OVERGROUND: PUNTO DE DESPEGUE ARTÍSTICO.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

La lluvia helada golpea incesante contra la ventana del balcón mientras yo me preparo para salir a enfrentar el crudo invierno que nos atraviesa por estos tiempos. Ola polar y lluvia no son la combinación que uno busca a la hora de ir a conocer un espacio creado e ideado por y para mejorar la cultura nacional. Pero tampoco es una excusa para no hacerlo, sino todo lo contrario.

Hace no mucho llego a nuestro país el concepto de «Co-Working» y las salas de espacio compartido para trabajar fueron ganando su lugar hasta convertirse en espacios de encuentros creativos que lxs emprendedores de este siglo han aprovechado para mejorar sus proyectos. Como todo en la vida parece conectado, el Co-Working también interpelo al Hip Hop argento o mejor dicho, el Hip Hop argentino interpelo esta nueva tendencia laboral desde «Overground» el nuevo proyecto de Nicolás «Tato» Germen y de Bruno «Phoenix» Barraza que llegó para en principio, cambiar las reglas del juego.

Así, entre bufanda y piloto, emprendí mi camino al Molina Ciudad, un hermoso edificio ubicado en la remodelada Fabrica de Alpargatas, justo en el límite entre Barracas y La Boca. Para quien no lo sabe, este edificio es relativamente nuevo y se trata de un conjunto de Lofts de gran nivel producto de la remodelación de esta fabrica abandonada. Ayer fabrica, hoy hogar de muchos y principalmente lugar de Overground. Así, me tome el 12 y patee por la calle Lamadrid por algún ratito para llegar a la puerta de este, de verdad, impactante lugar.

CONCEPTO «CO-WORKING»:

El cotrabajo o trabajo cooperativo nació en Estados Unidos a fines del siglo pasado. Se trata de una nueva forma de trabajo que permite a profesionales independientes, emprendedores, y pymes de diferentes sectores, compartir un mismo espacio de trabajo, tanto físico como virtual, para desarrollar sus proyectos profesionales de manera independiente, a la vez que fomentan proyectos conjuntos. Las nuevas tendencias y la globalización del Internet permitieron un rápido desarrollo de este tipo de trabajo que se vio incrementado con la pandemia y sus consecuencias.

Argentina siempre va un pasito atrás respecto de las tendencias del primer mundo, pero se podría decir que hace unos 5 años, el Co-Working va ganando fama entre aquellxs que necesitan una oficina y que prefieren que esta no sea en su casa. Un lugar compartido con todas las accesibilidades necesarias para desarrollar una tarea y la motivación de compartir con otrxs que nada tienen en común hacen de este concepto algo por demás interesante.

Si bien es cierto que existen hoy en día, diversos espacio a lo largo y ancho del país dónde uno puede alquilar un escritorio, llevar su compu y ponerse a laburar, todavía no termina de ser algo que haya explotado a nivel local. ¿Pero qué pasa con el Hip Hop y por qué Overground vino a patear el tablero? Nadie mejor que Bruno Barraza su co-fundador para contarlo.

«La idea central, el eje central de Overground es funcionar como un Co-Working pero netamente de artistas. Y nace el año pasado como una necesidad de generar un espacio donde los artistas sin importar la rama artística en la que te desarrolles, puedan convivir con otrxs artistas compartiendo un espacio y generar contenido audiovisual». Nadie mejor que uno de los responsables de la movida para aclararnos de que va todo esto y porque Overground llega para algo distinto. No solo en sentido espacio, sino también respecto a su concepto como tal. Un lugar de artistas para artistas, donde la cooperación y la buena onda son las únicas dos condiciones impuestas.

EL ESPACIO:

El edificio Molina Ciudad fue una apuesta (bastante segura) del grupo Dujovne que de la mano de Mauricio Macri remodelo, dejando la estructura histórica y refaccionando lo que era refaccionable de la vieja fabrica de Alpargatas, aquella que en su momento albergaba cerca de 5 mil trabajadores por turno. Hoy lo que hace algunos años era hierro oxidado y retorcido, es un complejo habitacional de lofts totalmente equipados y con espacio comunes dignos de los mejores sitios de Nueva York.

