¿VALE LA PENA?

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

¡PERO CLARO QUE SÍ! ¡Recontra vale la pena!. Hacer lo que uno ama es el sumun de los sentimientos. Es la sensación máxima de ser feliz, de sentirte libre, de no cargar mochilas ni frustraciones. El otro día y envuelto en la «locura Bielsa» que fue parte de las redes y los programas de deportes de las últimas semanas, mire un vídeo de este ya, profesor, donde decía «El éxito y la felicidad no son compatibles. Hay personas exitosas que no son felices y hay personas felices pero no exitosas» y automáticamente la portada del mes se me vino a la cabeza. «¿Vale la pena?» y vuelvo a contestarte a vos que estas del otro lado con las mismas palabras con las que arranca este editorial. ¿Esto es un editorial? Quien sabe.

Creo y sin miedo a equivocar que es el primer (pongale) editorial que escribo en Flow. Raro y no muy habitual, pero ya que. Vale la pena seguir porque amamos el hip hop y por momentos cuesta pero seguimos acá nadando contra la corriente. Nadamos con fuerza ante un «falso mercado» que se ha formado y que sentimos ajeno. No por calidad, no por laburo, no por talento, lo vemos lejos porque no nos representa y punto.

Amamos el Hip Hop y lo transmitimos a nuestra manera, porque así lo sentimos y si lo sentís, según Krs One, sos un rial Hip Hop… Por momentos se hace dificil, el barco tambalea pero sigue, ola tras ola por un ideal, por un sentido de pertenencia que es más fuerte que una publicidad, que es más fuerte que el dinero.

Las palabras de Bielsa, fueron el antídoto ante unos momentos de incertidumbre, de bajoneo y de malos pensamientos que se fueron erradicando producto del trabajo y el compromiso por el periodismo, por el periodismo de hip hop.

Se fue Julio que nos lleno de dudas y frustraciones. Un mes raro, largo, que nos costó pero que a su vez, nos enseño que nunca hay que perder el enfoque porque la esencia es una sola. Como dijo el loco, somos felices porque hacemos lo que amamos, lo que nos gusta y por esa simple razón nos sentimos completos. Llega agosto y nos encuentra firmes y más convencidos que nunca que con 10, 100, 50, 4 o millones, Revista Flow es real y eso no se compra en ninguna tienda.

Aunque no lo crean, los momentos de inestabilidad son resortes gigantes para explotar virtudes y entendí, al menos yo, que en este momento de inestabilidad necesitaba hacer lo que me hace feliz y eso es Revista Flow. Eso es Revista Flow desde siempre y para siempre…

EL ESCRIBA – BARRAS BRAVAS (2020)

Por Luana Iroz – @lxulitta

A mitad del mes de junio El Escriba a.k.a Quemero, rapero oriundo de Buenos Aires que reside actualmente en el sur de Argentina, presentó su último trabajo el cual se titula “Barras Bravas”. El mismo data de un EP y contiene cuatro temas.

Este material cuenta con la participación de Facking Shisus (Jesús Sarroco) en la realización de los gráficos y visuales, también los beats, mezcla y mastering en tres tracks: 10 Años, Fuera de Foco y No Tiene Precio, el segundo tema nombrado también cuenta con la colaboración de Dj Skrag quien realizó los scratchs, mientras que Vengo, el segundo tema en el orden que se subió cuenta con un beat de Ninio. El Escriba cuenta que estas obras fueron realizadas en el lapso de cuatro meses, entre febrero y junio de 2020, donde estuvimos viviendo en aislamiento social la mayor parte de este tiempo debido a la pandemia actual.

«10 años» es un tema donde habla de su historia, cómo llegó a trabajar para ser un MC de esta cultura, hablando de que cumple su promesa con el rap entregando su alma y voz. También habla de los players y quienes no saben meterse en el juego o lo hacen mal sin conocer la movida, haciendo una clara referencia al hip hop ya que es un término muy utilizado desde siempre, también habla de la traición. Luego llega «Vengo», un track que tiene un beat bastante profundo donde con su voz logra transmitir lo mismo, “uniendo desconocidos conociéndose en el micro”.

El tercer tema es «Fuera de foco», único tema que cuenta con scratches del chileno Dj Skragy que tiene una letra rozando lo romántico donde, El Escriba, habla y admite sus equivocaciones.

Cierra este EP, la canción «No Tiene Precio», que también es el tema más largo en comparación con el resto. Aquí nos habla de cómo la lapicera es su compañera, lo ayuda a conectar y proyectar sus sueños, pensamientos y vivencias. “Siendo fiel a mi barrio, vivo, escribo sobre todo lo ganado y lo perdido.”

Si tenemos que desglosar «Barras Bravas» puedo decir que «Fuera de Foco» es el tema más melódico que encontramos mientras que el resto se apegan muchísimo al sonido del rap más puro y clásico. Se nota un trabajo de gran calidad auditiva, donde El Escriba va fluyendo en los beats con barras bravas, que es algo que lo caracteriza. “Esto más que música me corre por las venas” dice el artista en Vengo y es algo que logra plasmar y transmitir a lo largo de las cuatro canciones que conforman el EP.

En sus 10 años dentro de esta cultura donde ya lanzó 3 álbumes y dos Eps en total, logró superarse a sí mismo cada vez más, logrando un gran recorrido llevando la verdadera esencia del Hip Hop en sus trabajos. Para El Escriba cada barra tiene sentido y coherencia, claramente es un rapero al que debemos prestarle mucha atención en las letras porque tiene muchísimo contenido y cosas para decir.

Recomiendo este Ep muchísimo, no toma más de 11 minutos en total oírlo y la primera vez que yo lo hice me quede automáticamente enganchada terminando por escucharlo más de una vez y cada vez encontrando nuevas frases para destacar. Los beats son buenísimos y el total de esta obra es genial.

Escuchá «Barras Bravas» acá:

¿Cambia la industria de la música con la pandemia?

Por Emiliano Garcia – @emilianojgarcia

El comienzo de la nueva década generó una gran expectativa para la industria musical, con un crecimiento constante los últimos años, debido al alcance de las redes sociales y plataformas para presentar contenidos, varias generaciones de artistas enriqueciendo la escena y una gran masa de público dispuesta a consumir y compartir entre sí el material. Los sellos discográficos, artistas, managers, productores de eventos y festivales, tenían planeado un año perfecto. Durante los primeros dos meses de este 2020 todo marchaba viento en popa para la industria, giras, shows, festivales. Al llegar los picos de contagios de Covid-19 a Europa. Italia y España fueron los primeros países fuertemente afectados donde se comenzaron a tomar medidas de prevención que se fueron replicando en todo el mundo, en un primer momento la cancelación de eventos, fiestas, boliches y todo tipo de actividad que reuniera gente en masa.

