MALCOLM X : EL PROMETEO NEGRO.

Por Marcos “Shakya Young Shakur” Raijer – @shakya.young.shakur & Martín “Sucre” Patric – @sucrepatric

“La primera lección que un revolucionario debe aprender es que él es un hombre condenado. A menos que entienda esto, no comprende el significado esencial de su vida”. 

Huey P. Newton, fundador del partido Panteras Negras.

“Ocurrió aquella noche de pesadilla de 1929, el primer recuerdo vívido que poseo. Recuerdo que me desperté bruscamente por una tremenda cacofonía de disparos y gritos. Una cortina de humo y llamas me envolvía. Era mi padre quien gritaba a los 2 hombres blancos que habían incendiado la casa y quien les disparaba mientras ellos huían a toda prisa (Miembros del Ku Klux Klan a caballo)… todos corríamos, tropezábamos, caímos unos encima de los otros en busca de la salida… recuerdo que nos encontrábamos fuera, en plena noche, llorando y gritando con todas nuestras fuerzas. Los policías y los bomberos blancos habían acudido y permanecieron mirando la casa, que ardió hasta que no quedó nada” 

Así describe Malcolm de una manera escalofriante y clara su primer recuerdo vívido de niño. 

Desde la persona más apasionada por el Hip Hop hasta la más ignorante de la existencia de la cultura, conoce o le suena el nombre de Malcolm X. Lamentablemente, en su gran mayoría, por el nivel de estigmatización y polemización al que sus ideas y su figura fueron sometidas. Pero ¿Cuánto conocemos a Malcolm? ¿En qué medida sigue vigente y cuál es su influencia en la cultura Hip Hop? Antes de responder estas preguntas vamos a hacer un recorrido por las circunstancias de su vida que lo llevaron al desarrollo de su identidad y al cultivo de la voluntad de incitar a los demás a hacer lo mismo, como también por el contexto social que atravesó Estados Unidos de Norte América, el país que sufrió el dolor de cabeza de verlo crecer.

A veces el inconsciente nos hace omitir la reflexión sobre la existencia de determinadas cosas que no podemos concebir como posibles, una de ellas es la sociedad secreta Ku Klux Klan, un grupo supremacista blanco sumamente extremo, peligroso y violento, que acechó, linchó y asesinó habitantes negros de estados unidos desde el momento en que se abolió la esclavitud y fueron reconocidos como ciudadanos. Uno de ellos, el padre de Malcolm, Earl Little, especialmente subversivo para esta agrupación ya que era un ministro de iglesia que militaba en la UNIA (Asociación Universal para el Progreso del Negro), un organismo que dirigía Marcus Garvey, un predicador y periodista jamaicano, pionero en la lucha para la liberación negra.. Uno de los primeros separatistas. Es decir, además de plantear la reivindicación y la igualdad del negro en el contexto racista más violento de la historia de Estados Unidos, exhortaba a las masas negras a regresar a África, la tierra de sus antepasados. Esta idea es una de las que pisa más fuerte en la cultura Rasta, predecesora del Hip Hop. Esas ideas, en palabras de Malcolm “Lo había convertido a Garvey en el Negro más polémico de todo el mundo”.

Earl Little había recorrido una vida que quedaría corta si la calificáramos de película.

El hecho por el cual dedicó su vida a esta lucha fue por haber presenciado el asesinato y linchamiento de 4 hermanos. De sus 7 hermanos, sólo uno fallecería por causas naturales. La madre de Malcolm, Louise, había adquirido una buena educación, lo que despertaba la violencia de Earl. “Me imagino que una mujer instruida no puede resistir la tentación de corregir a un hombre ignorante. De vez en cuando, cuando ella adoptaba ese tono de reproche, él la arreaba”.

Earl se mostraba agresivo con todos sus hijos, a quienes también les pegaba salvajemente, salvo a Malcolm: “creo, en realidad, que el lavado de cerebro a que el hombre blanco había sometido al negro había afectado tanto a mi padre de manera inconsciente que, pese a ser antiblanco, se mostraba propenso a favorecer a los que tenían la tez más clara, y la mía era la más clara de todas (…) Esa preferencia procedía directamente de la tradición esclavista, según la cual el mulato, al parecerse más al blanco, era ‘mejor’ “.

