TRUENO Y LA VERDAD IRREFUTABLE.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Lunes por la madrugada decían Los Abuelos de la Nada… bueno es lunes pero no es la madrugada para que voy a mentir. Arranca una semana movida, muchos discos están saliendo y esta cuarentena no le puso stop a esos trabajos, motivo para festejar ya que ¿A quién no le gusta escuchar discos nuevos constantemente?. Si bien hoy no voy a hablar de un disco en sí mismo, me parece más que interesante esta columna de opinión, porque trata de lo que la salida de un disco y la declaración de su protagonista generaron entre los amantes del rap y de la música en general.

La semana pasada, Mateo Palacios, conocido por todxs como Trueno, editó su primer trabajo discográfico titulado «Atrevido», dicho material consta de 10 canciones que varían desde el trap hasta el pop, pasando por el reggaeton. La salida de este laburo generó muchas expectativas y automáticamente se convirtió en lo más escuchado por estos días. En este contexto y con una claridad asombrosa pese a sus 18 años, Trueno dijo que «Te guste o no te guste, somos el nuevo Rock and Roll» y muchxs le saltaron al cuello. Ahora bien, pensemos fríamente, analicemos este titular que encontré por las redes. Si fue o no sacado de contexto ahora mismo no importa demasiado, tampoco importan las demás declaraciones. Me quiero centrar en este titular para que entiendan lo que en esta columna intento decir.

Automáticamente, el debate se generó y entre «haters» y «no haters», entre rockeros y raperos, entre amantes de la música en sí, se creo una especie de batalla virtual desnudando opiniones y razones. Para empezar y cortar de raíz uno de esos argumentos que he leído: Trueno no se comparó con un rockero, no dijo somos mejores que fulano de tal o estamos haciendo mejor las cosas que tales personas. Este artista oriundo de La Boca dejo en claro algo que muchos piensan, el rock está muerto hace tiempo. Cuando Trueno dice hoy somos el rock and roll se refiere a eso que el rock fue perdiendo y que el trap o este género urbano fue ganando. Para mi el disco de Trueno no es rap, para MI. Ahora bien ¿está meando fuera del tarro Trueno al decir esto?. Y la verdad no. Hoy quienes mueven a las masas, quienes exhiben esa rebeldía extrema son lxs pibes que hacen este tipo de música, que repito puede gustarte o no gustarte.

Aquellxs que son rockeros de antaño y que deliraban con Luca, con el Flaco, Charly, Cerati hoy tienen que saber que la antorcha del rock en Argentina la lleva La Berisso y con eso amigxs, les estoy diciendo todo. El rock era rebelde, era nadar contra la corriente envuelto en un estilo y siendo representado por monstruos a nivel musical. Hoy no son monstruos, son oficinistas sin alma que hacen música para aquellos que con la napia pegada a la ventana ven el recuerdo de la era dorada alejarse cada minuto un poco más. Hoy en día esa rebeldía, ese sentido de pertenencia lo generan artistas como Trueno, como Wos y todxs estxs pibxs que hacen la música que les gusta, con gente amiga y que (vuelvo a repetir) te guste o no, es la que manda en los famosos rankings.

Como saben, en mis columnas suelo decir que para mi el trap no es parte del hh y que personalmente no me gusta nada. Es cierto y eso no cambia, de hecho el disco de Trueno me parece impresionante a nivel producción pero no volvería a escucharlo, porque no es música de mi agrado. Pero aquellxs que lo hayan escuchado como yo, podrán afirmar que suena mucho mejor y es mucho mejor disco que varios  de rock que han salido últimamente. Una cosa no quita la otra.

¿La camada trapera de ahora puede compararse con la era dorada del rock?… y sí, claro que sí porque no. Hay millones y millones de personas en el mundo, música para todos los gustos. De echo también existen algunxs que dicen «la música me da lo mismo», hasta para esos extraterrestres debe haber algo por ahí. Les guste o no, estxs pibes están viviendo y marcando su era. Nadie les regalo nada, trabajan y saben moverse en su mundo que hoy es el virtual, ahí juegan de local y estés o no de acuerdo hoy las redes y los streamings son parte de la normalidad, si vos estás afuera no es problema de Trueno. Lo que el dijo se centra en esto, ellxs hoy generan lo que el rock generaba hace años. Todxs queríamos ser Luca o el Flaco, hoy lxs pibxs quieren ser Wos, Trueno, Cazzu y ese es el más fiel reflejo de las declaraciones de un artista que tiene 18 años y muchísimo camino aún para seguir conquistando el mundo.

Debatir es algo hermoso, siempre con respeto y un argumento lógico. Trueno dijo la verdad, dijo lo que está pasando y lo que muchxs pensamos. El rock está muerto y de ser rebelde paso a ser pasatista y disoluble. El rock hoy es La Berisso y si eso es rock, yo al menos, voy a cruzar de vereda.

¿Cambia la industria de la música con la pandemia?

Por Emiliano Garcia – @emilianojgarcia

El comienzo de la nueva década generó una gran expectativa para la industria musical, con un crecimiento constante los últimos años, debido al alcance de las redes sociales y plataformas para presentar contenidos, varias generaciones de artistas enriqueciendo la escena y una gran masa de público dispuesta a consumir y compartir entre sí el material. Los sellos discográficos, artistas, managers, productores de eventos y festivales, tenían planeado un año perfecto. Durante los primeros dos meses de este 2020 todo marchaba viento en popa para la industria, giras, shows, festivales. Al llegar los picos de contagios de Covid-19 a Europa. Italia y España fueron los primeros países fuertemente afectados donde se comenzaron a tomar medidas de prevención que se fueron replicando en todo el mundo, en un primer momento la cancelación de eventos, fiestas, boliches y todo tipo de actividad que reuniera gente en masa.

Cada gobierno se ha manejado de distinta forma en cuanto a las medidas, pero el denominador común en es el famoso “quédate en casa” y un encierro global. La economía sufre un receso y por lo tanto una caída histórica, en la que se ven afectados sectores de todo tipo. Sectores que no pueden volver a trabajar en el corto plazo, viven con la incertidumbre de quebrar o desaparecer, con todo lo que genera, como la pérdida del trabajo para muchas personas. 