Cada gobierno se ha manejado de distinta forma en cuanto a las medidas, pero el denominador común en es el famoso “quédate en casa” y un encierro global. La economía sufre un receso y por lo tanto una caída histórica, en la que se ven afectados sectores de todo tipo. Sectores que no pueden volver a trabajar en el corto plazo, viven con la incertidumbre de quebrar o desaparecer, con todo lo que genera, como la pérdida del trabajo para muchas personas. 

La industria de la música entra un poco en ese dilema. Son miles de personas que dependen del funcionamiento de esta ella para trabajar: artistas, Dj´s, managers, productores de eventos, filmmakers, fotógrafos, sonidistas, solo por mencionar algunos. Dada la situación actual, la industria se ve obligada a cambiar. Para continuar trabajando, debe buscar nuevas formas de producir, de publicar y de generar ingresos. Es cuestión de adaptarse a las nuevas reglas del juego. 

Artistas que se las ingenian con las herramientas que tienen para producir contenido desde su hogar y aprovechar de alguna manera el encierro. Habrá quienes tengan un home-studio bien equipado, y habrá quienes con un solo micro graben voces, para enviarle a un productor y así poder sacar un nuevo tema. El producir desde casa es un desafío y a la vez una necesidad. Desafío justamente por que la situación amerita a crear material con escasos recursos, y una necesidad tanto de continuar haciendo arte, como la necesidad de ganar dinero para vivir. Las producciones autogestivas son cada vez más, debido a la falta de presupuesto, hay que reducir costos. Se puede apreciar en las canciones publicadas en estos últimos meses, muchas sin vídeo simplemente con una placa, videoclips caseros, muchos vídeos “one shot” (a una sola toma) o también algunas animaciones. 

La llegada de las transmisiones en vivo vía online fue hace tiempo, pero ahora parece ser el momento de sacarle el máximo provecho posible. Comienzan a ser diarias las transmisiones en vivo en redes sociales, ya sea una entrevista o haciendo música, cantando, rapeando, improvisando o simplemente hablando e interactuando con la gente, y así encuentran una forma de mantenerse en contacto con el público, a través de sus seguidores.

Muchas plataformas de streaming ofrecen la posibilidad de cobrar entradas para ver shows, lo que parece marcar la tendencia de lo que se viene, buscando una forma de generar ingresos ante la falta de shows con público. 

Las  nuevas tecnologías ofrecen distintas formas de llegar a la audiencia. Una alternativa a las plataformas “tradicionales” fue el evento “Astronomical” de Travis Scott en Fornite. Una experiencia completamente innovadora, mediante un videojuego, en una especie de realidad virtual en la que el artista aparece brindando shows durante tres días para millones de jugadores en todo el mundo. La presentación de una nueva canción, en este evento fue un éxito rotundo. Solo en el primer día, hubo 12 millones de jugadores en línea, y en total calculan cerca de 30 millones. 

Así como parece que la industria de la música ha encontrado el nuevo rumbo a través de las transmisiones en vivo, hay algunas cuestiones no menores a tener en cuenta: el pago de impuestos. Luego de tantos shows y transmisiones, SADAIC emitió un comunicado informando que deberán pagar, dependiendo de la cantidad de espectadores y el valor de la “entrada” o ticket virtual. Esto trae el interrogante si realmente conviene realizar shows, teniendo en cuenta las obligaciones impositivas y gastos de producción. 

Las respuestas de hacia dónde va la industria y como continúa, nadie las tiene, solo algunas señales que parecen marcar el camino, pero ninguna certeza. Entendiendo que los shows y eventos con público es lo último a regresar, o si se da el regreso será recién en 2021 y con capacidad limitada, la variedad de redes sociales y plataformas de stream son el recurso a explotar en este momento histórico, y con el tiempo se irán delimitando las bases y los límites de cómo evolucionará la escena en este contexto. Mientras haya gente dispuesta a consumir y a pagar, el mercado podrá continuar, aunque en menor magnitud a la que estábamos acostumbrados.

El arte siempre ha sido una forma de expresar todo, tanto sentimientos, situaciones de la vida o problemáticas sociales. Todo está sufriendo un cambio y llevará a que sea plasmado en obras de arte. 

   

BRODER, UNA FELIZ REALIDAD.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

Sin lugar a dudas 2019 fue un año magnifico para la cultura hip hop. Con sus pros y sus contras el crecimiento de la cultura en el país es indudable, y hoy centrándonos en los pros, vamos a dar una claro ejemplo de que el hip hop en Argentina está listo para seguir dando pasos hacia adelante.

Para aquellxs que no saben todos los años en Estados Unidos, más precisamente en Harlem, Nueva York, se celebra el Hip Hop Film Festival que reúne todas las producciones audiovisuales relacionadas con la cultura Hip Hop a nivel global y Broder, la serie Argentina lanzada por la Tv Publica, el canal Encuentro y la plataforma Cont.ar, ha sido seleccionada para participar de la edición 2020 del mencionado evento. Un motivo más para celebrar el auge de la doble h, con un producto gestado, nacido y criado en nuestro país.

La serie producida por Plata Alta Tv y Canal Encuentro; y producida por Mauro Perez Quinteros no para de cosechar halagos, nominaciones y buenas críticas empujando a los realizadores a porque no, hacer la segunda temporada. La historia cuenta la llegada de dos hermanos que luchan contra los prejuicios de su abuela introduciéndose en las profundidades de la cultura Hip Hop de la mano de Nucleo Aka TintaSucia y todo el Triangulo.

Desde Revista Flow felicitamos a todo el equipo de Broder y te invitamos a ver esta serie si es que aún no lo hiciste. Broder es una realidad, una muestra, una imagen enorme de lo que está pasando en Argentina y desde acá apoyamos muchísimo iniciativas así. No solo es el primer producto televisivo que se estrena en Prime Time de la Tv Publica sino que es la primera serie latinoaméricana íntegramente dedicada a la cultura Hip Hop algo que no es poca cosa.

Podes ver todos los capítulos acá

«LA IDEA ES MANTENER VIVA Y UNIDA LA CULTURA».

Por Juan Ignacio Guzmán Dotto – @juanguzmandotto

Matias Tejeda tiene 22 años, nació en Tierra del Fuego y ahora vive en La Plata, donde estudia el profesorado de Educación Inicial. Pero es más conocido por su apodo Baskito. Un beatmaker el cual tiene una gran producción de beats, entre la cual hay 2 discos de hip hop instrumental. En enero lanzó su tercer beat tape Quiet Process; quien tuvo el logro de llegar al medio millón de reproducciones en Spotify. Desde Revista Flow tuvimos la oportunidad de charlar un poco sobre ese disco, su música y proyectos futuros que está craneando.

¿Cuándo empezaste a producir?

Empecé a producir hace 5 años mas o menos, al principio en Fl Studio y luego de dos años me pase a Ableton, porque me gustaba la interfaz, las herramientas de ese daw y además me parece muy completo e intuitivo.

