Entre colores, solidaridad y barrio.

Sábado 21 de diciembre de 2019. Estamos a 10 días de terminar un año largo y muy fructífero por cierto. Los proyectos van cerrando sus actividades y esos balances son la muestra del ocaso de los 365 días vividos. Pese a estar en pleno diciembre no hace ni calor ni frío, tranquilamente podría decirse que es un día cualquiera de septiembre y estaría bien, pero no. El reloj dice que son las 11.30 AM y yo me preparo junto a mi familia para vivir una experiencia hermosa, otra de las que me regala el periodismo. 

Desde siempre quise conocer la Famosa Isla Maciel, de chico pasaba en el 159 por aquel puente y pispeaba el Dr. Osvaldo Baletto inmerso en el corazón del barrio y sus alrededores. Uno escucha, lee y se llena de prejuicios estúpidos acerca de este lugar de familia, de solidaridad y de mucha identidad. Los macielenses aman a su barrio, lo defienden, lo cuidan y lo promueven. En simples palabras lo hacen funcionar con todos los recursos que tienen, que dicho sea de paso, no son demasiados. Con la llegada de Nestor, este humilde vecindario conocido por su historia prostibularia ubicado a la vera del Riachuelo pero del lado de Avellaneda, empezó a crecer en infraestructura, en actividades sociales y en muchos aspectos comunitarios, pero aún así, no deja de ser un lugar lleno de carencias que sigue adelante con un corazón gigante. La Isla Maciel encierra una magia difícil de explicar y que se desnuda poco a poco al caminarla.

Como dije hoy es sábado 21 de diciembre y en la Isla, el proyecto social (uno de los tantos que tiene la Isla Maciel) de arte urbano, Pintó la Isla, cierra su año con la clásica pintada, shows en vivo y con la idea de compartir una tarde entre todxs. Antes de seguir con el relato, es necesario o al menos así lo creo, explicar: ¿Qué es Pintó la Isla?. Pintó la Isla se trata de un proyecto totalmente autogestionado que nace en el año 2014 cuando un grupo de alumnos de la Escuela Nº 24 junto con el profesor Gerardo Montes de Oca se proponen empezar a intervenir las paredes del barrio con diversos murales que generen una revalorización del espacio publico y desde donde se va creando una especie de galería artística a cielo abierto. Además de todo esto, son muchas las tareas que realizan desde este proyecto siempre en pos de la solidaridad en la Isla Maciel y con el arte como motor de transformación social. Hay una definición en su página oficial de Facebook que voy a poner textual porque me parece una genialidad explicada en simples palabras: «Pintó La Isla no es un festival de arte urbano sino un proyecto social de pintura urbana que prefiere un mate con un vecino al «me gusta» en facebook».

Son las 12:05 hs. el mediodía azota y el sol le da pelea a las nubes grises. Bajamos del colectivo y empezamos a caminar para la ribera de la Av. Pedro de Mendoza, estamos en La Boca pateando rumbo al Puente Nicolás Avellaneda, aquel monstruo de concreto que une dos barrios muy similares y tan dispares a la vez. Cruzar es sencillo, luego de la puesta en valor que se hizo a partir del año 2010, el puente fue refaccionado y es cuidado y custodiado por vecinos de la zona. Además existe la opción de los balseros que por $10 te cruzan de una forma más rápida, pero que durante nuestra estadía no estaban funcionando. Como dije cruzar es sencillo, atravesamos el puente y nos metimos de lleno en territorio candombero. Mi primera impresión fue trasladarme a las décadas pasadas e imaginar que fueron aquellas esquinas de chapa a la vista. Todo allí es azul y celeste, los colores del Club Atlético San Telmo predominan y le aportan al barrio una afinidad folclórica más que interesante. Al llegar, los adoquines, las casas de chapa y esos conventillos distintivos te marcan el pulso. De este lado de la orilla nos esperaba Brian Sanchez junto a Matías Escobar vecinos de la Isla. Integrante de Pintó la Isla y amigo personal desde hace algún tiempo, Brian, es artista, tatuador, dibujante, muralista pero hoy tiene el rol de organizar y de acompañar a los invitados hasta el lugar indicado. Brian nos hace de guía y nos va contando cosas de este mágico sitio, peligroso para muchos que jamás lo visitaron, imborrable para tantos otros como nosotros que lo recorrimos extasiados por la buena vibra que se respira en la Famosa Isla Maciel.

Murales por aquí, murales por allá, graffitis más, graffitis menos, la Isla Maciel encierra un polo artístico muy poco común en Buenos Aires. Literalmente es una galería artística a cielo abierto. Brian en su recorrida nos va llevando por las calles que emanan una historia tremenda y que encierran en sus paredes el más puro arte popular, aquel que el gran Quinquela Martin supo defender y promover. Si hay algo que sucede en la Isla es que se respira arte, cuando caminas por ella, te vas impregnando de esas paredes, de esas historias y podrías caminar todo el día sin cansarte y sin dejar de poner la vista en tu alrededor.