La industria de la música entra un poco en ese dilema. Son miles de personas que dependen del funcionamiento de esta ella para trabajar: artistas, Dj´s, managers, productores de eventos, filmmakers, fotógrafos, sonidistas, solo por mencionar algunos. Dada la situación actual, la industria se ve obligada a cambiar. Para continuar trabajando, debe buscar nuevas formas de producir, de publicar y de generar ingresos. Es cuestión de adaptarse a las nuevas reglas del juego. 

Artistas que se las ingenian con las herramientas que tienen para producir contenido desde su hogar y aprovechar de alguna manera el encierro. Habrá quienes tengan un home-studio bien equipado, y habrá quienes con un solo micro graben voces, para enviarle a un productor y así poder sacar un nuevo tema. El producir desde casa es un desafío y a la vez una necesidad. Desafío justamente por que la situación amerita a crear material con escasos recursos, y una necesidad tanto de continuar haciendo arte, como la necesidad de ganar dinero para vivir. Las producciones autogestivas son cada vez más, debido a la falta de presupuesto, hay que reducir costos. Se puede apreciar en las canciones publicadas en estos últimos meses, muchas sin vídeo simplemente con una placa, videoclips caseros, muchos vídeos “one shot” (a una sola toma) o también algunas animaciones. 

La llegada de las transmisiones en vivo vía online fue hace tiempo, pero ahora parece ser el momento de sacarle el máximo provecho posible. Comienzan a ser diarias las transmisiones en vivo en redes sociales, ya sea una entrevista o haciendo música, cantando, rapeando, improvisando o simplemente hablando e interactuando con la gente, y así encuentran una forma de mantenerse en contacto con el público, a través de sus seguidores.

Muchas plataformas de streaming ofrecen la posibilidad de cobrar entradas para ver shows, lo que parece marcar la tendencia de lo que se viene, buscando una forma de generar ingresos ante la falta de shows con público. 

Las  nuevas tecnologías ofrecen distintas formas de llegar a la audiencia. Una alternativa a las plataformas “tradicionales” fue el evento “Astronomical” de Travis Scott en Fornite. Una experiencia completamente innovadora, mediante un videojuego, en una especie de realidad virtual en la que el artista aparece brindando shows durante tres días para millones de jugadores en todo el mundo. La presentación de una nueva canción, en este evento fue un éxito rotundo. Solo en el primer día, hubo 12 millones de jugadores en línea, y en total calculan cerca de 30 millones. 

Así como parece que la industria de la música ha encontrado el nuevo rumbo a través de las transmisiones en vivo, hay algunas cuestiones no menores a tener en cuenta: el pago de impuestos. Luego de tantos shows y transmisiones, SADAIC emitió un comunicado informando que deberán pagar, dependiendo de la cantidad de espectadores y el valor de la “entrada” o ticket virtual. Esto trae el interrogante si realmente conviene realizar shows, teniendo en cuenta las obligaciones impositivas y gastos de producción. 

Las respuestas de hacia dónde va la industria y como continúa, nadie las tiene, solo algunas señales que parecen marcar el camino, pero ninguna certeza. Entendiendo que los shows y eventos con público es lo último a regresar, o si se da el regreso será recién en 2021 y con capacidad limitada, la variedad de redes sociales y plataformas de stream son el recurso a explotar en este momento histórico, y con el tiempo se irán delimitando las bases y los límites de cómo evolucionará la escena en este contexto. Mientras haya gente dispuesta a consumir y a pagar, el mercado podrá continuar, aunque en menor magnitud a la que estábamos acostumbrados.

El arte siempre ha sido una forma de expresar todo, tanto sentimientos, situaciones de la vida o problemáticas sociales. Todo está sufriendo un cambio y llevará a que sea plasmado en obras de arte. 

   

DESCHAVANDO A LOS QUE DICEN DEVELAR SECRETOS DEL RAP ARGENTO.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter 

Sin lugar a dudas hoy podríamos afirmar que el momento que se está viviendo invita a mucha gente a la cultura Hip Hop. Sin importar y casi asegurando que la puerta de entrada para muchxs es el freestyle o el trap, algo con lo que personalmente, no estoy de acuerdo, seria de ciego y «come vidrio» decir que esto no es así. A las nuevas generaciones tal vez no les importa o no les llega la «data» de lo que sucedió o de donde viene la cultura Hip Hop. Lxs que amamos esta cultura y nos apasiona la simple razón de conocer, hemos leído libros, recortes, escuchamos a los que saben y sin dudas, intentamos por todos los medios seguir averiguando más y más de esta locura juvenil que nació en un barrio prendido fuego de Nueva York allá por los años 70.

Argentina está lejos del movimiento de la ciudad que nunca duerme, imaginense como serían las cosas hace 45 años y como llegaba la información de una cultura mainstream en el país del norte, pero totalmente virgen por estas tierras. Hoy a más de 4 décadas de aquella revolución artística, en Argentina, el Hip Hop está de moda. Le guste a quien le guste es así y gracias a las redes, la tecnología, hoy podemos disfrutar de una publicidad de juguitos en polvo que tiene tintes de la cultura Hip Hop. O al menos esos creen los que la hicieron y todxs los que se comen ese verso. Dios mio. Para quienes usan su tiempo para informarse sabrán que el Hip Hop lejos está de eso y menos que menos de lanzar billetes al aire en un país donde mucha gente no logra comer 4 veces al día. En fin esa es otra historia.

Volviendo a la que impulsó esta nota, el mainstream tiene sus dos caras, como casi todo en la vida. Hoy que ser rapero es cool y que el Hip Hop es un mercado para muchxs, parece ser que todxs son sabiondos y que ese incipiente mercado es una oportunidad. Dentro de esos sabiondos y de esas actitudes de rapiña aparece el periodismo. El rap como género y el Hip Hop como cultura, siempre fueron ninguneados por el excelso periodismo argentino. Para los programas de tevé, muchas radios y numerosos medios gráficos, todo lo relacionado a esta hermosa cultura era marginal, circense y hasta burlesco, pero hoy, vaya uno a saber por que (guiño guiño), el rap ocupa un lugar de tendencia e importancia en los medios masivos, esos que le daban la espalda hace unos años y cual bugs bunny dibujaron el signo $ en sus ojos. «Bien, Kevin, porque mierda decis esto, que finalidad tiene». Escribo esto porque estoy harto de los falsos amantes de la cultura, de los aprovechadores y de los que contaminan con su necesidad de plata.

