El hip-hop le voló la gorra a Capital Federal

Klan, Asterisco y los Militantes del Clímax cantaron contra la violencia policial en la primera Marcha de la Gorra de la Ciudad de Buenos Aires.

Un viento denso mueve las nubes, levanta una cortina de polvo y parece anunciar un temporal. En la Plaza Congreso, se prepara el escenario para la salida de los cantantes. Abajo, dos personas intentan levantar sin éxito una pancarta, una de cada lado. No pueden mantenerla quieta. Primero se envuelve para adentro, luego se estira para afuera, hasta que con un esfuerzo logran rigidez y el mensaje escrito puede leerse: “Jon Camafreitas presente. Basta de gatillo fácil”.

21 de enero de 2012. Jon Camafreitas, de 18 años, y Franco Rojas, de 14, salen de la Plaza Boedo por la madrugada para volver a sus casas en el barrio de Balvanera, Capital Federal. El calor es agobiante. Están de bermudas y chomba. Jon tiene su visera, la que usa siempre. Cruzan corriendo la avenida Independencia, iluminada por autos que les pasan cerca, cuando un patrullero se detiene y dos policías bajan. Se acercan, los reducen bruscamente. La cara de Jon besa el pavimento. No entienden qué está pasando. Franco, en el piso, mira de reojo, hasta que escucha un ruido áspero y hueco, como si fuera un tapón que salta de golpe.  Ve la cabeza de su amigo, el suelo y un arma teñidos de rojo.

El primero en cantar es Klan. Tiene una remera verde estampada con la frase “Defend Ghetto” y un tatuaje con la palabra CROTOS le adorna el cuello. “Es importante que los Mc´s puedan darle un mensaje a los más chicos de lo que está pasando con la policía que mata y maltrata. Hay algunos que no prefieren venir a estos eventos, pero para mí es un orgullo. Yo me críe en una familia de laburantes y siempre mirábamos de reojo a la policía”, esbozó el rapero.

El segundo en subir es Javier Ortega A.K.A. Asterisco, artista nacido en el sur de nuestro país y referente de la materia, comprometido en sus canciones con la lucha contra la violencia institucional: “Creo que nosotros somos comunicadores sociales, por lo tanto, debemos dar conciencia de clase a nuestro pueblo. Aunque tengamos a la derecha en un poder, comiéndonos los talones debemos gritar en contra del gatillo fácil, para que no haya más “Lucianos Arrugas”, ni “Santiagos Maldonados”. Vivimos tiempos extraños, pero tenemos que estar más que unidos. Estos festivales ayudan a poder unificar un mensaje y que se expanda como el viento.” En la misma línea que Klan, Javier, resume todo su pensamiento en la canción con que se despide del escenario: “Manual para el pequeño detenido”. 

Por ultimo y para darle cierre a esta manifestación popular subieron los Militantes del Clímax. Ellos, como siempre, destilaron esa fusión de estilos tan propia y llena de mensajes sociales. Con el Congreso como testigo ejemplar, la movilización fue un éxito rotundo dejando en claro que una segunda marcha es posible y necesaria desde todo punto de vista. Así terminó la jornada con un mensaje claro: «Basta de violencia policial, basta de gatillo fácil».

Por Facundo Lo Duca (Cronista Invitado).

Fotos: INTERNET