¿Cuáles son tus influencias musicales?

Mis influencias vienen desde jazz, soul, rnb, funk, beatmusic, desde lo más antiguo hasta lo mas actual, soy de escuchar mucha música, y también me gusta lo nacional, e Internacional del rock, música melódica, flamenco, etc.

¿Qué usas para producir?

Para producir utilizo solo mi Akai Apc20 para la construcción del track, luego una vez terminado eso, solo con mouse, teclado y oído empiezo a pulir todos los detalles de cada sonido en el proyecto, pero estoy con ganas de sumar maquinas análogas a mi setup.

Noto una diferencia entre tus dos primeros tapes. En el primero, lo veo tirando mas para un lado electrónico y experimental. En el segundo ya es más lofi hip hop ¿Qué diferencias sentís de este con respecto a tu último tape “Quiet Process”?

Mis primeras producciones estaban muy arraigadas a mis influencias más electrónicas de ese momento, con respecto al footwork, modular music, etc. siempre siguiendo el camino del Hip Hop pero también manteniendo esa parte ambiental, armoniosa, y reflexiva que caracteriza a mis producciones. En el segundo tape ya mi sonido se encuentra más sólido, mis producciones también, el mensaje es claro, creo que mi último material fue la consecuencia de varios años de búsqueda, la ansiedad de querer decir algo, y sabiendo como hacer para lograr dar ese mensaje.

Me dijiste que te tomó un año y medio hacer este disco. En tu instagram decís que este disco es la “convivencia entre la tranquilidad y el caos” como algo que te define constantemente ¿Podes ahondar un poco en ello?

El disco tomó muchas formas, tuvo muchos nombres, un solo track sobrevivió de los primeros que estaban incluidos, ya que durante ese tiempo fui encontrando el camino correcto de lo que quería decir y de cómo hacerlo. Considero que cuando vas a hacer un álbum, tiene que tener un concepto muy sólido, y se debe trabajar arduamente en traducir eso a lo sonoro, y ya que no es nada fácil, mejor tomarse su tiempo. La convivencia entre la tranquilidad y el caos, tiene que ver con mis vivencias personales durante ese tiempo, y gran parte de mi vida, lo que logre ganar en medio de esa dualidad, que si bien algunos la vemos con mucha lejanía, es algo con lo que convivimos cotidianamente, es una aventura encontrar ese equilibrio con uno mismo cuando predominan esas dos cosas, y lo que logré fue traducir la necesidad que sentía de encontrar un momento para introspección, para reflexión, en este ultimo tape, donde tiene un mensaje profundo sobre esa búsqueda y creo que te invita a estar inmerso en ese mensaje durante esa media hora. También lo cree pensando en mis deseos de que sea un álbum para cualquier freestyler, un mismo álbum para todos los que les gustan las rimas, y obtuve muchas buenas críticas con respecto a eso. Así que estoy contento con todo mi trabajo. El arte de tapa le corresponde a SPENCER ©️ (@trill.spenz) a quien admiro mucho, es un diseñador y también productor con el trabajamos en conjunto en muchos proyectos que verán la luz muy pronto.

Estás trabajando en otro tape que va a ser para un sello de Europa y otro en paralelo ¿Qué podes adelantarnos sobre esto?

El próximo tape va a salir bajo un sello de Alemania llamado Dezi-Belle Records, se va a llamar “BIG MOOD” y estoy muy feliz porque no solo va a ser lanzado en formato digital sino también en Vinilo, la tapa también le pertenece a SPENCER ©️ (@trill.spenz) y no tiene una fecha de lanzamiento todavía pero ya esta todo en marcha, así que seguro muy pronto. En cuanto al otro tape que vengo trabajando, esta vez es en conjunto con otro productor muy bueno a quien admiro también como persona, y nada, estamos trabajando mucho en eso, así que estén atentos a mis redes que siempre comunico todos los releases que se vienen.

También organizas “bit tapes” un ciclo de hip hop con otros beatmakers en La Plata. ¿Cómo ves a la movida beatmaker ahí y cuales son tus planes a futuro para este ciclo?

Bit Tapes (@bit.tapes) es un ciclo de HipHop que funcionaba en California Bar (@californiabar.lp) pero durante la cuarentena lamentablemente como le a pasado a otros bares, este tambien cerro, así que estamos en busca de propuestas para llevar esto a cabo. Mi equipo de trabajo está conformado por Extreinsh (@extreinsh), Simon (si.monnnn), Spencer (@trill.spenz) y Nicolás Gianelli (@nicolasgianelli) e intentamos generar un espacio, un lugar de encuentro para beatmakers, artistas del rap, y bboys, donde se puedan participar en cada edición, y tanto el público como los artistas, nos conozcamos y disfrutemos de ese lugar. La movida beatmaker en La Plata es algo que le falta mas visibilidad pero estamos trabajando para que eso cambie, hay mucho talento no solamente en La Plata, Buenos Aires, si no también en toda la Argentina. Con nuestros amigos de Bit Master (@bit_master) pensábamos en hacer algo en conjunto antes de la pandemia, creemos que las conexiones hacen que todo sea más fluido y se llegue a buen puerto. Para un futuro con Bit Tapes esperamos que muchos lugares nos abran las puertas para poder llevar nuestro trabajo a más personas, que se acerquen nuevos artistas, beatmakers, bboys, y que esto se replique en muchos asi podemos volver con todo al ciclo. La idea es mantener viva y unida a la cultura.

Otro proyecto que me dijiste es que para el próximo disco es que te interesaría hacer un vídeo documental como Dano, pero no hablado, solo con imágenes. ¿Ya empezaste a trabajar en esto?

Mi próximo tape “BIG MOOD”, es un tanto callejero, bastante classic, se vuelve un tanto agresivo con respecto al sonido, pero siempre manteniendo las texturas lofi que me representan, también hay mucho groove, mucha armonía de jazz, flips de samples muy trabajados, y cosas que me inspiraron luego a querer hacer un vídeo documental del álbum, me gusto mucho la . Van a participar animadores digitales también, va a ser un trabajo visual muy grande y muy importante para mi. Para enterarse de todo esto, pueden seguirme en mi instagram (@baskitoprod) o pueden entrar a https://www.fanlink.to/baskitoprod donde pueden entrar a cualquier plataforma para escuchar y comprar mi música. También les dejo otros artistas con los que nos solo estamos trabajando en varios proyectos, si no que también me encanta su música: @extreinsh / @octavioaga / @con.fusion_ / @insanosuc / @kaizen.92 / @keth_prod / @monowario / @lasarte.ksp / @clima.shinen / @gvbitou / @gianydorazio / @ignaciolopez.lileme

¡3 AÑOS MÁGICOS!

