FARIAZ & DOMABEATS: «BOOMBAPERZ» (2020)

Por Gian Franco Lisanti – @itnasilnaig

El álbum homónimo al dúo Boombaperz, Fariaz y Domabeats apareció en YouTube el 9 de abril de este año. Mientras escribo, suenan,  y veo que ya cuentan 215 vistas, casi en un mes. Si tengo que ser sincero, son pocas reproducciones. En la época en la que se valoran los likes, las reproducciones, tiene sentido este número bajo cuando vemos que juntos no suman mil followers entre sus dos usuarios de instagram y en @boombaperz, hay sólo 131 personas atentas al contenido. Casi que me siento caer en esa tendencia del Hip Hop, que predomina la imagen en redes sociales antes que la música en sí, si no fuese por el tono de lamento que tiene toda esta reflexión. Boombaperz es un tremendo álbum, con laburos en consola, en las letras y en los arreglos que no te dejan de cebar ni a la décima reproducción.

Su mismo nombre lo indica, las bases ya sabemos por dónde van a ir. Al apretar play por prim era vez uno piensa que no puede haber mucho que me sorprenda .“Eh loco, estos chicos quieren saber como se rima, vamos a enseñarle lo que es un buen beat y unas buenas rimas”, nos dice Fariaz y entra a la cancha como Riquelme entraba a La Bombonera, como Gallardo entra al Monumental. Nos tira historia, nos tira jerga y nos tira, como el nombre de la canción bien lo indica, skill a lo loco. Resuena en “Skillin” también una crítica a toda la generación reciente del rap/trap, acotando con la clase que sólo pueden tener unxs pocxs. En esta canción podemos escuchar unos cortes de Dj Tedos  y unos samples de My Name Is que hacen que volvamos a los ´90 en un segundo.

En continuidad con la base anterior, la de “Los nuevos 90’s” no es menos excelente. Entra Phoenix Flame  rapeando en inglés, y la realidad es que no entiendo nada, pero ceba. Dj Tedos vuelve con scratches y le da el pie a Fariaz, que de vuelta llega y rompe todo. Sí hay algo para destacar del disco en su totalidad, es la capacidad para meter skill en cada línea y esto sin disminuir la calidad de lo dicho. Forma y contenido son armonizadas a la perfección, y permanece aún después de la tercer parte de la canción, a cargo del Ortega Dogo, cuyo flow sobresale y deja el final de la canción bien arriba

“Boombaperz”, la tercer canción del álbum, no rompe ni con los altos niveles de letras ni con las bases que te mantienen ahí moviéndote, puro boombap clásico. Cambia la temática, dedicándoles un tema a sus mayores influencias, pasando por todo aspecto que se puede tener en cuenta a la hora de construir el propio estilo, sin caer en la ingenuidad de genios que salen en la nada, o puros innovadores. Como nadie nace sabiendo, todxs tenemos gente de la que constantemente intentamos aprender, y Fariaz lo deja en claro, y les aseguro que si alguna de las personas que menciona en esta canción la escuchara, se cebaría. Por eso, si estás buscando qué escuchar, “Boombaperz” es una de esas canciones que te tiran uno tras de otro hitos ineludibles en la historia, no sólo del rap, sino del hip hop. Los scratches que suenan son, por tercera y última vez en este álbum, de Dj Tedos.

Así como a las influencias artísticas, en la canción siguiente le habla a todas aquellas personas que lo ayudaron en su recorrido de vida y en el hip hop. “Va dedicado” tiene un laburo lírico que no le cabe ninguna palabra menor a hermoso y por eso me gustaría rescatar unas barras del estribillo para que lo vean: «this is dedicated… al que respeto sí respeta y es con quien comparto metas». Doma no baja el nivel en ningún track pero a mi gusto, en este tema es donde más desapercibido pasa, con bajos leves y predominancia de lo melódico.

En quinto lugar, algunos dirán -y pobres de ellos- que es apología a la droga. Mi humilde opinión es que “Perra” es una oda a la marihuana. Fariaz escribe como si estuviera hablándole a una novia, de esas que ves y no podés creer, que lo físico te fascina y se mezcla con todas las emociones que además tenés, generando un cóctel indescriptible. Debo decirles que toda la letra te propone un juego como de adivinanza, sin decirte hasta la última línea quién es esa figura femenina a la que le habla, y yo ya se los dije, pero les aseguro que la gracia de la canción no desaparece.

Los últimos dos tracks son ex-ce-len-tes. “Paciencia y saliva”, la ante última canción, tiene skill, tiene flow, tiene barras que son lingotes de oro, un estribillo que se te pega y nos deja un mensaje que permanece a lo largo de todo el disco, mas esta vez no les voy a adelantar. El disco cierra con “Ruleta rusa”, un feat con Libarom, en donde los aprendizajes que Fari nos viene tirando a lo largo del disco se condensan con acotes y lo que, opino, es el mejor beat del disco, el les recomiendo que lo escuchen con auriculares porque los bajos son de otro planeta. La intervención de Libarom no pasa desapercibida y eleva el nivel de la canción.

En síntesis, el disco es sobresaliente. A mi gusto, algunos tracks se destacan más que otros pero es completamente normal que suceda en un full álbum. Siempre que vemos que unx artista decide sacar un álbum y no un EP o singles, vemos personas que laburaron meses con muchísimo constancia, porque, si hace falta recordarlo, la industria musical actual es cortoplacista, vive de éxitos, modas, mientras que gente, aquellas personas de verdad interesadas en la cultura, permanece y mantiene al Hip Hop a lo largo del tiempo. Ir a escucharlos, darles follow y demostrarles que tienen un público que queremos seguir escuchándolos no es caer en la dinámica de los virales, es darles respeto a esxs que perduran a pesar de no tener lo que verdaderamente merecen, porque son ellxs lxs que trascienden más allá de firmas y contratos.