SAJE – AURA (2021) EP

Por Lautaro «Lykao» Yanes – @lykao.sdc

El 15 de mayo Saje publicó su nuevo trabajo titulado Aura, un EP de tres canciones. Este es el segundo disco del rapero de Kamada en solitario después de Sajelodonte (2019). Las visuales están a cargo de Lucas Martinez y de la masterización se ocupó Feco Escoffet. Las pistas corrieron por cuenta de Laion, Fiyo RFL y León (Gonzalo León, Hernan Marmo y Nicolás “El Ruso” Santiago)

En la primera escucha nos encontramos con tres canciones, que al menos desde el punto de vista musical, comprenden a la perfección el uso de los tres pasos básicos de la narrativa literaria: inicio, nudo y desenlace. Desde lo lírico, el EP es bastante más heterodoxo.

Tribal, primer track del álbum, es una apología a la apreciación de lo que puede parecer ínfimo ante los ojos de una sociedad corrompida y a las costumbres y búsquedas de su gente, su tribu. Para facilitarle la visualización de esas pequeñeces al que escucha el álbum, cosa que Saje hace muy bien, se recurre al elemento vital en la discografía del integrante de Kamada: la naturaleza. Tribal destaca la importancia de volver al origen no solo del individuo sino del ser humano para conectarse con lo no artificial. Saje le recuerda al oyente que la naturaleza no solo nos rodea sino que nos observa y escucha, nos nutre y también puede castigarnos: “En la selva o en lo más hondo del compost el entorno siempre toma el rostro de la madre tierra”.

En esta búsqueda por el autoconocimiento y autodesarrollo podemos destacar ciertos rasgos de madurez y aceptación a las adversidades en la vida del rapero de La Tablada. Para quien conoce hace un tiempo a Kamada no es un secreto que Saje definió en su momento a los años más difíciles de su vida como “una cueva”. En Tribal, en cambio, la cueva es un refugio.

Para cerrar el tema el músico se refiere a él y a su gente como “hombres del cañadón”. Un cañadón es algo así como una corriente de agua que fluye por sí sola en un recorrido estrecho. Con esa frase, se reconoce a la sucesión natural de las cosas como algo vital.

Aquel fruto que germinó podrido en una sociedad ignorante y volvió a su base para buscar una forma más completa reaparece en su versión más madura y en un ritmo con elementos del funk en Tifón, segunda canción de Aura

Saje dice salir de su cueva, o fosa, “sonriente”  y de alguna manera más segura de sí mismo. En este track el MC le confiesa amor y le declara lealtad al rap, con el que siempre mantuvo una sensación recíproca. Comprende al género y a la cultura como único camino a seguir: “Hay en mi plexo solar un tifón; y volar en textos es como quiero exposición”. Además, para comprender esta percepción, el rapero hace hincapié en la confianza construida con su compañero de andanzas, Kelo.

“Sí quedo con el rey, me inmolo”, es la mejor barra del Oval, último track, y quizás del EP. En ella, encontramos un resumen de la temática de la canción. Acá Saje va por todo, cuestiona a la industria mainstream y se posiciona lejos del ideario del mercado musical actual.

A diferencia de las canciones anteriores esta no tiene un mensaje muy encriptado, es concisa. Para quien no escuche a Kamada, Oval no es en absoluto difícil de digerir. Haya sido intencional o no, es una decisión muy atinada por parte del escritor. El hecho de descomplejizar un poco las referencias en la letra, bajar los decibeles en la potencia del beat y agregar un estribillo cantado permite que aquellos que forman parte del entorno que Saje cuestiona puedan recibir el mensaje y así también cuestionarse a sí mismos y a lo que consumen.

Tanto Saje como Kelo son artistas que hacen falta en la escena nacional. Desde sus inicios el rap contestatario argentino vivió en la marginalidad, en lo underground. Por supuesto que esto es positivo, porque ha permitido que el subgénero se desarrolle muchísimo más. Sin embargo, ya sea por la calidad que vienen alcanzando ciertos MC´s o por el hecho de que las sociedades siempre se apoyan en las tendencias cuestionadoras cuando viven realidades como las que viene atravesando la sociedad argentina en los últimos años, el rap estricto parece estar saliendo de la sombras. Antes de que eso explote, es necesario ver que soldados van a liderar esa batalla. Los muchachos de Kamada, son candidatos.

 

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