T&K y Nico Mir – 29 (2021)

Por Nicolás Romero – @nico_rxmero

«29» y el pasado puesto en un presente. Beats & Bars, un breve recorrido acerca las arterias del álbum que lanzaron el pasado 29 de enero T&K y Nico Mir.

Semanas atrás dos rapers emparentados musicalmente desde hace un par de años, t&k y Nico Mir, confirmaban la publicación de un álbum, que llevaba un largo tiempo macerándose, junto al beatmaker y productor español, Dabe, un viejo conocido de las grandes máquinas, quién estaría a cargo del sonido.

A primera vista, la formación entusiasma, y confirma las sensaciones que se intuían antes. Además, luego de conocer algunos detalles del trabajo a lo largo de estos meses, con singles como «Urbio» o «I wanna be», este álbum finalmente vio la luz, el 29 de enero de este mismo año.

El disco, llamado «29», se transforma en el rincón ideal para los amantes de este sonido, y logra ejemplificar el groove de los canales de New York, o las viviendas aglomeradas de Europa, víctimas de un apasionante revolución del urbanismo en los 30. El disco genera un soufflé de condimentos que le dieron el sabor a un época entera, todo esto contextualizado claro, en algún barrio de Buenos Aires, con los lenguajes, símbolos y modismos que esto conlleva.

Con el sonido inconfundible de los tambores de una SP, el aporte análogo de Dabe es crucial para que esta obra consiga el aroma que tanto anhelan los heads, mas sabiendo que detrás se encuentran Voyager y Uzetaele, quienes, sin duda, son de los mejores beatmakers de como mínimo, todo el país.

El volver a las máquinas, a las ciencias, a las barras; en un contexto plagado de trill, drumless y demás, describe una identidad personificada en Dabe, quién pone «29» por encima de S.H.U.R.I u otros trabajos anteriores, que ya habían logrado acomodarse en el paladar del oyente, encajando como neblina en farolas y ángulos de hormigón.

Nunca fue fácil pero Dewk (Dabe) concretizó con una solidez que cuesta obtener, la habilidad en el estudiado trabajo de saber cómo y cuando sonar; esto directamente de la mano de un diggin exhaustivo, un compromiso.

Barras

El concepto de las «barras» suele ponerse en tela de juicio cada día más. El castellano y su complejidad lingüística obliga al liricista a abocarse a un estudio profundo en esta materia, sumado a la gran pluralidad y a su vez, especificidad de los códigos que, con el transcurso de este siglo, se transformaron en una necesidad de virtudes, con las que los rapers ‘deberían’ llevarse bien, o bien es algo con lo que siempre es bueno contar.

Todo este rigor de conceptos se puede sentir en «29«, no como una rareza, ya que es sabido de la capacidad en letras de Mati y como rapearlas, pero en este disco se puede encontrar en su barras una disposición diferente en las sílabas, con una cuantificación estricta pero disuelta en su flow, ya sea cayendo sobre un bombo, caja o diferentes espacios. Demostrando así, una cualidad que si bien ya se conocía, varía en cuanto sus anteriores trabajos, o por lo menos se manifiesta con un nivel de exigencia más amplio.

Por otra parte, hace años que Nico Mir estructuraliza las esdrújulas y one two’s, y este álbum no es para nada una excepción, utilizando estos recursos con barras que, adjuntando street knowledge y un buen fraseo, que no esta de mas decir, no suelen usarse tanto en el país, o no con la frecuencia y consistencia que Mati y Mir expusieron en su obra.

Sin olvidar por supuesto, un elemento trascendental para que este proyecto se reafirme con las características anteriormente expresadas, y es que, al escuchar este trabajo, casi naturalmente se filtra en la imaginación una tapa de disco que el artista visual, Carlos Wake Carrera, supo representar de manera exacta.

Con la misma naturalidad que dispone en las líneas de algún dibujo tradi, la tapa de «29«, arrastra esta corriente, y afianza, con un ingrediente mas, pero no menos importante, la intención homogénea mas pura del boom bap que nos gusta, plasmando el arte gráfico como un vivo reflejo musical del disco.

Todos estos componentes sintetizan una tradición no siempre fácil de emular. Estos dos grandes artistas que encontraron en «29» una forma de hacerlo real, tomar el ambiente, con el preciso trabajo que esto implica de una época que se expresa por si sola, pero esta vez con el tinte característico de un barrio latino, de cajas de huevos y dos colectivos a distancia, consigue tomar en sí, una cultura por completo.