Ese privilegio que describió tener con el padre, le facilitó su presencia en las iglesias donde predicaba sus discursos revolucionarios. 

Lamentablemente, los últimos instantes de la vida de Earl se asemejarían al de la mayoría de sus hermanos, ya que fue alcanzado finalmente por el Klan, quien lo atacó hasta matarlo, y lo dejó en las vías del tren, que terminaron de aplastarlo.

Louise se convirtió en una madre viuda de 8 hijos, y de más está intentar explicar la presión de ser una mujer negra en semejante contexto. Sus rasgos provenientes de su origen mestizo, y su color de piel más claro le permitieron conseguir trabajos de costurera y limpiadora, hasta que los perdía por no tener otra opción que concurrir al trabajo con sus hijos, momento donde las familias blancas caían en cuenta de sus raíces. Mientras tanto el seguro de vida de su marido estaba retenido, porque según la empresa su pobre marido se había suicidado poniendo la cabeza en las vías del tren. Las pensiones de viudez y beneficencia servían pero no terminaban ni de costear la alimentación necesaria para ella y sus hijos.

“Cuando los de la beneficencia pública vinieron por primera vez a nuestra casa, al volver de la escuela los encontramos hablando con nuestra madre. Le hacían mil preguntas. La miraban, nos miraban, miraban toda la casa, como si no fuéramos personas. Al menos, ésa era mi impresión”… “Empezaron a actuar como si nosotros les perteneciéramos. Mi madre habría querido cerrarles las puertas en las narices, pero no podía”. Malcolm relata luego como a los hermanos mayores ya los apartaban para hablar mal de su mamá a solas.

“Nosotros no podíamos llegar a entender por qué nuestra madre no quería aceptar la carne, los sacos de patatas o de fruta, las conservas de todas clases que el Estado quería darnos. No comprendí hasta mucho tiempo después que mi madre se esforzaba desesperadamente para conservar intacta su dignidad y la nuestra”.

“La familia fue deteriorándose psicológicamente y nuestro orgullo se consumía poco a poco, quizá porque teníamos la prueba cotidiana y tangible de que nos estábamos hundiendo en la pobreza”.

El peso y la presión que sufrió Louise desencadenó en lo que los buitres de la asistencia social del estado venían queriendo sembrar en la cabeza de sus hijos: Ella comenzó a disociarse cada vez más de la realidad, a hablar sola y tener menos registro de su familia. Por decisión de un tribunal fue llevada al hospital psiquiátrico Kalamazoo, a 120 km de Lansing, donde vivía y serían repartidos todos los hermanos entre distintas familias amigas de Louise y Earl.

“Creo que si alguna familia ha sido destruida por la asistencia pública, esa era la nuestra” relata Malcolm, quien concluye el 1er capítulo de su autobiografía contando que a pesar de su separación forzada, mantendría una relación muy estrecha con todos sus hermanos y hermanas. Su madre saldría del hospital 26 años más tarde.

Luego de vivir en una serie de casas de acogida, Malcolm es recibido por una amiga de la familia en Boston, donde se puede dar el lujo de recorrer las calles de la ciudad. Ahí es donde reflexiona y cae en cuenta que el «éxito» impuesto para el negro era el de obtener un empleo de bachero o mozo en restaurantes medianamente reconocidos. Es esa presión racial injusta la que, luego de un par de aquellos empleos, lo involucró en los vicios y en el hampa en Boston y Nueva York. 

Malcolm comenzó vendiendo marihuana, luego trabajó para una proxeneta, hasta que reunió su propio grupo dedicado a robar casas.

En 1945 fue condenado de ocho a diez años de prisión.

“En realidad, la prisión me permitió dedicarme al estudio con mucha mayor profundidad que si hubiera ido a la universidad, de haber llevado una vida diferente. Las distracciones del estudiante son uno de los principales problemas que aqueja a la universidad: las fiestas, las novatadas y todo eso. ¿Dónde, sino en la cárcel, podría haber yo dedicado tanto tiempo al estudio (a veces, hasta quince horas diarias) para combatir la ignorancia?”