Brian es un calificado para hablar de la Isla Maciel, nació, se crió y vive ahí desde siempre. Conoce cada lugar, cada espacio y por ende a los vecinos que muy amablemente lo saludan, le hacen bromas y lo invitan con mates. Su amigo, Matías que también nos acompaña y nos hace la recorrida, nos cuenta que el no se piensa mudar «ni por toda la plata del mundo», la Isla es su lugar y no tiene intenciones de alejarse nunca. El sentido de pertenencia con su espacio es contagioso, te hace querer el barrio sin haber estado nunca allí.

Luego de unos 25 minutos de caminata, previa parada en el estadio de San Telmo, entramos a la parte de La Pinzon, un barrio anexo que es donde se celebrará el cierre del año. «Estamos en el límite entre la Isla, la Pinzon y Villa Tranquila» nos cuenta Brian mientras a lo lejos vemos a los primeros artistas pintando sus paredes. Claro, la jornada arrancó temprano y nosotros arribamos cuando los bocetos ya eran una realidad visible. Uno por uno fuimos pasando por los trabajos y en la recorrida no parábamos de sorprendernos en como la vecindad ponía a disposición cada recurso necesario.

El destino final era las intersecciones de las calles M. V Pinzon y Manuel Estevez, ahí en forma cuasi triangular hay una plaza que obró de «centro de operaciones». Allí estaban los tachos de pintura, el equipo de sonido, una mesa, algunos tablones y un parrillero que ya estaba echando humo. Al llegar fuimos recibidos por el gestor de todo este proyecto, Gerardo Montes de Oca que nos da la bienvenida de la mejor manera y nos ofrece algo de tomar.

Punto y aparte para los vecinos, para la solidaridad que se vive en el barrio. Todo, absolutamente todo con lo que se realizó el evento viene de donaciones y en muchos casos de cosas prestadas para la ocasión. Un vecino puso una mesa, otro puso algunos utencillos, otros tantos cebaban mate, mientras que otra se acercaba para ofrecer su casa por la luz. Algo hermoso de ver, sobretodo, en épocas de poca paciencia, individualismo y agresión sin sentido. Lxs integrantes de Pintó La Isla se ocupaban de cada detalle para que no le falte nada a nadie y todos se sientan comodxs. Mientras lxs niños se dividían entre pintura y los juegos de la plaza, los artistas avanzaban en sus murales, eran las 14 hs. y la parrilla emanaba un olor irresistible.

Media hora más tarde, el amo y Sr. del parrillero daba comienzo al gran almuerzo. Mientras «chera» repartía las hamburguesas que fueron donadas por la escuela de la Isla, en la mesa se destapaban las ollas con arroz y vegetales para quienes no comen carne. Llamados por el olor o por el hambre lxs artistas hacían un merecido parate para recargar energías. El almuerzo fue un hermoso momento para compartir todos juntxs en medio de diversas charlas, anécdotas y sobre todo para disfrutar de la comida que estaba exquisita.

Luego del almuerzo, lxs artistas retomaron sus murales y Brian nos siguió contando cosas acerca de este proyecto y de todo lo que se viene trabajando en la Isla. «Más o menos debe haber unos 300 murales en toda la isla, realmente perdimos la cuenta al 200, pero aproximadamente, 300 es el número» nos dice con cara de estar sacando cuentas matemáticas. Cada tanto optaba por alejarme del lugar para apreciar la belleza que tienen los espacios como estos. Es tan fundamental poner el arte como motor para hacer y para articular instituciones que el trabajo que hacen desde Pintó La Isla no es grande, es inmenso. Brian también nos cuenta que desde hace unos años son varias las instituciones que trabajan de forma conjunta en la Isla y que por ejemplo, de Pintó La Isla se desprendió el proyecto del Museo Comunitario Isla Maciel que se encarga de preservar la historia del barrio realizando diversas actividades como visitas guiadas, talleres, etc.

De un tiempo a esta parte, son varias las instituciones que le aportan al barrio sus funciones. Todas o casi todas trabajan de una forma articulada e intentan seguir poniendo su granito de arena para mejorar la calidad de vida en la Isla Maciel. Mientras charlábamos, los murales iban quedando impresos para siempre en las paredes del vecindario lleno de necesidades materiales pero que puede dar cátedra en materia solidaria. Una de las cosas que más me impactó fue el ver tantos chicos y chicas con las manos enchastradas de pintura y con las sonrisas más grandes que he visto dibujadas en sus caras. El arte es hermoso e inmenso y eso en Pintó la Isla lo saben. Cuan importante es cambiar un pincel por un celular, una tablet o simplemente… por la calle.

