#DEFRENTEHIPHOP: CORONAVIRUS: ¿DESASTRE U OPORTUNIDAD?

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Caos, confusión, fake news y un cóctel explosivo de información que preocupa. Hace un tiempo ya, todxs hablamos del famoso COVID-19, pandemia que ha causado la muerte de miles de personas alrededor del globo y que viaja por ahí, invisible desnudando las miserias más horrendas del ser humano. Gente agarrándose a trompadas por un papel higiénico, otros comprando mercadería por las dudas y en exceso, dejando a los demás con un desabastecimiento preocupante y una falta de solidaridad alarmante en pleno 2020, han logrado que esta pandemia tenga dos caras: La triste y la esperanzadora.

Acá en Argentina y como una obra divina del universo, el virus llegó tarde. Retrasado gracias a la distancia importante que nos separa de Whuan, China, lugar del epicentro de esta enfermedad que no solo mata sino que deja una huella imborrable en la historia de la humanidad. El primer caso confirmado fue en la mencionada ciudad China en el mes de noviembre del año 2019 y hubo que esperar casi 4 meses para que ingrese a nuestro país. Punto y aparte para agradecer que el virus llegó teniendo un Ministerio de Salud y un presidente que lejos de domar reposeras, se puso el overol y a tiempo destino los recursos para intentar minimizar el impacto de las consecuencias. El Coronavirus llegó y eso es innegable pero, ¿No hay en el desastre lugar para la oportunidad, para el crecimiento, para la evolución?

A lo largo de la historia, las pandemias han golpeado con consecuencias devastadoras a nuestro planeta. Desde La Peste Negra y sus más de 200 millones de víctimas hasta la Gripe N1H1, han puesto a prueba a la raza humana, sin embargo, es hoy, con este brote de Coronavirus donde hay una oportunidad, donde hay un rayo de luz, donde podemos crecer como especie. En nuestro país, el presidente Alberto Fernandez fue claro en su conferencia del día 15 de marzo «tratemos de ser solidarios y responsables, si podemos evitar salir de casa, hagámoslo, pongámonos a resguardo y evitemos la circulación innecesaria en las calles» dijo en lo que se transformó en una cuarentena obligada siendo un hecho inédito en nuestra nación. ¿La respuesta de la sociedad? una grieta insoslayable, por un lado aquellxs que acataron entendiendo las necesidades urgentes de prevenir lo que sucedió en Italia donde de una semana a la otra los contagiados fueron de 100 a 1000 y los muertos crecieron de 300 a 1500 y por el otro lxs idiotas de siempre, alabando la «viveza criolla» (que de viveza no tiene nada) y aprovechando el cese de tareas para invadir los balnearios en modo vacaciones. El argentino y su idiotez, esta vez, no puede ganarle a quienes ven en esto un cambio, una oportunidad de modificar hábitos, actitudes y sin dudas quienes ven en esta tragedia la posibilidad de un renacer.

Esta vez hay tres caras en la moneda y tres formas de entender esta pandemia. Los conspiradores dirán que es una operación creada por los laboratorios más inescrupulosos que utilizan (otra vez) a los seres humanos para ganar millones de dolares. Los individualistas verán en esta tragedia a la muerte cercana y no tendrán reparos en pisar cabezas dejando morir con tal de salvarse. Y sí, las ratas son las primeras en huir queriendo preservar su asquerosa especie. Yo, al menos yo, me quiero lejos de ese grupo. Y por otro lado y en tercer lugar se encuentran quienes aprovechan este «aislamiento» obligatorio como oportunidad de introspección, como excusa para conocerse, como oportunidad de cambio y de evolución. A mi Whatsapp llegó hace unos días un mensaje que decía algo así: «En una pandemia, el aislamiento se llama cuarentena; en el budismo, se llama retiro espiritual» y básicamente, lo que este último grupo ve en medio de este caos generalizado es la manera de mejorar. De no ser nunca parte de ese segundo grupo entendiendo que cuidandote a vos mismo estás cuidando a los demás, queriendote a vos mismo podes querer y mucho a los demás. Ahí está el secreto, ahí esta la evolución.

Es más sencillo para el ser humano el individualismo, es mejor comprar 100 barbijos por las dudas necesitando tal vez 10, que comprar 10 y permitir que otras 10 personas puedan adquirirlos de igual manera. La solidaridad en tiempos de crisis NO es moneda corriente y es en ese momento donde debemos ser empáticos y entender que esta tragedia médica mundial es la oportunidad de superarnos como raza, de entender que todos somos humanos y podemos morir o podemos ser solidarios y salvar más vidas.

Los medios masivos de comunicación se encargan de informar día tras día la propagación del virus y su por ahora, alcance incalculable. ¿Eso esta mal? no, la realidad es que estar informado puede prevenir y ayuda en estas épocas. Pero en esta guerra de primicias y de contenido sin sentido es donde los medios se han llenado de notas sin un fin informativo y van desde lo periodístico hacia lo asquerosamente banal generando una paranoia incontrolable que no hace más que impartir el miedo y la locura generalizada en la población. Eso no esta bueno y banalizar un tema tan sensible repercute de forma negativa en quienes son más propensos a la contaminación mediática. Basta con prender la tele, la radio o simplemente leer un diario para hiper inflarse de data «quema coco» y que no aporta en nada. La respuesta esta en la solidaridad y la solidaridad nace desde nuestro propio conocimiento. No somos perfectos, lejos estamos de serlo y siempre encontraremos cosas que mejorar. Por eso insisto con que esta atrocidad es un golpe duro, muchxs están pagando el egoísmo y las malas formas, y ese golpe duro es una nueva oportunidad para levantarse mejores, para ser, de una vez por todas, una raza responsable, fraternal, unida y comprometida con el bienestar mundial.

El Coronavirus debe y tiene que ser ese antes y después, porque si no aprovechamos la tragedia para evolucionar, llegarán seguramente cosas peores. El cambio climático, las pestes más atroces y la fucking tercera guerra mundial están a la vuelta de la esquina, esperando con los colmillos preparados para comernos vivxs a todos. El cambio es ahora y lejos de la paranoia, la cuarentena puede ser el tubo de ensayo de algo mágico. Quedate en tu casa, conócete, querete, cuidate porque es la única manera de mejorar como persona integrante de una sociedad y esa evolución es de verdad el cambio necesario. Si te amas y respetas vos mismx, lo vas a hacer con el/la de al lado y eso… no tiene precio.

 

Deja un comentario