EMCIKRE – PANGEA (2020)

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Hace un par de meses largos ya, mi teléfono vibró con una notificación de Instagram. El mensaje provenía de una de las bandas que mas me mueve el piso cuando suena, El Mundo de Cien Kilometros a la Redonda, Emcikre, quienes me comunicaban la inminente llegada de «Pangea» su próximo álbum, el segundo de su historia. Todavía recuerdo el impacto que tuve al escuchar su primer disco, «El Mundo de Cien Kilómetros a la Redonda». Desde ese instante percibí esa frescura entre rap jovial y sonidos clásicos. Una perfecta combineta que llamo mi atención desde el segundo uno.

Hoy me despierto con la noticia de que Pangea, el disco del que vamos a hablar en esta reseña, ya vio la luz en formato de «lista de reproducción para YouTube». Si su primer disco es muy bueno, este es excelente. Es un todo, un concepto que te va llevando a lo largo de 12 tracks. Pangea fue el supercontinente de la era Paleozoica que agrupaba la mayor cantidad de tierras emergidas del planeta. Y en este caso Pangea es un enorme trabajo de la banda oriunda de San Martín, Provincia de Buenos Aires.

La primera recomendación que debo hacerte es que para escuchar Emcikre tenes que abrir los oídos y la cabeza. No basta con solo escuchar, porque no son tan solo buenas barras acompañadas por unas instrumentales de la hostia. Demak y Markus tienen las ideas claras, las exponen, las plasman en esas líricas que decoran de una manera sutil y voraz, las pistas bien laburadas de Darchuan y Dj Cosecha.

Si entramos de lleno en Pangea, es para aplaudir la gráfica del disco. La misma esta realizada por Darchuan y contó con la participación de varios artistas que dejaron sus bocetos para formar parte de la portada. En tonos blancos y negros y resaltando «Emcikre» en todos los tipos de tags posibles, Pangea es una bomba de rap. Desde la cajita, la tapa, la gráfica y los colores, ver la tapa es viajar al Nueva York de los 70/80`.

Si pasamos al disco, es de por si destacable el orden de los temas. No están puestos porque sí, sino que tiene un fin, un concepto, como todo gran trabajo discográfico. Emcikre se destaca por el laburo, por la garra y el corazón para seguir adelante ante cualquier dificultad que se presenta. El primer tema, ese que rompe el hielo se llama «Cien» y contiene un sample de Vox Dei que le da una presencia imponente. «Cien» es un relato a la banda, un autoregalo para dejar en claro que es Emcikre y cual es su razón de ser.

Luego de esta apertura con personalidad, llega «Donde vaya», sonido clásico, unos scratchs y un paseo por San Martín. El típico tema para que suene en tu auricular donde sea que vayas. Pegadito a «Donde Vaya» llega «Haciendo Esto» uno de los mejores temas de Pangea y que tiene esa base que te hace mover aunque no quieras. «No existen ataduras si hay ganas de escribir, lo importante es fluir, acapella o en el beat» dice Markus. Lo que destaca a estos pibes de San Martín es el sacrificio con esa cuota de amor por el buen rap, por la cultura.

Y el sacrificio ve la luz en el siguiente tema que es «Constancia» un manifiesto de poco menos de 2 minutos, con un sonido claro consistente, «Hay que sentirse alegre, déjalo que celebre, logre sentirse libre para que el flow despegue…» certifican Markus y Demak. El disco no para, es una metralleta de barras, de mensajes y de rap. Ese rap underground que emerge desde el conurbano y que hace que el Hip Hop argentino se llene de esencia. Al toque de terminar «Constancia» arranca «Allá Volando» que sigue con la temática del bombo y la caja predominante. Un sonido clásico de los más noventas del disco. «… que siempre te compara quien mejor, quien peor, quien ganador, quien perdedor, quien se queda afuera, pero esa no es la manera, de convivir no es la manera…» dice el Demak y la pucha si tiene razón. «Allá volando no bajo nunca…». A mi entender, el tema que le sigue parte el disco a la mitad. «El Don» es un manifiesto de apenitas más de un minuto, una especie de freestyle de Markus, hablando «ni campeón, ni copión, solo por pasión, es acción, envión fuerza y corazón, estilo que le pega en la pera al caretón», dice para terminar con un «… larga vida a la amistad y que viva el bombo clap». Perfecto.