La tarde continuaba entre sol y nubes pero con la melodía de esos parlantes que no le hacían asco a ningún género musical. Cuando la parrilla quedó libre y los patys eran historia, Chera nos contó lo lindo que se fue gestando con esto y que siente a Pintó la Isla como si fuera un hijo. Además nos dijo que fue tal la aceptación de parte de los vecinos que ahora son ellos quienes piden los murales: «Nuestro miedo al principio era que los vecinos no nos permitan pintar sobre sus frentes, eso era lo único que ponía en peligro hasta cierto punto el proyecto, pero la verdad que paso todo lo contrario y son ellos los que ahora vienen a pedirte que le pintes el frente de sus casa» y como si fuera obra del mágico destino, un auto frenó justo enfrente nuestro y un hombre de unos 35 años se bajo directo a charlar con él, pidiéndole que le pinten su frente. Era un vecino nuevo, no hace mucho se había mudado, se enteró de toda la movida y fue directo a hablar con quien lleva la batuta de esta genialidad desde aquel 2014.

Eran cerca de las 15:45 hs. Los shows estaban cerca y los murales estaban casi listos. Lamentablemente por cuestiones personales teníamos que emprender el retorno. Sin dudas esta visita fue una experiencia trasformadora por varias razones, pero definitivamente, el despojo de esos prejuicios fue el puntapié inicial a un recorrido sin igual. Realmente la Isla Maciel encierra una magia muy particular y dentro del barrio uno puede apreciar todo ese color, ese folclore, ese clamor popular por lo propio. Mates con vecinos, infinidades de actividades sociales y una solidaridad poco vista en otros lugares, hacen de la Famosa Isla Maciel un lugar hermoso. Pintó la Isla es una realidad palpable, necesaria y altamente contagiosa.

Era hora de despedirnos y de emprender esa caminata por las calles decoradas de los más lindos murales. Una galería a cielo abierto, un monumento vivo al arte urbano. Cuando el gigante de acero se podía ver, era hora de decir «adiós hasta luego» y es el «hasta luego» más real de toda mi vida. La Isla te abraza y creanme que es imposible no sentir deseos de volver y poner un granito de arena en pos de todos estos proyectos. Cruzamos nuevamente el puente y nos sumergimos en La Boca. Esquivando turistas y oportunistas llegamos a la parada del 64 para regresar con el cuerpo lleno de sensaciones y las retinas colapsadas por el arte urbano en estado puro. Una tarde distinta entre colores, solidaridad y barrio.

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)

Fotos: Melani Garcia Tapia (@encabrada)

Gracias a todxs los miembros de Pintó la Isla, a lxs vecinxs de la Isla y a lxs artistas.

Mira todas las fotos de la recorrida:

 

 

 

PAREDES DEL CONURBANO: ARTE, POLITICA Y TERRITORIO.

Como solemos decir, la cultura Hip Hop va mucho más allá que una canción, una pirueta o una bomba sobre una pared. Hip Hop es cultura, es un todo dentro de un contexto, en este caso, dentro de nuestro contexto. El arte y la literatura en este caso se encuentran dentro de ese contexto, dentro de ese todo.

Por ende, porque amamos los libros y los discos en formato físico vamos a hablar de «Paredes del Conurbano: Arte, política y territorio» el tercer número de Ediciones Alto Guiso. Un libro sobre el arte urbano y su incidencia en la cotidianidad del paisaje en el conurbano bonaerense. Durante esta edición los compiladores, Alba Murúa, Alejandra Luciani, Fabian Banga y Martín Biaggini, relatan en sus diferentes textos la convivencia y la importancia del graffiti, de los stencils y de las pintadas políticas en la calles de las distintas localidades que existen cruzando la General Paz. Con este último tuvimos la suerte de charlar para conocer más de cerca la historia del proyecto Alto Guiso y sobre todo más sobre Paredes del Conurbano

Desde Revista Flow nos comunicamos con Martín Biaggini para charlar sobre este proyecto y para que desde su rol participe en Alto Guiso nos pueda contar en profundidad su análisis sobre el arte urbano y su impacto en el Conurbano Bonaerense. «El proyecto Alto Guiso empezó casi sin querer. De casualidad diría yo» arranca Martín «hablando con Fabian Banga empezamos a conversar sobre la cultura popular, la cultura del conurbano, más precisamente sobre la poesía del conurbano» explica. «Ahí fue que tuvimos la idea de armar una antología de la poesía en La Matanza y decidimos hacer una selección de 11 poetas. Además de esa selección necesitábamos una legitimación con una editorial importante que publique el libro y así llega Leviatán» termina, a modo de resumen, de contarnos cómo arranca esta edición que tiene tres números. «El título nos pareció un poco fuerte pero fue perfecto y dió pie a esta colección que aborda las distintas prácticas culturales del conurbano y nos pusimos a trabajar en las siguientes» cierra.

