SEXTO ZEN – SEMPITERNO (2020)

Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Ojalá no tenga final, espero de corazón que el rap de este disco nunca termine. Eso es lo que cruzó mi mente al escuchar Sempiterno, el nuevo disco de Sexto Zen, ex Tigre Blanco en Koxmox. Una bomba alicorada de un sonido impresionante. Hace unos días, un gran amigo publicó con mucho tino y antes del estreno de este álbum la siguiente frase: «se viene un antes y un después en el rap argentino» y vaya si tenía razón. El pasado 1 de octubre, Sexto Zen sacó a relucir el fruto de un trabajo impresionante que derivó en lo que para mi es uno de los mejores trabajos discográficos del año.

Lo tiene todo: lírica, flow, sonido, técnicas. Y una soltura al rimar hacen de Sempiterno un cóctel embriagador de música de casi una hora. Que hermoso es escuchar un disco como debe ser, largo, con un concepto, con un desarrollo y un objetivo. En épocas de 140 caracteres, singles y videoclips, este disco es la prueba irrefutable de que laburar seriamente en Argentina te destaca. Eso logró este gran artista nacional con un disco para sacarse el sombrero.

De entrada nos encontramos con un término rebuscado y que a mi modo de escuchar el mensaje es justo. Sempiterno significa que durará por siempre y ese es el objetivo. Este material entra en vos para no salir y para valga la contradicción, sacarte a pasear por los senderos más raperos de Sexto Zen. Un fondo negro y una especie de pincelazo blanco que nos resalta la imagen de un buda, al que solo se le ve la silueta junto con el nombre del material y del artista en letras de tipo oriental nos dan la bienvenida a este periplo rapero bien graficado por Santo Uno.

«Samperio» es justamente el track que nos sirve de recepción y nos traslada directo a lo que vamos a escuchar a lo largo de los ¡16 temas! que componen el material. Si, no estas locx, ahí dice claramente, «16 temas». «Samperio» es un deleite de métricas envuelto en una melodía amena. Un lindo comienzo, como para ir entrando en calor. Un salto al vacio, un arriesgue de parte del artista porque hacer un disco largo hoy es estar un poco loco. Que viva la locura entonces…

Unas trompetas al mejor estilo banda sonora de una peli de James Bond le dan comienzo a «Dragon Rojo Rítmico» el segundo track que tal como lo dice su nombre tiene ritmo de principio a fin. Un doble tempo donde Sexto Zen fluye sacando a pasear su lírica. Terminado este, llega la primera colaboración del disco, donde Kaos Escobar le pone su impronta para hacer de «El Arte es Libre» una especie de mantra lleno de scratchs y técnicas. Un dueto que se repetirá a lo largo de este disco y que sin dudas te deja con ganas de más.

Casi como un juego de palabras el siguiente track se llama «El Tigre es Libre», un ruido de rotas cadenas, un sample ideal y una letra que se te impregna en la mente hacen de este tema uno de los puntos más altos de Sempiterno. «Sé que mi creatividad nunca estará en venta…» dice Sexto Zen y vaya que lo demuestra. Al toque y sin preámbulos «El Tigre es Libre» nos deposita en «Arquitectos de la Matriz» un boombap clásico pero con tono oriental que te invita a moverte. Un Mc que sabe perfectamente lo que quiere, lo que busca y que antes de que te des cuenta lo ha logrado.

Sempiterno es ese disco completo. Es un viaje que va a fondo, tocando cada una de las aristas buscadas. Lejos de lo que la moda quiere imponer, este gran artista logro que el disco y el concepto sean uno de principio a fin. Terminado «Los Arquitectos de la Matriz» llega la segunda colaboración del disco en «El Portal de los Dioses» donde Saje Kamada le aporta ese flow distintivo. El sonido oriental predomina una y otra vez acercándote a un mundo interno donde el rap es protagonista. Un feat que se repetirá a lo largo del material y que forma una dupla más que interesante.

Unos vientos y un doble tempo furioso nos introducen en «Cuántica» un Hit. Así, crudo y directo, «no importa como usas tu técnica sino que sea autentica y no idéntica» dice este Mc que no se cansa de desparramar técnicas a lo largo de todo el disco. «Cuántica» es un tema perfecto, todo cuadra, todo tiene sentido. Este pedazo de rap nos deposita en otra colaboración para alquilar balcones. Kamada se hace presente para darle rienda suelta a «S.A.G.A. Pasión o Sangre» un boombap clásico con mucho laburo lírico. Si hay algo que no falta en Sempiterno es lírica y métrica. Un disco realmente muy completo. Los Kamada le aportan ese estilo propio que los destaca y los hacen una de las realidades más brillantes del rap argentino.

