“EL RAP BIEN ENTENDIDO, PARA MI SIEMPRE FUE Y SERÁ INEXORABLEMENTE UNDERGROUND”

Por Julián Falaschi – @falaschi.juli

Santiago Freiría, más conocido como Orión XL, nació en La Plata en 1987 y trajo con él una tonelada de valores, convicciones, líricas y flow que viene mostrando desde los comienzos de su adolescencia, cuando se empezó a interiorizar en el Hip Hop por las calles de su barrio a través del breakdance hasta llegar a encontrarse con el micrófono, que lo terminaría de seducir. En esta oportunidad tuvimos el enorme placer de poder charlar con él, con el fin de poder intercambiar opiniones y enriquecernos de sus respuestas, que al igual que sus canciones siempre dejan lugar a la reflexión. Por otro lado, nos contó un poco sobre su presente y su futuro, en donde se destaca su próxima obra llamada “Ictus” que tendrá lugar a fines de este año.

Primero que nada quería preguntarte acerca de tu momento actual como artista, cuanto influyó el fenómeno de la pandemia en tu música y como fue volver a los shows luego del parón

La verdad que me sentó bastante bien, el año 2019 fue un año de gira nacional y trabajo intenso en el que no paré un segundo y realmente llegué a Diciembre bastante desgastado intelectual y físicamente. Necesitaba parar la pelota un poco y bajarme del piloto automático. Cuando la pandemia estalla refuerza mí convicción de que no existe nada en la vida a lo que uno se pueda aferrar definitivamente. Sin duda fue evidencia de que nadie tiene «la vaca atada». Creo que realmente me motivó a jugármela un poco más, porque a fin de cuentas nada es tan conservable como para no arriesgarlo todo por lo que a uno le apasiona. Eso sin duda se refleja en el trabajo de Ictus.

 ¿Que nos podés adelantar en cuanto a líricas, colaboraciones y sonido de tu próximo álbum “Ictus”?

Ictus está trabajado por el mismo equipo de producción musical que “Kaos &Armonía”, es decir, 192Studio, conformado por Myt del antiguo RaptoresRecords, German Vidal Hahn de Afromama y Demián Marcelino de Cafres. Ellos son los culpables de las texturas y emociones que acompañan mis versos y orgulloso de que así sea. Además se sumó al equipo la mano de Monociclo, el nuevo proyecto de producción de Pedro Bonetto, hijo del  gran Guille Bonetto de Cafres, que vino a reforzar la parte digital y de contenido audiovisual y junto a su compañera y su socio están ayudándome con la cuestión de filmación que era un gran inconveniente en mí vida por no tener un equipo consolidado. El disco cuenta con algunas colaboraciones que preferimos mantener en secreto para jugar un poco con la expectativa a fines de dar gratas sorpresas a la audiencia. Para no spoilear el trabajo (se rié), pero bueno, puedo decir que charle con varios colegas como ALIKA, Klan, Mala Junta, entre otros tantos para colaborar. Lo cierto es que el disco se cierra a fin de año con los que quieran formar parte del mismo y con los que queden afuera, haremos singles sueltos.

Mirando un poco para atrás, ¿sentís que cambiaste artística y personalmente en comparación a cuando salió tu disco anterior “Kaos & Armonía”?

Definitivamente hay una cuestión de raíz y esencia que uno no cambia jamás, a lo sumo la va puliendo, pero con respecto a los acontecimientos sucedidos entre el 2016 y la actualidad he afianzado muchas de mis convicciones y desromanticé muchas creencias que pese a ser legítimas en la práctica me llevaron a vínculos despreciables con gente de gran poder discursivo pero poco compromiso concreto. Hoy estoy más escéptico al toparme con buenos samaritanos, se que son pocos los que aunque pase el tiempo están a mí lado.

¿Para vos el Rap Nacional actualmente se ve opacado por el boom del Trap o ves esto como una herramienta que sirve para generar masividad en la cultura en general?

Ambas cosas conviven en simultáneo. El rap bien entendido, para mí siempre fue y será inexorablemente underground, tendrá sus picos de industrialización pero son siempre forzados y poco concretables dado que los circuitos de poder son antagónicos naturales de las ideologías que las bases profesan y son estos mismos circuitos los que definen quien suena y hasta cuándo, en función de lo que cada artista genera en términos económicos. Por consiguiente a muchos no nos sirve un contrato con una compañía que te padece por tu discurso o por tu audiencia limitada. Es este factor entre otros, es el motivo por el que la gran mayoría de los raperos que pretenden proyectarse a carreras formales terminan fusionando o convirtiendo su música en otras cosas como Reggaeton o Trap. Son pocos los que mantienen el eje. De todos modos se ha gestado con los años una industria amateur que gracias al esfuerzo de varias generaciones hoy nos permite llevar un plato a la mesa y sin lugar a dudas, la explosión comercial del llamado género urbano, aporta residualmente a esa micro industria incipiente.

Siendo parte de la vieja escuela en el panorama argentino, ¿te ves con cierta responsabilidad de ser un modelo para la nueva generación de artistas que están apareciendo en el movimiento?

La verdad que no me siento»vieja escuela», esa siempre fue una categoría en la que se amparan los más chicos para distinguirse, pero para mí vieja escuela es JazzyMel o Bola 8, o el Sindicato Argentino del Hip Hop, otras personas, yo soy (en términos de historia, si cabe analizar así a las «escuelas» del Hip Hop en Argentina) una escuela media. Asumirme vieja escuela como quien tiene mayor recorrido o experiencia es pecar de soberbio y además me cuelga al cuello una fecha de vencimiento que no me representa ni por lejos. Siento que recién ahora estoy consolidándome cada día más. Más allá de esta cuestión meramente retórica considero que todo actor social que comunica un mensaje o replica una ideología tiene una responsabilidad que mayor es cuánto más masivo es su alcance. El que opine lo contrario lo hará motivado por la necesidad de desmarcarse de obligaciones o de salvaguardar su fuente de recursos, pero para mí es así. En todos los ámbitos de la comunicación.

¿Algún mensaje que quieras dejarle a los medios de comunicación autogestivos que intentan contribuir a la cultura del Hip-Hop?

El único mensaje que puedo darles es la idea de que los cambios de paradigmas comunicacionales e ideológicos son siempre acumulativos e históricos, por ende es clave ser tenaces y comprometidos año tras año, generación tras generación para poder aportar a esos procesos activamente y ser protagonistas de la historia más que meros replicadores. Considero que es esa la única victoria posible a la hora de presentar batalla comunicacional

¡Muchas gracias por el espacio Orión, y éxito para lo que venga!

1 comentario en ““EL RAP BIEN ENTENDIDO, PARA MI SIEMPRE FUE Y SERÁ INEXORABLEMENTE UNDERGROUND””

  1. Me gustó mucho la nota en general, me parece muy copado el concepto de «escuela media» en el que Orión se identifica, está bueno para pensar también alguna etapa más de transición y coincido plenamente en que lo de pensar tan viceralmente lo de nueva o vieja escuela es algo que les sirve a los más chicos , pero no a todos. Me parece que son como digo, formas distintas de analizarlo pero en este sentido la posibilidad de pensar en una escuela media abre el juego a pensar en la transición del rap con más detalle.

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