Como tratamos de desarrollar en “el Hip Hop como respuesta política”, el racismo en Estados Unidos de norteamérica, es histórico y estructural. Allí, el 32% de habitantes de todo el país son negros y latinos. Sin embargo, más del 67% de la población carcelaria es negra. Como podemos escuchar en letras desde 2pac hasta J Cole, la criminalización afecta a la gran mayoría de los habitantes afroamericanos de Estados Unidos en el plano de lo legal, no hace falta aclarar el daño social y cultural de una sociedad parada en cenizas del Klu Klux Klan que el viento nunca termina de llevarse. Esta situación no hace otra cosa que legitimar la desigualdad en cuanto al empleo, lo que orienta a los jóvenes negros de USA a orientar su trabajo a actividades ilícitas para sobrevivir, situación que se sostiene hace muchas décadas. Es estremecedor escuchar los mismos mensajes de Malcolm X en los 60s, de Rakim a finales de los 80s, de 2pac en los 90s, y de Kendrick y J Cole en los 2000s.

Lamentablemente los latinos no somos impermeables al racismo y la xenofobia, donde, teniendo en cuenta que existen grandes comunidades afro, el racismo toma una forma mucho más abstracta donde la ideología pasa a ser el color en sí mismo.

Para ser más claros, una señora de 40 años en los Estados Unidos de los 90s quejándose por los jóvenes negros que “fomentan el narcotráfico” es lo mismo que una señora argentina en la actualidad gruñendo porque los sectores de la población más marginados de vez en cuando tienen la posibilidad de cobrar un par de miles de pesos del estado para sustentar sus necesidades básicas. Como dijo Lula: «Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio en una elite que tira toneladas de comida en la basura todos los días»

Volviendo al racismo estructural de Estados Unidos de Norteamérica, no es una exageración en absoluto llegar a la conclusión de que la población negra está completamente desamparada por el estado, obligada a sufrir las consecuencias de una calidad de vida de peligro, donde el hecho de que un policía decida no abusar de su autoridad en un buen día, no disminuye de ninguna manera la probabilidad de ser condenado a la cárcel, o asesinado, independientemente de si la razón es haber recurrido a actividades delictivas para sobrevivir o no.

“El problema supera al racismo de los blancos porque también hay racismo en las comunidades negras y latinas, y eso es parte de la colonización mental, esa es la pauta de la emergencia y por donde hay que empezar a hacer limpieza de relatos.” Tupac Amarú Shakur.

Un gran ejemplo de la integridad de un pueblo es el hecho de que ese plan de encarcelación masiva fue el caldo de cultivo de comunidades que dentro de la cárcel pujaron por hacer cambios sociales y culturales. Podemos nombrar varios líderes negros además del mismo Malcolm, desde Nelson Mandela, hasta Eldridge Cleaver y Afeni Shakur, con 2pac en el vientre.

Una de las agrupaciones con masividad de integrantes en la cárcel fue la Nación del Islam, religión a la cual Malcolm se entregaría durante el cumplimiento de su condena. El islam lo hizo comprender el valor del auto-conocimiento, y la importancia de emprender un camino por el desarrollo de su identidad.

En correspondencia directa, Elijah Muhammad, el líder de la organización que supo detectar en Malcolm el potencial del verbo, le ofreció un cargo en la nación del islam cuando saliera. Como muchos de sus miembros, Malcolm adoptó la X como apellido, símbolo del reconocimiento de la desaparición forzada de la historia impuesta desde la colonización y el saqueo en toda América, momento en que los negros fueron cazados y secuestrados por el conquistador blanco. Malcolm Little pasó a desconocerse a sí mismo, para una vez vacío hacerse instrumento de una misión con el vigor de quien ya no tiene nada que perder.

Se hizo consciente de su no origen histórico: comprendió que su nombre fue heredado de las familias esclavistas que se adueñaron de sus ancestros. Recibió el impacto de un despertar que lo hizo querer responder con todas sus fuerzas a la ignorancia inculcada en él. Fue a partir de allí que tomó la decisión de despojar la colonización de sí mismo y confrontarla. 

