ESTO ES HIP HOP.

El siempre coqueto Palermo Club fue testigo de algo hermoso. Estaban todos, posta no exagero, estaban todos unidos por una causa de esas que conmueven o al menos, generan algo en todos nosotros. Es importante que sucedan cosas como las que vivimos el sábado porque son épocas raras, donde el verdadero hip hop se mezcla con una moda donde el «bling bling», los «que lo que» y los «flex» contaminan la esencia pura de esta hermosa cultura. La nota de promo de «Uniendo a la familia» la titulamos «un evento muy hip hop» y la verdad  es que no nos equivocamos en lo mas mínimo.

El frío y la lluvia no opacaron en absoluto lo que fue «Uniendo a la Familia». El evento era temprano y la grilla era abultada por eso y con buen tino, la primera agrupación de la noche salió a escena puntual. Eran las 19.30 hs. pasadas cuando Emcikre empezó a sonar. Los pibes de Ballester fueron los encargados de ir calentando el ambiente y de ir recibiendo a los presentes a puro rap. Con un repaso de sus canciones de su álbum, Markus y el Demak pusieron los puños bien en alto al ritmo de Dj Darcho y Dj Cosecha para arrancar la noche de la mejor manera y con un muy pero muy buen rap oriundo de San Martín.

Al termino de Emcikre, llegó el turno del primer break musical de la noche. La mano de Pharuk estaba encendida y eso se notó en su set que hizo bailar a los que iban llegando. Afuera el crudo invierno azotaba a la ciudad, adentro no importaba nada más que el hip hop. Luego de un rato, era el turno del segundo artista de la noche, llegaba Rayo A.k.a. Big Buda, con su flow tremendo para entre freestyle y tema derrochar talento por el escenario de Palermo Club, la noche recién empezaba y aún faltaba mucho. Por alrededor de 30 minutos este Mc de Fiorito exhibió su repertorio para el deleite de los asistentes que entre puño arriba y movimiento de cuello parecían alienados a las rimas del Rayito. 

Terminado el show del Rayo, Dj Pharuk tomó la posta nuevamente para, esta vez con un poco más de funk, poner a bailar a todos. Eran cerca de las 21:15 hs. cuando el rap de la Patagonia dijo presente de la mano de Lnano Alex, quien junto con Milo Moya, destrozaron la tarima. Con ese power característico y muchos invitados, el Enano se encargó de llevar la noche a otro nivel. Primero junto al Auelo cantaron un tema que aún no se estreno para la satisfacción de todos, luego con el Rayo, con Bruk y hasta con Under Mc, el Enano se encargó por unos 40 minutos de no darle respiro a nadie y colmó con su energía el recinto. La noche ya era un hervidero y aún faltaba mucho. Con su característico «Genkidama» Alex y Milo se despidieron para darle lugar por tercera vez en la noche a Pharuk. 

Si algo se palpó durante la noche fue el respeto, la unión y el arte. Estos condimentos básicos de la cultura que amamos fueron los pilares para que todo salga de la mejor manera. Como te contamos en la nota de promoción, el evento tenia un fin solidario. Los artistas que brindaron su show no cobraron por hacerlo y prestaron su mano para poder ayudar a Yema Ice, rapero venezolano (muy pronto lo tendrás en exclusiva con Revista Flow) a juntarse luego de un tiempo con su familia. Justamente Yema era el siguiente en dar su espectáculo. Pasadas las 22 hs. con ese flow característico de los venezolanos y un estilo tremendo, saltó a escena el personaje de la noche, para por un rato, empaparnos los oídos de una lírica vertiginosa, repleta de contenido y con un flow de locos. Venezuela dijo presente y la gente lo agradece mucho. Junto a Pharuk, Yema formó un tandem más que interesante y con un mensaje consiente se despidieron al ritmo de «Ajeno» un tema donde se expone una verdad cruda para todos los hermanos de la tierra del tepuy.

A esta altura Palermo Club era un horno, la gente bailaba y tomaba algún trago, mientras esperaba al próximo artista que ya sin decir una palabra es sinónimo de hip hop. El increíble Marcos Miranda, o Nucleo, como todos lo conocemos salió al escenario y se los comió a todos. Con una catarata de frases punzantes, sus canciones son himnos para el rap nacional y el sin hacer alarde de nada, sigue trabajando por y para la doble h, como el dice «24/7». Núcleo llevo de un lado para el otro a todos al ritmo de sus clásicos, mezclado con sus temas nuevos que estarán en su próximo álbum. También tuvo tiempo para reflexionar sobre la cultura y nos dejó un mensaje real «me gustaría saber cuantos que se la dan de hip hop vienen a eventos como estos sin cobrar para darle la mano a un hermano, esto es hip hop de verdad». El show del negro fue perfecto, en sonido, en contenido, en tiempos, pareciera ser que este multifacético artista entiende a la perfección la movida y a las claras está su gran calidad. Si nunca fuiste a un show de Núcleo, no pierdas más tiempo.

El final estaba cerca y luego de un mini set de Dj Pharuk, era hora de la fiesta Climax. Pasadas las 23 hs. la gente se apretujaba contra la valla de contención, había empezado a sonar «hit hot» y los Militantes del Climax decían presente en la noche. Con ese groove fulminante, los climax, le pusieron la frutilla al postre. Tema tras tema el pogo era increíble y la gente bailaba al son de ese ritmo tan característico de esta banda que viene teniendo un año impresionante. Vayan donde vayan los tipos hacen ruido, dejan algo y eso es innegable. Los Militantes, no pararon de agitar la noche con sus clásicos. El punto más alto o el de mayor climax, se vió cuando El Auelo dijo «vamos a llamar a mis hermanos bastardos, Enano, Under, vayan preparándose» y todos sabíamos que se venía. «El Triple» es ese tipo de canción que levanta un muerto y no exagero. Con la entrada precisa de Under, el agite poguero de Alex y el cierre perfecto de El Auelo, este tema te invita a sacarte todo de encima a puro salto. «El mundo esta torcido, yo en su eje lo emparejo» reza Benjamín en una de sus rimas. La noche tuvo su broche de oro, Militantes, fue la banda encargada de cerrar el evento de la mejor manera para la satisfacción de todos… «Militantes la cocha de su madreeee a ver si ponen huevos que no juegan con nadie» coreaba la gente esperando más y más de esta agrupación que atentos, ya está preparando su segundo álbum de estudio. Al final, El Auelo agradeció a los presentes, a los artistas y a todos los que con su granito de arena ayudaron a cumplir el objetivo. No exagero, un cierre perfecto.

Así se fue Uniendo a la Familia, nosotros dejamos Palermo Club repletos de música, llenos de valores y con un alegría que pocas veces sentí en un evento. Todo lo vivido sirvió para ayudar, para colaborar con una causa hermosa y que merece la pena que se comparta, que se difunda y que todos sepamos que de esto se trata el hip hop. Un evento de diez casi once, donde todos tiraron para el mismo lado sin importar nada más que acompañar y ayudar. Afuera el frío y la gélida lluvia nos golpeaba la cara pero realmente después de lo vivido dentro, nos importaba muy poco…

Por Kevin Dirienso Poter.

Agradecimientos: Primero que nada a Benja de los climax por su buena onda de siempre. A Yema por la amabilidad y por la predisposición y de corazón a todos los que hicieron posible el evento que fue un exito y con un objetivo que emociona.

 

 

 

 

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