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter

GRACIAS SIEMPRE:

Hoy me senté a escribir diferente. Un café humeante a mi izquierda, un encendedor que quedó de anoche y Natiruts que suena de fondo. Ahora no suena rap, pero el reggae me va llevando por las vibras positivas de la buena escritura. Hoy me siento liviano y no vengo a vomitar, en este texto, nada de opiniones, críticas o información. Hoy escribo en modo festivo porque una de las fechas que más espero en el año se está acercando.

Hoy es 26 de mayo y mientras de Natiruts la música salta a Maneva, pienso en aquel diciembre de 2016. Terminaba mi primer año de la carrera de periodismo con la incipiente semilla de un proyecto periodístico junto a dos compañeros. Los viejos amantes del rap solíamos sorprendernos y alegrarnos de igual modo cuando nos enterábamos que alguien de nuestro entorno (compañero de escuela, facultad, de club o de barrio) escuchaba rap. Antes, no era como ahora, no era tan visible, no era tan común. Creo que al día de hoy sería muy dificil y casi a 4 años, recordar lo que sentí cuando David Palacio presentó su trabajo de entrevistas para la carrera y el entrevistado era nada más y nada menos que Núcleo Aka Tintasucia. Solo recuerdo que lo miré y espere hasta el recreo para interrogarlo por sus gustos musicales. Para la misma materia yo había entrevistado a Benjamín Gutierrez, mejor conocido como El Auelo de los climax, y ya ahí me sentía un bicho raro. Con David compartíamos aula hacia unos 5 meses a ese momento y no habíamos cruzado más que dos palabras, pero descubrir su amor por el rap fue el principio de todo, un principio que decanto en Revista Flow.

Pasaron los días, las materias y los recreos, hasta que en uno de ellos se acerco Juan Graterol diciendo «¿Están hablando de Control Machete?». Con esa oración bautizó su entrada al grupo que paso de dúo a trío en un abrir y cerrar de ojos. La incipiente redacción de Revista Flow estaba en marcha y aún ni nosotros lo sabíamos. Todos los años para esta fecha tan especial para quien les escribe, suelo hablar de esto, hacer balances y tratar de agradecer en una nota que más que periodística, es un posteo. Agradecer porque sin ustedes, lxs lectorxs esto no tiene sentido y sin los artistas no habría Hip Hop. Volviendo al tema, Juan llegó al mismo tiempo prácticamente que nuestro periplo universitario nos depositaba en el bendito «Taller Gráfico». No era una materia más y lo presentí desde la primer clase cuando nos avisaban «Acá no hay parcial, hay un trabajo practico donde labura toda la cursada junta o en grupos, hay que hacer una revista clásica en papel y entregarla como trabajo final». ¿Una revista? ¿Una revista de qué? me pregunte y en simultaneo giré mi cabeza para ubicar a David, quien asintió con la mirada sin siquiera esbozar una sílaba. Revista Flow estaba en marcha.

El café dejo de humear, está frío, no me importa. Créanme que este texto tiene toda mi atención ahora mismo. Corría por ese entonces ya casi noviembre y el taller se partía a la mitad por el verano. Los tiempos y las ganas de producir nos alimentaban tanto que lo que a nuestros compañeros les llevo 4 meses de taller, a nosotros nos basto con una semana de arduo laburo para depositar el primer boceto de Revista Flow en manos del profesor. Nosotros nos enamoramos del proyecto, creímos en él desde el minuto 0 y dárselo al profesor fue una clara muestra de ello. «¿Una semana nada más?», dijo el profesor con cara de están haciendo trampa, «¿en una semana trajeron esto?» Nosotros solo nos mirábamos con el pecho inflado porque repito, creíamos en lo que teníamos. «Esto lo tienen que publicar, está bárbaro» afirmaba el profesor y nuestra energía paso de cien a un millón en segundos. Revista Flow ya no era un proyecto, era una realidad más que palpable.

Llego el verano, las vacaciones y lejos de desconectar, conectamos para elaborar más profesionalmente un proyecto periodístico. No es sencillo y mientras recorríamos imprentas y los mails iban y venían, se sumaba contenido. Flow iba a ser una revista en papel, era nuestro sueño, es nuestro sueño, pero ese cóctel de: país inestable + empresarios especuladores multiplicado por el precio del papel= sueño truncado… por ahora. Lejos de mermar nuestro fervor, empezamos a cranear por donde y como sacar a la luz la data que teníamos y ahí fue que la lamparita se prendió y la idea de «revista digital» estaba en marcha.

Triple doble ve y chau picho. El dominio estaba, el nombre también, la estética estaba cocinada y humeante esperaba el lanzamiento oficial. Si hoy me preguntan porque carajos Revista Flow cumple años un 2 de junio, no sabría que responderles. Solo se que el 2 de junio de 2017 fue un muy frió viernes que nunca jamás voy a olvidar. Por diversas razones David y Juan dieron un paso al costado, pero siguen ahí, con el nombre intacto grabado a fuego en la «Redacción más Hiphopera del país». De aquel lejano viernes 2 de junio a hoy han pasado 3 años. Mil noventa y cinco días de escritura, coberturas, edición, laburo gráfico, trabajo de investigación, llegada de nuevxs redactorxs y magia pura que alimentaron las 435 notas, 436 ahora, que hay en la web.

Como todos los años me gusta agradecer, lo creo necesario e importante. Agradecer a lxs lectorxs que, como suelo decir, son la razón por la cual laburamos arduamente. Sin ellxs esto no tendría el más mínimo sentido. Por otro lado, agradecer siempre a lxs artistas, productorxs, dj´s, graffiterxs, b-boys y b-girls, por su tiempo, su respeto y por todo lo que hacen por el Hip Hop argentino. Sin su aporte, nuestra tarea también carecería de sentido. En fin, el café ya no existe pero ¿A alguien le importa?.

Cumplimos tres años de existencia, tres hermosos años de aprendizaje, de conocer, de compartir, de ayudar para que el Hip Hop sea enorme en Argentina. Tres años de fluir. Agradezco también a lxs colegxs que comparten la pasión por el periodismo y que se rompen el lomo para aportarle a la cultura, lejos de los flashes y cerca del Hip Hop.

Ahora llegué al ante último párrafo. Este me lo guarde para el adentro, para nostrxs, para todxs los que hacemos Revista Flow. Para Franco, Naza, el Chavo, Juan, Gian, Lautaro, Zanto, Encabrada, Mana, Yamila, Thiago, Emiliano, Ezequiel y para el hombre detras de las portadas, L Mental. Es un placer compartir una redacción tan rica y diversa en gustos y opciones «raperiles». Sé lo que dan por este proyecto, se lo que se pelan el lomo buscando notas, escribiendo y siempre dando el máximo. Lxs quiero, lxs respeto y sobre todo, les estoy muy pero muy agradecido. No es fácil ver esto como un trabajo cuando no lo es, es una cuestión de esencia y creo que en esta incipiente redacción de vieja guardia, la hay y en infinitas cantidades. A no aflojar y seguir adelante. Gracias.