Como dije para mi «El Don» es el track que parte a la mitad del disco y que nos introduce en un estupendo viaje como lo es «Solo Quiero», uno de los puntos más altos del disco. Un teclado que te invita a volar y un Demak que te bombardea de rimas, transforman este tema en un himno de lucha y amor por el rap. En la segunda parte, las barras de Markus, te terminan de trasladar a un mundo donde el bombo y la caja mandan y el Hip Hop es la panacea. Pangea tiene eso, a lo largo de los 12 tracks paseas sin rumbo ni horario por San Martín y te das una vuelta por los senderos más musicales de estos 4 guerreros del Hip Hop que no paran de transpirar la camiseta por el proyecto.

Si «Solo Quiero» es un gran tema, «Todo eso fue así», el que le sigue, es un Hit. Una base impresionante, narcótica. Y esas barras que podríamos compartir todo el día. Si hay algo que tiene Emcikre es buena lírica. Un sonido fresco y no a la vez que combinan a la perfección con el estilo de los dos Mc´s. «Ahora me vienen con ideas locas, quieren convencerme que la onda es otra (skere), esperan que cambie, por dios se equivocan, solo buen Hip Hop saldrá de mi boca… no busco joder, por favor no me jodan…» Y hay muchos que piensan que los punchlines se dan solo en esas famosas batallitas de gallos. Si eso es cierto Emcikre ganó por Knock Out antes de empezar la pelea. «Todo eso fue así» es brillante y casi por decantación te transporta hasta «Si me voy por ahí» una belleza de canción que no da ganas de que el disco termine jamás. Ojo, así como digo una cosa digo la otra y en mi opinión, Pangea es un disco para escuchar más de una vez, un disco para analizar y compartir sin ninguna duda. Una instrumental distinta, lenta, con un punteo de guitarra decorando un ritmo de reggae que te invita a bailar agitando a pleno.

Así como «El Don» separa el disco, «Comensal» es la puerta de entrada al desenlace del mismo. Demak parte una base moderna con tintes de trap y un sonido amplificado. Tranquilamente podría ser el sonido de un vídeo juego, «…pensamiento es la fuente de vitalidad, no me agache la frente ante la autoridad… no sigo la miga del pan chico, pre predico libertad» reza Demak y cierra con un brutal «… buscando el sueño no material» algo que describe la esencia de este cuarteto de San Martín. «Comensal» nos deposita de lleno y al momento de escribir esto, me pongo de pie, en el mejor tema del disco para quien les escribe. «Máximo Respeto», una bomba molotov de dos minutos y pico, con unos scratchs de Dj Cosecha y Dj Darcho que elevan el beat de Elbeats. «Máximo Respeto» es EL tema de Pangea, es un manifiesto, una clara muestra de valores, de ideas y conceptos. Los ideales de Markus, Demak y todo Emcikre están puestos acá. Es un track de los más raperos que escuche en la historia y a modo personal recomiendo prestarle mucha, muchísima atención. En tiempos de música de plástico Emcikre se pone la camiseta de la lucha por no perder la esencia.

Creo que no había mejor manera de finalizar un disco que con un tema como «Trenes». Un homenaje al graffiti con una base tremendamente noventera, que te transporta. «Trenes» es un viaje, una dedicación a los graffiteros, un tema que hace culto a este elemento tan fundamental de la cultura Hip Hop. El beat es de Cosecha y es una joya del segundo 1 al final. Demak y Markus se desenvuelven de manera perfecta tirando barras que lxs graffiterxs van a amar. «Trenes» te deja con ganas de más y eso está bien, termina tan arriba este disco que no entendes como ese es el final y te quedas esperando la siguiente bomba. Bueno para eso abra que esperar, porque hasta acá llega Pangea, este discazo Made In San Martín.

Fue un proyecto largo y adaptado a estas épocas. Los temas vienen sonando y los podes disfrutar desde enero del 2019 cuando se estreno «El Don». Todos los tracks fueron saliendo de a poco, algunos con vídeos, otros solos, pero Emcikre trajo la modernidad para presentar un material imperdible. Pangea es un todo, un rejunte de ese arduo trabajo que arranco hace más de un año y medio y que culmina con el armado final de esta lista para disfrutar de un buen rap por casi 30 minutos. Un material que sin lugar a dudas sigue poniendo en alza el rap argentino y que demuestra que el rap del bueno se encuentra en el underground, ahí, lejos de los flashes, los vips y más cerca del barrio, de los amigos, más próximo al Hip Hop.

Pangea es un hermoso periplo por el rap, por San Martín, por la cultura y el respeto por la música. Lo dije, pero lo quiero afirmar: Este disco debe escucharse, si es posible más de una vez y al que se le debe prestar atención . Un gran laburo que afirma el presente de una de las bandas más raperas del país.

Escuchalo acá: