DESCHAVANDO A LOS QUE DICEN DEVELAR SECRETOS DEL RAP ARGENTO.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter 

Sin lugar a dudas hoy podríamos afirmar que el momento que se está viviendo invita a mucha gente a la cultura Hip Hop. Sin importar y casi asegurando que la puerta de entrada para muchxs es el freestyle o el trap, algo con lo que personalmente, no estoy de acuerdo, seria de ciego y «come vidrio» decir que esto no es así. A las nuevas generaciones tal vez no les importa o no les llega la «data» de lo que sucedió o de donde viene la cultura Hip Hop. Lxs que amamos esta cultura y nos apasiona la simple razón de conocer, hemos leído libros, recortes, escuchamos a los que saben y sin dudas, intentamos por todos los medios seguir averiguando más y más de esta locura juvenil que nació en un barrio prendido fuego de Nueva York allá por los años 70.

Argentina está lejos del movimiento de la ciudad que nunca duerme, imaginense como serían las cosas hace 45 años y como llegaba la información de una cultura mainstream en el país del norte, pero totalmente virgen por estas tierras. Hoy a más de 4 décadas de aquella revolución artística, en Argentina, el Hip Hop está de moda. Le guste a quien le guste es así y gracias a las redes, la tecnología, hoy podemos disfrutar de una publicidad de juguitos en polvo que tiene tintes de la cultura Hip Hop. O al menos esos creen los que la hicieron y todxs los que se comen ese verso. Dios mio. Para quienes usan su tiempo para informarse sabrán que el Hip Hop lejos está de eso y menos que menos de lanzar billetes al aire en un país donde mucha gente no logra comer 4 veces al día. En fin esa es otra historia.

Volviendo a la que impulsó esta nota, el mainstream tiene sus dos caras, como casi todo en la vida. Hoy que ser rapero es cool y que el Hip Hop es un mercado para muchxs, parece ser que todxs son sabiondos y que ese incipiente mercado es una oportunidad. Dentro de esos sabiondos y de esas actitudes de rapiña aparece el periodismo. El rap como género y el Hip Hop como cultura, siempre fueron ninguneados por el excelso periodismo argentino. Para los programas de tevé, muchas radios y numerosos medios gráficos, todo lo relacionado a esta hermosa cultura era marginal, circense y hasta burlesco, pero hoy, vaya uno a saber por que (guiño guiño), el rap ocupa un lugar de tendencia e importancia en los medios masivos, esos que le daban la espalda hace unos años y cual bugs bunny dibujaron el signo $ en sus ojos. «Bien, Kevin, porque mierda decis esto, que finalidad tiene». Escribo esto porque estoy harto de los falsos amantes de la cultura, de los aprovechadores y de los que contaminan con su necesidad de plata.

Hace muy poquito, en una de las revistas de mayor renombre en materia música, editada en nuestro país por el diario más conservador y asqueroso de Argentina salio una nota hablando de, lean esto, «LA HISTORIA SECRETA DEL RAP EN ARGENTINA»… Eh!, ¿Quién vino James Bond a desclasificar archivos secretos?. Bueno un titulo gancho no se le niega a nadie y es un recurso periodístico, el problema está en que a mi criterio profesional, cuanto más llegada tenes, mayor responsabilidad. ¿Alguien le puede avisar esto al diario de Mitre? Porque al parecer aun no se dieron cuenta. La intención es buenisima y me alegra que la cultura llegue lejos, pero «si la vas a hacer hacela bien» dice la canción y es así. La nota, extensa y con una escritura bárbara, está cargada, repleta de horrores. Errores no, horrores. Imperdonables, porque estamos en el 2020 y chequear la info es cuestión de segundos gracias al mágico Internet.

La historia del rap en Argentina es rica, es digna de ser contada, pero bien, con responsabilidad. Tan acostumbrados estan los grandes medios al consumo y a querer «vender» noticias, notas y contenido, que se olvidan del ABC del periodismo: Chequear la info. Durante el escrito, aparecen muchxos protagonistas de aquella época, lo que marca que hubo trabajo de campo, se nota que el periodista le dedico tiempo e intento detallar cosas durante el relato. Como dije, la historia del rap argento es amplia y a modo de defensa, es muy dificil plasmar en una nota para una revista a «la historia del rap». Ya lo contará Martín Biaggini en su libro Rap de Acá y su primer volumen. Ya lo hizo Juan Data durante años poniéndose el periodismo que si sabe de Hip Hop al hombro durante los primeros años y más también con su magnífico Fanzine «Moshpit Posse», llegando a ser un ejemplo para todxs los que vinimos después. El Hip Hop es pasión y el periodismo para algunxs locxs como yo, también, por eso enojan los grandes medios cuando entrometen sus narices con ese poderío económico y esa llegada que «marca agenda».

Pero volviendo a la nota y sus deficiencias, algunas de ellas muy groseras a mi criterio. Si hablamos de un relato cronológico o con saltos temporales, no podemos errar en los años y en la información. En la nota se dice que Nación Hip Hop Vol 1, Slim Shady y el asesinato de Biggie suceden en 1998 y ¡NO!. Nación Hip Hop Vol 1 es de 1997, al igual que el asesinato del Rey de Brooklyn. Mientras que Slim Shady fue editado en 1999. Por otro lado, el tema la que se hace mención en la nota perteneciente al Sindicato ¡no se llama «Agite en el Oeste»!, se llama «Agite» y forma parte del primer álbum del Sindicato Argentino del Hip Hop llamado «Un paso a la eternidad» y no «A un paso de la eternidad» como lo mencionan en la nota. Errores, para algunxs tontos y sin importancia, para otrxs groseros y totalmente chequeables. Para culminar con esto, Jazzy Mel se bautizó de esa forma por Jazzy Jaz y Melle Mel, y no por Grandmaster Melle Mel.

No intento con esto ponerme en el rol de hater, capaz lo toman así, pero creanme como diria Martin Garabal «no es por ahí». Quiero demostrar que hay un periodismo independiente que vale la pena, que demuestra que el poderio económico y el buen periodismo no van de la mano. Así como hay musicos underground que son más profesionales que muchos «mainstream». La cultura Hip Hop siempre fue underground, siempre estuvo en el barrio, haciendo y diciendo las cosas que los de arriba no hacen o no quieren hacer y/o decir. Es irresponsable el periodismo que ahora ve en el Hip Hop la movida juvenil y consumista, es irresponsable porque, lamentablemente, tiene más llegada y repercusión que cualquier medio independiente y a modo repetitivo «a mayor llegada, mayor responsabilidad».

Hay una historia rica, digna de ser contada, explorada y puesta en conocimiento. El rap en Argentina esta en pleno crecimiento y hay un periodismo que se hace desde el epicentro mismo que vale la pena… vale la pena de verdad.