Al uno leer esta tercera entrega de Alto Guiso llamada «Paredes del Conurbano: Arte, política y territorio» ingresa en un mundo nuevo, donde esos estereotipos se derrumban y en donde el arte emerge como conector de diversos puntos. Sobre esto Martín nos cuenta «hace mucho veníamos pensando en el Nº 3 de Alto Guiso porque a mi la parte del graffiti me interesa mucho y además varios integrantes de Alto Guiso se dedican al muralismo» cuenta. «Entonces surge casi sin pensarlo Paredes del Conurbano donde describimos una de las tantas formas que tiene de expresarse el conurbano a través de las paredes«. Desde este punto Martín nos cuenta como fue que lo armaron y de que se trata este número «lo que hicimos fue juntar a un conjunto de escritores que puedan hacer una introducción, Paredes del Conurbano, no es una investigación, se trata de una introducción y lo que decidimos fue abordar el uso de las paredes artísticamente en todo el conurbano, cada uno desde su visión y temática, disciplina. A mi me tocó La Matanza y lo realice desde un análisis histórico – temático» profundiza este docente, historiador de gran labor.

No es un texto simple, no es un libro más. Al recorrer las 169 páginas que abarca este compilado podemos observar las diferencias entre los autores y su visión acerca de los distintos tipos de arte urbano. Desde pintadas politicas, pasando por murales, stencils, grafittis hasta llegar a esas pintadas en homenaje a los que ya no están. Todo eso nuclea la periferia a la zona Céntrica de Buenos Aires. Sobre estás diferencia charlamos con Martín quién nos da una clase de geografía social para entender los cambios que surgen cruzando la General Paz. «Es un tema problemático. Nosotros hablamos de conurbanos. El conurbano no es solamente un lugar territorial. Creo que Capital tiene sus conurbanos y el conurbano tiene sus centralidades. Justamente por eso hablamos de conurbanos, zonas periféricas« explica Martín. En estas declaraciones es cuando nos damos cuenta la diferencia de interpretación y hasta donde pueden vislumbrarse esas marcadas disimilitudes. «Existen otras diferencias, por ejemplo, las horas pico existen porque la gente que vive en el conurbano debe movilizarse a la capital para desarrollarse y yo me incluyo en ese grupo, ni hablar de los gastos en transporte. Hay características geográficas y hay características simbólicas que son en este caso las que más nos interesaban a la hora de abordar las temáticas de Paredes del Conurbano« cuenta.

Otro de los aspectos importantes del libro es la preponderancia simbólica que tienen las marcas en las calles del conurbano. Muchas de ellas, no son solo pinturas, stencils, graffitis sino que marcan un territorio especifico, rinden homenaje a una persona importante de un barrio o simplemente embellecen un lugar, sobre esto Martín nos cuenta que «el Gran Buenos Aires tiene una producción simbólica artística impresionante, donde el graffiti tiene una marcada prominencia. En el texto trate de clasificar los tipos de graffitis que hay en La Matanza. También hablo de lo legal y lo vandálico y mencionó a crews existentes en los diferentes barrios matanceros«. Sobre lo ilegal de los graffitis, la charla nos lleva a preguntarle a Martín la razón por la cual el considera que la gente aún considera el arte urbano como un acto vandálico y en base a tal interrogante nos hace una importante reflexión: «Para entender eso habría que parar antes y tratar de que al graffiti se lo considere arte, algo que hoy en día no pasa. Para muchos el graffiti no es arte y luego de conseguir eso habría que ver si es legitimo o vandálico. Más allá de saber que la pintada de paredes privadas está penada por la ley« cierra.

Para cerrar esta charla nos metemos de lleno en su visión sobre el Hip Hop como motor de transformación social. Al respecto nos cuenta que «creo que el Hip Hop se va a establecer como un elemento de cultura popular, los graffitis son la clara prueba de ello. Hoy muchos graffiteros son docentes y capacitan a futuros artistas plásticos y son esas cosas que le hacen bien al movimiento en general«. Es importante entender este texto como un conjunto de páginas dedicadas a lo urbano mezclado con lo popular. Lo intangible de esa frescura que inunda las calles del conurbano con arte es la razón por la cual estos compiladores prepararon esta tercera edición de Alto Guiso, centrándose en el arte popular como motor de un montón de sucesos artísticos y políticos dentro de un contexto social distinto a la realidad que se vive en otras zonas del conurbano y de la Capital Federal.

