BITMASTER 2019 – SEMIFINALES –

4 de agosto, domingo de frío con sol de esos que está para quedarse toda la tarde digiriendo los ravioles de la vieja, aunque parezca un plan suculento hoy toca activar: Hoy son las semifinales de la Bitmaster. La cita es a las 16 hs. pero se sabe que hay una licencia tácita para llegar tarde un día tan relajado como hoy. El evento juega de local una vez más en Jah Bar, en Thames al 1300 en pleno barrio de Palermo, una de las zonas más pudientes de capital donde los graffitis son una apropiación cultural muy “cool” para las calles, bares y boliches de Plaza Serrano. La ciudad está saturada de campaña electoral, Rappis y nenes en su ultimo día de vacaciones. Por suerte con un poquito de under hacemos la resistencia necesaria. 

Llegamos al bar, un pasillo nos lleva al salón principal donde el cableado empezó hace rato y tiene para un rato más. Subimos las escaleras a buscar una birra, la terraza es un patio de recreo bien rapero que huele a porro. Pharuk estaba musicalizando cuando llegamos como hizo durante toda la noche. Nos encontramos con MCRuso y hablamos un poco de la recibida que tuvo su compilado de Hip Hop anti macrista «Rompieron Todo» que publicó en la semana donde participaron 16 artistas del palo (Ya está publicada la reseña en nuestra página). Ruso nos presenta a la gente de Yaeltex, unos fabricantes de controladores MIDI personalizados provenientes de Bariloche, quienes nos muestran su último chiche: un controlador con pads, knobs y faders con un estilo único y totalmente artesanal. Nos cuentan también que ese va a ser uno de los premios para el que gane la competencia.

A eso de las 18:30 empieza la movida, 15 beatmakers divididos en tres tandas presentaran 2 beats cada uno. Quienes estarán juzgando serán nuevamente Noiscity, Veeyam y Nico el Niño. Hay tres reglas que deben cumplir los productores obligatoriamente: la primera es que uno de los ritmos tiene que estar hecho con el sample provisto previamente por Noiscity, la segunda es que el segundo beat tiene que estar hecho sin sampleo y la tercera es que deberán tocar en vivo, nada de poner play y listo. Bajamos la escalera y nos quedamos ahí, usándola de balcón para mirar de costado, hay mucha gente y Jah Bar ya le está quedando chico al evento. El host de la noche es Brook, de la B2 crew, el más tatuado y XL de los presentes da inicio en la primera ronda. Abren SMTA, Sidartha, NYQST, Ido. Sidharta le mete con dos máquinas a la vez a dos manos, NYQST tocó sus pads rojos como si fuera un percusionista africano, Ido metió una viola y SMTA parecía que quedaba en desventaja hasta que de repente empieza a hacer un fingerdrumming de la hostia.

Receso para respirar y volvemos a la terraza, charlando con el jurado hablamos de que esta difícil decidir, “mejor” nos dice Noiscity. Es que Bitmaster da la posibilidad de dar a conocer a los beatmakers de estudio casero para darnos cuenta de cuánto nivel maneja la escena musical del Hip Hop aunque este aún de perfil bajo. Además, también sirve para que aquellos que estaban refugiados en su habitación detrás de una pantalla se descubran a sí mismos preparándose para mostrar lo que hacen ante muchas personas e incluso tocar en vivo. Seguramente una experiencia que les dará el puntapié para tocar más seguido o hasta incluso organizarse y armar eventos, una vez que se le toma el gustito al vivo no hay nada que pueda reemplazarlo. Entre charla y charla escuchamos a La Kabronx agarrar el micro dentro de la cabina del DJ como si estuviese desde un balcón. Siendo justos la disposición de la terraza no ayuda a los shows, la cabina queda en una punta haciendo que el primer cordón del público sea más chico de lo que podría con la cantidad de gente que hay, en consecuencia quienes están detrás de este primer cordón prestan menos atención y charlan más, lo cual se entiende, la idea del evento es juntarse, hablar y actualizarse con los conocidos pero todo esto hace que los artistas se tengan que esforzar el doble o tocar para unos pocos. Aun así, La Kabronx se puso a la altura de la circunstancias demostrando ser una de las principales exponentes del feminismo hardcore. Al terminar, Veeyam asume el mando invadiendo un poco de rap latino: sonaron Rxnde Acozta, Portavoz, Norick, Dano, Tyk y por supuesto, el nuevo single que sacó con Urbanse, Mas Nah, un temazo.

2da ronda, el público queda de cara cuando Brook presenta el controlador de Yaeltex que ganará el campeón. Y más de cara queda este redactor al ver que Mr. Nobody, que es el primero en tocar en esta ronda, ¡tiene debajo de la mesa una CPU!, ¡Eso es amor al arte!, mientras toca pienso, ¿desde dónde habrá venido con semejante caja, monitor, teclado y mouse?, cualquiera que crea que se necesita algún tipo de fierro para hacer música está completamente equivocado, solo se necesita sentirlo, excluyentemente. Pasan Extreinsh y Nav96, cuando va a tocar Buena Madera empieza a sonar un metrónomo… ¡está grabando!, en vivo construye su beat loopeando sonidos con su piano, sus pads y con una guitarra, increíble, todo un multiinstrumentista.