Hoy además de ser hogar de periodistas, modelos y algunos empresarios, es el sitio donde el Hip Hop dispone de un lugar diferente en pleno barrio arrabalero para desarrollar diversas actividades. La autogestión y el concepto de cooperación para laburar siempre han sido moneda corriente en la cultura nacional. «Es en equipo o no es».

Dentro de todo este contexto, se encuentra un Rooftop Loft con una vista hermosa a la Ciudad de Buenos Aires dónde Overground empezó a funcionar. «Nuestra intención es generar el espacio en común para apuntalar a aquellxs artistas que ya entendieron cual es su concepto de marca y que se supieron ver como un producto para desde allí trabajar en sus carreras» aclara Bruno. «Cuando digo producto me refiero a que hoy en día la industria Hip Hop también forma parte de la industria del entretenimiento y ahí es dónde nosotros mediante este concepto, bastante nuevo, de coworking podamos ayudar en ese crecimiento y en ese fortalecimiento de marca».

Así fue como después de pulir la idea, empezó la recorrida para encontrar la estructura física que pueda albergar esa idea completamente diagramada en la mente de las dos almas mater de Overground. «Después de mucho caminar, golpear puertas y analizar opciones, llegó este loft» dice Bruno. «Me acuerdo que era tarde y pleno 30 de diciembre y mi socio me llama y me dice «creo que encontré el lugar» así fue como acordamos una visita y los primeros días de enero ya estábamos desembarcando acá en La Boca. Ni bien entré acá sentí ese calorcito de «es acá» y bueno arrancamos»

DE PASEO POR EL LUGAR:

Overground es un proyecto que se encuentra en su proceso de armado, de a poco, el equipo se va gestando y los proyectos van tomando forma. El espacio en el que se encuentra es altamente aprovechable y pese a que Bruno insiste en que su intención no es ser un emprendimiento «piramidal», el ojo de uno de los mayores emprendedores dentro de la movida para quien les escribe, fue fundamental. Como a lo largo del recorrido, mis ojos no dejaron nunca de posarse en la magnífica terraza en forma de L que se encuentra acobijando todo el Loft. Hay lugar también para una terraza un poco más chica con la intención de ser el lugar del «asador» de turno. La parrilla y algunas sillas hacen de este mini descanso un lugar ideal para apreciar, no solo la belleza de Baires sino también de todo lo que suceda en la terraza de Overground.

Algunas oficinas, otros tantos spots para vídeos y fotos, y hasta espacio para hacer algún Croma (técnica audiovisual que se usa ampliamente tanto en cine y televisión como en fotografía para extraer un color de la imagen y reemplazar el área que ocupaba por otra imagen) hacen de este, un espacio listo para que lxs interesadxs puedan desarrollar su concepto no solo artístico sino de marca. Y es este último concepto dónde Bruno tiene las cosas claras.

«Yo creo que hay que entender que hoy por hoy la gente que quiere «pegarla» necesita de un equipo, necesita de un respaldo» dice, «todxs lxs que la han pegado o que tienen ese reconocimiento hoy, tienen un equipo detrás y eso es lo que buscamos acá como cimiento. Actualmente estamos gestando el equipo, pero justamente en ese concepto de coworking es que queremos laburar con gente que este en la misma sintonía. El trabajo en equipo funciona cuando todxs están haciendo, tal vez, cosas diferentes pero dentro de una misma química» aclara. Y es necesario saber esto, porque todo equipo de trabajo tiene sus diferentes posturas pero si todos tiran para el mismo lado el resultado tendrá otro sabor.

«Cualquiera puede venir con una propuesta y en conjunto la vamos a desarrollar pero las condiciones son buena onda y cooperación. Si podemos unirnos entre todos los que estamos en ese mismo proceso de querer crecer, de querer romper la barrera, estoy seguro de que funciona. La actitud al momento de laburar es fundamental. Por ejemplo acá yo soy uno más y cada uno de los que forma el equipo de Overground lo entienden así».