Un texto diferente. Real, crudo y consciente. Una lectura repleta de mapas mentales donde se desnudan la belleza popular y la política desde el arte. Ese que no tiene dueño, ese que no tiene límites. Un texto dedicado por y para entender el panorama y las diferencias socio culturales de cada territorio. Todo eso es para mi “Paredes del Conurbano – Arte, política y territorio”. Un libro que desde Revista Flow recomendamos muchísimo.

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)

Agradezco a Martin Biaggini por su predisposición, su paciencia y su buena onda.

 

 

LAS PAREDES NO MIENTEN.

El último domingo nos encontró caminando sobre Avenida del Libertador, en una tarde ventosa y con algo de humedad, para llegar al Centro Cultural Haroldo Conti (ex ESMA). Ese lugar tan cargado de historia, de emociones, de recuerdos para quienes han vivido la última dictadura militar de forma directa o indirecta, nos abrió las puertas de su cine a las 15 hs. para darle cierre, por este año, al Festival Arte Callejero Latinoamérica, el cual durante un mes recorrió toda la Capital Federal exponiendo grafittis, murales, carteles y demás actividades que tengan relación con el arte urbano en todas sus formas y expresiones. 

En un ambiente sumamente ameno, casi como si fuera una charla entre amigos, Nazza (@nazza.stencil) le da inicio al evento exponiendo algunos de sus trabajos más significativos. Oriundo de La Matanza, zona oeste de Buenos Aires; trabaja con stencil hace más de 20 años, y sus obras suelen hacer referencia a distintas problemáticas sociales y culturales, como violación de derechos humanos, violencia institucional, delitos históricos de pueblos originarios, etc.

Mientras en la pantalla se mostraban distintas imágenes, Nazza, nos cuenta anécdotas como que en 1983, pleno golpe de Estado, hubo una marcha convocada por artistas en donde se graffiteó y se pintó con stencil; que en los años ’90 participó del escrache a los genocidas convocado por la asociación H.I.J.O.S.; y que muchas de sus obras que hacían referencia a las Abuelas de Plaza de Mayo, a desaparecidos o a cualquier cosa que se relacione con la dictadura, posteriormente fueron tapadas. Un claro ejemplo de esto, es un mural hecho por él en Isidro Casanova, en donde se puede ver a una Madre con pañuelo blanco atado a la cabeza, con una foto de su hijo en las manos. A medida que habla sobre esta pintura, nos muestra la comparación entre la imagen original, y cómo fue tapada.

Una de sus obras más significativas, es la de la silueta de Videla con una inscripción en la cara: “VIDELA NO TIENE ENTIDAD, NO ESTÁ VIVO NI MUERTO”. Dicha imagen fue desarrollada por Nazza después de la muerte de este dictador, y la frase tiene doble significado: por un lado, fue algo muy dicho por los dictadores en aquellas épocas; y por otro, era una forma de no darle tanto crédito a su deceso.

Todos los que seguimos al arte callejero y a la cultura HH en general, sabemos de sobra que graffitear no es un delito, por eso expusieron esta obra: Cristian Felipe Martínez Rodríguez era un joven estudiante colombiano de 17 años, que fue asesinado en Almagro de tres disparos por un vecino que lo confundió con un criminal. Nazza cierra sus charlas con una frase muy característica para él: “YO YA NO PINTO, LO QUE PINTO ME PINTA”. Con esto nos quiere decir que sus obras hablan más de él, que lo que él mismo puede contar.

Al finalizar la charla, nos presentan a Bruno Rodrigues, el director del documental PixoAçao 2, y proceden a su reproducción.

En la película cuentan que el pixoAçao es una estética gráfica de caligrafía oriunda de Sao Pablo, Brasil, y que mucha gente que no lo comprende como tal, lo considera vandalismo. Mostraron a muchos artistas callejeros pintando las paredes, contando sobre su vida, sobre cómo la cultura de la calle los acercó a una nueva familia, y cómo evaden a la policía para evitar que los arresten. Mucho color, mucha calle, mucho graffiti, mucho rap sonando de fondo, mucho arte por donde sea que lo miren.

Bruno nos contó hechos tales como que ésta cultura posee un sentido y significado particular para un movimiento o grupo, el resto de la gente no suele entenderlo, por eso lo consideran vandalismo; y que en Brasil las cárceles están superpobladas actualmente, por eso si te agarran graffiteando o haciendo pixo en las paredes, te cobran multas de hasta 5000 reales en lugar de detenerte. Una mujer preguntó «¿Se puede entender el pixoAçao sin estudios o conocimiento previo sobre el movimiento?» A lo que él respondió que hay que «observarlo con atención para saber entenderlo, como cuando uno va a un museo».