Hace muy poquito, en una de las revistas de mayor renombre en materia música, editada en nuestro país por el diario más conservador y asqueroso de Argentina salio una nota hablando de, lean esto, «LA HISTORIA SECRETA DEL RAP EN ARGENTINA»… Eh!, ¿Quién vino James Bond a desclasificar archivos secretos?. Bueno un titulo gancho no se le niega a nadie y es un recurso periodístico, el problema está en que a mi criterio profesional, cuanto más llegada tenes, mayor responsabilidad. ¿Alguien le puede avisar esto al diario de Mitre? Porque al parecer aun no se dieron cuenta. La intención es buenisima y me alegra que la cultura llegue lejos, pero «si la vas a hacer hacela bien» dice la canción y es así. La nota, extensa y con una escritura bárbara, está cargada, repleta de horrores. Errores no, horrores. Imperdonables, porque estamos en el 2020 y chequear la info es cuestión de segundos gracias al mágico Internet.

La historia del rap en Argentina es rica, es digna de ser contada, pero bien, con responsabilidad. Tan acostumbrados estan los grandes medios al consumo y a querer «vender» noticias, notas y contenido, que se olvidan del ABC del periodismo: Chequear la info. Durante el escrito, aparecen muchxos protagonistas de aquella época, lo que marca que hubo trabajo de campo, se nota que el periodista le dedico tiempo e intento detallar cosas durante el relato. Como dije, la historia del rap argento es amplia y a modo de defensa, es muy dificil plasmar en una nota para una revista a «la historia del rap». Ya lo contará Martín Biaggini en su libro Rap de Acá y su primer volumen. Ya lo hizo Juan Data durante años poniéndose el periodismo que si sabe de Hip Hop al hombro durante los primeros años y más también con su magnífico Fanzine «Moshpit Posse», llegando a ser un ejemplo para todxs los que vinimos después. El Hip Hop es pasión y el periodismo para algunxs locxs como yo, también, por eso enojan los grandes medios cuando entrometen sus narices con ese poderío económico y esa llegada que «marca agenda».

Pero volviendo a la nota y sus deficiencias, algunas de ellas muy groseras a mi criterio. Si hablamos de un relato cronológico o con saltos temporales, no podemos errar en los años y en la información. En la nota se dice que Nación Hip Hop Vol 1, Slim Shady y el asesinato de Biggie suceden en 1998 y ¡NO!. Nación Hip Hop Vol 1 es de 1997, al igual que el asesinato del Rey de Brooklyn. Mientras que Slim Shady fue editado en 1999. Por otro lado, el tema la que se hace mención en la nota perteneciente al Sindicato ¡no se llama «Agite en el Oeste»!, se llama «Agite» y forma parte del primer álbum del Sindicato Argentino del Hip Hop llamado «Un paso a la eternidad» y no «A un paso de la eternidad» como lo mencionan en la nota. Errores, para algunxs tontos y sin importancia, para otrxs groseros y totalmente chequeables. Para culminar con esto, Jazzy Mel se bautizó de esa forma por Jazzy Jaz y Melle Mel, y no por Grandmaster Melle Mel.

No intento con esto ponerme en el rol de hater, capaz lo toman así, pero creanme como diria Martin Garabal «no es por ahí». Quiero demostrar que hay un periodismo independiente que vale la pena, que demuestra que el poderio económico y el buen periodismo no van de la mano. Así como hay musicos underground que son más profesionales que muchos «mainstream». La cultura Hip Hop siempre fue underground, siempre estuvo en el barrio, haciendo y diciendo las cosas que los de arriba no hacen o no quieren hacer y/o decir. Es irresponsable el periodismo que ahora ve en el Hip Hop la movida juvenil y consumista, es irresponsable porque, lamentablemente, tiene más llegada y repercusión que cualquier medio independiente y a modo repetitivo «a mayor llegada, mayor responsabilidad».

Hay una historia rica, digna de ser contada, explorada y puesta en conocimiento. El rap en Argentina esta en pleno crecimiento y hay un periodismo que se hace desde el epicentro mismo que vale la pena… vale la pena de verdad.

 

 

 

BASTA PARA MI, BASTA PARA TODAS.

Por Melani Garcia Tapia – @abraencabrada 

Esta nota de opinión, más que de opinión, es una nota de sensaciones. Una relato sin matices. Un escrito crudo, crudísimo sobre nuestro presente. Un pedacito de la realidad de nosotras las MUJERES.

Empiezo por lo mínimo. Arranco por salir a la calle. ¿Qué tema ese no? Porque solas o acompañadas estamos condenadas a recibir ese maldito y puto balbuceo. Ese que dura segundos en la boca de un pajero pero que queda impregnado en nosotras durante años. Si, años, lo leíste bien.

De cada 10 mujeres,  9 recuerdan con asco, odio, rechazo y muchísima indignación este acto paupérrimo que tienen los pajeros cuando ven venir a una mujer.  ¿Les parece loco no? Pero de verdad, no importa el tamaño, el color, la nacionalidad o la ropa que vista ese día que por la simple razón de ser mujer, estamos obligadas a recibir lo que ellos llaman “piropos” y nosotras  “acoso”. Luego de haber charlado con muchas mujeres de este tema, luego de haber buscado diversas  sensaciones y puntos de vista (entre ellas amigas cercanas), me veo en la obligación de contar mi REALIDAD, la realidad de (casi) todas.

Empecé a escribir esto,  en realidad a vomitar las sensaciones que tuve el día que volvía de vacunar a mis dos hijas. Aquel día al pisar la vereda me encontré en una jungla de animales hambrientos.  Me miraban, me hablaban y me hacían sentir una presa. Por momentos me hacían sentir que yo era su comida.

Aun tratando de sentirme parte de la especie, pedía por dentro que no me hagan daño. Ni a mí ni a mis hijas. ¿Suena exagerado no?  Pero les juro que el daño que nos hacen es inmenso. Nos llenan de asco, miedo, inseguridades. Nos llenan de odio, de impotencia.  No se imaginan realmente la sensación, el daño con el que cargan mis hermanas,  mis hijas cuando sienten tu acoso.

