los likes y la calidad.

Nos encontramos recorriendo épocas donde todo está a un simple click de distancia, donde todo es efímero y reemplazable por algo más moderno. Como un todo conciso, nuestro amado hip hop, se encuentra dentro de esos comportamientos actuales.

Por estos días no importa si lo que haces es bueno o malo; si tiene calidad o no. Lo que realmente define tu calidad es la cantidad de “likes” y reproducciones que tengas en You Tube o en las redes sociales. ¿Está bien?, ¿Está mal?, realmente no lo sé. En lo que a mí respecta sigo sin estar de acuerdo con tantos cambios y menos cuando estos catapultan a la fama producciones malas/regulares mientras que hunden al ostracismo a las que realmente merecen esa popularidad.

Desde sus comienzos este movimiento se jactó de ser underground, pero lo cierto es que este boom que estamos viviendo genera una expectativa importante de cara a los años próximos. Ahora bien, cuál sería la manera de transformar esa visión y así conseguir que lo que realmente valga sea la finalidad, el corazón de una producción y no su envoltorio.

Durante años convivimos en un colegio, en un club o donde fuere con las famosas personas “populares”. Esos que tenían por equis motivo una mayor aceptación de los pares y a los cuales muchos querían copiar o simplemente pertenecer a ese grupo “selecto”. Esto cambió de forma pero la esencia es casi la misma.

¿Porqué un artista que tiene un millón de vistas vale más que uno que tiene mil? Quién define esos estándares, en mi opinión, está equivocado. La brecha generacional existente por estos días es enorme.

Para cerrar, es realmente importante reacomodar los valores, esos que hacen del hip hop una cultura atrapante. Es necesario que esas diferencias lógicas (¿?) que se generan por cuestiones de edad, de pensamientos y de vivencias se acorten para juntos poner al hip hop donde merece estar.

Por Kevin Dirienso Poter

Deja un comentario