El director de PixoAçao 2 actualmente trabaja en otros proyectos audiovisuales  sobre distintos movimientos culturales, y en biografías de graffiteros y pixadores. Expuso este documental en un evento de Berlín, y la gente lo veía más como cultura que como vandalismo: Bruno contó que la gente primero entendía, aplaudía y después hacía preguntas. Un detalle que llamó mucho la atención es que googleando “PixoAçao” casi no se encuentra información sobre este movimiento, por eso los documentales son muy importantes para saber de qué se trata.

No queríamos terminar la nota dejando pasar este conflicto: al finalizar el evento, una trabajadora se acercó a contarnos sobre el vaciamiento de la institución. A la fecha, se registra una deuda de casi 4 millones de pesos, entre artistas y empleados sin cobrar, y pago a proveedores. Para este año, la Secretaría de Derechos Humanos le destinó al Centro Cultural un presupuesto de 0 pesos, lo que quiere decir que no tienen manera de financiar las actividades culturales de este año. Hacen responsable al secretario Claudio Avruj de esta situación.

En un comunicado publicado en marzo, firmado por distintas asociaciones como H.I.J.O.S., Abuelas de Plaza de Mayo, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Asociación Argentina de Actores, Directores Independientes de Cine (DIC) y demás, se exigen los fondos presupuestarios necesarios para garantizar la continuidad de este espacio de arte y memoria. No es la primera institución que pasa por esto, y nos resultó importante informarlo, ya que de estas cosas no se suelen hablar en otros medios de comunicación masivos.

Así cerramos el domingo, así cerró este gran Festival que inundo de arte urbano y de conocimientos por un mes nuestro país. Desde Revista Flow felicitamos a los responsables de tan impresionante movimiento artístico y agradecemos la invitación y la predisposición para realizar nuestro trabajo.

Felicitamos a los organizadores: @alegiusto278 – @cuansuare_ – @dejalapose – @iban1984 – @marian_calle

Por Yamila Balbuena (@yamibalbuena)

Siempre en alto el arte callejero.

Va terminando la semana y como siempre, venimos a ofrecer más data sobre los eventos que se
vienen este fin de semana, uno de ellos ACL (Arte Callejero Latinoamérica) nos vuelve a traer otra
fecha imperdible antes de cerrar su paso por Argentina con la fiesta de ACL, ¿cuándo? El domingo
26 de Mayo a las 15:00 hs., ¿dónde? En el C.C.M. Haroldo Honti, Av. Del Libertador 8151, Ciudad
Autónoma de Buenos Aires. 

El paso del Festival Arte Callejero Latinoamérica por nuestro país fue bastante interesante y diverso, mediante
los eventos de: Homenaje a Haroldo Honti, un escritor y docente argentino que había sido
secuestrado y desaparecido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 5 de mayo
de 1976, durante la última dictadura militar que padeció nuestro país. Allí también fue celebrada
el pasado sábado 4 de mayo la muestra “Díaz Vélez” una intervención colectiva de muralismo, graffiti y esténcil donde participaron artistas de nuestra tierra en conjunto con artistas extranjeros en Ramos Mejía; “Zona Colegiales” otra intervención con murales y esténciles pero con diversos artífices de H.I.C Crew (AR) y Diego Rustoff (BR), más una interposición fusionada con carteles en el Mercado de las Pulgas; Proyección “Olhar Instigado” una proyección del documental mencionado de Chico Gomes y Felipe Lion oriundos de Brasil en el C.C Martina
Chapanay que se va a estar celebrando este miércoles 22 de mayo en la galería inaugural de ACL H.I.C. sito en Thames 1885, CABA.

Para disfrutar por última vez tenemos la  jornada cúlmine de Arte Callejero Latinoamérica que
tendrá una charla denominada “Arte y Memoria” de Nazza Stencil y una segunda charla más una
proyección del documental “PixoAção 02” de Bruno Rodrigues (BR). Desde Revista Flow, apoyamos
este tipo de eventos, que como habíamos mencionado en alguna ocasión, promueve el
underground y hace crecer a muchos artistas apasionados por el hip hop y por el arte en sí. Y este
tipo de movidas son las que hay que aplaudir, las que les dan un lugar de expresión a diversas
personas para seguir haciendo crecer un poco más esta hermosa cultura.

Los esperamos para cerrar el paso de ACL por nuestra querida Argentina entonces, ya lo saben, ya
están notificados, este domingo 26 de mayo 15:00 hs. vamos a estar celebrando el cierre para
luego tener la fiesta de Arte Callejero en C.C Martina Chapanay, sito en Ecuador 840, Ciudad
Autónoma de Buenos Aires a las 23 HS también ¡! Ya que estamos los invitamos a los dos eventos
a la tarde y a la noche para poder terminar el recorrido que se mandaron estas bestias por nuestro país.