 

Escucha «29» acá:

RAYO AKA BIG BUDA – VI&GI (2020)

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Dicen, los que saben, que a lo malo hay que verle lo bueno y que de la adversidad hay que rescatar lo positivo. Sin dudas el lanzamiento de «Vi&Gi» es de lo mejor que nos ha pasado en materia música durante este aislamiento obligatorio. Estamos hablando de lo nuevo de Martin Spagnolo, conocido por todxs como Rayo aka Big Buda, quien a 5 años del lanzamiento de “¿Por qué tan serio?”  vuelve a editar este, su segundo disco de estudio. Un álbum completo, directo, crudo, con un sonido perfecto y muchísimo corazón detrás. Un disco. Perdón, un gran disco, que sin dudas eleva el nivel del rap argentino.

Rayo trabajo mucho y se nota. Es un disco pensando, creado con amor y una pasión que se desnuda en cada track. Un poquito más de media hora de puro rap, de buena música con buenos mensajes. Con muy buen tino, hace un tiempo, Rayo dejó ver algo de lo que se vendría cuando allá por agosto del 2018 sacó de la mano de El Triángulo, “Sacrificio y Hip Hop” y meses más tarde por el mismo canal nos daba la oportunidad de conocer “Calle y Actitud”. Dos temas que dejaban ver el rumbo de Rayo. Bueno, este disco es la confirmación irrefutable de que el rap argentino está vivo y que el camino es próspero.

Tampoco es casualidad el resultado cuando de antemano y con el diario del lunes observamos el equipazo que hay detrás de este disco y la cantidad de genixs que colaboraron para que «Vi&Gi» sea la bomba que es. Con la producción de El Roble Estudio, comandado por Emiliano Martinez y Nicolas Calabria y las instrumentales de MPDhela, el disco suena atómico, suena a que no querés que deje de sonar… nunca. Rayo y MPDhela son «Román y Palermo» en su mejor etapa y a la vista está.

“Vi&Gi” es un disco con algo más, tiene ese plus, ese sentimiento que lo eleva. “Vi&Gi es por Vittorio Benicio y Gina Rebecca mis hijos” nos dijo Rayo cuando lo consultamos sobre el nombre y creo que ahí está la respuesta.

No podemos obviar el laburo de Maryana Campello, fotógrafa oficial de Las Pelotas, quien se encargó de las fotografías y del arte de tapa junto a Yema Ice y Ezequiel Erko. La tapa del disco es simple pero a la vez no lo es y marca ese sentimiento que encapsula este trabajo. En el frente podemos ver las manos del artista donde se lee claramente “Ví&” en su mano derecha y “Gi” en su mano izquierda con el fondo esfumado bien oscuro en negro logrando destacar justamente esas manos, las mismas con las que escribió una y cada una de las letras de este álbum. A la tapa la decora ese detalle que lo hace parecer un vinilo con años de existencia: el toque de magia necesario.

Si hablamos de sonido deberíamos ponernos de pie. El disco suena limpio y el laburo de producción no hace otra cosa que lucir a un Rayo imparable que en media hora mete cada una de las rimas en tu cerebro. “Vi&Gi” arranca potente, “Sacrificio y Hip Hop” nos introduce en el mundo del Rayo, quien cual bomba suelta todas las barras con rabia, enfatizando cada una de sus líneas. La base de Mpdhela es un mantra rapero que queda hermosamente arreglado de la mano de Alejandro Franov. Un perfecto comienzo que le da pie a uno de los mejores temas del disco para quien escribe: “VF”. Esta canción llega al toque e inunda el disco de rap crudo, un manifiesto al barrio de casi 3 minutos que suena de modo letal. Ni que hablar cuando DJ Baladi mete sus scratchs para el pico máximo de rap.

El tercer tema del disco se llama “Punchlines a quemarropa” y es la primera colaboración que aparece ya que se suma Don Exprs (Mambo Rap), para seguir elevando la vara del disco. Si VF es un temazo, “Punchlines a quemarropa” es un Hit. Dos raperazos repartiendo erre a pe para todxs los gustos y unos flows que dan placer. Eso genera esta colaboración. El tema que le sigue y pongo un freno para decir esto, tiene una de las instrumentales más lindas de todas las instrumentales y es “Calle y Actitud”. Uno de esos que ya conocíamos, pero lejos de ser un disco simple, lo encontramos con cosas nuevas, y son esos arreglos nuevos los que lo mejoran. “Si no cuidas lo que amas seguro que lo pierdas” dice Rayo, hablando de Hip Hop, de barrio y de todo eso que está en la periferia de nuestras vidas. En el tema participa Victoria Maurette en la segunda voz y ese fondo roquero de la mano de Javier Mattano en la viola le calza perfecto a uno de los temas más crudos del disco.

