más grande, más maduro como para entenderlo y es en ese momento donde el hip hop se asienta conmigo.

Empezaste en la isla pintando, ¿Qué pasaba socialmente respecto a esa brecha entre vandalismo – arte?

Un poco de las dos, el graffiti por sí solo, así sea vandalismo, es un mensaje social que está interviniendo la ciudad y hay una manifestación ahí, artística de una manera técnica y si además está acompañado de un concepto, es totalmente arte.  Ojo sin dejar ver que hay cosas que son netamente vandalismo, pero como en la mayoría hay una manifestación implícita considere que era arte y que era una buena forma de dejar un mensaje y eso es lo que me lleva a escribir. Entendí el mensaje por si solo del graffiti y además tenía la lata en la mano y podía escribir cosas y ahí empecé a tirar frases y a escribir.

Justo esa era la siguiente pregunta ¿Cuándo ves que tus rimas se iban multiplicando?

Bueno conozco a un rapero de Caracas que se llama Pedro Alexander, el Peter. El estaba de vacaciones en la Isla Margarita, una amiga en común nos presenta y ahí yo le muestro un par de cosas que tenía escritas. El tipo era 100% rapero, todo el tiempo rapeaba, en la calle, en el bondi, todo el tiempo. Yo tenía pena de rapear mis cosas y el tenía ganas de cantar todas sus cosas, fue él quien me motivo. Me dijo que estaba bueno lo que tenía y me dió ese empujoncito necesario para empezar a soltarme. Al tiempo le mostré mi material a otro rapero que era más grande que yo y al que lo conocía de vista, de haberlo visto rapeando en la calle, nos conocimos y el me empezó a invitar a los toques y de ahí pa lante.

¿Cuándo esas rimas se transformaron en canciones o simplemente eran rimas?

Un disco no estaba en los planes, yo tenía la necesidad inmensa de expresión. En mi Isla me conocían bastante porque era bastante atrevido en el mundo del graffiti, era muy popular, me subí en muchas vallas publicitarias altas. En ese momento pinte por todos lados, tenia plata era chico, no tenía que mantener nada y le saque el máximo provecho a la pintura. Al ver que ya mi nombre era conocido y la gente estaba atenta a lo que estaba haciendo, las canciones comenzaron a salir solas. Tenía muchas canciones, estaba súper activo en ese tema.

¿Cómo ves al movimiento Hip Hop en Venezuela respecto a este momento de crisis? Sabiendo el alma contestataria que tiene la cultura.

Bueno fíjate, me voy a ir un poco para atrás. Como en el 2010 el hip hop en Latinoamérica empieza a explotar y Venezuela era el epicentro. Era muy difícil para un rapero venezolano sobresalir porque había muchos y todos eran bestias. Yo empecé tocando en las canchas de los barrios o en discos muy chicas. De hecho la primera vez que salgo de mi isla a tocar, el line up era tremendo y tocamos en una cancha en un barrio re gueto en Barcelona del estado de Anzoategui, en ese momento el movimiento era súper contestatario, todo el mundo estaba rebelado y fue muy bueno porque antes de todo eso en mi país había rap pero era un rap gangster que era muy criticado, no era aceptado para nada. Cuando aparece esta ola netamente protestante era todo contestatario y estaba súper activo. Lo que pasa es que se fue generando un crecimiento bastante progresivo, algunos empiezan a industrializarse, otros empiezan a llenar conciertos, a tener otras oportunidades, lo que estaba buenísimo porque la música seguía siendo protestante de gente rebelada pero masiva. Justo cuando empieza a decaer todo el sistema social y económico de Venezuela hablando de una manera política, justo ahí comienza a nacer este cambio musical que estamos viendo ahora con el trap. No podemos decir que el hip hop se fue durmiendo sino que el trap comenzó a usurpar más y más espacio mientras la situación social se puso más complicada, por ende cada vez había menos personas interesadas en la parte contestataria y es justo cuando más hace falta. Entonces estamos ante el momento más necesario pero con poca gente diciendo cosas. Igualmente creo que nada tiene que ver el cambio de género con la intención de cada uno de los artistas.

¿Cuál es tu opinión respecto a esto que expresas?

Creo que nada tiene que ver el cambio de género con la intención de cada uno de los artistas. Mi opinión es muy particular pero si tu eres rapero que la chupen los traperos, que la chupen los reguetoneros, que cada uno haga la música que quiere y listo. Yo creo que esa lucha es innecesaria, no necesitamos desgastarnos en eso, perder energía y el tiempo en esa disputa, si yo tengo un montón de cosas para decir, mensajes para dar y que son necesarios que se escuchen. Además tengo amigos traperos a quienes quiero y respeto mucho.