Ese día tenía intenciones de entrar a una muebleria. Estaba con ganas de hacer una remodelación en mi casa y era el momento justo de matar dos pájaros de un tiro. Por eso, al volver del Hospital, pase por la puerta del local y como suelo hacer me permití observar el interior del mismo. No quiero sonar exagerada pero entrando a un comercio en el que hay solo tres hombres siendo mujer, existen más probabilidades de pasarla mal que de sentirte cómoda. Vuelvo a repetir no quiero sonar exagerada pero lamentablemente es la realidad en la que nos envolvemos cada vez que tenemos que salir a sobrevivir en esta maldita ciudad gótica.

Las mujeres caminamos ya sabiendo por que vereda “es mas conveniente” caminar. Y gracias a un sexto sentido innato, desarrollamos la capacidad de saber cual  será el  siguiente homosapiens con el que  vamos a tener que lidiar. Los olemos, los intuimos. Hay veces que los vemos venir y ya estamos  pensando de que modo evitar o humillar al hijo de puta. Y cuando eso sucede, siempre existe una manera insólita de menospreciar una actitud asquerosa y que realmente nos tiene podridas. No estamos locas, no exageramos, no mentimos, no provocamos. ¿Entienden eso?

En Argentina el promedio de femicidios y las denuncias por abuso y acoso son alarmantes. ¿Realmente seguís creyendo que lo que haces se define como “piropo”?  ¿De verdad sos tan idiota como para acosar a una madre embarazada o a una madre con sus hijxs creyendo que vas a poder concluir algo? O lo haces por el simple hecho de sentirte más piola con vos y tus amiguitos?  ¿De verdad crees que nosotras necesitamos de tu acoso para sentirnos más lindas y seguras?  ¿Pensaste alguna vez en el miedo con el que caminan mis hermanas, aquellas que fueron violadas por enfermos como vos? ¿Pensas en la incomodidad  que le generas a mi hija de 7 años cada vez que te tiene que escuchar? ¿Te parece justo que tengamos que evitar, postergar , defendernos, ignorar y pasarla mal cada vez que tenemos que salir a sobrevivir solas?

Espero que entiendas la lección. YO YA ESTOY CANSADA, NOSOTRAS YA ESTAMOS CANSADAS.

PD: Con esto quiero encender la luz y alumbrar lo que siento. BASTA PARA MI, BASTA PARA TODAS…

 

Foto Nº 2: Karina Billa.

CUANDO LO BIZARRO TIENE LÍMITES.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Lo bizarro vende, es divertido, entretiene pero hasta ahí. Estoy convencido que dentro de mis ideales, lo bizarro tiene límites…Hay cosas que ni por asomo son divertidas y mucho menos son meritorias de una reproducción o un like. Todo eso es lo que pensé ni bien vi el video de un «artista» nefasto. Artista por llamarlo de una manera. La música es libre y eso está genial, pero esta es una nota de opinión y vos estas a tiempo de seguir o de dejarla acá si te sentis ofendidx.

El (ponganle) artista al que hago referencia se llama o se hace llamar, «Faraón Love Shady». De faraón no tiene nada, de amor menos y de turbio casi todo. Lamentablemente llegue a este mamotreto como llegan muchxs, casi todos… un meme, una burla, algo divertido sobre este payaso con todas las letras del abecedario y en mayúsculas. Oriundo del Perú y con nada de contenido se ha transformado en todo un personaje. Me tomé el atrevimiento de entender las razones de su «popularidad» y, fijar la vista en los comentarios de sus publicaciones tuvo el efecto adverso que creí. Lo dije un poco al principio, en mis ideales lo bizarro tiene límites y Faraón Love Shady los cruza todos.

Sus temas, todos, denigran a la mujer de una manera asquerosa y atentan contra todo ese proceso de cambio que nos encontramos viviendo por la lucha y el esfuerzo de muchas mujeres. En nuestro país, durante diciembre de 2019, se cometió un femicidio cada 24 hs. En Argentina mueren miles de mujeres en manos de hombres y millones viven el día a día con temor y el acoso constante de aquellos «machitos pito corto» que siguen creyéndose vivos. Asco me genera ver comentarios como «Faraón sos mi idolo», «Cuando sea grande quiero ser como vos», entre otros. Pavor me causa la cantidad de seguidores y de reproducciones que tiene. ¡En que mundo vivimos cuando el Faraón tiene más views que Ali aka Mind, por la simple razón de ser bizzarro!. Espanto es el que me generan sus «letras». Escribo en caliente. Soy padre, tengo dos hijas y si bien escuche un millón de canciones machistas y denigrantes hacia la mujer, creo que el Faraón gana el premio al ser más asqueroso que escuche. Su música es mala, malísima y eso no se discute, pero su mensaje (¿qué mensaje?) es escuchado, procesado y (ojalá el universo lo niegue) copiado por millones de pibes y pibas que lo idolatran.

La cancion que derivo esta nota se llama «Panocha» y cuenta con más de ¡2 millones de reproducciones! en YouTube. ¿Es una casualidad? NO! y eso es lo preocupante. Sus últimos tres temas en total contabilizan 4 millones de vistas. Por gracia, burla o lo que fuere, este imbecil transmite un contenido nefasto y vaya a saber cuantas de esas 4 millones de reproducciones no son en burla. El tipo este hace trap pero se declara rapero y si bien es cierto que los «dislikes» superan aunque sea mínimamente a sus likes, este energúmeno sigue suelto por ahí tirando frases como: «Distinguida dama, mama, chupalo en la casa de tu hermana, manchando todas las sábanas…» «… me vuelves loco de placer me vengo en tu oreja»… sin palabras.

Repito, escribo esto con asco y un enojo importante. Algunxs me dirán que ignore estas cosas, que estoy dando prensa o lo que sea. Pero ese no es el fin. No me molesta el Faraón, bah sí me molesta pero no es el punto. Me molesta que sea «famoso» que tenga repercusión, pero me enerva aún más la cantidad de personas que lo siguen, le comentan, lo «idolatran». Me molestan los comentarios que puse arriba porque son la clara muestra de que no estamos listos para nada de todo lo que se viene luchando. MUERE UNA MUJER CONSTANTEMENTE EN NUESTRO PAÍS y mientras un femicidio acontece, millones de mujeres sufren abusos, acosos y montones de cosas más en este mundo para nada justo. El Hip Hop es conciencia colectiva y aunque estoy convencido que dentro de la escena nacional este Piñón Fijo no tendría lugar, Internet es libre y lamentablemente nadie puede quitarle al imbecil este la posibilidad de ingresar a una plataforma. Aún así creo que tenemos una responsabilidad social y darle un like, una vista o cualquier otra interacción es permitir que sigan saliendo idiotas así. Al problema hay que cortarlo de raíz.

