LO MEJOR DE ESTE 2020 SEGÚN KEVIN DIRIENSO POTER.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

¡Y deee repenteeeee…! (leáse con voz de «Dame 5 pe´ pa comprar ese vi…») estamos en diciembre. Eterno y a la vez no tanto, año 2020, que llegó como quien no quiere la cosa para abofetearnos la cara con la mano abierta. Así, de esos cachetazos que pican y quedan en el recuerdo. Para algunos diciembre es un mes increíble, corto y de armonía. Para otros es la locura desatada del ser humano que corre sin sentido alguno, como si el mundo se acabase y el 1 de enero volviera todo a empezar. Ni lo uno, ni lo otro. Este año, y hago un «All in» de poker con esto, nadie va a brindar «despidiendo» el 2020, todos vamos a darle una patada en el orto a este año raro, inexplicable, caótico, de revelaciones y de cambios que ponen en jaque la salud mental del ser humano en general. En fin, 365 de una incertidumbre nunca jamás antes tan globalizada. Pero así y todo, si hay algo que caracteriza el mes de diciembre son los balances. La vieja y confiable del periodismo moderno hacer balances de tooooodo.

Dentro de esos resúmenes de año, el rap juega un papel predominante. Es que, con o sin aislamiento, el rap no dejo de sonar nunca y eso es motivo de festejo para los que lo elegimos para acompañar nuestra vida día a día. Discos de una calidad asombrosa han visto la luz este año particular. Y aunque no se puedan disfrutar ni presentar en vivo, el Internet nos conecta y hasta en muchos casos ha permitido la presentación virtual por streamming de los mismos. Por eso y para dejar de contextualizar, en esta nota voy a dejar los 5 discos más resonantes del año para nuestro amado rap nacional. Este «ranking» no es la verdad de nadie, simplemente mi visión crítica y personal de lo que fue el año en el rap argentino.

LA YAPA: «Mandale» – Siak.

Uno de los integrantes de una de las bandas más trascendentales de la historia para quien les escribe, Iluminate, edito este año su primer disco solista, y vaya debut. Siak saca a relucir en «Mándale» toda su capacidad lírica en un disco que tiene eso de «estoy rapeando porque me gusta y no me importan ni los números ni nada».

«Mandale» entra en esta lista como ese disco que tenes que escuchar porque se destaca y porque viene de un artista que explora su lado solista desde un lugar sincero y sin ambición. Un rap disfrutable dentro de un disco armónico y lleno de matices, eso es «Mandale», por ende, mandale play una y otra vez.

 

N° 5: «El Rock Está Muerto» – Jai.314.

Interesantísimo álbum de este soldado del West Side. Un disco conceptual altamente productivo e inconformista, dónde Jai apunta directo al hueso. Rítmico, moderno y a la vez no tanto, «El Rock Está Muerto» es de esos discos que dejan algo y a entender por ese concepto del que poco se habla y lo mal que está, Jai logra su cometido.

Segundo laburo discográfico y sin dudas un paso adelante para un artista prometedor. Es para destacar el trabajo de pre producción y el sonido logrado en este disco. Un rap diferente que patea la normalidad del boombap clásico. Bien por Jai que le deja a este 2020 un gran disco de rap made in Argentina.

 

N° 4: «Malas Noticias» – Zonda.

Si queres rap clásico, si queres mover el cuello en todo el momento, si queres escuchar barras con sentido, este disco es la respuesta. Zonda logra durante este mixtape llevarte de viaje por todos los recovecos magníficos de su rap. Un trabajo autogestivo y largo, como corresponde, de esos para sentarte con tiempo y que te acompaña con un rap de calidad. Ser underground es mantener una esencia viva y Zonda lo logra.

«Malas Noticias» te pasea por diversos estados pero nunca jamás te aleja del rap propiamente dicho.Un material con mucho sudor y mucho corazón que debe y tiene que sonar a todo volumen en tus dispositivos.

 

N° 3: «Kundo Atahualpa» – Kundo.

Cuantas veces nos hemos rasgado las vestiduras pidiéndole al rap argentino una identidad. Cansados de escuchar artistas que nacieron acá, rimar como si vivieran en Centroamérica o usar jergas totalmente ajenas a nosotros mismos. Bueno todo lo contrario es lo que hizo Kundo y con su álbum publicado el primer día de este año logro meterse de lleno en este listado. Obvio y lo vuelvo aclarar, esta no es la verdad de nadie, simplemente mi opinión en base a mis gustos.

Kundo logra con este trabajo en homenaje a un artista imprescindible de nuestra cultura popular, Atahualpa Yupanki, meterse de lleno en el folklore para desatar un rap impresionante. Un disco que sin dudas tiene un ADN argentino desde el primero hasta el último tema y que se convierte en una pieza digna de admirar para usarla de ejemplo a la hora de buscar una identidad propia en el rap argento. Identidad que para quien les escribe aún no tiene.

Con rimas picantes y ese sonido distintivo Kundo logra por alrededor de 20 minutos empaparte del rap más argento que hay. Folklore y rap, dos ritmos tan lejanos como cercanos. Rapero y payador unidos en un solo concepto que hace de Kundo Atahualpa uno de los discos sobresalientes de este 2020.

 

N° 2: «Sempiterno» – Sexto Zen

Pffff. Cuesta expresar en pocos párrafos lo que este disco es. Sempiterno es un concepto en sí mismo y un disco que no podes dejar pasar. En este caso, Sexto Zen nos regala un trabajo magnífico, de esos que marcan un estilo y un cambio. Casi una hora de rap en estado puro con métricas, flow y unas barras impresionantes.

En su correspondiente reseña aclaro que es un disco complicado, donde lo simple no tiene lugar y es por eso que debe ser escuchado con atención, dedicándole tiempo y comprensión. Sin dudas un trabajo exquisito que marca un crecimiento en el rap argentino. En épocas de singles y de discos cortos, Sempiterno es un baldazo de frescura. Un diez de principio a fin.

 

N° 1: «Vi&Gi» – Rayo aka Big Buda.

Una joya, un diamante. Un antes y un después. La realidad más sobresaliente del rap argentino de este 2020. Desde mi primer escuchada, me enamoré de este material que salio desde El Roble Estudio allá por marzo. Podes leer la reseña para conocer mis opiniones, ya que acá intentaré ser escueto.

Vi&Gi tiene todo y más también. Es un trabajo conceptual perfecto en sonido, en barras, en orden, en todo. Este es el segundo álbum de Rayo y a mi humilde entender es el Mc que más ha progresado de un disco a otro, con una madurez musical propia de quien entiende por donde va la cosa. Un disco de poquito más de media hora que te da una piña tras otra con ese flow tan particular y bien utilizado por el Mc de Fiorito que rapea como si todos sus tracks fueran sus últimos. Rayo dejo todo en este disco y aparte de música, Vi&Gi viene acompañado de una magia, de una esencia difícil de describir.