Ya no hay café, ahora suena O`Rappa y los sentimientos me dejaron recordando cada paso, pasito que fuimos dando. En fin, no queda más que agradecer por estos 3 años de vida. Para algunxs serán pocos, para nosotrxs son un montón. Lamentablemente el coronavirus nos arruinó la fecha que teníamos preparada para festejarlo a lo grande, pero estamos convencidos que lo vamos a poder hacer más temprano que tarde. Gracias por leer con flow, gracias por la buena onda… y que sea Hip Hop siempre.

¡LOS CUMPLIMOS MUY FELIZ GRACIAS A USTEDES!

Gracias @ch.creativa por nuestra nueva imagen. Gracias por el hermoso logo y armar toda la imagen institucional de Revista Flow.

 

 

 

 

#OTROMAMBO: REGGAE ROCKERS.

Por Javier «Chavo» Ruiz – @chav079

A mediados de la década del 2000 el Reggae Argentino tuvo una especie de furor, muchas bandas editando discos y participando en los festivales más importantes. Hasta alguno se animó a hacer una fecha solamente con bandas del género. Luego, se fue apagando de a poco ese momento y la industria musical empezó a buscar otros ritmos para sacarle jugo.

En esa época surgió una banda llamada Reggae Rockers, que tomo al reggae como base, para fusionarlo con diferentes ritmos como el rock, el ska y el soul. El liderazgo y la voz cantante la lleva Yael Rodriguez, una de las mejores cantantes de nuestro país, voz que le da a la banda un estilo único y la convierte en una banda para
descubrir y no parar de escucharla.

Tienen 3 discos de estudio editados de manera independiente: “Reggae Rockers” 2007, “Music is Music” 2010 y “Mundo Rockers” 2012. En su primer disco versionaron clásicos como “Perfidia”, “Uptown top ranking”, “Santeria” y el clásico rastafario de The Abyssinians, “Satta Massagana”. Este ultimo, sin lugar a dudas, en una versión tan conmovedora como la original. En su segundo disco, siguieron con las versiones, pero ya con algunos temas propios como “Regresa” y “Tell Me”, que ya son clásicos de la banda. En este segundo trabajo también versionaron clásicos como “I shot the sheriff”, “El Sol no Brilla” versión en español del clásico “I not sunshine” de Bill Whitters y otro cover del disco es el tema de Stevie Wonder “Master Blaster (Jamming)” una de las mejores versiones de este hit inoxidable, donde Yael demuestra porque es una de las mejores voces de estos lados del mundo.

En el 2012 editaron “Mundo Rockers”, un disco ya con mayoría de temas propios, pero que sigue por el mismo camino de los anteriores, donde se destacan “Si me quieres”, “Te Busque”, “Voy a estar bien” y “Días de Duelo”.

Sin duda alguna, Reggae Rockers es un banda para escuchar y descubrir dentro de un género, que a mí entender, perdió la frescura de años atrás. Una banda que se nutre de muchos géneros para crear su propia identidad. Porque muchos de sus integrantes vienen de diversos géneros como el soul, el blues y hasta el heavy metal, ya que el baterista Patito Dramer fue discípulo y trabajo con Gustavo Rowek (histórico baterista del heavy argentino). Y es una banda que tiene una búsqueda musical muy profunda para lograr un sonido fresco, con fuerza pero sin perder la finura, con arreglos de vientos muy delicados y certeros.

Han sido reconocidos y compartido escenario con grandes artistas como The Skatalites, Israel Vibration, Gondwana, Los Cafres, Fidel Nadal, Alika, Dancing Mood, entre otros. La formación actual de la banda tiene a Yael Rodríguez en voz, Patito Dramer en batería, Martin Lofi Nievas en bajo, Felipe de Vedia en guitarra y Mariano Chino González en piano.

En 2017 lanzaron el single «Sin tu Amor» y en breve lanzarán «Ilusión», un adelanto de su cuarta producción discográfica, que grabaron en Guadalupe Estudio, su propio estudio de grabación y productora recientemente inaugurados. El cuarto disco se titulará «El salto» y planean darlo a conocer en septiembre de este año, que además es el mes aniversario número 15 de la banda. Pueden buscar su música en Spotify y seguirlos en instagram (@reggaerockers_ar) les garantizo que no se van a arrepentir.

FARIAZ & DOMABEATS: «BOOMBAPERZ» (2020)

Por Gian Franco Lisanti – @itnasilnaig

El álbum homónimo al dúo Boombaperz, Fariaz y Domabeats apareció en YouTube el 9 de abril de este año. Mientras escribo, suenan,  y veo que ya cuentan 215 vistas, casi en un mes. Si tengo que ser sincero, son pocas reproducciones. En la época en la que se valoran los likes, las reproducciones, tiene sentido este número bajo cuando vemos que juntos no suman mil followers entre sus dos usuarios de instagram y en @boombaperz, hay sólo 131 personas atentas al contenido. Casi que me siento caer en esa tendencia del Hip Hop, que predomina la imagen en redes sociales antes que la música en sí, si no fuese por el tono de lamento que tiene toda esta reflexión. Boombaperz es un tremendo álbum, con laburos en consola, en las letras y en los arreglos que no te dejan de cebar ni a la décima reproducción.

Su mismo nombre lo indica, las bases ya sabemos por dónde van a ir. Al apretar play por prim era vez uno piensa que no puede haber mucho que me sorprenda .“Eh loco, estos chicos quieren saber como se rima, vamos a enseñarle lo que es un buen beat y unas buenas rimas”, nos dice Fariaz y entra a la cancha como Riquelme entraba a La Bombonera, como Gallardo entra al Monumental. Nos tira historia, nos tira jerga y nos tira, como el nombre de la canción bien lo indica, skill a lo loco. Resuena en “Skillin” también una crítica a toda la generación reciente del rap/trap, acotando con la clase que sólo pueden tener unxs pocxs. En esta canción podemos escuchar unos cortes de Dj Tedos  y unos samples de My Name Is que hacen que volvamos a los ´90 en un segundo.

En continuidad con la base anterior, la de “Los nuevos 90’s” no es menos excelente. Entra Phoenix Flame  rapeando en inglés, y la realidad es que no entiendo nada, pero ceba. Dj Tedos vuelve con scratches y le da el pie a Fariaz, que de vuelta llega y rompe todo. Sí hay algo para destacar del disco en su totalidad, es la capacidad para meter skill en cada línea y esto sin disminuir la calidad de lo dicho. Forma y contenido son armonizadas a la perfección, y permanece aún después de la tercer parte de la canción, a cargo del Ortega Dogo, cuyo flow sobresale y deja el final de la canción bien arriba

“Boombaperz”, la tercer canción del álbum, no rompe ni con los altos niveles de letras ni con las bases que te mantienen ahí moviéndote, puro boombap clásico. Cambia la temática, dedicándoles un tema a sus mayores influencias, pasando por todo aspecto que se puede tener en cuenta a la hora de construir el propio estilo, sin caer en la ingenuidad de genios que salen en la nada, o puros innovadores. Como nadie nace sabiendo, todxs tenemos gente de la que constantemente intentamos aprender, y Fariaz lo deja en claro, y les aseguro que si alguna de las personas que menciona en esta canción la escuchara, se cebaría. Por eso, si estás buscando qué escuchar, “Boombaperz” es una de esas canciones que te tiran uno tras de otro hitos ineludibles en la historia, no sólo del rap, sino del hip hop. Los scratches que suenan son, por tercera y última vez en este álbum, de Dj Tedos.

