LEGO EN UNICLUB

Por Lautaro «Lykao» Yanes – @lykao.sdc

El pasado 23 de julio Lego presentó por última vez su disco Cambalachhe en Uniclub, Almagro. Con la sala llena, dentro de los parámetros permitidos por la pandemia, el marplatense gestionó una despedida en honor a su primer trabajo de estudio acompañado por quienes transitaron su gestación y recorrido a su lado..

Podríamos definir a la primera etapa de Lego como artista al tiempo transcurrido entre la publicación de Papiroflexia y la de Cambalachhe. Este show tuvo todos los condimentos para ser considerado un cierre de esta fase: Shakya, quien lo acompañó desde su llegada casi sin recursos a la Capital, como host del evento. El Legado y El Moreno, con quienes acaba de conectar, como teloneros sorpresa. NGO, su hermano de mar del plata, y Mapris, otro de Buenos Aires y fiel compañero en muchos de sus shows, también junto a Lego en Uniclub. La gran ausencia de la fecha fue la de Punga, productor del EP. Aunque Esca, de La Fábrica Estudio, lo reemplazó y supo honrarlo.

A eso de las 20, el host se presentó ante un público que permanecía sentado y algo tímido. Un silencio incómodo fue la respuesta a la pregunta “¿Conocen al Legado y al Moreno?”. Acto seguido, sin mediar palabras, ambos saltaron al escenario con total decisión y altura. La claridad para rapear, los punchlines pesados llenos de información, su puesta en escena y la pistas en su mayoría hecha por N Muñoz, quien también rapeo un tema, descontracturaron a un público que escuchaba con una particular atención. Algunos, ya empezaban a pararse.

Tanto el show de Mapris como el de NGO contaron con la fuerza de no ser unos desconocidos absolutos para el público. Para este momento el hype era total, los olores del tabaco y la flores se mezclaban entre los primeros que se atrevían a acercarse al escenario. Aunque una tenue sensación de tensión daba vueltas. Esa timidez, era impensable en tiempos pre-pandemia. En Uniclub, la energía rondaba entre la felicidad y la nostalgia. Las ganas de volver a los shows.

Quizás, un aspecto positivo de los shows post-covid sea la obligatoriedad de cumplir con el horario pactado. Para quienes no lo sepan, esto nunca fue una constante en los eventos de hip-hop. Lego no tardó en subir al escenario. Ya nadie estaba sentado. El orden de los temas fue tal cual como figuran en el disco. Desde que sonó Nights, todos corearon barra por barra. Lo que siempre sorprende en los públicos de artistas que hacen tanto uso de las técnicas.

Después de Bada$$, junto a NGO, DRAMA, con Tian, y Camel, con Mapris, Lego invitó al escenario a los muchachos de Kamada. Durante los tres minutos que dura Parisiennes, se comieron el escenario. Esa mezcla entre conocimiento, recorrido y ambición hacen que La Tablada y Mar del Plata confeccionen un trío letal. Hermosa forma de cerrar esta etapa personal y artística para Lego. Antes de irse, como suele hacer, amagó con haber terminado. El público pidió un tema más y sonó Papiroflexia, el track que lo empezó todo. Cuando se despidió, la gente le agradecía a el. Hace mucho no veía eso.

Un Lego maduro y asentado empieza a mostrarse como artista importante de la escena nacional. En coincidencia, vuelven los shows en Buenos Aires. El resto del panorama hip-hop argentino también se sigue desarrollando y estableciendo conexiones. El rap local post-pandemia se va a poner lindo.

Muchas gracias a la gente de OVXL Media (@ovxlmedia) y al Ruso (@ruso.nlb) por tanta generosidad, buena onda y por dejarnos laburar con total libertad para hacer una gran cobertura de un gran espectáculo.

 

 

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