Después de cumplir una condena de 9 años, se convirtió en el discípulo y principal mensajero del “honorable” Elijah Muhammad, desempeñándose como el más sobresaliente de sus ministros, a cargo de las mezquitas más importantes de la nación. Malcolm explotó su talento y determinación a voluntad, destacándose por su integridad, velocidad de pensamiento e inquebrantable disciplina, mostrando un claro ejemplo de rectitud, considerando según la doctrina del islam que la naturaleza del hombre negro es esencialmente contraria a la del blanco, quien representa un diablo que lanza bombas, esclaviza, saquea y corrompe ofreciendo placer y vicios; Malcolm acabó personificando la contraposición extrema de quien había sido antes:

Del extremo descuido, desprecio por la vida, los vicios, la brutalidad y la absoluta falta de rumbo o propósito, a la estricta aplicación de una corriente de pensamiento, la disciplina, y la misión.

Gracias al trabajo incansable de Malcolm como portavoz de los negros, creció considerablemente la influencia del islam en la sociedad. Nadie como él podía hacerle frente a los periodistas más experimentados, ninguno tan capaz de desmentir los eufemismos de la opresión estructural; su arma era su palabra.

Desde entonces su papel fue fundamental para llevar a la nación del islam a una posición social más segura.

“Sentía, no obstante, una decepción personal, pues en mi fuero interno tenía la íntima convicción de que la nación del islam podía desempeñar un papel aún más decisivo en la lucha del negro contra el blanco (…) pensaba, en mi interior, que nos convenía suprimir o revisar el principio por el cual la nación no se comprometía en las luchas negras.” Y continúa: “Considerando el estado de ánimo en que se hallaban las masas negras, me daba cuenta de que si la nación del islam, por muy poderosa que fuera, no se desprendía de esa etiqueta de charlatanes, un día se encontraría aislada de la vanguardia combatiente” 

Podría decirse que Malcolm, al igual que el personaje mitológico Prometeo, estaba teniendo su primera premonición.

Para poner en contexto las palabras de Malcolm en sus acciones, sería conveniente recordar los hechos ocurridos en Harlem cuando la policía golpeó brutalmente a un miembro del islam llevándoselo detenido injustificadamente. Fue cuestión de minutos que, dirigidos por Malcolm X, yaciera un grupo de más de cincuenta Frutos del Islam formando filas delante de la comisaría. Malcolm entró y exigió a los oficiales que se le diera atención médica a Hinton, quien tenía la cabeza y la espalda bañadas en sangre. Estos llamaron a la ambulancia y atestiguarían que mientras la ambulancia llegaba, detrás de los miembros del islam, comenzó a aumentar el número de personas en señal de unión y protesta popular.

Una vez que la ambulancia llega un oficial a cargo le pide que disperse a la gente, a lo que Malcolm responde que él únicamente era responsable de los miembros del islam y que eran estrictamente disciplinados y pacíficos. Los médicos entraron, revisaron a Hinton y allí fue cuando las filas se dispersaron siguiendo a la ambulancia de camino al hospital. En palabras de Malcolm “Fue la primera vez que la ciudad de Nueva York desembolsó más de setenta mil dólares de indemnización a una víctima de la brutalidad policial.”

Tiempo después, se enteró que su líder, Elijah Muhammad, había traicionado los principios morales del islam, cometiendo adulterio y acumulando antecedentes de secretarias embarazadas; estando tan cerca de un gran escándalo, el “honorable” Muhammad supo aprovechar la lealtad y la sinceridad de Malcolm, en medio de un suceso trágico del país: el asesinato del presidente Kennedy. 

Debía ser el líder de la nación del islam quien se presentase ante los periodistas en ese acto, donde Malcolm declaró: “Pollos que vuelven al corral” (aludiendo a la tradicional frase norteamericana que significa que los perjuicios que uno ocasiona recaen al final sobre la misma persona que los origina). 

“A mi modo de ver, el odio del hombre blanco no se había detenido en el asesinato de negros inermes y que ese odio ya campaba a sus anchas, y había alcanzado al mismo jefe de Estado. Era lo mismo que había ocurrido con Medgar Evers, con Patricio Lumumba y con el esposo de la señora Nhu.” Haciendo referencia a líderes negros internacionales torturados y asesinados.