Así como a las influencias artísticas, en la canción siguiente le habla a todas aquellas personas que lo ayudaron en su recorrido de vida y en el hip hop. “Va dedicado” tiene un laburo lírico que no le cabe ninguna palabra menor a hermoso y por eso me gustaría rescatar unas barras del estribillo para que lo vean: «this is dedicated… al que respeto sí respeta y es con quien comparto metas». Doma no baja el nivel en ningún track pero a mi gusto, en este tema es donde más desapercibido pasa, con bajos leves y predominancia de lo melódico.

En quinto lugar, algunos dirán -y pobres de ellos- que es apología a la droga. Mi humilde opinión es que “Perra” es una oda a la marihuana. Fariaz escribe como si estuviera hablándole a una novia, de esas que ves y no podés creer, que lo físico te fascina y se mezcla con todas las emociones que además tenés, generando un cóctel indescriptible. Debo decirles que toda la letra te propone un juego como de adivinanza, sin decirte hasta la última línea quién es esa figura femenina a la que le habla, y yo ya se los dije, pero les aseguro que la gracia de la canción no desaparece.

Los últimos dos tracks son ex-ce-len-tes. “Paciencia y saliva”, la ante última canción, tiene skill, tiene flow, tiene barras que son lingotes de oro, un estribillo que se te pega y nos deja un mensaje que permanece a lo largo de todo el disco, mas esta vez no les voy a adelantar. El disco cierra con “Ruleta rusa”, un feat con Libarom, en donde los aprendizajes que Fari nos viene tirando a lo largo del disco se condensan con acotes y lo que, opino, es el mejor beat del disco, el les recomiendo que lo escuchen con auriculares porque los bajos son de otro planeta. La intervención de Libarom no pasa desapercibida y eleva el nivel de la canción.

En síntesis, el disco es sobresaliente. A mi gusto, algunos tracks se destacan más que otros pero es completamente normal que suceda en un full álbum. Siempre que vemos que unx artista decide sacar un álbum y no un EP o singles, vemos personas que laburaron meses con muchísimo constancia, porque, si hace falta recordarlo, la industria musical actual es cortoplacista, vive de éxitos, modas, mientras que gente, aquellas personas de verdad interesadas en la cultura, permanece y mantiene al Hip Hop a lo largo del tiempo. Ir a escucharlos, darles follow y demostrarles que tienen un público que queremos seguir escuchándolos no es caer en la dinámica de los virales, es darles respeto a esxs que perduran a pesar de no tener lo que verdaderamente merecen, porque son ellxs lxs que trascienden más allá de firmas y contratos.

DESCHAVANDO A LOS QUE DICEN DEVELAR SECRETOS DEL RAP ARGENTO.

Por Kevin Dirienso Poter – @kevindpoter 

Sin lugar a dudas hoy podríamos afirmar que el momento que se está viviendo invita a mucha gente a la cultura Hip Hop. Sin importar y casi asegurando que la puerta de entrada para muchxs es el freestyle o el trap, algo con lo que personalmente, no estoy de acuerdo, seria de ciego y «come vidrio» decir que esto no es así. A las nuevas generaciones tal vez no les importa o no les llega la «data» de lo que sucedió o de donde viene la cultura Hip Hop. Lxs que amamos esta cultura y nos apasiona la simple razón de conocer, hemos leído libros, recortes, escuchamos a los que saben y sin dudas, intentamos por todos los medios seguir averiguando más y más de esta locura juvenil que nació en un barrio prendido fuego de Nueva York allá por los años 70.

Argentina está lejos del movimiento de la ciudad que nunca duerme, imaginense como serían las cosas hace 45 años y como llegaba la información de una cultura mainstream en el país del norte, pero totalmente virgen por estas tierras. Hoy a más de 4 décadas de aquella revolución artística, en Argentina, el Hip Hop está de moda. Le guste a quien le guste es así y gracias a las redes, la tecnología, hoy podemos disfrutar de una publicidad de juguitos en polvo que tiene tintes de la cultura Hip Hop. O al menos esos creen los que la hicieron y todxs los que se comen ese verso. Dios mio. Para quienes usan su tiempo para informarse sabrán que el Hip Hop lejos está de eso y menos que menos de lanzar billetes al aire en un país donde mucha gente no logra comer 4 veces al día. En fin esa es otra historia.

Volviendo a la que impulsó esta nota, el mainstream tiene sus dos caras, como casi todo en la vida. Hoy que ser rapero es cool y que el Hip Hop es un mercado para muchxs, parece ser que todxs son sabiondos y que ese incipiente mercado es una oportunidad. Dentro de esos sabiondos y de esas actitudes de rapiña aparece el periodismo. El rap como género y el Hip Hop como cultura, siempre fueron ninguneados por el excelso periodismo argentino. Para los programas de tevé, muchas radios y numerosos medios gráficos, todo lo relacionado a esta hermosa cultura era marginal, circense y hasta burlesco, pero hoy, vaya uno a saber por que (guiño guiño), el rap ocupa un lugar de tendencia e importancia en los medios masivos, esos que le daban la espalda hace unos años y cual bugs bunny dibujaron el signo $ en sus ojos. «Bien, Kevin, porque mierda decis esto, que finalidad tiene». Escribo esto porque estoy harto de los falsos amantes de la cultura, de los aprovechadores y de los que contaminan con su necesidad de plata.

Hace muy poquito, en una de las revistas de mayor renombre en materia música, editada en nuestro país por el diario más conservador y asqueroso de Argentina salio una nota hablando de, lean esto, «LA HISTORIA SECRETA DEL RAP EN ARGENTINA»… Eh!, ¿Quién vino James Bond a desclasificar archivos secretos?. Bueno un titulo gancho no se le niega a nadie y es un recurso periodístico, el problema está en que a mi criterio profesional, cuanto más llegada tenes, mayor responsabilidad. ¿Alguien le puede avisar esto al diario de Mitre? Porque al parecer aun no se dieron cuenta. La intención es buenisima y me alegra que la cultura llegue lejos, pero «si la vas a hacer hacela bien» dice la canción y es así. La nota, extensa y con una escritura bárbara, está cargada, repleta de horrores. Errores no, horrores. Imperdonables, porque estamos en el 2020 y chequear la info es cuestión de segundos gracias al mágico Internet.