Si de verdad te gusta el rap, este disco es una de las joyas históricas que tiene nuestro país en el género. Un álbum que va a perdurar en el tiempo y que deja la vara altísima. Si me preguntan, y si no también, creo que «Si Supiera» junto a Lola Membrillo de Perotá Chingo es el track del año y de existir los premios anuales al Hip Hop se llevaría varios galardones.

El puesto número uno es para Rayo y su Vi&Gi, desde el instante que escuche el disco porque superarlo, para este humilde servidor será muy difícil.

 

 

 

 

 

 

 

LA SOLIDARIDAD Y EL RAP VUELVEN A SONAR FUERTE… Y EN VIVO.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

El 2020 se va despidiendo, de a poco vamos entrando en la recta final de un año que nos cambió (¿Para siempre?) y que sin dudas dejo una materia pendiente: los eventos y los recitales. Pero antes de irse y para no despedirse de manera abrupta, van volviendo los eventos, de a poco y al aire libre, pero vuelven. Y tanto Revista Flow como los amantes del rap, festejamos.

La cultura Hip Hop es enorme en esencia y la solidaridad es una de las mejores cosas que aporta el doble h. Así y para marcar esa tendencia de dar sin esperar nada a cambio es que se gestan en Buenos Aires dos eventos para que te agendes y puedas ir, después de meses, a escuchar un poco de buen rap.

Para empezar, el próximo sábado 19 de diciembre desde las 16 hs. hay «Fiesta en Ombú» y con un objetivo solidario. El evento es al aire libre y la entrada es nada más y nada menos que un juguete para repartir entre todxs lxs niñxs del merendero «Gracias a los Amigos».

El rap es una figura indiscutible del evento ya que varixs artistas se van a estar presentando durante la jornada que tendrá lugar en Ombú 5400 (entre Chiclana y Alberti), en La Tablada, Provincia de Buenos Aires. Niño Viejo, Poco Serio, Dario y la Gira, Rolo, Leelson, Esotérico, Ruso, Losa y Lowis, Al Sala Bo, FZK, Tonchi, Dirty Glass y Silver; le pondrán ritmo a la tarde para elevar el erre a pe por doquier y de esa manera aportar para que lxs chicxs del merendero tengan una mejor navidad.

Ya lo sabes, sábado 19 de diciembre desde las 16 hs. en Ombú al 5400 (entre Chiclana y Alberti) suena fuerte el rap al ritmo de la solidaridad con «Fiesta en Ombú». 

Pero lejos de terminar ahí, el Hip Hop nos sigue dando motivos para decir que es una cultura maravillosa y que va repleta de valores por todos lados. Por eso, el domingo 20 de diciembre desde las 10 de la mañana, la solidaridad y la fiesta se trasladan al barrio porteño de Mataderos, más precisamente a Pasaje Yrupé y Andalgalá para «Dos P3sos El Festival».

Durante todo  el evento que también será al aire libre, podrás encontrar rap de la mano de bandas en vivo, graffiti, breakdance, dj´s, feria y una sorpresa en vivo que dará que hablar. ¿La entrada? Un alimento no perecedero destinado al comedor «Los Pibes de Da Vinci«.

El Hip Hop no para y luego de meses se puede volver a disfrutar de un evento, de compartir un momento con amigxs y de descubrir artistas que con sus rimas van a inundar de rap este fin de semana.

 

«Rap de Acá»: Llegamos.

Por Gian Franco Lisanti – @itnasilnaig

Rap de Acá es una lectura absolutamente necesaria para toda aquella persona que crea que en el Hip Hop se pueden encontrar salidas a los problemas en los que todos los días nos encerramos más y más. Una síntesis excelente de la génesis del movimiento en Argentina junto a un esbozo de explicación social que nos sitúa en un panorama mucho mayor que una simple enumeración de figuras, hechos y grupos. También por esto Rap de Acá nos permite saber por qué el Hip Hop argentino es mucho más que una influencia cultural yankee que se pegó.

A pesar de ser un trabajo con rigurosidad académica, investigaciones profundas y una gran cantidad de información, se trata es una lectura liviana. Se lee rápido y de manera muy ágil. No aburre en ningún momento y al terminarlo la necesidad de más es fuerte. Martín Biaggini logro repartir en 4 tomos cortos y baratos -al menos el primero, que es el único que se encuentra a la venta por ahora- reunir una cantidad inimaginable de datos, que todavía no se había logrado en Argentina, y construir una narrativa atrapante, que incluye voces directas de bboys, bgirls, mcs, djs así como anécdotas, e imágenes.

Rap de Acá tiene dos decisiones correctas. La primera es hacer cuatro tomos en vez de uno. La manija del saber se extiende y permite una lectura como cuando se come con ganas y terminas rápido pero satisfecho. Además, hacer un solo trabajo con tanta información no hubiera resultado en algo legible y placentero.  La segunda decisión correcta es integrar una explicación histórica y local, sin irse a. Si hay algo que considere cien por ciento Hip Hop es la búsqueda por entender de dónde y por qué surge cada canción, cada grupo, cada tag o cada sample. O acaso, ¿Quién no conoce el mito de origen en Sedwick Avenue?

El hip hop es conocimiento, una de las mil cosas que lo constituyen, y por esto mi consejo, que contiene también un deseo, una esperanza, es que hay que empezar a prestarle más atención a cada intento de sistematizar las cuestiones que constituyen esta cultura. Si creemos que en el HH puede haber soluciones a problemas sociales, esta es la única manera de cortar la continúa generación de simples consumidores, que le digan Rap a cualquiera que rapea con ropa ancha y mala cara, que le digan Mc a cualquiera que pueda gritar con un punchline, vaciando de contenido una cultura que es esencialmente política. Y las soluciones se crean a partir de ideas, opiniones y deseos. Saber de dónde venimos aclara el camino pero no nos dice a dónde vamos. Lo averiguamos en la discusión, no en la simple queja, y es en la discusión que aprendemos qué es el rap, qué el HH, y qué no lo es. «Rap de Acá» está pidiendo la palabra en la discusión y es una voz que deberíamos considerar.

Podes leer «Rap De Acá» de manera online y gratuita en la plataforma Leer en Casa impulsada por el Ministerio de Cultura, ingresando a (leerencasa.educacion.gob.ar).Para más info y para conocer puntos de venta hace click acá

«LA EVOLUCIÓN DEL FLOW», una pieza invaluable de la cultura argentina.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

En Argentina la cuarentena se hace sentir. Pese a que hace algunos días pasamos del aislamiento al distanciamiento, dando por finalizada esa etapa de encierro, los 9 meses que duró se convirtieron en una montaña rusa de sensaciones. Fue allá, por el comienzo, en un hoy lejano mes de abril, que le escribí a Juan Data para preguntarle algo muy puntual acerca del periodismo rapero que nos envuelve y nos conecta. Humilde y siempre bien predispuesto, este colega que nos marcó el paso a todos los que vinimos luego, me revelaría en el marco de aquella conversación el comienzo de un proyecto que hoy es realidad y que hace días termine de devorar. Porque sí, señoras y señores, La Evolución del Flow dejo de ser proyecto para convertirse en una realidad asombrosa, una más de este 2020 que no paro de sorprendernos.