¿Cuál es la razón por la que decidís venir a la Argentina?

Bueno, en principio me iba bien en Venezuela, a pesar de todas las complicaciones la verdad es que económicamente no me podía quejar pero hay un par de circunstancias culturales que jugaron su papel. Cada vez había menos eventos, menos posibilidades de hacer música y muy pocas oportunidades de proyectarte artísticamente, entonces fueron sucediendo cosas que no ayudaban a ese crecimiento. Si bien es verdad que uno quiere o está interesado en ganar más plata también tenía el deseo de tener más opciones culturales y artísticas; y me parecía que Argentina estaba bueno para hacerlo y por eso me vine.

Llegaste hace más de un año, ¿Qué te encontraste acá?

Me encontré con una cultura Hip Hop en pañales. Con alta cantidad de seguidores y gente muy pendiente pero que aún está en pañales. Es cierto que hay un montón de artistas que tienen años laburando en esto y la tienen clara, pero como cultura en general esta chiquita. Lo que está pasando acá es algo que viví en Venezuela por el 2010. A mí me sirve porque llegue con un proyecto nuevo, con ganas de arrancar de cero y justo me encontré con un lugar donde todo está prácticamente comenzando. Entonces yo pienso que hay un montón de pasos que yo ya pase, un montón de escalones que ya subí, un montón de puertas que tuve que tirar para recorrer el camino dentro del hh que tuve que hacer en mi país y aquí hay muchos obstáculos que no tengo ni que derribar, simplemente, le doy la vuelta y ya porque ya tengo la experiencia de Venezuela. Si bien socialmente nos manejamos diferente, el hip hop es hip hop donde quiera que vayas, es universal. Tuve la oportunidad de conocer a muchos raperos que son muy buenos y desde mi humilde experiencia le puedo dar recomendaciones de una manera muy gráfica y ellos me entienden fácilmente porque literalmente ya lo vivimos allá.

¿Conocías a alguien acá o fuiste conociendo ya estando en Argentina?

Cuando estaba viniendo para acá justo tocaba Rande Acosta, le escribí pero no me contesto, entonces vi que había un par de Djs y le escribí a Dj Xolarz, quien desde el principio se comporto súper buena onda, el loco es un capo. Le dije más o menos cual era mi situación y que no conocía a nadie porque no existe un nombre de un rapero argentino que suene en Venezuela o que te lo mencionen en Colombia. Es algo que no pasa y que definitivamente debería suceder porque cuando llegue acá me dí cuenta que hay raperos muy pero muy buenos. A los tres días de estar acá Xolarz me invita a un evento pero me avisa que el no va a poder ir pero que había hablado con un amigo para que me acompañe, ahí fue cuando conozco al Zear. Ese día después del evento, el viejo Zear, me dijo “¿Vos sos rapero? vamos a que rapies algo” y me llevó a Makena. Me subí y cante con cierta preocupación porque tenía un temor de que por mi acento la gente no me acepte pero cuando subí vi que la gente se re copó. A Zear lo quiero inmensamente, me banco todas, me enseño sobre la ciudad, la verdad es que me banco todas. Un día lo acompañe a la grabación de un videoclip y ese día me presenta a Benjamín (El Auelo de los climax) y le dice “este pibe es rapero” y me dice a mi “este tiene una banda, también rapea, se podrían juntar”, así como al mes maso menos cuando conseguí un teléfono le mande un mensaje a Benja, me acuerdo que era domingo y me invitó al ensayo de los Militantes. Así fue que caí en el ensayo y lo primero que dije es “que criminal que tocan”, ya en el ensayo me cuentan lo que estaban preparando como para ver si le metía algo y de una le calzé “My Ghuetto” que es una canción que habla de mi barrio y los locos se re cebaron, me invitaron a tocar a La Plata ese miércoles y la semana siguiente me invitan a tocar con ellos a Niceto y no lo podía creer. Niceto estaba hasta la madre. Con los Militantes fui a todos lados y estoy agradecidísimo con ellos. Cada momento difícil que uno vive como migrante, Militantes me ayudo a sobrepasarlo.

¿Qué buscas a la hora de componer?

Al principio era bastante cerrado respecto al mensaje y era directamente más social, hasta que comprendí que la sociedad no es sociedad sin individuo, entonces hay una parte de mi que quiere contar mi historia o quiero contar todas las historias que veo desde mi punto de vista. Si bien necesito dejar un mensaje, también escribo lo que me fluya en el momento. Cualquier situación que te genere algún cambio emocional es válida para escribir una canción. Hay que fluir.