El rap lejos está de ser esta mierda. Al Hip Hop ni entra pero ahí esta, siendo escuchado por más personas que artistas como Ali que con sus barras te inserta dosis de conciencia, respeto y mensajes claros. Vivimos en un mundo distinto o por lo menos hacia allí vamos, hacia el lugar correcto siendo abanderados por millones de guerreras que lo que menos se merecen son personajes como el Faraón.

Al compartir a este personaje en modo de chiste no hacemos más que aumentar su llegada. Yo lo hice, lo compartí con un mensaje parecido al que da comienzo a este #yodigo y desde acá te digo que no lo hagas, porque al fin o al cabo es apañar conductas horrendas, mensajes asquerosos y es «cagarse» en muchas mujeres que perdieron la vida peleando por un mundo mejor. Repito, esta nota es una opinión, es un descargo. No intento debatir, simplemente descargar la bronca que sentí como padre de dos niñas al escuchar a este estúpido.

EL MIEDO A NO PERTENECER.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

La tarde huele a primavera y los árboles resaltan lo verdoso del verano. Hace calor, Buenos Aires hierve y todxs parecen locxs buscando ese portal hacia un lugar fresco, de resguardo momentáneo. Estamos en pleno 2020 y la palabra Hip Hop está en boga. Todxs parecieran entenderlo, vivirlo y ¿modelarlo?.

Suelo pensar que todo esto tiene un buen fin, que esta hiper repercusión ayuda a quienes realmente sienten la cultura bien adentro, pero me rehusó a creer que eso algún día pasará. Desde siempre la doble H forjó un estilo, marcó a varias generaciones y transformó la vida de algunas otras y eso se nota. La moda Hip Hop con sus accesorios y vicisitudes ha logrado incrustar en la generación actual una forma de… pertenecer. Quienes estén leyendo esto tal vez no entiendan nada pero creanme tiene un fin.

El bullying, las redes sociales, lxs haters, la grieta y todos esos términos y acciones actuales han tenido muchas consecuencias y creo que el miedo a no pertenecer fue una de las peores. El porque es bastante simple y ya lo decía Spinetta cuando entonaba «las almas repudian todo encierro«, el temor a no ser parte de un grupo, el de no encajar y el de no formar parte de ese o esos estereotipos formados por las industrias y las modas han logrado mimetizar a las masas. En este caso son lxs preadolescentes, adolescentes y adultxs jóvenes loa que quedaron en el medio de esa maroma de informacion y desinformacion. Así uno cae en las redes y tal vez traiciona su alma por ser parte y no hay peor acto cobarde y violento que ir contra tus valores.

A que voy: a que veo, escucho y leo muchxs artistas que cantan cosas que no viven, que no sienten y que seguramente no cantarían si no fuese por la moda, por lo que pega y por lo que «es cool». ¿»Cool»?, me deschave solo. Los eventos se llenan de gente que es una fotocopia, que visten de forma parigual, que cantan de una manera uniforme. Las letras reflejan un dejo de «escribo lo primero que viene» y así la música pierde la magia, el rap pierde: El sentido, la identidad y sobre todo el fin. Defender la cultura es ir contra eso, aunque me tilden de hater y un montón de cosas que no tienen ningún sentido para mi. Soy crítico porque quiero al Hip Hop y porque mi deseo es que se mantenga lo más «puro» posible, lejos de las «batallas de rap» en publicidades de ¡JUGO EN POLVO! y más cerca de eventos a beneficio, metidos en los barrios y laburando en pos de la cultura, no de la moda.

Géneros son géneros y modas son modas, pero la música se hace con el corazón, diciendo lo que uno siente, vive o al menos reflejando su realidad. Estoy seguro que esa realidad, en nenxs de 15, 16, 17 años, lejos está, de ser una vida pandilleril del South Central de LA. Evidentemente la falta de personalidad y ese miedo a «no pertenecer» vaya a saber a que, ha minado la cultura de chicxs mimetizados en un estilo tanto en la forma de vestir como en la forma de rapear. Esas letras llenas de nada y carentes de un mensaje claro y esa tendencia de ir por la fácil, por la autopista de la fama mentirosa convirtió al Hip Hop en una vidriera de algo que no es. «Es duro mi rival porque es todo siendo nada» dice Fianru en «Personal» y con esa barra gráfico la agotadora lucha que presenta estar de este lado de la barra, soportando un caudal de gente que piensa saber y no hay peor idiota que el que se cree sabio.

Ya lo decía KRS-One «Hip Hop significa movimiento consciente o colectivo» y en esta era digital muchxs parecen interpretarlo desde un lugar muy errático y que contamina. Es ese miedo a no pertenecer el que nos hace cada día más superficiales, es ese pánico a quedar a un costado el que hace que informarse sea de gil/a y que la importancia se encuentre en ser unx más de la manada a cualquier precio. El Hip Hop no es eso y valga la aclaración va más allá de una manera de vestir, la doble h es un estilo de vida, una forma de interpretar las situaciones y de compartir. Una manera de pensar, de sentir y de transmitir esos conceptos que tiene incrustados en su esencia. Yo al menos, así lo siento y así lo creo. ¿Y vos?.

 

WOS: UNA REVOLUCIÓN NACIONAL.

Fresco, consciente y con una sensibilidad social que asombra para su edad, Valentin Oliva no para de conquistar mentes, auriculares y logros musicales. Referente absoluto de esta nueva camada que domina el mundo de la música por estos tiempos, Wos, logró imponer un nuevo estilo a fuerza de rimas.  Pero el «boom Wos» no es producto de la magia (#nofuemagia), esta especie de fiebre por el joven de 21 años tiene mucho trabajo detrás. 