Ahora bien, “¿Qué es la Evolución del Flow y por qué es tan relevante?” se estarán preguntando. La Evolución del Flow es el libro de Juan Data, publicado en noviembre por Walden Editora que narra desde una perspectiva actual la historia del mítico fanzine “Moshpit Posse” editado y publicado por La Turma Producciones entre 1996 y 1999. Para los locos como yo, este tipo de acontecimientos tienen una importancia inmensa en la historia del Hip Hop Argentino y en este caso Juan, es quién casi de casualidad se encontró con la necesidad y la responsabilidad de llevar a sus espaldas la difícil tarea de obrar de periodista de Hip Hop, aún cuando en Argentina pocos sabían de que se trataba todo esto.

El libro es una obra majestuosa de más de 400 páginas que te introducen de lleno y más de dos décadas después en el epicentro del surgimiento de un boom que pocos entendían y que ni siquiera en ese momento se podía prever que llegaría a ser lo que es. Con una narrativa impresionante Juan nos va relatando con una visión actual, los hechos que acontecieron la creación del fanzine y todas las historias relevantes que fueron condimentando, construyendo y dándole color al Hip Hop Nacional.

No es fácil, porque pasaron muchos años y porque Juan se “desconecto” de la escena nacional a mediados del 2001 cuando su rumbo periodístico lo hizo desembarcar en Estados Unidos. Desde allí y varios años después empezó a escribir esta retrospectiva de Moshpit Posse. Como dije Juan fue el primer periodista argentino especializado en la materia y su compromiso con la cultura Hip Hop quedó marcada a fuego desde aquella gloriosa y no tanto década del 90. El relato es cronológico pero presenta saltos temporales y va jugando con el presente y el recuerdo de una manera espectacular. La Evolución del Flow parece ser el cierre de una etapa que costó terminar y que tal como el autor lo dijo en diversas entrevistas, fue el «motivo para releer todo su historial periodístico que hasta la escritura del libro no había podido ni había querido leer».

El material se divide en 16 “capítulos” que datan del “prefacio” donde Juan nos cuenta sus intenciones al narrar esta historia, que en definitiva es la suya. La “introducción” dónde a través de diversos puntos de vista nos relata la historia “pre Moshpit” con todos los acontecimientos que lo fueron llevando a convertirse en periodista de Hip Hop. Luego y con una decisión, a mi modo de ver, acertadísima, el cuerpo del libro recorre todos los números del Fanzine desde su #0 hasta su último ejemplar editado el #12. Y hete aquí lo maravilloso y lo que diferencia a este libro de un simple ejemplar de colección. La Evolución del Flow no es una colección especial del Fanzine sino que es un repaso, dónde desde su actual Oakland, California, el autor nos pone en contexto sobre lo que iba sucediendo número a número con anécdotas, historias y durante esa contextualización asume errores y aciertos de un modo certero y por demás muy informativo para aquellxs que no vivimos esa época. Para terminar, Juan elige para el epilogo la etapa “Después de Moshpit”, dónde nos cuenta todo lo acontecido en la etapa post fanzine y todo lo que eso significó. El último tramo del relato Juan se lo guarda para sus conclusiones, las repercusiones y los mea culpas, una decisión que me sorprende gratamente.

La Evolución del Flow es un libro necesario, esperado y que deja una huella para lo que viene. Nadie mejor que Juan Data para contar a través de su visión y de su pluma o tal vez su teclado, todo lo que se vivió durante los agitados 90. Durante el libro podemos comprobar varias cosas pero quiero destacar y elijo un proverbio inglés para hacerlo, que «cuanto más cambian las cosas más permanecen igual». Todo lo que cuenta Juan, todos esos vicios instalados en la cultura Hip Hop casi desde sus comienzos siguen existiendo, maquillados por los cambios tecnológicos, pero están ahí. La desunión y la constante guerra de egos está ahí y le sigue haciendo tanto mal a la escena nacional como durante aquellos años. Todxs lxs amantes del Hip Hop esperamos con la ñata pegada al vidrio que sea «EL» año, pero ese estallido nunca llega. Porque seamos sinceros, si sacamos el trap y el freestyle, son contados con los dedos de la mano lxs artistas que viven de su arte.

Lo más interesante de este material es que revive una historia y la contextualiza a la perfección. Juan Data sabe y entiende de lo que habla, en este caso escribe y su melomanía, esa que lo lleva a tener entre dos mil y tres mil vinilos en su «Daticueba», se ve impregnada en cada párrafo de este libro. La Evolución del Flow es un todo, es un material completísimo que informa, revive, recuerda, enseña y abre una puerta enorme para quienes se acercan obnubilados al Hip Hop. Y aunque no quiera sonar repetitivo, libros como este, como el de Martin Biaggini «Rap de Acá», son imprescindibles para aportarle a nuestra valiosa cultura nacional un sustento físico de información verídica sobre lo que vino antes de las conocidas batallas. Si bien su intención nunca es y queda demostrado que este libro tenga le mote de «la verdad», Juan conoce como nadie lo que se vivió en la gestación de la cultura. Recorrió a través de su Fanzine muchos tópicos, artistas y en su intento de hacer periodismo impulso a tantos otrxs a vivir la cultura.

Un material de culto que si bien no tiene ni un mes en circulación, deja una marca imborrable en la historia del Hip Hop en Argentina, algo en lo que Juan ya es un experto. Te recomiendo mucho este libro porque no solo es para los entendidos de Hip Hop, es un material que recorre desde una perspectiva personal una época con todo lo que eso significa. Una escritura simple, entretenida, llevadera. La Evolución del Flow lo tiene todo: Historias, anécdotas, criticas, opiniones, mea culpas, información. Y nunca deja de ser un libro que puede ser leído de pe a pa por alguien totalmente ajeno a la cultura. Otro logro de Juan.

De más esta decir lo agradecidos que estamos quienes valoramos laburos de este tipo con Walden Editora que se la jugó por este proyecto y puso manos a la obra para que en tiempo record, La Evolución del Flow sea una de las realidades más brillantes de este año muy positivo para el Hip Hop argentino. Si aún no lo tenes y tenes ciertas dudas al respecto, tirate a la pileta porque lo que sobra es agua. Un libro imperdible.

El libro lo podés conseguir en varias librerias de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Si sos del interior podés ingresar en la redes de Walden Editora (@waldeneditora) para conocer las posibilidades de envío.