 

 

Para más informacion hace click acá

Por Franco Salgado (@fraan_salgado)

LA SOLUCIÓN A TODOS LOS PROBLEMAS: ARTE.

Arte en estado puro. Eso es lo que vivimos durante la recorrida en el día de la inauguración del Festival Arte Callejero Latinoamérica en la Galería Hollywood in Cambodia. En un miércoles otoñal por donde se lo mire, dijimos presente y cuando el reloj marcaba las 21.30 hs. arribamos a Thames Nº 1885 para deleitarnos los ojos con todo el trabajo y el esfuerzo que le metieron desde la organización. 

La galería se encuentra en el primer piso de un bar llamado Post Street Bar y que dicho sea de paso, los invitamos a visitar si es que no lo conocen porque es una joya de graffitis, calcos, pegatinas y stencils. Un bar muy propicio para todos los amantes del arte callejero. Así ingresamos en este mundo de dibujos, figuras y trazos para encontrarnos con una escalera que nos depositaria directamente en la primera de las ocho muestras que tendrá el Festival durante lo que resta de abril y hasta el 25 de mayo (cronograma Festival Arte Callejero Latinoamérica). En el día de su inauguración, la exposición denominada «Vandalismo y Arte» se trato de la exhibición de un panorama de los últimos años de lo acontecido en las paredes de Latinoamérica. Graffiti, muralismo, stencil, carteles y calcos por doquier era lo que se podía observar durante toda la recorrida. Un verdadero «orgasmo ocular» se podía sentir al observar la cantidad de arte de toda América Latina que inundaban las paredes de la Galería.

La alegría de la noche fue el encuentro con Teo, uno de los ¿ex? miembros estables del staff de Revista Flow, que se encontraba en su rol de artista nato con su proyecto «deja la pose» y que nos compartió su alegría por este gran festival «¿viste lo que es esto?» esbozo, «increíble, un placer visual» agrego. Teo nos contó un poco acerca de cada pegatina exhibida y del tedioso trabajo de montar la muestra a contrareloj para llegar al horario de apertura estipulado. Durante el paseo y con ese concepto de «ver, mirar y observar» nos deleitamos con trabajos de México, donde pudimos observar como una pegatina callejera puede encerrar tanta identidad mexicana con sus colores y calaveras típicas. Una joya de expo, una joya de trabajo.

Graffitis, pegatinas, calcos, stencils, arte en estado puro, revolucionario, anti sistema y de vocación, desbordaban las paredes de ese primer piso. Punto y aparte para la gente que se acerco, fue mucha y en una especie de contrato mental donde todos los presentes disfrutaban de lo mismo sin conocerse pero con tanto en común.

Así dijimos hasta luego y dimos por finalizada nuestra visita para descansar, reponer energías y volver por más. Desde Revista Flow te invitamos a recorrer esta muestra y todas las que vendrán durante este gran y tan necesario Festival de Arte Callejero, en épocas de persecución y con un gobierno paupérrimo, el arte parece ser, no, no, disculpen ES la solución. Aquí debajo te dejamos los datos necesarios para que no te pierdas nada de este Festival de Arte Callejero Latinoamérica.  

Links de interés:

ACL: @arte.callejero.latinoamerica

ACL: http://www.artecallejerolatinoamerica.com/

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)

Fotos: Melani Garcia Tapia (@encabrada)

 

 

FESTIVAL ARTE CALLEJERO LATINOAMÉRICA – ARGENTINA 2019

Es Lunes, arranca la semana después de unos días de descanso, pero el hip hop no para, siempre tiene algo nuevo que ofrecer. ·Esta vez lo que nos trae es uno de los eventos más importantes y con mayor difusión de la cultura. Estamos hablando nada más y nada menos que de ACL – Arte Callejero Latinoamérica, que desde 2003 viene realizando exposiciones y que este año tenemos el agrado de recibir en modo festival. La flamante inauguración del mismo será el próximo miércoles 24 de abril desde las 19 hs en la Galería Hollywood in Cambodia (H.I.C.) sito en Thames 1885, barrio de Palermo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

Para los que no conocen dicho festival, Arte Callejero Latinoamérica, es una plataforma de registro y difusión de graffiti, muralismo, esténcil, carteles y calcos en la calle, que viene haciendo su trabajo hace casi 16 años por toda América Latina en diferentes exposiciones con un gran éxito y arduo trabajo. En un panorama critico de crisis política y económica en Argentina post 2001, muchos artistas se reunieron y como respuesta tuvieron la ocurrencia de plasmar sus ideas en la calle. A partir del año 2003, se registran y difunden las manifestaciones visuales en la calle de Latinoamérica a través del sitio web www.smnr.com.ar el mismo sirvió no solo de forma virtual si no que fue un punto de encuentro para varios artistas interesados en generar nuevas ideas de intervenciones callejeras. Entre el 2006 y 2009, el éxito de la web hizo que se unieran varios grupos artísticos para organizar las exposiciones “Vinílica”, “Calcomaniaca” y “10×10” que fue de convocatoria mundial y con gran éxito en unificar a los artistas callejeros.