Valentin o Wos como todxs lo conocemos, empezó su carrera de muy chico y poco a poco fue descubriendo esa facilidad que tiene para rimar. De esa forma comenzó a «tirar freestyles» en las plazas de Chacarita para luego adentrarse en las grandes ligas de ese nuevo mundo que poco a poco arrasaría con la atención de los más jóvenes. Paso a paso este joven artista fue escalando posiciones hasta convertirse en uno de los mc´s con más proyección ganando innumerables competencias de El Quinto Escalón, para luego convertirse en campeón de la Red Bull nacional, lo que le dió la posibilidad de representar al país en la batalla internacional que finalmente terminaría ¿perdiendo? frente al siempre difícil Aczino. Pero el crecimiento de Wos pareciera no tener techo y un año después lograría lo que el freestyler mexicano le había negado y así en el año 2018 se transformó en el nuevo Campeón Internacional de la Red Bull Batalla de los gallos, algo así como ser el mejor freestyler del mundo. Un nuevo logro para guardar, disfrutar y defender. Pero eso no sería todo para Valentín.

Con mucho trabajo detrás como dije, Wos, se propuso seguir creciendo pero esta vez a nivel musical y así entre batalla y batalla, fue realizando diversas colaboraciones musicales; Banzai primero, Perras On The Beach después y algunos temas sueltos en el medio que se convirtieron en los tracks más escuchados en las plataformas de YouTube y Spotify. Con una voz fuerte, aguerrida y mucho power, Wos, está conquistando al pueblo argentino. Muchxs podrían decirme que existen otros artistas jóvenes con, tal vez, mayor repercusión a nivel musical y es cierto. Podríamos hablar de Paulo Londra o Duki, pero Wos es otra cosa. La nueva camada que logró seducir a las masas juveniles sedientas de nuevas tendencias fue buscando su camino, caras tatuadas, letras sin ningún tipo de sentido y muchísimo alarde de cosas banales hicieron del trap el caballo de batalla de esos nuevos artistas que copan a diario las radios, los programas y los canales de YouTube. Como dije Wos es otra cosa y ese boom wosero, yo lo festejo.

Valentin Oliva es un pibe consciente, centrado, que rima sobre lo que ve y lo que percibe del país en el que vive. Y es tan interesante escuchar la fusión entre la música de moda y un artista joven con barras que marcan agenda en cuestiones sociales y políticas que hipnotiza. Con esa voz pesada y con esa especie de carraspera, Wos se ha transformado un referente atractivo para la música nacional y así lograr alejarla un poco de tanta banalidad absurda en un país que vive inmerso en continuos conflictos económicos, sociales y políticos. Ahí esta este rapero de 21 años diciendo cosas como «… no para de toser, trabajando doce horas, cobra dos monedas al mes, pa’ mantener cuatro personas. Y no hables de meritocracia, me da gracia, no me jodas, que sin oportunidades esa mierda no funciona…»  sacando a relucir un potencial lírico que tan bien le hace a la música actual. Muchxs me han dicho «Wos hace trap» Y sí lo hace, pero también hace rock, hace rap, hace electrónica. Wos hace lo que quiere, como lo quiere y como lo siente y eso traspasa cualquier auricular, parlante o pantalla. En un mundo tan contaminado por el consumo y sobre todo en un país donde muchos no comen cuatro veces al día, hay que festejar a los artistas como él.

Pero, ¿por qué Wos es «mainstream» y otros artistas con un buen mensaje no? La verdad no tengo la respuesta exacta pero puedo suponer que es porque él ha logrado esa fusión entre la música que suena en la radio y un mensaje. Porque es joven y tiene esa llegada, porque es un gallo de plaza y porque sin dudas viene trabajando en un nivel superlativo en lo audiovisual. Sus vídeoclips son mucho más que interesantes. Muchos son los condimentos que le agrega este joven a su contenido y son muchas las condiciones que tiene como artista para seguir creciendo. A mi parecer, Wos, no tiene techo y de seguir en este nivel, aquellos dos Groove completamente agotados, son simplemente, una porción del pastel que podremos disfrutar.

«…Y no, no hace falta gente que labure más, hace falta que con menos se puedan vivir en paz. Mandale gas, no te perdás, acordate en dónde estás, fíjate siempre de qué lado de la mecha te encontrás…» dice en Canguro y que importante es que un pibe de 21 le diga esto a su público que ronda entre los 10 y los 30 años promedio. Es un mensaje claro, de algo que pasa, de algo que se ve. Mientras otros andan en los skere, los mami flex y todas esas estupideces, este pibe canta la posta, la real, canta como argentino que es y dice lo que en la tele muchas veces intentan ocultar. Desde aquellas primeras batallas hasta su actualidad, su crecimiento fue exponencial, llegando a ser escuchado y respetado por políticos, periodistas de la vieja guardia y artistas de todo tipo (actores, pintores, músicos, etc.). Su llegada y su repercusión le trajo un aire nuevo, totalmente refrescante a la música nacional y espero que siga así, por el bien de ella.

¿Qué tiene Wos para llevar la bandera de la actualidad? Sin dudas talento, humildad y un carisma impresionante. Dotes de un joven que está listo y maduro para pasear su música por todos lados. Hace poco más de un mes editó «Caravana» su primer disco. Una bomba atómica de 7 canciones que te pasean por varios estados que van desde la algarabía hasta la paranoia, tocando temas políticos, sociales y con una capacidad metafórica para graficar la realidad Argentina en cada barra. Un debut auspicioso para un joven artista que ya es una realidad bien Nac & Pop.

El boom Wos se explica desde el trabajo y su capacidad. Lejos está de ser un artista sobre valorado, esos de los que abundan en el plano nacional. Wos es una realidad palpable y que tiene un futuro difícil de medir pero esperable. Celebro que sea él quien lleve la bandera de referente. Celebro que su música suene y suene fuerte. Celebro lo que está pasando. Como dije Wos tiene una llegada diferente, tiene un carisma muy particular y sin dudas tiene un talento, que aún, no llegó a su máxima potencia. Él es Wos, una Revolución Nacional. Salut.

Por Kevin Dirienso Poter (@kevindpoter)

#Cacerolazo: Anita Tijoux le pone banda sonora a la rebelión chilena

A casi dos semanas de iniciado el conflicto, las protestas en Chile no dejan de crecer. El paquete de medidas anunciado por el presidente Sebastián Piñera, incluido el pedido de renuncia a la mitad de su gabinete, no alcanzó para disipar las manifestaciones, que se multiplicaron frente a la brutal represión de los carabineros. En medio de esta convulsión social y política apareció Cacerolazo, el nuevo single de Anita Tijoux. 