Luego de esas declaraciones, Elijah Muhammad reprendió a Malcolm X y le prohibió hablar por 90 días, supuestamente sería reintegrado después de cumplir esa penitencia. Sin embargo, se estaba gestando un plan definitivo para deshacerse de Malcolm. Su premonición se estaba cumpliendo.

Elijah encuentra la excusa perfecta para esconder su adulterio en la sobreexposición de las declaraciones de Malcolm, a quien además se le acusa de rebelde a pesar de su obediencia. Las intenciones de la nación del islam fueron reveladas: una vez establecida su expansión masiva, gracias a la contribución de su mejor ministro, y habiendo alcanzado una posición cómoda que le permitiera hacer las paces con el poder político norteamericano; el líder de la Nación expondría su hipocresía, donde utilizando el lema de la separación terminaría buscando la integración, una conveniente alianza implícita con el poder blanco.

En lugar de esconderse o huir, Malcolm acepta su destino, comprendiendo que, gracias a que con el mismo fervor con el que obedeció las enseñanzas de su futuro ex-lider, también dedicó tiempo a la cultivación de una ideología propia que pasaría a ser el estandarte de miles de negros de Estados Unidos. Malcolm comprendió que era un líder en sí mismo, un representante, porque se embarró sus propias manos con el mismo barro en el que están históricamente hundidas las personas del Ghetto.

Se desligó y fundó su propia organización a pesar de las constantes amenazas y atentados en su contra. La Nación del Islam y el supremacismo blanco tendrían el mismo enemigo. A pesar de ser un momento sumamente crítico donde las presiones vienen por 2 frentes, este es el momento donde queda retratada su fortaleza característica, donde decide agradecer a la filosofía que lo guió a cultivar su propia identidad, y escuchar la soberanía de sus ideas avanzadas a su época.

Era tiempo de plantearles a los negros del país que tenían la capacidad de hacer grandes cambios políticos, y que debían levantarse ellos mismos para sostener la dignidad de su pueblo. Malcolm, a pesar de su fama de violento, clava su bandera en el corazón de los derechos humanos: El derecho a la autodefensa como símbolo de la dignidad humana, y la gente decide seguirlo a él por sobre la Nación, bajando considerablemente su número de adeptos, y convirtiéndolo en el cuadro político más peligroso para la estructura del poder de Estados Unidos de Norteamérica.

Malcolm X representa la dignidad del pueblo negro en si misma. Fue quién luego de 80 años de presunta libertad cívica, y 5 siglos de genocidio y esclavitud, alzó la voz por todos los pueblos para recordarnos cómo es que las revoluciones se establecieron y los derechos se ganaron, posicionado por el pueblo mismo como el 1er caudillo moderno.

“ Es en la respuesta de los oprimidos a la violencia de los opresores donde encontraremos el gesto de amor” desarrolla Paulo Freire en «Pedagogía del Oprimido». 

Sabiendo las consecuencias de sus actos, Prometeo, el titán que puede prever el futuro y quien había ayudado a los dioses a llegar al Olimpo, es el mismo que con mayor astucia les roba el fuego y se lo brinda a los mortales, quienes vivían miserablemente en las tinieblas, privados de todos los atributos y privilegios; para que puedan sobrevivir, alimentarse, alumbrarse y defenderse.

El 21 de febrero de 1965, Malcolm X muere asesinado como él supo que iba a ser, alzando la voz, acudiendo al llamado de su condena. La última conferencia de su vida atestigua el recelo y las intenciones egoístas de una organización que no buscaba una libertad verdadera para sus miembros en el terreno de lo político. Allí es donde fue interrumpido por armas de fuego, y donde instantáneamente trascendió al plano de lo eterno.

Este ensayo es una interpretación de la apasionante vida de uno de los pocos caudillos que trascendió su dualidad personal para abocarse a una lucha predecesora de todos los movimientos subsiguientes con el mismo objetivo.

Más allá de la subjetividad con la que esto fue escrito, es una afirmación absoluta el hecho de que Malcolm es el fundador ideológico de lo que unos años después de su muerte fue el Partido Panteras Negras, y la cultura del Hip Hop en sí misma, protestante, rebelde, y revolucionaria.

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