La historia del rap en Argentina es rica, es digna de ser contada, pero bien, con responsabilidad. Tan acostumbrados estan los grandes medios al consumo y a querer «vender» noticias, notas y contenido, que se olvidan del ABC del periodismo: Chequear la info. Durante el escrito, aparecen muchxos protagonistas de aquella época, lo que marca que hubo trabajo de campo, se nota que el periodista le dedico tiempo e intento detallar cosas durante el relato. Como dije, la historia del rap argento es amplia y a modo de defensa, es muy dificil plasmar en una nota para una revista a «la historia del rap». Ya lo contará Martín Biaggini en su libro Rap de Acá y su primer volumen. Ya lo hizo Juan Data durante años poniéndose el periodismo que si sabe de Hip Hop al hombro durante los primeros años y más también con su magnífico Fanzine «Moshpit Posse», llegando a ser un ejemplo para todxs los que vinimos después. El Hip Hop es pasión y el periodismo para algunxs locxs como yo, también, por eso enojan los grandes medios cuando entrometen sus narices con ese poderío económico y esa llegada que «marca agenda».

Pero volviendo a la nota y sus deficiencias, algunas de ellas muy groseras a mi criterio. Si hablamos de un relato cronológico o con saltos temporales, no podemos errar en los años y en la información. En la nota se dice que Nación Hip Hop Vol 1, Slim Shady y el asesinato de Biggie suceden en 1998 y ¡NO!. Nación Hip Hop Vol 1 es de 1997, al igual que el asesinato del Rey de Brooklyn. Mientras que Slim Shady fue editado en 1999. Por otro lado, el tema la que se hace mención en la nota perteneciente al Sindicato ¡no se llama «Agite en el Oeste»!, se llama «Agite» y forma parte del primer álbum del Sindicato Argentino del Hip Hop llamado «Un paso a la eternidad» y no «A un paso de la eternidad» como lo mencionan en la nota. Errores, para algunxs tontos y sin importancia, para otrxs groseros y totalmente chequeables. Para culminar con esto, Jazzy Mel se bautizó de esa forma por Jazzy Jaz y Melle Mel, y no por Grandmaster Melle Mel.

No intento con esto ponerme en el rol de hater, capaz lo toman así, pero creanme como diria Martin Garabal «no es por ahí». Quiero demostrar que hay un periodismo independiente que vale la pena, que demuestra que el poderio económico y el buen periodismo no van de la mano. Así como hay musicos underground que son más profesionales que muchos «mainstream». La cultura Hip Hop siempre fue underground, siempre estuvo en el barrio, haciendo y diciendo las cosas que los de arriba no hacen o no quieren hacer y/o decir. Es irresponsable el periodismo que ahora ve en el Hip Hop la movida juvenil y consumista, es irresponsable porque, lamentablemente, tiene más llegada y repercusión que cualquier medio independiente y a modo repetitivo «a mayor llegada, mayor responsabilidad».

Hay una historia rica, digna de ser contada, explorada y puesta en conocimiento. El rap en Argentina esta en pleno crecimiento y hay un periodismo que se hace desde el epicentro mismo que vale la pena… vale la pena de verdad.

 

 

 

#PERFILES: TORTU AKA DON MIGUEL.

Por Estructura Pura – @estructurapur4 (Redactores Invitados)

Ya pasaron las seis de la tarde en un caluroso día de verano y Tortu avisa: “Estoy yendo para allá, perdón, me demoré porque no encontraba las llaves de mi casa”, había tardado 15 minutos más, pero el problema era que el Jardín Botánico – lugar en el que nos citó – cerraba a las seis y media y la gente ya se estaba retirando.

“Nooo, me olvidé que cerraba tan temprano, pero no se preocupen vamos a otra plaza o a mi local”, nos ofrece Don Miguel Lemes Vazquez, más conocido como Tortu AKA Don Miguel, rapero que integra el mítico grupo “La Conección Real”, también fue parte de las primeras batallas de freestyle virales del país y hoy cuenta con cuatro discos editados. El apodo Tortu se lo apropió después de ponerse una remera infantil que tenía tortugas. Sus amigos de la adolescencia lo descansaron y él lo padeció hasta que no le quedó otra opción.

“Estuve como dos años renegando con ese apodo, no me cabía nada que me dijeran ‘Tortuga’ hasta que un día me resigné. Yo me quería apodar ‘Nacho’ pero nada que ver porque no me llamo Ignacio”, nos revela en el primer piso de Baires Point, su local en Palermo, en donde funciona una barbería, un growshop, hacen tatuajes, venden indumentaria y hay un estudio musical. Lo inauguró a fines del año pasado después de regresar de México, donde se exilió y estuvo viviendo durante un largo tiempo porque necesitaba reconectar con él mismo y con su familia.

En sus canciones siempre se destacó el flow con entonaciones variadas, las estructuras formadas con las palabras y las temáticas de sus letras, que fueron desde problemáticas sociales hasta descargos de vivencias personales.

Tortu conoció el Hip Hop en 1998 a través de sus amigos con los que andaba en skate: “Los chabones escuchaban Control Machete, House Of Pain, Cypress Hill y toda esa movida. Un día me dieron un disco y flasheé, ahí fue cuando empecé a averiguar todo”. Cinco años después, en el 2003, comenzó a bailar break dance y dio sus primeros pasos en la cultura Hip Hop hasta que en 2010 sacó su primer disco como solista y empezó a competir en batallas de freestyle.

Algunos años atrás, aproximadamente en el 2004, conoció al Nucleo AKA TintaSucia, con quien creó la Basta Revelión -escrito a propósito con falta de ortografía, al igual que La Conección Real-. Ambos se encargaron de llevar la cultura a muchos barrios precarios de zona sur: “Fue re divertido, porque íbamos descubriendo sectores y plantando semillas o compartiendo el mensaje cual mormón. Estábamos con la idea de ir por todos lados a enfermarle la cabeza a los pibes. Cada uno hace las cosas por motus propio, no te digo que fue por nosotros, pero fue re loco, lo hicimos inconscientemente y cuando nos dimos cuenta lo que generamos fue increíble”, recordó.

En ese momento, se dio cuenta de su misión en este mundo: ser un constructor de puentes. Poner a disposición toda su información y contactos para todos sus conocidos y así lograr una unión en el movimiento.

En 2010 lanzó su primer disco titulado “Las Flores del Edén” en donde empezó a pulir su reconocido flow y sus mensajes en las letras. Dos años más tarde, “Free Way”, su segundo disco, lo hizo despegar en su carrera musical. “Fue un flash para mí, en esas rimas me saqué todo de adentro. Después de ese disco se me abrieron bocha de puertas. Encima lo que más me gusta es que todo fue 100% real, si lo escucho hoy me hace viajar a esa época y recuerdo todas esas secuencias. Fue mi obra maestra”.