Contacto:

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FEDDELIRICO – «FAMILIA» (2020)

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Un beat impresionante y un estribillo estilo rap mexicano nos dan la bienvenida a Familia, el nuevo disco de FeddeLirico. Un trabajo meticuloso, largo y absolutamente conceptual producido por Sarkez en Depth de Cuma que sin dudas lo hace sonar de put* madre. Si tuviera un auto y unos buenos buffer pondría este disco una y otra vez para «más placer» como diría Homero Simpson al ver rebotar los cristales. Familia es una realidad desde el 25 de octubre cuando vió la luz, fecha elegida especialmente ya que ese día Federico Pintos Álvarez festeja su vuelta al Sol.

Se nota y creánme que mucho, cuando un disco tiene un proceso, una maceración natural de trabajo, amor y compromiso con el proyecto. Familia es eso, el resultado final de una etapa que Fedde comparte canción a canción. Antes de hablar de música, hay que hablar del arte gráfico que rodea este laburo y que sin dudas le aporta esa distinción que tiene. Mar Pintos fue la encargada de «dibujar» este disco y que laburazo se ha mandado.

Ese beat impresionante del que hablo al comienzo de la nota es de Sherpa y trata del «Intro» de Familia donde FeddeLirico parece hablarle al rap o a sí mismo; o las dos cosas juntas. Un track muy potente que te da un cachetazo para despabilarte y entrar de lleno en un disco que te hará navegar por los senderos melódicos de un artista, emprendedor, mc, barbero, empresario y muchas cosas más.

El Intro nos deposita en «Buen Siervo y Fiel», un tema magnifico en un beat hermoso, donde este polifuncional de la cultura Hip Hop hace un repaso de su vida, su infancia y sus afectos. Mas que nunca, entraste en Familia y créeme que salir de este viaje es difícil. Al toque llega «Chico Marginal», por primera vez en el álbum se cambia de ritmo para llegar al trap. Un género que esta en boga pero que al FeddeLirico le da una vuelta más. Lejos de ser un trap pasatista y simplón, va enroscándote entre lo moderno y lo noventoso. El G Funk también se hace presente para hacer de «Chico Marginal» una especie de autodescripción rapera de alto impacto.

Llega «Ghetto Life» y otra vez el boombap. No quiero sonar repetitivo, o tal vez sí (ja ja ja) pero los graves de este disco… mamadera. Un órgano tétrico y el bombo y la caja encajan perfecto en las barras de Fedde que dice sin tapujos «…Yo no quiero ser violento pero encuentro tanto tonto lento falto de talento queriendo representar el movimiento solo por tanto por ciento, a mi no con ese cuento». Brillante.

Después de «Ghetto Life» pasa algo asombroso. Familia entra en una nube y toma vuelo. Otra vez el cambio de ritmo, llega el trap y una instrumental magnifica de MPDhela le da sonido a un tema de amor, de pasión, dónde Fedde le canta a su «Mujer Cósmica». Todos tenemos una pero un tema así en un disco de rap cambia toda la ecuación. Una apuesta que me sorprendió gratamente. Dentro de esa nube, llega el primer feat del álbum en «No Me Esperen» una canción lenta, hi hats entremezclados de un punteo de guitarra insistentes le dan lugar a las barras de Arturr y FeddeLirico.

Si hay algo para destacar el disco, es el constante vaivén de melodías y ritmos. No es monótono y te hace ir y venir constantemente. Luego de «No Me Esperen» llega «Marciano», que cuenta con la instrumental de «Man Down» de 50 Cent y ese piano salsero entrelazado con el boombap furioso y marcado acompañan al Mc en el relato de un personaje del barrio. «Marciano» es una especie de cuento rapeado. Al toque llega el segundo Feat de Familia, Nativo Pds se une y conjugando el ingles y el español hace «One Two» desparramando barras junto a Fedde. «One Two como en el noventa y pico. Wacho no le pongan precio al Hip Hop. Yeah, real rapper de chiquito, los reales se conocen fekas cierren el hocico».

Es momento de una pausa, Fedde nos lleva de mover el cuello a parar la pelota, ponerla bajo la zuela e ir a buscar pañuelos, porque lo que sigue emociona y eriza la piel. El tema número 9 es «Mami» y es otro diamante incrustado en un disco que sorprende gratamente. Otra vez el Trap para recordar e invitar al oyente a recordar con él a su mamá. Sin dudas, de lo mejor del disco por emotivo, por rítmico y por poético. ¿Se puede emocionar uno con un Trap? Sí y FeddeLirico lo logra. Una canción para escuchar una y otra ves sin cansarte y sin dejar de sentir la emoción que emana.

Termina «Mami» y pareciera que termina una parte del disco. En esa canción se va una parte muy grande del corazón que tiene Familia. De esta manera llega «Todo de Mi» que funciona y es el interludio que nos depositará en la otra parte del disco. «Todo de Mi» es un desahogo personal, es FeddeLirico mirándose al espejo y repitiendo barras para seguir adelante, dándolo todo.

Esa nueva parte arranca con el Trap como protagonista y una instrumental muy pegadiza en «Keep it Real«. Otra vez el inglés para mantenerlo real. Luego llega uno de los puntos más altos del disco, «Ellos» se llama este Trap con barras anti políticos, anticorrupción y que destaca la capacidad para rimar que tiene este gran Mc de la zona sur de la Provincia de Buenos Aires. Si el tema «Mami» es emotivo, la intro del que sigue nos da un pantallazo breve de lo que se viene. En este caso es momento de dejarle una canción al heredero y para demostrar lo rapper que es Fedde le dedica un rap inmenso a «Tupac» su hijo que encontrará en este track una declaración de amor, de valores y de cuidados. El amor de un padre a un hijo no se puede comparar decían Los Fabulosos Cadillacs en su canción «Vos Sabes» y acá, en este track, FeddeLirico lo deja clarísimo.

Otra vez el inglés, y otra vez el trap nos invitan a la siguiente canción. Romántica y totalmente dedicada «I Dont Wanna Live No More» es una declaración de amor sincera y rítmica en iguales proporciones. Al toque y siguiendo en la misma tónica llega el tema más «bailable», más moderno y más cercano al Trap que se suele oír. Una nueva colaboración en este caso con Ele Legui para esta canción llamada «Ya Crecido» dónde se repasa todo eso que se vivió y el presente para comparar ese crecimiento personal.

En seguida, otra vez el boombap tinte west coast hacen de «Dupla« uno de los mejores temas del material. Nuevamente Nativo Pds se hace presente para partir una base impresionante. Con barras constantes, crudas y punzantes, esta dupla eleva el sonido de Familia y nos empiezan a introducir en la última parte de un disco lleno de matices. Tranquilamente podríamos dividir este disco en dos partes y hasta en tres si sos esquisitx, Fedde y Cia. logran invitarte a un viaje temático e interminable dónde sos inmensamente feliz y de repente lloras de emoción, luego saltas de algarabía para volver a la introspección personal con todo lo que eso significa.