Uno de los encargados de empezar toda esta movida fue Iván Andrada, productor cultural quien en 2003 creo el primer sitio de ACL (Arte Callejero Latinoamericano), quien viajo por Brasil, Colombia, Chile y Uruguay, relacionándose con artistas y promotores culturales para que luego en Buenos Aires se promueva el encuentro de artistas, realizando eventos de convocatoria a nivel mundial y formando parte de los encuentros abiertos “Festival de la Luz” en las ediciones de 2012, 2014, 2016, 2018; que es el evento de fotografía más grande del continente. También, como artista participó en decenas de exposiciones colectivas en espacios independientes y oficiales como Casa Duncan (2016), Fundación Lebensohn (2014), Centro Cultural Adan Buenos Ayres (2012), Facultad de Derecho (2010), Galería Corporación Buenos Aires (2009), Palais de Glace (2008), Centro Cultural Konex (2007), Metro de Ciudad de México (2005) y en el Hotel Bauen (2003) y cabe destacar que entre julio y octubre de 2018 coordino los encuentros Arte Callejero Latinoamérica ayudando a difundir a los artistas a través de proyecciones y exposiciones.

El grafiti, es una de las ramas más infravaloradas de la cultura, donde muchos por ahí no conocen el significado y el arte de plasmar sentimientos sobre una superficie lisa así que vamos a revindicar ese punto, (el mismo se remonta a la época de los 70 donde influido por la cultura del doble H, los artistas se dedicaban a “taguear” paredes, trenes y llenar de colores a New York). Este evento viene a recordar el significado real de esta parte de la ciencia, no solo por lo que es, si no por el hecho de que ayuda a muchos artistas underground a que puedan exponer su arte y su amor por este movimiento que intenta hace años salir a flote y para que lo puedan conocer en todas sus maneras y expresiones. El graffiti también es una herramienta de “protesta” para el sistema, dado que para «ellos» lo que hacemos es vandalismo, pero para los que amamos esta cultura es arte y representación de un movimiento urbano que «ellos» no pueden imaginar la magnanimidad del mismo.

Los calcos o pegatinas también formaran parte de la exposición “Arte y Vandalismo 2003 – 2019” en la galería de Palermo. Esta misma dará comienzo a una serie de intervenciones callejeras, charlas, proyecciones y eventos, durante abril y mayo del 2019. Los carteles serán pegados en la calle en eventos de intervención colectiva con pegatinas en diferentes puntos de Buenos Aires.

Las actividades del Festival están dirigidas a artistas locales e internacionales, como también al público en general, las intervenciones en la calle serán con diferentes técnicas en el Gran Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, habrá charlas con distintos referentes del arte callejero e invitados de otras profesiones (sociología, antropología, historia crítica, perspectiva de género, etc). Todo esto es para ayudar y llamar a la reflexión de como las expresiones artísticas en la calle marcan el pulso de la actualidad y nos ayudan a recordar el pasado y a repensar de una manera más creativa el futuro. También, habrá proyecciones de películas y cortos documentales de varios artistas sobre sus actividades en las calles de Latinoamérica, y una fiesta con exposición colectiva, pintura en vivo y varios shows. Completito. 

Para este 2019 este gran proyecto, busca aumentar el registro y difusión del archivo de ACL (Arte Callejero Latinoamérica) y generar nuevas formas de comunicación entre los artistas latinos para con el mundo, este es el objetivo con el cual se crea esto, y para ello no te podes perder esta gran exposición que durará un mes. Treinta días para que lo puedas disfrutar y deleitarte con el buen arte urbano. Recordamos que dicho evento se inaugura el 24 de abril, a las 19 hs en la Galería Hollywood in Cambodia (H.I.C.), Thames 1885, en el barrio de Palermo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las entradas son gratuitas y abiertas al público, para más información acerca del Festival Arte Callejero Latinoamérica, podes visitar el sitio web de ACL (www.artecallejerolatinoamerica.com)   . Queda usted debidamente notificado, no se puede perder uno de los eventos más significativos para la cultura.

Conoce el cronograma del Festival acá

Por Franco Salgado (@fraan_salgado)