La rapera de 42 años es reconocida internacionalmente por sus letras contestatarias y su compromiso con las causas populares. Hija de chilenos exiliados en Francia producto de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), Tijoux vuelve a la escena con un mensaje de apoyo a la lucha que involucra a miles de chilenos.

La primera versión de Cacerolazo, de apenas un minuto de duración, fue publicada el 21 de octubre, tanto en la cuenta de Instagram como en el canal de YouTube de la rapera. Se trata de una versión corta pero contundente, que recoge varias de las consignas levantadas por los manifestantes: el «Fuera Piñera», que exige la renuncia del presidente; la frase «no son 30 pesos, son 30 años», que contrapone al aumento de la tarifa del metro como detonante con las últimas tres décadas de una democracia que tiene una fuerte herencia del régimen pinochetista; y la mención a la lucha contra el carácter privado de la educación y el sistema previsional.

El sonido de las cacerolas marca el ritmo mientras el video muestra distintas imágenes de las protestas y la represión, las cuales fueron enviadas por colaboradores. Con esa estética casera, Cacerolazo llegó a las dos millones de reproducciones en Instagram y al millón de visitas en YouTube. La segunda versión, extendida y de mayor producción, fue subida el domingo 27 de octubre. Incluye sobre el final una aclaración sobre lo que es el cacerolazo y lo que es el toque de queda, medida que se aplicó en Chile durante una semana, por primera vez desde la vuelta a la democracia.

La música con contenido político no es ninguna novedad. En el caso de Argentina es fácil asociar temas como Cambalache, La marcha de la bronca o Sr. Cobranza con determinadas épocas del siglo pasado. El dato de la actualidad es la posibilidad que da la tecnología de que las canciones acompañen procesos concretos como una rebelión popular. El caso más reciente es el de Afilando cuchillos, donde Residente, Ile y Bad Bunny le pusieron letra y música a las revueltas en Puerto Rico que terminaron con la renuncia del gobernador Ricardo Roselló.

El mismo Residente fue autor en el año 2006 de un antecedente de este fenómeno: ante el asesinato del puertorriqueño Filiberto Ojeda Ríos, dirigente de una organización independentista, el entonces integrante de Calle 13 publicó en poco más de un día Querido FBI, una denuncia feroz a las fuerzas de seguridad estadounidenses responsables del hecho.

Cacerolazo, de Ana Tijoux, expresa una época en la que la música puede ser parte de una lucha particular como la que ocurre en el país vecino. La posibilidad de recibir material de sus seguidores para armar un video con imágenes de las manifestaciones, o la facilidad de subir el tema a Instagram y YouTube a pocos días de iniciado el conflicto (lo cual permitió la rápida viralización), son parte esencial de una canción que mezcla estas novedades con una vuelta al hip-hop contestatario de los orígenes. Mientras tanto, en Chile, el ruido de las cacerolas sigue marcando el compás.

Por Federico Quintana (@fedoquintana)

Red Bull Batalla de los Gallos: luces y sombras del freestyle argentino

El domingo 20 de octubre se llevó a cabo una nueva edición del evento de freestyle más importante de habla hispana. El lugar elegido para la competencia fue el Luna Park, al que asistieron más de diez mil personas. Trueno, con tan sólo 17 años, se coronó campeón en su debut en el certamen, lo cual le permitirá participar de la final internacional en Madrid el 30 de noviembre.

Esta edición de la Batalla de los Gallos tuvo varios elementos para destacar. En primer lugar, el formato elegido priorizó la modalidad de 4×4 sobre los minutos y la utilización de conceptos sobre el freestyle libre. Esta elección deja en claro qué es lo que pretende la organización de un evento que apuntó al punchline, lo cual muchas veces favorece el relleno y los recursos fáciles pobres de argumento. En mejores condiciones quedaron los competidores acostumbrados a este tipo de batallas, principalmente quienes forman parte de la Freestyle Master Series (FMS).

Otro aspecto que sobresalió fue la presencia de temáticas de la actualidad como parte de la competencia. Lejos de la idea de un ámbito ajeno a los problemas sociales y políticos (debate que surgió, por ejemplo, cuando Wos mencionó la desaparición de Santiago Maldonado después de ganar la final nacional en 2017), el certamen arrancó con Misionero solidarizándose con el pueblo chileno que estaba siendo reprimido. Durante las batallas aparecieron otros temas como el salario docente o el gatillo fácil.

El caso más resonante fue el intercambio entre Dozer y Roma sobre la educación sexual y el aborto, el cual llegó a viralizarse. Esto se dio en la primera edición de la Red Bull en la que participaron dos mujeres y en la que una mujer (la misma Roma, de 17 años) llegó a la semifinal. Todo un avance en un movimiento en el que las frases sexistas, misóginas y homofóbicas son moneda corriente en forma de «acotes» y «berretines».

Otro elemento no menor tiene que ver con la actualidad de la escena. El dato de los últimos tres años es el crecimiento exponencial de las competencias de freestyle y el trap. En el primer caso, la expansión que generó el fenómeno «El Quinto Escalón» se tradujo en la profesionalización de las batallas. De las plazas, que ya quedaban chicas, se pasó a los eventos de escenario, y de esas batallas de exhibición a una liga nacional (como ocurre en España, México y  Chile).

El crecimiento vertiginoso también se dio en el trap como género, a partir de varios artistas que habían surgido en las competencias de freestyle de plaza (Duki, Khea, Lit Killah, Paulo Londra). Este doble fenómeno se vio el mismo domingo: Trueno, ganador de la Red Bull, presentó ese día el videoclip del tema «Fresko», que sacó junto a Bhavi, y que superó el millón de visitas en pocas horas. Lo interesante es que se trata de un single que forma parte de una campaña de la marca de desodorantes Axe, que ya se había relacionado con otros artistas y eventos de la escena.

El movimiento vive una expansión de la cual la final nacional de la Red Bull Batalla de los Gallos es parte (y quizás pionera). Se trata de una tendencia que parece imparable: el crecimiento viene de la mano de la «profesionalización», los productores, las marcas, los contratos y la apuesta a los públicos masivos a través de las redes sociales y las plataformas de streaming.