Llega «Rapping All Day» un track clásico, bien 90, con una base que acompaña perfecto. Se trata de otra colaboración que divide en un 50-50 el inglés y el español. Mientras Fedde recorre sus barras con un inglés excelente, Alansukki le aporta un flow estilo Mucho Muchacho muy digerible para cerrar una gran canción. Hay muchas pepitas de oro inmersas en Familia y «4 largos años» es una de ellas. Un boombap clásico al que Fedde, Fattiga y Musselon le ponen barras muy raperas. Entre el ejemplo, la autosuperación y la ambición del no estanque, los tres Mc´s nos relatan lo difíciles que fueron los cuatro años del supuesto «mejor equipo de los últimos 50 años». Fedde se encarga de dejar en claro que ninguno se salva y todos, absolutamente todos los políticos se cagan en el pueblo. La policia, lxs gobernantes  y las ratas son el blanco de 4 minutos de un rap excelente.

Y era merecido, antes del final, antes de que este viaje culmine, había que escuchar al genio detrás del impactante sonido de este disco. Llega Sarkez al mic para la última colaboración de Familia. Junto a Fedde hacen «El Camino» un boombap clasico nuevamente, para relatar un camino, una historia. Sarkez le aporta una soltura brillante a la pista para completar un tema para mover el cuello al 100% y hasta le da el tiempo para tirarle un palo hermoso a un tal Paco que de Amoroso no tiene nada. Tremendo.

Y si un beat de Sherpa abre este disco, es justo y propicio que un beat de Sherpa lo termine. Llega el «outro» que le pone el moño a un trabajo digno de millones de reproducciones. Nuevamente Fedde se habla internamente pero rimando. Recuerdos, emociones, balances y su historia hacen de este track el cierre perfecto al recorrido de una historia. Con el corazón en la mano, este gran Mc, nos despide, se despide con un hasta luego muy rapper.

Familia termina pero a la vez no. Un vez que escuchaste este disco, no podes salir de él, se queda, se te pega como caramelo a la suela. Para quienes dicen que el rap es cuadrado, escuchen este disco porque realmente no están listos para esa conversación. Familia es corazón, es un todo y más que FeddeLirico nos comparte y nos hace parte de una manera muy precisa, muy emotiva, muy rapera.

Que grato es escuchar discos como los que se hacían antes y que hoy escasean. Que grato es escuchar lo que un rapero puede hacer con amor y compromiso con la causa. Familia es eso, el resultado de un trabajo de años. Si aún no lo escuchaste, hacelo porque el periplo vale la pena y jamás decepciona. Una montaña rusa de melodías, rimas y pasiones.

 

 

 

Si no escuchaste Familia, hacelo acá:

Hip Hop: CNN

Por Marcos «Shakya» Rajier – @shakya.young.shakur & Martin Patric (redactor invitado).

“El rap era la CNN de la comunidad negra de los Estados Unidos de norteamérica. Un medio de comunicación alternativo y controlado por los jóvenes, que podía unificar nuevamente a una raza fragmentada por la integración”
Decía chuck D, el integrante principal de Public Enemy en una de sus entrevistas.

No es poco notable el hecho de que culturalmente, el Hip Hop viene a brindarnos un lenguaje universal con múltiples disciplinas, para expresar las incertidumbres, los sueños, las pesadillas y las realidades de millones de jóvenes a lo largo del mundo.

Es tal el potencial trasgresor del rap, que los grupos hegemónicos, dueños de los mecanismos de explotación audiovisual, no pueden evitar su visibilidad, aunque si desviar, desorientar los enfoques primordiales de este fenómeno cultural, para banalizar toda esa carga simbólica, comercializar esta misma banalización, y brindarle un espacio en el mercado a quienes entretienen. Esa es la razón por la que aún estamos alejados de la situación que observa Chuck D sobre el rap en Estados Unidos.

El propósito de esta estigmatización mediática, que recorre todo un camino de justificación de la censura y de tirarle palabras aleatorias a un artista para que las rapee por tv; es el de implantar la idea de que el arte no es un patrimonio cultural de la humanidad, sino un simple medio de entretenimiento.

Por esta razón es tan difícil ganarse la vida en américa latina continuando el legado y la responsabilidad histórica que nos plantea la cultura Hip Hop. La industria está cerrada para quienes vienen a decir algo. Los invito a que simplemente busquen un tema de Lil Supa, luego uno de Duki, y comparen el nivel de consumo de ambos.

Vivimos en un contexto donde la hiperinformación, el hiperconsumo y la sobreoferta invisibilizan artistas. Una nueva censura legítima que aísla la expresión genuina para estigmatizar y romantizar una realidad opresiva.

El Hip Hop nos viene a plantear que la revolución también debe ser cultural, alejado de ser solamente algo simbólico. La expresión es revolucionaria cuando relata realidades que las estructuras sociales tratan de suprimir.

Los mecanismos de poder entienden el potencial que tiene el Hip Hop para transgredir, para marcar todo tipo de tendencias, para transmitir un mensaje concreto de liberación, de libre expresión y autoconocimiento. Por ende, adelantándose a toda esta potencialidad, al Hip Hop se lo transgrede y se lo coloca en un lugar de entretenimiento.

El consumo masivo, en su mayoría de adolescentes y adultos jóvenes, se orienta a la reproducción de los mismos comportamientos sociales de siempre, y al planteo del mismo tipo de problemáticas: Desamores, consumo, éxito, fama, peleas superficiales.

Mientras los artistas oriundos de la madre tierra del Hip Hop utilizaban la violencia como su metáfora más simbólica y poderosa, planteando escenarios inversos a por ejemplo, la paliza a Rodney King, rememorando hazañas de Malcom X y de Huey P Newton, relatando historias como la de Jonathan Jackson, claramente desafiando al poder y llamando a la unidad, los referentes argentinos de se bardean entre sí por idioteces. La famosa grieta se reproduce en todos los aspectos socioculturales, por ende afecta directamente a nuestro Hip Hop: Claramente tenemos una comunidad de artistas que representan la continuación de este legado histórico, por el cual gracias a ellos la escena local está donde está, no hace falta mencionar a quienes dieron numerosos pasos significativos para el desarrollo del movimiento. Por otro lado tenemos una comunidad de artistas de exportación, siguiendo un poco la ideología del “granero del mundo”, a quienes el mercado privilegia y premia.

El movimiento está ganando consumo masivo. La gran mayoría del país está inconscientemente merodeando aspectos de la cultura. Mcs de todo el país están ganando plata con sus producciones originales.

El siguiente paso a dar es el reconocimiento del contexto social que nos rodea a todos y todas, y comprender la potencialidad que tiene la plataforma que paso a paso se viene construyendo.

