«Cuando en el rap se empezó a hablar de decirle a los chiquillos que cambian las pistolas por libros, eso se quitó del medio y se trabajó para que eso no predominara…» al final todo se resume a lo superficial

Por Nicolás Romero – @nico_rxmero

Días atrás, Flow tuvo la oportunidad de realizar una cálida charla con el artista canario, rapper y productor, Fede El. Acariciando la medianoche en el archipiélago africano con algunos de los tópicos que actualmente circundan nuestra tan apreciada cultura del Hip Hop, se desarrolló un ida y vuelta que tuvo al comienzo un repaso por algunas herencias culturales provenientes del continente Africano, que fueron luego complejizadas en Abya Yala (o la América actual).

Con el disparador puesto en tal herencia, enraizado en el arte gráfico del fantástico disco de Marvin Gaye, “In Our Lifetime”, el repaso por el material tuvo como regla obligada de todo buen escarbador, un recorrido por estos géneros, nutrientes a su vez, de gran parte de la música actual, y de nuestra memoria más reciente.

Es así que, y casi sin guías en estructuras, la problemática acerca de los símbolos en esta cultura, o diferentes culturas que se subyacen dentro del Hip Hop, y su posterior aprehensión de significados, surgió en la conversación como aquel punto de partida sumamente digno de ser analizado. Poniendo el ojo en la relación que existe entre el uso de algunos símbolos particulares en los tracks de diferentes artistas, y que tanto estos símbolos son respaldados luego por una comprensión real de quién los usa.

A raíz de esto, Fede expresa lo siguiente, “parece que al igual que en la cultura Lo Life, en el Five Percenter, rappers se acercan a ello para buscar una validación o legitimarse de alguna forma para así ser más “auténtico”. Al final los mismos que rapeaban cosas muy básicas en español, repiten esos códigos en inglés y se vuelve una tendencia mainstream. Ya no se trata ni siquiera de profundizar en los significados, ni de sentirlos, solo repetirlos. Si lo estás soltando, es porque para ti tiene una trascendencia, significa algo. Parece que todo el mundo quiere utilizar esos símbolos para reivindicarse y decir, bueno soy el más real, “se rapear porque me se los códigos”, entonces al final pierde el valor. Dado que la gran mayoría empezó a hacer eso, a adoptar la misma vestimenta, las mismas palabras en los temas, es que al final el que está en esa movida, dice, “bueno yo me voy de aquí porque al final todo el mundo va a esto, esto ya se prostituyó, y no hay sentimiento de significado real”.

Con respecto entonces a este movimiento, es decir, escaparle a aquello en cuanto se vuelve masivo, discutimos con Fede acerca de dos características muy significativas tanto en el rap, como en la forma de valorizar la música en sí, que se cumplen en América latina y especialmente en Argentina.

Es el hermetismo al descubrir un artista aquella facultad principal de la que hablamos, desde donde Fede cuenta que, “Recuerdo amigos argentinos que escuchaban muchísimo mi música, pero no la difundían a lo que yo me preguntaba, “si les gusta hagan que llegue a más gente, por el mensaje, y decían que si se populariza no es lo mismo”, pero lo más rescatable para mí, es que era y es una forma de demostrar amor, en plan “nos lo quedamos para nosotros”. De igual manera, esclarece Fede, “es algo que siempre ha sido así, con las cintas de casete era así, e incluso más atrás en el tiempo; en Jamaica durante la época de los sound sistems, la gente se traía discos de EE. UU y rallaban las etiquetas para que no supieran lo que tienen. Es decir, siempre estuvo ese secretismo, puedo entenderlo si se trata de discos antiguos y buenos, pero si es algo nuevo, vale compartirlo”.

Y por otro lado, continúa el artista, “veo que cualquier rapper de Abya Yala, tiene una identidad súper fuerte, tienen un trasfondo cultural mucho más rico, nacidos tanto de la mezcla como de la herencia de la tradición que el que pueda tener cualquier español u europeo, pero sin embargo se ponen a imitarlos, y no solo al rapear, sino incluso hasta como escriben en redes. Esto pasa incluso con Canarias misma en relación a los modismos españoles, “yo sé cómo hablas, tu no hablas así hermano, así hablan en Madrid”, pero esto claro pasa en la música también, quiero decir, al final se trata de que ser algo original y genuino, de que tu saques lo que tienes tú y lo recontextualizes, o lo reubiques y de ahí proyectes algo que es nuevo”.

Desde este punto y teniendo en cuenta el ojo puesto en la temática sobre la aprehensión de significados y su validez genuina, nos preguntamos entonces por aquellos “requerimientos” exigidos a vox populi al cual todo MCs se ve hoy orientado a encarnar en su arte, tales como fotografía, arquitectura, moda o creencias, y hasta qué punto esto es algo realmente integrado en quién lo emprende.