«A las mentes débiles se les llega con cualquier boludez» dice Sexto Zen que con un par de barras nos describe la actualidad del cuarto arte y todo eso que la «industria» hace consumible. «La Asíntota» se llama este track y es otro espacio donde las palabras rebuscadas y difíciles de rimar parecen cosa de todos los días para este gran Mc. El tema número 10 es una delicia sonora. Otro feat de gran calibre junto a Claridad (Fémina) que saca a pasear ese flow impresionante de una de las raperas más destacadas de la actualidad raperil. El track se llama «Fluir» y eso es lo que hacen estos dos artistas en una base bien boombap decorado con un arreglo de una guitarra que te perfora el cerebelo. «Con lo que digo no me confundo, mantengo el ritmo, mantengo el rumbo» dice Claridad. Una bomba, de lo mejor de «Sempiterno».

Si «Fluir» es una joya, «Lobos Grises» es un diamante incrustado en la piedra angular del rap. Un ritmo más lento, calmado pero increíblemente pegadizo hacen de esta canción el punto más alto del disco para quien les escribe. «…Quiero ser un antes, un ahora y un después para nacer otra vez, pero que los instantes sean eternos para vernos sin stress…» Impresionante. «Lobos Grises» es el tema donde Sexto Zen fluye, entre un boombap, armónicas y arreglos melódicos que llenan de color una canción que debe ser escuchada. Si quieren escuchar métrica, lírica, flow y un buen rap, este track es la respuesta.

Después de semejante demostración de rap, el oyente necesita un descanso, y lejos de ser un descanso, «Pasaje Subterráneo» se transforma en un viaje melódico de raggamuffin que funciona como un interludio y que nos deposita en la última etapa de este viaje sin final que es «Sempiterno». «Oda a la Odisea» nos transporta a ese final con un cambio de ritmo drástico, del raggamufin pasamos a los golpes rítmicos en doble tempo. Veníamos de un raggamuffin que sedaba ese power y de repente otra vez estamos moviendo el cuello al ritmo de Sexto Zen y de Kelo Kamada que vuelve para una nueva colaboración. Con pianos de Jazz, un bajo extremadamente potente y una batería que acompaña, «Oda a la Odisea» es el trampolín perfecto para el final de un disco sobresaliente.

Un gong poderoso y nuevamente un ritmo oriental, bien oriental, nos dan la bienvenida a «Mono Borracho». Un nuevo boombap donde Sexto Zen sigue repartiendo rimas para todos los gustos. «Soy un chabón normal salvo por mi don sobrenatural, sobre el cual trazo mi visión» nos dice en este manifiesto de dos minutos y medio.

Para ir terminando este viaje sin final, llega el ultimo featuring del material. Nuevamente se hace presente Kaos Escobar para «Ninjato y Katana«, un kioto furioso que le da el ritmo perfecto y las rimas punzantes de Sexto Zen le van dando forma a un tema bien arriba y muy trabajado. Kaos Escobar entra al juego nuevamente con un flow impresionante que eleva la canción que es de esas que te deja con ganas de más.

Y esas ganas de más se completan con «X La Escalinata». Llega el final y un órgano parece darnos la bienvenida a una iglesia que de serlo es la más rapera de todas las iglesias. Sexto Zen nos despide de su viaje, de su mundo con un sonido muy logrado y que termina de conceptualizar «Sempiterno«. Esta canción es el final ideal, donde se conjuga todo lo vivido a lo largo y a lo ancho de este disco y que se reúne en casi 4 minutos. Métrica, barras irónicas, directas y crudas se combinan perfectamente con un flow distintivo. «X La Escalinata» es el resumen perfecto de todo lo que el Mc tenía dentro y con un final inesperado nos despide para dejarnos impávidos esperando el siguiente tema que nunca vendrá.

Así termina uno de los mejores trabajos discográficos de este 2020 para el rap argentino. Un disco que lo tiene todo y más. «Sempiterno» es concepto, es principio, desarrollo y final. Un disco que trasmite ese amor y el trabajo que hubo detrás. Grandes colaboraciones y una producción laboriosa lo elevan para destacar sobre la media.

En épocas de rap de bolsillo, de discos cortos y muchos clips. De singles y de canciones en una toma, Sexto Zen se la jugó y nos regaló casi una hora de un rap excelente. Desde ya te recomiendo mucho este álbum, al que debes prestarle atención, con calma, sin prisa y con tiempo; Sempiterno merece un buen vino o una buena cerveza y un oído preparado para la ocasión, créeme que Sexto Zen y Cia. no te van a defraudar.

Si aún no lo escuchaste, hacelo acá:

 

 

 

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