El beef como estrategia de marketing, el mensaje exitista, la reversión del “american dream”,del mega éxito individual y de la meritocracia, ignoran y distraen toda esa energía capaz de realizar acciones significativas por una reconstrucción cultural y social.

Como explicaba Malcom x en su autobiografía: La “X” es un modo de reconocerse como sujeto social, de aceptar que la estructura del poder durante siglos arrebató las identidades de los afrodescendientes, quienes nunca conocerán en profundidad sus demacradas raíces. En otras palabras, adoptar ese apellido es reconocerse oprimido. Lejos de vivir un contexto distinto, se presenta una dualidad característica de este siglo:

Todavía se reproducen los abusos de autoridad, la utilización de la violencia, la permisión a que sigan ocurriendo tragedias que dejan explícita una situación de desigualdad; y a su vez, una sobreinformación avasallante, que en su virtualidad deshace las situaciones concretas de opresión. Que frente a angustiantes ejemplos de injusticia, viene a implantar la ideología de que la democracia no es más ni menos que la opinión, colocando al ser humano común en una posición de espectador de la historia, y amenazando sutilmente a quienes entienden que justamente el carácter que más identifica a la democracia es la acción.

Es por esto que, en una nueva sociedad donde la pasividad plantea revoluciones desde el lenguaje, es tiempo de convertir este lenguaje en acción, y esta no es nada más que la expresión genuina. Es momento de combatir contra la estigmatización y mercantilización de ideologías liberadoras. Y una de las herramientas más potentes de las últimas décadas, la cultura que ni más ni menos nos enseñó a despojarnos de las imposiciones de lo políticamente correcto, es el Hip Hop.

 

SEXTO ZEN – SEMPITERNO (2020)

Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Ojalá no tenga final, espero de corazón que el rap de este disco nunca termine. Eso es lo que cruzó mi mente al escuchar Sempiterno, el nuevo disco de Sexto Zen, ex Tigre Blanco en Koxmox. Una bomba alicorada de un sonido impresionante. Hace unos días, un gran amigo publicó con mucho tino y antes del estreno de este álbum la siguiente frase: «se viene un antes y un después en el rap argentino» y vaya si tenía razón. El pasado 1 de octubre, Sexto Zen sacó a relucir el fruto de un trabajo impresionante que derivó en lo que para mi es uno de los mejores trabajos discográficos del año.

Lo tiene todo: lírica, flow, sonido, técnicas. Y una soltura al rimar hacen de Sempiterno un cóctel embriagador de música de casi una hora. Que hermoso es escuchar un disco como debe ser, largo, con un concepto, con un desarrollo y un objetivo. En épocas de 140 caracteres, singles y videoclips, este disco es la prueba irrefutable de que laburar seriamente en Argentina te destaca. Eso logró este gran artista nacional con un disco para sacarse el sombrero.

De entrada nos encontramos con un término rebuscado y que a mi modo de escuchar el mensaje es justo. Sempiterno significa que durará por siempre y ese es el objetivo. Este material entra en vos para no salir y para valga la contradicción, sacarte a pasear por los senderos más raperos de Sexto Zen. Un fondo negro y una especie de pincelazo blanco que nos resalta la imagen de un buda, al que solo se le ve la silueta junto con el nombre del material y del artista en letras de tipo oriental nos dan la bienvenida a este periplo rapero bien graficado por Santo Uno.

«Samperio» es justamente el track que nos sirve de recepción y nos traslada directo a lo que vamos a escuchar a lo largo de los ¡16 temas! que componen el material. Si, no estas locx, ahí dice claramente, «16 temas». «Samperio» es un deleite de métricas envuelto en una melodía amena. Un lindo comienzo, como para ir entrando en calor. Un salto al vacio, un arriesgue de parte del artista porque hacer un disco largo hoy es estar un poco loco. Que viva la locura entonces…

Unas trompetas al mejor estilo banda sonora de una peli de James Bond le dan comienzo a «Dragon Rojo Rítmico» el segundo track que tal como lo dice su nombre tiene ritmo de principio a fin. Un doble tempo donde Sexto Zen fluye sacando a pasear su lírica. Terminado este, llega la primera colaboración del disco, donde Kaos Escobar le pone su impronta para hacer de «El Arte es Libre» una especie de mantra lleno de scratchs y técnicas. Un dueto que se repetirá a lo largo de este disco y que sin dudas te deja con ganas de más.

Casi como un juego de palabras el siguiente track se llama «El Tigre es Libre», un ruido de rotas cadenas, un sample ideal y una letra que se te impregna en la mente hacen de este tema uno de los puntos más altos de Sempiterno. «Sé que mi creatividad nunca estará en venta…» dice Sexto Zen y vaya que lo demuestra. Al toque y sin preámbulos «El Tigre es Libre» nos deposita en «Arquitectos de la Matriz» un boombap clásico pero con tono oriental que te invita a moverte. Un Mc que sabe perfectamente lo que quiere, lo que busca y que antes de que te des cuenta lo ha logrado.

Sempiterno es ese disco completo. Es un viaje que va a fondo, tocando cada una de las aristas buscadas. Lejos de lo que la moda quiere imponer, este gran artista logro que el disco y el concepto sean uno de principio a fin. Terminado «Los Arquitectos de la Matriz» llega la segunda colaboración del disco en «El Portal de los Dioses» donde Saje Kamada le aporta ese flow distintivo. El sonido oriental predomina una y otra vez acercándote a un mundo interno donde el rap es protagonista. Un feat que se repetirá a lo largo del material y que forma una dupla más que interesante.

Unos vientos y un doble tempo furioso nos introducen en «Cuántica» un Hit. Así, crudo y directo, «no importa como usas tu técnica sino que sea autentica y no idéntica» dice este Mc que no se cansa de desparramar técnicas a lo largo de todo el disco. «Cuántica» es un tema perfecto, todo cuadra, todo tiene sentido. Este pedazo de rap nos deposita en otra colaboración para alquilar balcones. Kamada se hace presente para darle rienda suelta a «S.A.G.A. Pasión o Sangre» un boombap clásico con mucho laburo lírico. Si hay algo que no falta en Sempiterno es lírica y métrica. Un disco realmente muy completo. Los Kamada le aportan ese estilo propio que los destaca y los hacen una de las realidades más brillantes del rap argentino.

«A las mentes débiles se les llega con cualquier boludez» dice Sexto Zen que con un par de barras nos describe la actualidad del cuarto arte y todo eso que la «industria» hace consumible. «La Asíntota» se llama este track y es otro espacio donde las palabras rebuscadas y difíciles de rimar parecen cosa de todos los días para este gran Mc. El tema número 10 es una delicia sonora. Otro feat de gran calibre junto a Claridad (Fémina) que saca a pasear ese flow impresionante de una de las raperas más destacadas de la actualidad raperil. El track se llama «Fluir» y eso es lo que hacen estos dos artistas en una base bien boombap decorado con un arreglo de una guitarra que te perfora el cerebelo. «Con lo que digo no me confundo, mantengo el ritmo, mantengo el rumbo» dice Claridad. Una bomba, de lo mejor de «Sempiterno».