A raíz de esto, y enlazándolo con lo hablado, Fede expresa que, “pienso que al igual que se usan algunos símbolos referidos a la cultura Lo Life o alguna más, mucha gente usa los códigos buscando encontrar una revalidación con ello, de una manera superficial claro, para legitimar una cierta credibilidad. Pienso que en estos códigos del arte pasa lo mismo, se usan muchas veces para que eso te de un trasfondo, pero verdaderamente, la carga profunda a nivel artístico y conceptual, es decir político, que debería tener y conscientemente, no la tienen». Hablar de culturas antiguas, o de arquitectura, o de antropología u esoterismo, parece más como un cliché que se emplea como un recurso estilístico o estético, no realmente porque haya una intencionalidad detrás. “Creo que de igual manera eso se percibe bastante, cuando es algo impostado o cuando tiene una voluntad cierta de querer emplear ese cierto conocimiento con un objetivo”.

Acentuándose en este punto Fede agrega, “cuando se quiere emplear el conocimiento con un objetivo positivo o productivo, sobre todo cuando un artista llega a un cierto nivel mainstream, el propio sistema ya se encarga de edulcorar o anular esa carga. Es lo que sucedió con las líricas del 5%, o las de conciencia negra, el Black Power y el Afrocentrismo, todos eso estaba muy presente y era muy relevante en la segunda mitad de los 80 y los primeros 2 o 3 años de los 90, entendiéndolo como aquello que se fue edulcorando, hasta predominar más la imagen “gangsta”. Yo me inclino a pensar que cuando algo supone una amenaza para el orden establecido, el propio orden establecido se encarga de A, hacerlo desaparecer o B, intentar comercializarlo y convertirlo en algo superfluo. Bien a veces puede ser intencionado o a veces el mercado tiene un poder, y ciertos contenidos generan inquietudes y con ello ciertos movimientos populares disidentes, los cuales se buscan diluir. Creo que al final si hay una verdadera intención detrás eso, no se promueve, se promueve el cliché, se promueve más el parecer que el verdaderamente serlo. Cuando en el rap se empezó a hablar de decirle a los chiquillos que cambian las pistolas por libros, eso se quitó del medio y se trabajó para que eso no predominara, al final todo se resume a lo superficial, el trabajo verdadero no se reivindica”.

Respecto a esto último, ¿creés que es importante que todo aquel que se involucre en esta cultura aprehenda los valores de la cultura Five Percenter como algo positivo de cara a esta industria?.

«En un momento dado el 5% era lo que predominaba dentro del Hip Hop, Rakim, Poor Righteous Teachers, Brand Nubian; casi cualquier grupo del este estaba vinculado, aunque con algunos grupos se recuperó, pero ya de una manera más superficial. Era una época donde se hacía más hincapié en los valores que en los códigos. Es que al final a través del 5% lo que promovemos con “conócete a ti mismo” es “conocer todo lo viviente”, conociéndote a ti mismo vas a conocer todo lo que existe y viceversa, con el especial énfasis en el cultivo de la oratoria, de la dialéctica. Cuando escuchaban hablar a los dioses, la gente que estaba alrededor quedaba cautivada por esa elocuencia, por ese dominio del lenguaje, no solo nivel léxico, si no y también del ritmo, la cadencia. Entonces, como ese es uno de los elementos más fundamentales de la cultura y una de las primeras cosas que se enseñan, pues eso evidentemente se trasladaba al Hip Hop, de ahí que los raperos que formaban parte de nuestra nación sean los más prominentes”.

Desde este lugar, el artista explica lo siguiente, “hoy en día, hay un resurgir de la cultura, de muchísimos artistas, incluso desde el trap, o drumless, con gente como Raz Fresco por ejemplo. O quizás hay muchos artistas que por ahí no están usando literalmente el lenguaje de la nación, pero esa gente forma parte de nuestra Todopoderosa Nación, al final están discutiendo el Knowledge of Self. Eso es positivo y ojalá favoreciera a que se recuperara ciertos contenidos recién mencionados. Por eso la inclusión en estos valores debería tener una importancia vital. Es cierto que el Hip Hop nace y se desarrolla en gran medida desde el 5%, al fin y al cabo los dioses eran quienes estaban ahí, en ese contexto cuando todo estaba en ebullición, empezando a crecer, encargándose por ejemplo, de la seguridad en los blocks partys; o los primeros locutores y programas de Hip Hop, como el del Supreme Team, quienes ponían en el himno de la Nación al aire. Entonces la prioridad debería ser máxima para mí, debería estar presente, si bien el Hip Hop no es el Five Percenter, este ha sido herramienta de desarrollo fundamental, pero no tendría que ser usado como un código de legitimación, como, “se lo que es esto lo conozco y lo uso”, porque muchos quienes usan esos códigos no son five percenters. Quiero decir esto es positivo, pero lo es si sabes de que se trata y tú puedes probar aquello que dices, sabés, de eso trata el show and prove”, puedes saber de memoria tus matemáticas, hasta un loro podría repetirlas, pero ¿qué haces por ti?, ¿qué haces por tu barrio o tu comunidad?.