Dentro de ese material, se encuentra el tema “Ese Lugar”, que fue la primera canción de rap argentino en llegar a 1 millón de reproducciones: “En esa época yo me curtía mucho en la villa. La gente que nombro es con la que yo rancheaba. Lo que pasó fue que murió uno de los pibes en una situación re triste y a los pocos días mataron a su hermano. Se armó una masacre y siempre perdía un conocido. Todos nos preguntábamos cuándo iba a terminar la bronca”, explicó, y además agregó: “Yo era re caverna en esa época, no tenía ni canal de YouTube y los pibes que me lo filmaron lo subieron”.

Esos años fueron un quiebre para el rapero uruguayo – llegó a Buenos Aires cuando tenía un año – porque: “Tenía un estilo de vida re oscuro y hardcore, más mundano. Antes hacía cosas que no pensaba, era un desastre y lo dejé reflejado. Me sirvió para darme cuenta que no quería eso para mi vida”.

En paralelo, su carrera como freestyler comenzó a crecer en el Halabalusa, la competencia underground pionera de las batallas que sembró las semillas del éxito que obtuvo en los últimos años El Quinto Escalón, que se realizaba en la estación de Claypole. Allí formó con D-Toke una dupla imbatible que ganó algunas fechas seguidas y el estilo berretinero y descansero del Tortu lo hicieron ser uno de los competidores más destacados y graciosos del momento.

Su batalla más viral acumula casi tres millones de reproducciones y hoy, a la distancia, admite que le hubiese gustado hacer una carrera en el freestyle, pero solo por diversión. Se retiró algunas semanas después de esa seguidilla y se lo adjudica a una frase que le dijo un chico, mucho menor que él, en la plaza, mientras contaba los pocos billetes que había conseguido -los raperos para competir tenían que pagar- luego de salir campeón: «Vos sí que la haces bien, venís acá, descansas a todos los wachines y les sacás la plata». “Fue como un pequeño demonio que apareció, me tiró esa data y se fue. Me la re bajó y no fui más. Flasheé igual, podría haber seguido”.

Entretanto, Tortu muestra el desagrado al que lo lleva que lo reconozcan por sus batallas de esa época. “La mayoría de la gente que me cruzo en la calle o en los eventos me dicen que me escuchan desde el Halabalusa, y me conocen solo por eso cuando yo ya venía rapeando hace una bocha, me conocen solo por eso y no saben que tengo discos”. Es que sus batallas, en el momento, se hicieron tan populares por el ingenio que demostraba en cada rima que llegaron a un público mucho más extenso que el que podía abarcar el rapero como solista.

Quizás el juego de azares del destino lo tenía preparado para el siguiente paso, o su propia búsqueda de formar un camino, lo cierto es que logró su nivel máximo de exposición al juntarse con otros raperos de distintas zonas y formar el hoy histórico conjunto “La Conección Real”. “La conecta para mí es como una fisura en el tiempo, es una cosa que pasó y cambió bastante el juego en el momento”. El grupo conformado por Núcleo, Fianru, Frane, Tortu, Urbanse y, por último, DJ Destroy, fue tan importante para el rap argentino que lograron colocarse como máximos exponentes durante esa época y sentaron las bases para muchos de los raperos que llegaron a posteriori.

Pero las particularidades del rapero hicieron que el éxito sea pasajero, ya que después de lanzar el segundo mixtape con La Conecta, vivió una etapa de puro aprendizaje, puro knowledge.

“Antes de irme estaba muy encerrado, tuve una etapa muy Bukowski, durante dos años nadie me veía ni tocaba en ningún lado”. Tecson, escuela donde se cursan las carreras de Grabación y Post Producción de Audio y Producción Musical, fue el punto cúlmine de aprendizaje, donde amplió su conocimiento artístico y, mayoritariamente, en la parte de producción. “Durante ese tiempo lo único que hacía era estar en mi casa drogándome y estudiando frecuencias de sonido, me re enrosqué con la física”. Ese puede ser uno de los ejes donde se apoyó para formar años más tardes Baires Point, donde instaló un estudio musical profesional. Empero, además de ser un proceso de aprendizaje, se convirtió en algo que el mismo rapero no supo manejar. “Ese momento fue de puro conocimiento, medio que se me fue de las manos y me volví medio loco, entonces necesitaba irme a un lugar a reconectar conmigo, con mi familia, con todo mi ser”.

En algún caso servirá para describir por entero su personalidad la actitud que lo llevó a decidirse por México, en vez de otro país. “Primero pensamos con mi compañera en irnos a otro lado en realidad, pero pintó México y nos fuimos de una, sin conocer a nadie ni nada.”

Y ese mismo ímpetu que lo movió a tomar una decisión tan drástica, fue en gran parte lo que hizo que su descanso espiritual no se convierta en un descanso artístico. “Caímos, hicimos una re cabida con un montón de gente, pero desconectamos, entendés. Pero a las dos semanas estaba rapeando con LilSupa, conocí gente indicada con la que di, les mostré mi material, se cebaron pintaron fechas, movidas, grabé cyphers. Sin querer, no podía dejar el mambo igual”.

De su vuelta al país, Tortu explica que fue como “cuando volvés de Córdoba o de la costa, que estás medio zen, pero te dura poco; yo volví con la mente re cambiada, tuve viajes astrales de conocimiento con los mayas, una introspectiva muy jodida y volví muy tranquilo”.

Ese enfoque, que ya no perdía tanto tiempo con la gira, lo puse acá”. Y ese fue uno de los motivos principales que le dieron fuerzas para formar su local como se lo conoce hoy en día.

Mientras recorre su carrera en el primer piso de Baires Point, donde hacen tatuajes, se pueden observar varias calcomanías y entre ellas se destaca la del Maestro Roshi, uno de los personajes principales de Dragon Ball. Y se deja ver que, en una de sus piernas, tiene tatuada la misma figura: “Me re representa el maldito viejo divinoso, por una bocha de cosas”. Entre tantas que mencionó, destacó el conocimiento, la capacidad para estar siempre disponible y “saltar cuando hay que saltar para pararse de manos”. También se lo podría asociar a él porque es el “Maestro Tortuga”: “Vivir en una isla como él para mi es un sueño, ya lo hice pero me gustaría retirarme así y quedarme re chilling, con mis tortugas y mis revistas”.

El coronavirus le retrasó algunos proyectos, como fue la salida de un disco de ocho canciones que grabó en un día: “ese es otro récord personal que batí, estaba re conectado”, en el cual expulsó una bronca contenida por una estafa que sufrió hace dos años, pensando en por qué la gente puede ser tan falsa y además tiene otros singles con productores de los cuales no quiso adelantar nada: “una vez pensé que tenía algo que iba a explotar y no, como dijo mi amigo el Flaco Flaking: «estamos condenados a las 1000 reproducciones»

 

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