Si bien el concepto es nuevo, el laburo que hay detrás se percibe y es justamente, ese trabajo, el que uno quiere destacar, porque espacios como estos no hay o al menos no son comunes. Un espacio completamente de artistas laburando en equipo, no solo desarrollando su arte sino apuntalando al de al lado. «Nuestra intención en el futuro no muy lejano es llenar esto de artistas. Si uno trabaja con artistas emprendedores siempre vamos a estar actualizados. En este caso el concepto de compartir es fundamental y es algo que no es común en la cultura nacional. Acá en el país pasa eso de «no quiero que haya más raperos en Argentina» o al menos se percibe ese pensamiento y yo pienso y el concepto de Overground es diferente es que haya más raperos, que se comparta por todos lados, es romper esa barrera porque justamente quien entiende que en el compartir hay fortaleza ya tiene el camino iniciado».

 

Si bien como dijimos el proyecto es nuevo, la marcha avanza firme, «estamos trabajando mucho, armando el equipo pero mientras tanto laburando fuerte en diversos contenidos que nos ayuden a mostrar cual es la idea de Overground». Lo interesante del asunto radica en la posibilidad de Co-Producciones y también en la posibilidad de transformar el espacio en un lugar, dónde como enfatiza Bruno, «sea un lugar dónde la gente quiera venir a participar o a hacer algo. Por ahora arrancamos así, pero créeme que me han caído propuestas de todo tipo» cierra con una sonrisa que dice mucho en el rostro.

EL MUNDO EMPRENDEDOR DENTRO DEL HIP HOP:

Si yo tuviera que definir a Bruno, rápidamente la palabra «emprendedor» se me viene a la mente. «Yo me considero un laburante. Si me tuviese que definir por amor a la cultura diría B-Boy, ya que el break es el amor de mi vida en ese sentido, pero sí, emprendedor. Me considero un trabajador que intenta hacer girar la rueda, un poco de todo. La verdad que usar la palabra activista me parece demasiado, pero produzco y trabajo mucho por esta cultura que amo» Cierra.

Según Krs One (palabras mayores de nuestra cultura) la actitud emprendedora es uno de los elementos que componen la cultura Hip Hop. Así como el concepto de Co-Working, lxs emprendedores han ido aumentando con el correr de los años y esa apertura de mercado que fue posible gracias a la tecnología ha permitido el nacimiento de muchos proyectos de diversos emprendedores. Así fue como la cultura se lleno de micro y macro emprendimientos periféricos al Hip Hop que no hacen más que retroalimentar a la cultura en sí misma y aporta al crecimiento de la industria. «Somos lxs trabajadores silenciosos» dice Phoenix, «creo que los que emprendemos dentro del Hip Hop no somos más que esos laburadores que no se ven pero que están y somos como ese motorcito que ayuda a girar la rueda» afirma. «En este sentido mi socio, Nicolás Germen Aka Tato, quien es la real piedra fundacional de Overground fue clave. Tato fue quien instalo el concepto de Co-Living acá en Argentina y sin esa charla técnica que tuvimos, donde me abrió la mente, esto no sería una realidad». Es importante enteder este punto, porque el nacimiento de Overground es producto de un Co-Working mismo y me resulta muy interesante.

Hay una energía muy particular y voraz en el grupo de Overground y durante mi recorrida por cada uno de los rincones de este magnífico Rooftop loft, estuvo presente. Hay algo serio detrás de esto y esa seriedad es fundamental para el Hip Hop argentino por estos días. El horno va lento y la cocina ya esta funcionando para no parar de generar material. Overground llegó para patear el tablero, con el ADN lleno de conceptos claros y una visión de marca muy clara. Esperemos el efecto contagio de su llegada pueda, de una vez por todas, cimentar la, por ahora, no industria nacional de Hip Hop.

Apagué el grabador y mientras guardaba mi libreta y mi biróme, observe por última vez, la asombrosa Buenos Aires gris que me regalaba la terraza de este asombroso espacio. Así me fui, lleno de ideas y completamente cargado de buena onda, esa que sobra en Overground. La lluvia ya era llovizna, pero el frío seguía siendo frío. En la calle: mi piloto, mi bufanda, yo y mis 1,5 mts. de distancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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