Hago un punto y aparte porque creo que lo que le sigue a “Calle y Actitud” es un maravilla. Primero de canción y segundo en la forma en que este disco fue ordenado. Acá el oyente pasa de 220 a 110 de un saque pero de una manera tan sutil que es inevitable no entrar en un viaje zarpado de música. La canción se llama “Si Supiera” y sin lugar a dudas, me animo a decir tomándome el atrevimiento, que es el punto más alto del disco. Personalmente, no puedo dejar de escucharlo, tararearlo y quedarme con esa melodía tan brillante. La segunda voz de Lola Membrillo (Perotá Chingo) es un muy dulce arreglo que llena de magia una canción con una letra digna de ser escuchada de principio a fin. Rayo desata toda su capacidad lírica y rapera en 5 minutos y hace de “Si Supiera”  una canción perfecta.

A mi entender, «Si Supiera» parte a la mitad el disco y si eso lo damos por cierto, “Prueba Y Error” le da comienzo a esa segunda parte donde Rayo va más suelto sobre distintos sonidos. Un tema bien arriba que también deja la lección, “es mejor estar callado pa poder sorprender” dice antes de que Dj Adezzz (Mambo Rap) parta la base unos scratchs. Durante este track, Javier Mattano, aporta su ritmo para dejar la canción en otro nivel. “Prueba y Error” le da paso a otro de los puntos altos del disco ya que llega “El futuro ya llegó”, otra bomba sonora y lírica que saca a relucir algo que el Rayo quiere dejar claro. El aporte de P1cky de F.A en el estribillo decora la canción y demuestra que detrás de “Vi&Gi”  hay muchísimo trabajo y amor.

Lo que sigue es un relajo sonoro ya que desde el primer segundo se escucha el vitoreo de la gente de fondo y aparece el enorme Milo Moya con un beatbox al mejor estilo Milo y el flow, ese flow único de Kofke 117. El tema se llama “Intermiloo” y funciona a la perfección para introducir al oyente en la recta final del disco. Con tiempo hasta para la cumbia este interludio te mantiene alerta de lo que viene. Y lejos de esperar un boombap, Rayo desparrama sus barras en una pista de trap en lo que es “Que se pudra”, una base increíble de Mpdhela que contó con el apoyo de Pablo Bendov, baterista de Miss Bolivia. Dije que después de “Si Supiera” arranca otra parte del disco con un Rayo más suelto y en «Que se Pudra» eso se puede comprobar.

Y luego de este trap potente llega el último tema del álbum llamado “La vida real” que fue producido por Tweety Gonzalez, un genio de larga data en la música nacional y cuenta con la colaboración de Michelle Bliman en voces, Fernando Samalea en la batería, Fernando Kabusacki en la guitarra y Matías Mango. Rayo elige terminar “Vi&Gi” con un soul y para mí, es una sabia decisión. Una gran base para ir jugando con el flow made in Fiorito, ese que quema en cada barra. Un tema diferente que despide un disco bárbaro. Una linda manera de decir ¿hasta luego? Porque luego de “Vi&Gi” estamos esperando y sin meter presiones, otra entrega de este gran artista que sin dudas, eleva a nuestro amado rap argentino. “La calle es la verdad” repite una y otra vez Rayo antes de la nueva entrada de Michelle quien le da ese toque a “La Vida Real”.

Así termina “Vi&Gi”, un disco completísimo. Un trabajo fino que inicia con pista y finaliza con banda. Más de media hora de buena música, buenas líricas y un corazón que late en cada canción. Rayo y sus aliados han conseguido en este trabajo rozar la perfección y sin dudas han puesto la vara muy alta. No quiero apresurarme pero me arriesgo al afirmar que este será uno de los mejores discos del año. Con mucho laburo atrás y sin vender humo, Rayo aka Big Buda nos regaló uno de los motivos más lindos durante este histórico aislamiento obligatorio. Recomiendo mucho escucharlo y recomiendo muchísimo más aún escucharlo más de una vez para entender la mochila que lleva cargada este álbum. Es “Vi&Gi”, la realidad más sobresaliente del rap argentino por estos días.

 

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