¿Cuál es el proyecto en el que venís trabajando?

No tengo un disco editado. Tengo vídeos de conciertos donde la gente me pedía otra y yo no tenía otra para darle y la gente también me pedía canciones y no había nada grabado. Tengo un montón de años haciendo canciones pero no tengo nada físico. Debo tener sin mentir, entre tres o cuatro discos engavetados que nunca salieron para ningún lado. Por eso empiezo a trabajar cuando llego acá en la “materia pendiente” (lo que acá llamamos a las materias previas del colegio) mi nuevo proyecto. Se va a tratar de un one shot, grabación en directo, de todas las canciones junto a Pharuk. Va a ser en vivo porque me pasaba que me siento mas cómodo cantando en vivo que dentro de un estudio, me cuesta mucho el estudio y creo que eso es el motivo de no tener nada grabado.

“Será que verdaderamente no hay otra manera en que me veas por ser venezolano” ¿Cómo nació está canción? Porque realmente tiene un estribillo crudísimo…

Bueno esa canción la escribí en quince minutos. Fue un tema que salió así de un solo coñazo. Yo estaba en mi estudio de tatuajes allá en la Isla Margarita, estaba mirando la tele, las noticias y justo pasan una nota donde en Panamá había protestas en la calle con pancartas que decían “fuera los venezolanos”, una manifestación xenofóbica horrible en pleno siglo 21 y de paso de un montón de gente que la paso mal durante décadas y nosotros, en Venezuela, los albergamos. Ahora de repente a ellos le molesta que estemos ahí, que onda loco, somos latinoamericanos, cuando vi eso que en vez de tirarnos una mano nos tiraron la mala, me generó una tristeza enorme, un dolor grande, entonces agarre escribí y salió la canción.

Para los que no te conocen, ¿Cómo te definís vos como artista?

Tengo justamente un tatuaje enorme en la espalda que dice “soy graffiti” eso lo conceptualizo en que todo lo conseguí a través del graffiti. Fui conociendo gente, haciéndome más conocido gracias al graff pero soy una persona bastante integral. Soy un artista humilde, sencillo. Escribo, canto, hago poesía, personalizo ropa, hago tatuajes, dibujos. Un artista universal.

¿Qué sentís que tendría que haber más y qué menos en la cultura?

Primero que nada debería haber menos egoísmo y mas humildad.

¿Cómo tenes pensado llevar a cabo Materia Pendiente?

Inicialmente el disco va en formato digital. Tengo la necesidad de cerrar ese círculo y sacar todas esas canciones que nunca grabe y que compuse hace un tiempo. Hay canciones que en mi isla la gente las sabe y hasta las corea, eso es lo primero. Y como me gusta el arte en general, quiero hacerlo en formato físico y sacarlo en cassette con una ilustración gráfica impresionante que sea una pieza de colección. Hacerlo distinto y hacerlo clásico. Hoy la gente ya no escucha o casi no escucha cds, con el cassette pasará lo mismo pero bueno es un gusto que quiero darme y ya estoy trabajando en la portada y el packaging que van a estar buenísimos. Tengo una idea genial por lo tanto hay que esperar.

¿Qué rol ocupa Pharuk en este proyecto?

Pharuk es un culiao (se rie). Es un personaje súper súper importante para mí, en mi opinión no hay hip hop sin Dj y este chileno es muy bueno, es una biblioteca de rap. Escuche un montón de djs pero Pharuk es tremendo. Es una persona cerrada bien particular pero lo entiendo y lo que me dice es así, sabe mucho y lo repito es muy importante Pharuk para mí. El sonido de él en el proyecto es tan importante como el contenido de las letras.

Un sueño…

Mi sueño es el Garage De Yema. Todas estas cosas, tatuajes, graffitis, rap, todo tuvo un impulso en el garaje de mi casa. Mis cumpleaños se celebraban en mi casa y en el jardín grande se ve un galpón con una pared alta y durante la fiesta había un montón de gente y había graffiteros, raperos que cantaban arriba de una tarima improvisada. Por el Garage de mi casa pasaron Gona, Akapellah, Artez, Vestalone, Willie de Bill, Soires Naes y un montón de artistas. En el Garage de Yema es un compendio de arte, un lugar donde podes conseguir diseño gráfico, arquitectura, música, producción de eventos y hasta un poquito de comida. Espero logar pronto consolidar este proyecto y seguir expandiendo el arte y poder vivir con mi familia a partir de esto.

 

Por Kevin Dirienso Poter

Agradecimientos: A Black Acid Tattoo y a Yema por su amabilidad, buena onda y por tremenda charla sobre la cultura.

Fotos: Facebook Yema Ice.