Ahora Fede, y una vez ya situados en el ámbito cultural, ¿es esa permanente huella del colonialismo el porqué de un Hip Hop en Canarias con grandes aspectos revolucionarios, emancipatorios y divulgadores?

“Creo que (explica el artista), las idiosincrasias de los pueblos se construyen por una serie de antecedentes históricos. Entonces en ese sentido nosotros tenemos una identidad marcada y diferenciada de la identidad de España. A partir de los 60, con el movimiento independentista, es donde surge una idea de vinculación con España que antes no existía o no de la manera en la que se vinculó después. Con Cubillo y el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (M.P.A.I.A.C), y el atentado que sufrió en el marco de un discurso que iba a dar en la ONU por la descolonización de Canarias, reconocida como tal por las naciones africanas. Único atentado reconocido por España donde el Estado fue el autor del asesinato de un civil, para que Cubillo no diera ese discurso, y así desacreditar el movimiento anticolonial y generar el vínculo entre Canarias y españa, desde donde esa identidad quedó un poco diluida. Pero desde ahí (continúa), hay una identidad que se construye como ocurrió en el pasado, con rasgos característicos propios, está en ti y tu lo heredas. Hoy en día, un chiquillo que nazca aquí, por más que exista un vínculo propagandístico con España, al final está heredando eso, aquí en los barrios no se escucha flamenco, se escucha salsa; aquí el carácter es otro, la visión del mundo es otra. El simple hecho de ser archipiélago ya es diferente, hay otros pueblos que están abiertos al mar, y que tienden a tener un carácter determinado, incluso en los horarios o la forma de relacionarse. Todo eso construye y concluye en la forma de ser de los pueblos y evidentemente eso se ve reflejado en la expresión artística. La música que se hace aquí va a tener inevitablemente otro carácter que lo que se hace allí, u en otro punto”.

A propósito de este punto, señala que, “al final, y volviendo a lo hablado cerca del principio, es lo mismo que ocurre en Abya Yala, la pregunta es, “¿tío, porque imitas la españolidad?, la españolidad está en nosotros por cuestiones históricas obvias e innegables, porque hubo un hecho lamentable, donde se dieron muchas atrocidades. Las mismas te constituyen, como te constituyen muchos otros elementos que hacen que seas la mezcla, esa que crea lo que eres hoy. Dentro de eso hay una forma de expresar, que es pura y auténtica, tuya, nadie te la puede arrebatar, solo tú, como cuando imitas. De aquí en complejo de inferioridad de los pueblos colonizados, que imitan a la metrópoli porque lo ven como lo avanzado y civilizado, porque tenemos un complejo, una cadena psicológica como decía Malcolm, que te hace identificarte con el opresor. Al final se encuentra en el “divide y vencerás”, será siempre más fácil conquistar un pueblo que no sabe quién es ni de dónde viene”.

A lo que el artista reafirma, “se postula y propone un modelo hegemónico que es el imperante, el europeo. Ese modelo se instala y permea todos los aspectos de la realidad. Como nos vinculamos en los espacios, como medimos el tiempo, como nos relacionamos y hasta la propia cosmovisión. Desde donde el paradigma europeo entiende que esta otra cosmovisión de pueblos nativos, es a salvajada o bárbara, atrasada; luego esto se interioriza y surgen estos tipos de complejos, donde surgen locuras como que cambies el acento porque entiendes que el tuyo es un acento de salvaje o inculto, cuando en realidad el castellano que mejor se habla en muchos sentidos, quizás no sea el de la Península Ibérica, ya que en América y en Canarias es mayoritario. Al final la lengua es vehículo, la lengua es viva y la hacen los hablantes”.

Por eso, ya en las últimas líneas de la charla, y viendo al rap como como aquel vehículo de la palabra interpoladora de sociedades, es que Fede expresa a cerca de esta identidad ejemplificada en el Hip Hop. “Desde el Five Percenter lo que se busca es reivindicar esto. Se ha buscado generar a lo largo de la historia una división, por eso nosotros simplemente decimos “original”, que significa todas las tonalidades”, cerró.

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