Si «Fluir» es una joya, «Lobos Grises» es un diamante incrustado en la piedra angular del rap. Un ritmo más lento, calmado pero increíblemente pegadizo hacen de esta canción el punto más alto del disco para quien les escribe. «…Quiero ser un antes, un ahora y un después para nacer otra vez, pero que los instantes sean eternos para vernos sin stress…» Impresionante. «Lobos Grises» es el tema donde Sexto Zen fluye, entre un boombap, armónicas y arreglos melódicos que llenan de color una canción que debe ser escuchada. Si quieren escuchar métrica, lírica, flow y un buen rap, este track es la respuesta.

Después de semejante demostración de rap, el oyente necesita un descanso, y lejos de ser un descanso, «Pasaje Subterráneo» se transforma en un viaje melódico de raggamuffin que funciona como un interludio y que nos deposita en la última etapa de este viaje sin final que es «Sempiterno». «Oda a la Odisea» nos transporta a ese final con un cambio de ritmo drástico, del raggamufin pasamos a los golpes rítmicos en doble tempo. Veníamos de un raggamuffin que sedaba ese power y de repente otra vez estamos moviendo el cuello al ritmo de Sexto Zen y de Kelo Kamada que vuelve para una nueva colaboración. Con pianos de Jazz, un bajo extremadamente potente y una batería que acompaña, «Oda a la Odisea» es el trampolín perfecto para el final de un disco sobresaliente.

Un gong poderoso y nuevamente un ritmo oriental, bien oriental, nos dan la bienvenida a «Mono Borracho». Un nuevo boombap donde Sexto Zen sigue repartiendo rimas para todos los gustos. «Soy un chabón normal salvo por mi don sobrenatural, sobre el cual trazo mi visión» nos dice en este manifiesto de dos minutos y medio.

Para ir terminando este viaje sin final, llega el ultimo featuring del material. Nuevamente se hace presente Kaos Escobar para «Ninjato y Katana«, un kioto furioso que le da el ritmo perfecto y las rimas punzantes de Sexto Zen le van dando forma a un tema bien arriba y muy trabajado. Kaos Escobar entra al juego nuevamente con un flow impresionante que eleva la canción que es de esas que te deja con ganas de más.

Y esas ganas de más se completan con «X La Escalinata». Llega el final y un órgano parece darnos la bienvenida a una iglesia que de serlo es la más rapera de todas las iglesias. Sexto Zen nos despide de su viaje, de su mundo con un sonido muy logrado y que termina de conceptualizar «Sempiterno«. Esta canción es el final ideal, donde se conjuga todo lo vivido a lo largo y a lo ancho de este disco y que se reúne en casi 4 minutos. Métrica, barras irónicas, directas y crudas se combinan perfectamente con un flow distintivo. «X La Escalinata» es el resumen perfecto de todo lo que el Mc tenía dentro y con un final inesperado nos despide para dejarnos impávidos esperando el siguiente tema que nunca vendrá.

Así termina uno de los mejores trabajos discográficos de este 2020 para el rap argentino. Un disco que lo tiene todo y más. «Sempiterno» es concepto, es principio, desarrollo y final. Un disco que trasmite ese amor y el trabajo que hubo detrás. Grandes colaboraciones y una producción laboriosa lo elevan para destacar sobre la media.

En épocas de rap de bolsillo, de discos cortos y muchos clips. De singles y de canciones en una toma, Sexto Zen se la jugó y nos regaló casi una hora de un rap excelente. Desde ya te recomiendo mucho este álbum, al que debes prestarle atención, con calma, sin prisa y con tiempo; Sempiterno merece un buen vino o una buena cerveza y un oído preparado para la ocasión, créeme que Sexto Zen y Cia. no te van a defraudar.

Si aún no lo escuchaste, hacelo acá:

 

 

 

UN, DOS, TRES… PROBANDO.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Hoy me senté a escribir el Yo Digo, más Yo Digo de todos los Yo Digo`s que he escrito. Me han llegado muchos comentarios de amigxs y conocidxs que con buena leche y un rol de protección me «aconsejan» ser menos explosivo y radical con mis ideas. ¿Cómo podría ser menos radical con mis ideas?, ¿Cómo alguien puede no pensar o decir de una manera por el otro?. La falta de respeto es una cosa pero la auto censura para mi es imperdonable y mucho más si sos periodista.

El periodismo cambió, muto hacia algo que a mi parecer no es periodismo. Mi forma de ser, de pensar y de sentir me hacen estar sentado en la mesa de Symns, Walsh, Urondo, gente que tenia un puñal en los dedos al escribir. Gente que se pregunta, gente que interpela, que incomoda. El periodismo es incomodo, es detractor, es combativo o no lo es. Créanme que un verdadero periodista esta más cerca de quienes cuestionan lo impuesto que de los Leucos, Longobardis, Silvestres, etc. No quiero que se me mal interprete, ojalá algún día llegue aunque sea a atarle los cordones a los fenómenos que nombre en cuestión de carrera y escritos (los primeros, por dios, no los segundos), ellos son mis referentes y mis guías, cada uno tiene lo suyo. Pero yo y mis convicciones jugamos para ese equipo. Tengo partidos buenos y malos pero siempre dejo todo, en cada crónica, columna, editorial, reseña, en cada nota dejo la vida, el alma, al igual que ellos.

De este lado del mostrador las cosas no se ven iguales ni tampoco se sienten así. Desconfío enormemente de los periodistas que operan por a algún interés particular. Sea dinero o devolución de favores, me parece asqueroso. Yo estoy lejos de eso, lejos de que me digan como, cuando y qué tengo que escribir, decir o mucho más peligroso aún, pensar. El periodista debe ser, y perdón la expresión de periodismo «no convencional», un dolor de huevos para la policía, para los políticos, tiene que cuestionar con pasión las cadenas de mando y  cuando deba hacerlo transmitir y destacar lo positivo. Pero tiene que intermediar con la objetividad como regla Nº 1.

Las medias tintas no existen en el periodismo, al menos para mi. Los tibios no juegan para ningún equipo y deciden, al igual que los votos en blanco, por la «mayoría» que se une. Hay diferentes clases de periodistas y de periodismo, por eso, lejos de querer politizar una profesión, me voy a centrar en el periodismo sobre música. Desde tiempos inmemoriales artistas y periodistas se necesitan. Es una relación equitativa, no hay privilegios. Ni unx es un dios, ni el otro es un mendigo. Son pares que recorren de maneras diferentes un trayecto donde sus roles son fundamentales para la sociedad. El artista necesita del periodista para difundir, mostrar y tener una respuesta en un medio de comunicación sobre su obra; mientras que sin esa obra producida por el artista, el periodista no tendría una función, un trabajo que realizar.

