COMPROMISO, ACTITUD E IDENTIDAD: ORION XL.

Por Gian Franco Lisanti – @itnasilnaig

Orión XL se presentó el pasado 2 de abril en Lucille, en el barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires. El recital se extendió desde las 20:40 hasta las 22:10 pero estuve allí desde las 18 hasta las 23 pudiendo ver no solo el show sino también los preparativos, la producción del espacio, el protocolo por pandemia, la prueba de sonido y todos los movimientos coordinados que son necesarios para que, durante esa hora y media, la experiencia tanto del público como de las personas sobre el escenario no haya encontrado ni un mínimo contratiempo. Resultó un gran recital que, estoy seguro, superó muchas expectativas.

A las 18 horas debía estar en la puerta de Lucille, para entrar junto con el equipo de Orión, tal como el protocolo por COVID marcaba. Sabía que a las 20 comenzaba el recital así que tenía que hacer tiempo. Antes de que me de cuenta, todos los elementos para el recital se encontraban dentro del teatro. La mesa del DJ, paneles de luces sostenidos por una estructura mínima, y dos pies de micrófono. No había otros elementos. Orión, DJ Santo, el escenario y el público. Nada más, nada menos.

Cerca de las 19:00 comenzaron las pruebas de sonido. Media hora después, la fila para entrar al teatro ya estaba armada. Toda persona que no sea del público debía dejar libres las mesas. Uno era el encargado de hacer cumplir el protocolo y se mostró muy estricto a la hora de hacer valer las reglamentaciones. A las 20:10 comenzó a entrar el público y a pesar del protocolo, a medida que las sillas se fueron ocupando, los barbijos desaparecieron y las birras coparon las mesas. Media hora después, el telón se cerró.

Diez minutos de murmullo, oscuridad e incertidumbre hasta que el host, Sonny, tomó el micrófono y saludó enérgicamente al público. Los primeros en entrar al escenario fueron Prototipo junto a Don Nadie a.k.a. Flaco Braian. Estos raperos platenses presentaron cuatro boombaps muy potentes, de mucha lírica y contenido. Aprovecharon bien el espacio brindado, interpretaron sus temas de manera muy potente y no bajaron el nivel en ningún momento. El público supo valorar a estos artistas aplaudiendo cada tema y despidiéndolos de manera efusiva. Pero es innegable que el plato fuerte todavía no había llegado. 

A las 21:00, Sonny apareció de nuevo y recordó la fecha en la que nos reunimos. Con esa misma energía, el ruido, la ovación y el inevitable contexto político, presentó a Orión, que hizo su entrada por un ascensor en el centro del escenario, vestido de tanguero, y, sin esperar un segundo, comenzó con “Tendencia” y, a continuación, “Factor humano”, adelantos ambos de Ictus. Los aplausos continuaron hasta que comenzó el tercer tema: “Delirante”. El publicó enloqueció pero con el cuarto tema, también de Ictus, decidió cambiar la energía: “Aguaribay”. 

En este momento, la primer sorpresa de la noche. Al finalizar su interpretación, Orión salió del escenario sin avisar, sin decir nada y el telón se cerró. Un minuto de oscuridad y la presentación de Ale y Paz, pareja de bailarines de tango fusión. Lindo momento, coherente con el activismo de Orión por reivindicar lo nacional, la cultura propia. Una coreografía extraña para quienes sólo conocemos la forma clásica del tango pero no por eso menos impresionante, bello. Aplausos y Orión nuevamente.

Entró ahora con ropa menos formal, más urbano, más hip hop. Entró, saludó y al segundo que comenzó la pista le pidió un momento a DJ Santo para ampliar el mensaje sobre los veteranos de Malvinas. Dijo algo que me quedó resonando. De todas formas, no es ninguna noticia. En una visita a un centro de ex-combatientes de La Plata uno de estos le contó a Orión cómo se sentían estos jóvenes soldados en aquel entonces: “Sentían que tenían tres enemigos. El frío, los ingleses y los mismos militares argentinos”. 

El show debía seguir. La quinta canción fue “Hezbolla”. Al finalizarla, invitó a Don Nadie a.k.a. Flaco Braian y ambos rapearon “Don nadie”. Un boombap bien clásico que no pude entender si formará parte o no de Ictus pero es un gran feat, sea o no sea parte de este lanzamiento. Quiero poner un segundo el foco en Braian. En los pocos minutos que tuvo sobre el escenario demostró gran talento. Pensaba mientras lo escuchaba que puede llegar a ser de esos artistas comprometidos con la cultura, que siempre decimos que no tienen el reconocimiento que merecen, por capacidad y trayectoria, y puede ser la oportunidad de dárselo. No lo conocía y después del show me propuse escucharlo. Luego, adelantó Orión su parte del feat con Alika, interpretó acapella “el viejo truco” invitando también al público en el estribillo y cerró el segundo bloque invitando a Under MC y a Emanero al escenario y los tres interpretaron “Espejos enfrentados”. Se cerró el telón nuevamente.

A las 21:45, con una pierna sobre una silla, un micrófono frente a él, la guitarra y un sombrero, Emanuel Gabotto abrió el tercer bloque de la noche. Pura improvisación de raíz Argentina. Recordó a los ex combatientes, saludó a nuestro país y le dedicó unos versos a Orión, resaltando su activismo, compromiso e ideales. Fue un momento muy divertido y a pesar de que el folklore argentino y el mundo del hip hop a simple vista no parezcan muy relacionados, los aplausos cuando se despidió le hicieron saber al payador que su arte fue muy bien recibido. Orión entró por tercera vez al escenario. “Reason n Power” fue la primer canción de este bloque, que empezó muy arriba, prometió energía y cumplió. Continuó con “Sabotaje”. Ya en este momento el teatro estaba lleno de humo, luces, gritos, aplausos, arenga, sonrisas. El anteúltimo tema fue la Toma II del ciclo Fluye en una toma. El teatro se caía. El 24/Siempre, que este octubre cumple seis años, fue la última canción, la número 13. Cuando terminó, miró al público y se retiró. El telón se cerró. Fue fácil pensar en un cuarto bloque pero no sucedió. Salió al minuto con todas las personas que lo acompañaron en el escenario, agradecieron, se despidieron y el telón se cerró definitivamente. 

Nadie pidió más porque Orión lo dió todo. Así como sus acompañantes: DJ Santo, Prototipo, Don Nadie a.k.a. Flaco Braian, les bailarines, Emanero, Under MC y Emanuel Gabotto. Un gran show que la única manija que dejó es la de Ictus

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