Así se desarrolla esta manifestación de la cultura hip-hop. El desafío está en la forma de resolver las tensiones entre el negocio y la expresión artística, entre la pretensión de lo «real» y el acceso al gran público, y entre las distintas ramas de un movimiento que sigue la expansión y la vorágine de la misma industria de la música y el espectáculo. La Red Bull Batalla de los Gallos no puede pensarse por fuera de ese fenómeno que por el momento parece producir más interrogantes que respuestas. La única certeza es la vigencia de la famosa máxima: el show debe continuar.

Por Federico Quintana (@fedoquintana) – Redactor Invitado.

¿Las canciones de Wos están conectadas?

Valentín Oliva, más conocido como Wos, es un rapero y freestyler argentino. Actual campeón del torneo internacional de Red Bull Batalla de los Gallos. Su primera canción, “Primera ley de vida – Ft. Rizas” fue publicada en abril de 2015. Sin embargo, su primer tema viral fue “Púrpura”, lanzado en agosto de 2018 y que actualmente cuenta con 21 millones de vistas en YouTube. Luego de este éxito, Wos publicó una seguidilla de temas también en solitario, en un breve lapso: “Andrómeda” (2018), “Terraza” (2019), y “Melonvino” (2019). Algunos «wosistas», al escuchar estas canciones percibimos que todas tienen una cierta conexión o hablan de una misma temática. 

En mi perspectiva, al escuchar las canciones podríamos pensar una especie de historia. Una historia que trata sobre una persona que se vuelve loca por el estrés que le genera la sociedad. En ellas, Wos, no habla de su punto de vista o de cómo se siente él particularmente, sino que el que habla es un personaje que cuenta su historia a través de las canciones. Esto se ha hecho muchísimas veces en la historia de la música, y no es extraño pensar que un artista tan filosófico como lo es Wos hiciera esto.

Por eso, lo que sigue, es una interpretación personal de las canciones de este prometedor artista nacional. Esta teoría no busca ser exacta, pero tampoco es desacertada, es como personalmente entiendo el mensaje de sus canciones. El artista, al componer, admite la pluralidad de interpretaciones que pueden provocar sus obras, independientemente de con qué propósito las compone. Por eso es totalmente legítimo que quien sienta esa obra tenga una interpretación, parecida o diferente, y quiera discutir sobre la validez de esta teoría, siempre y cuando se lo haga desde el respeto y la disparidad.

Wos tiene muchos más temas, pero elegí solo éstos, ya que fueron publicados en un corto periodo de tiempo entre sí y fueron escritos, por lo tanto, prácticamente en el mismo año. Además de que otras canciones de este gran artista hablan sobre otros temas, como de sus posiciones políticas.

La historia, entonces, podría comenzar en «Andrómeda», donde el personaje está enojado con la falsedad que vive en su entorno: “¿Cómo querés que no tenga sabor a poco? si esa chica me dio un beso y después me pidió una foto”; “Me preguntan: ‘¿todo okey?’ saben que está todo mal. Les contesto: ‘todo bien’ porque sé que les da igual”. Se ve que no es feliz, hasta el punto de no saber si seguir viviendo o morir: “Quiero morir pero no sé cómo. Quiero vivir pero no sé cuánto. Morir es sabiendo la mierda que somos y vivir hasta que se acabe el encanto”. También empieza a dar indicios de que está por perder la cordura, aunque no lo quiera: “No tengo delirios pero casi…”, “Se me acerca y yo me construyo una cerca para no volverme loco”. Al final de Andrómeda, Wos (o mejor, el personaje) dice: “Hay que ser valiente para pelear con tu sombra”, frase que cobrará sentido más adelante.

En «Púrpura», el personaje ya está loco. Esto pasa, específicamente, en el momento en que viajando a lo profundo de su ser, cuando quiere darse cuenta, ya no estaba haciendo pie y explota por la presión. Ahora es mucho más brutal que en «Andrómeda», expresando todo lo que le molesta de una forma más cruda, agregando también una crítica al consumismo capitalista: “Si un día sos Dios y al otro cucaracha. La mitad te deja de querer cuando perdés la racha”; “Somos clones, clonazepam, clin, caja y dinero de amontones. Que no reacciones”; “Que viva produciendo, pa’ que siga consumiendo, no hay lugar para las emociones”; “Nuestro placer viene con bases y condiciones. ¿Me están jodiendo?”. También tiene delirios de locura como “Ver el color en el aire” o creer que alguien “Quiere que él no sea nadie”.

En cambio, en comparación con las anteriores canciones, «Terraza» tiene un tono mucho más calmado. Esto es porque el personaje está intentando curarse: “…Pero no puedo, hoy me curo. Mato al parásito en mi cuero cabelludo”. Está intentando volver a ser feliz o “Renacer”: “…Aunque sé que arderé en llamas, resucitaré…”. Se da cuenta de que ya no es él mismo, y que necesita ser como antes: “Ya no sé muy bien lo que me pasa, encontré la llave y me olvidé donde es mi casa. Creo que hace tiempo vivo en una carcasa”. “Vamos a quemar a la terraza”, además de que pueda significar fumar porro en la terraza, puede ser una metáfora de dejar el pasado atrás, acompañado por los amigos.

«Melonvino» es la última canción en el orden cronológico de esta teoría, ya que en ésta, el personaje estaría “curado”, y ya podría ser feliz con su vida y lo que tiene, aunque no sea mucho: “Tengo estudios y un colchón, tengo amigos un montón, tengo un vino y un melón”. Ahora trata de vivir tranquilo y satisfecho junto a sus seres queridos. Pero nunca se está curado del todo: “Siempre vuelvo con mi sombra. Te invito a que la conozcas. Me revuelco con mi sombra. Te pido que no la rompas”. La sombra de la que habla es la misma que se menciona al final de «Andrómeda». Lo que quiere decir que no olvidó completamente su pasado, sino que logró aceptar lo que fue y así reconciliarse consigo mismo. También dice frases que le dan la vuelta a otras, dichas en canciones anteriores, como: “No quiero vivir con sabor a poco” que muestra que no quiere volver a su oscura vida de «Andrómeda» y «Púrpura».

¿Qué opinan de esta teoría? ¿Podría ser cierta o es poco racional?

Por Francisco Dongo (@pancho.dongo) – Redactor Invitado.