Hace varios días charlando con Cevlade durante una edición de #FlowEnVivo, supe que muchxs artistas tienen claro lo que expreso en el párrafo anterior. La relación puede ser amistosa o no, pero debe ser sin cuestionamientos, una relación reciproca. El periodista que hace su trabajo, lo hace con amor y con dedicación; Y el artista igual. Compone, graba y se maneja por amor, en un país donde cuesta y sobre todo dentro de un género que aún no conoce el mainstream propiamente dicho. En este contexto se conjugan los dos rubros, los dos trabajos para un mismo fin: potenciar el Hip Hop.

Volviendo al principio, es imposible ser menos radical con lo que pienso, porque justamente es una opinión sobre algo que me nace. Hago periodismo de música y dentro de eso el rap, la cultura Hip Hop ocupan casi su totalidad, por ende, me siento capacitado para dar un punto de vista y defenderlo con mis argumentos. El debate nos hace crecer, siempre con respeto. Imposible es para mi traicionarme en materia de valores y conceptos, por eso, para mantener el respeto, todas mis «criticas/opiniones» las hago desde mi red social personal, separando Flow de mi persona. Yo no soy Revista Flow, no lo siento así y nunca así será.

Para cerrar y no irme por las ramas, espero que realmente la cultura Hip Hop nacional se encuentre madura y capacitada para entender que el periodismo no es compartir flyers o efemérides. El periodismo es otra cosa, es más profundo y su correcto ejercicio lo hace vital en el día a día de la doble H. Afirmo y reafirmo que la relación entre artistas y periodistas debe y tiene que ser justa, equitativa y por demás respetuosa. Sin sobres, sin favores, sin ningún tipo de interés más que el crecimiento de la cultura en si misma.

 

 

 

LOS NUEVOS PARADIGMAS…¿BUENOS, MALOS, QUIÉN SABE?

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

En 1859, Charles Darwin, Publicaba «El Origen de las Especies» un libro científico donde desarrollaba la teoría de la evolución mediante lo que él llamaba la «selección natural». Dicha teoría se basa en el proceso de la evolución biológica natural que atraviesan las especies a lo largo del tiempo, adaptándose o no a factores externos. Tal vez en palabras criollas diría que «sobreviven los mas fuertes y los que mejor capacidad de adaptación posean».

La industria musical (que ganas tenemos de hablar de ella ¿no?) esta viviendo un momento de necesidad de reinvención. El Covid -19 llegó para patear los tableros de lo establecido y darle comienzo a nuevas formas, estrategias y paradigmas que permitan su longevidad. Si conectamos la teoría de Darwin al presente podríamos hacer un paralelismo interesante diciendo que solo perduraran a esta pandemia y la vencerán quienes mejor se adapten a lo que manda el mundo actual.

Así como «se fundieron» aquellos emprendimientos que no cedieron ante el «mercado pago» o todas estas nuevas maneras de cobrar y recibir dinero, las productoras de eventos deben moverse rápido y adaptarse a lo que manda la industria hoy. No es nada agradable lo que sucede, menos a nivel música, donde no solo lxs artistas y productorxs ven afectada su economía. Detras de ese brillo están aquellxs que hacen brillar: Sonidistas, plomos, escenógrafos, iluminadores, etc. El mundo es amplio y el cambio debe ser rotundo, respetando o buscando la estabilidad de todxs. Atención a esto último.

Dudo que para un artista empapado en escenario le sea grato tocar en pantuflas desde el living, mientras del otro lado de la pantalla alguien corea como loco desde su casa un estribo en patas y la musculosa de dormir. Pero ahí esta la selección natural de Darwin que dice «O te adaptas o morís en el proceso de reorganización mundial post pandemia». ¿Cómo convences a alguien que debe pagarte por participar de un recital virtual?. Para empezar… ¿Qué es un recital virtual?. Muchas preguntas que al día de hoy son un desaguisado de «pruebas y error» como todo en sus comienzos.

El Coronavirus nos cacheteó la cara, la economía, la estabilidad, la vida normal. Conspirador o no, este virus, le hizo fuck you a todo y a todos para colarse en el epicentro de la humanidad, dinamitando todo concepto establecido. La música y todo lo que va girando alrededor de ella corrió la misma suerte. Si vemos el lado vacío del vaso, diríamos que es una realidad de mierda, pero analizando el vaso medio lleno debemos agradecer el Internet, el Wifi. Tenemos que estar felices de ser la generación del sreaming, de las apps de música. Guste o no, el futuro está ahí.

Que pasará de ahora en más… nadie, en absoluto, lo sabe. Solo queda sentarse a esperar, mientras tal vez, destapas una birra para ir al recital de alguien. En realidad para ir a tu habitación y ¿poguear desde la cama?.

Por mi parte y semanas después de darle una forma a esta nota me va a tocar vivir mi primera experiencia virtual. Si bien no será de rap, ni tiene nada que ver con el Hip Hop, el recital que dará La Vela Puerca mediante streaming y desde lo que ellos llaman «Sala Mi Semilla» será mi debut oficial en este mundo nuevo. El sábado perderé la virginidad para después contarles a ustedes, lxs fieles lectorxs de Flow mi experiencia, mi opinión y un montón de cosas más de esta nueva evolución de «selección natural».

Nos leemos pronto!…

BRODER: ORGULLO NACIONAL.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Celebren, canten, griten, abrazense que motivos para festejar sobran. Es histórico lo conseguido y si su puesta al aire resulto ser un antes y un después, esto no tiene ni precedentes y perdurara en el tiempo. Es que así como comienza esta nota, tenía que comenzar, Broder ganó un premio Cannes como la mejor serie corta en el festival más prestigioso en la materia.

Desde su estreno, esta co-producción de Canal Encuentro y Planta Alta Tv, dió que hablar. En Argentina vivimos un momento de auge y la llegada de Broder le puso la frutilla al postre. En horario central y por la Tv Publica, Nucleo y compañía llenaron de Hip Hop las noches para llegarle a millones de personas que esperaban el producto. Bajo la dirección de Mauro Perez Quinteros, Broder, te cuenta la historia de dos hermanos que llegan a Buenos Aires y poco a poco entran en el mundo Hip Hop. Con algunas dificultades y mucha ayuda, Mirko y Roma empiezan a vivir la cultura Hip Hop.

Ayer, la serie, que dicho sea de paso, fue la primera referente a la cultura Hip Hop en Latinoamérica, ganó un Premio Cannes a la mejor serie corta durante la edición 2020 del Festival Internacional des Séries de Cannes. Un verdadero orgullo made in Argentina que sigue haciendo historia a un año de su estreno.

Desde Revista Flow felicitamos a todo el equipo que hizo de Broder una hermosa realidad.