Segundo receso, segundo respiro, todos arriba de nuevo, ahora le toca el show a ISLAXZEGA92 y lo hacen sobre bases lofi. De a poco se va consolidando esta rama del HH de raperos lofi en la escena de rap en español y es interesante porque los beats lofi muchas veces no están pensados para ser rapeados (por utilizarse instrumentos que interrumpen el espacio sonoro donde se sitúa la voz), y hay que buscarle la vuelta jugando con la voz para adaptarse o componiendo beats propios. Estigmatizando, esta movida se caracteriza por ser relajada, ingeniosa, positiva, seductora (aunque rozan la misoginia muchas veces y hay que tener cuidado con eso) y es más de describir un ambiente que de transmitir un conocimiento. Además también siempre meten alguna que otra camisita con palmeras que representa totalmente lo que es el estilo chill de esta música. A lo último tocan un tema con Rei Alla, el flaco de la voz grave de Varela con su estilo profundo y volado, la gente lo reconoce y empieza a parar la oreja, nos deja un adelanto, después del tercer bloque le tocará tocar.

3ra y ultima vuelta, es el turno de Baskito, Miltumbas, Monofusion, y Coda. Brook anuncia entre artista y artista que el ganador no solo se va a llevar el premio de Yaeltex sino que también ganará un tatuaje suyo. En esta ronda otra vez más se siente la vibra acústica, el dúo Monofusión toca complementándose, mientras Lucas Sosa tira una base lofi desde la compu, Fede Mottalini groovea con el bajo y nos brindan un sonido lento y profundo . Acto seguido ¡empieza a sonar un metrónomo de nuevo!.

¡Coda está grabando con la guitarra y loopeando en el momento! La verdad que fue una decisión muy acertada tocar en vivo, no sólo pone a prueba a los beatmakers sino que también atrae a los que se defienden con instrumentos para que complementen con los beats. Además de los incontables pads hubo un par de pianos, tres guitarras y un bajo… la verdadera música no suena en Mp3. Por último, vino agitado y con lo justo, de rezagado Fakabeats que llegó a conectar todo “a las chapas” antes de que termine Coda para darle un cierre a la 3era y ultima vuelta.

3er receso, arriba nos espera Rei All’a y Wdee X Buaitthuma para dar su show mientras el jurado delibera quienes pasarán a la final. Luego de eso fueron anunciados los finalistas elegidos: Ido, Sidartha (quienes sacaron la máxima puntuación), NYQST, Extreinsh, Miltumbas, Nav96, Mr. Nobody, Baskito y Mono Fusión, quienes 9 sumados Sick Boy de Córdoba que compitió por mail desde el interior del país federalizando el evento. Estos 10 artistas competirán el 15 de septiembre, también en Jah Bar para definir quién es el master del beat.

Para finalizar esta nota me animo a dejarles una reflexión. Creo que hay que celebrar y promulgar este tipo de eventos como la Bitmaster o la Loopsessions. Si bien R.A.P significa rhythm and poetry (ritmo y poesía) a veces las palabras cansan, dicen que “hablando la gente se entiende” pero es difícil entenderse entre mucho ego, superficial, guerra y sobretodo con la negatividad que está infectando a la cultura. Por esto hay que volver a las raíces del beat, al pulso, a decir que si con el cuello cuando cuando encontramos el bpm, solo estando en el mismo latido, cual fuere, vamos a volver a hacer del Hip Hop la cultura pacificadora que nació en el Bronx a fines de los 70s. Sigamos por acá! La final sera el día… y para los que no se aguanten la manija el domingo 18 de agosto habrá una nueva Loopsession en el Centro Cultural Richards, Honduras 5272 Palermo.

Por Santiago Samezo Sammartino (@samezoooo)

LA LOOP SESSION

Reunión mensual de Beatmakers en Buenos Aires
– Capitulo Junio –

Jugando al filo del mes, último día, domingo. Buenos Aires no conoce el sol y el frío es molesto hasta para los que aman el invierno. Hay un nuevo tipo de lluvia llamada garúa que está de moda, es como la lluvia tradicional remixada con neblina y se confunde con frecuencia con graznua o ganzúa. La siesta previa a salir no fue tan inofensiva como se esperaba, pero todavía estamos a tiempo. Llaves, gorrito, billetera, bufanda, SUBE, buzo abrigado, DNI, buzo sobre buzo abrigado, campera de lluvia, auriculares y unas buenas medias. Todo listo rumbo al C.C Richards. 

La cita es en Palermo, al 5272 de Honduras. Llegamos, tarde pero seguro. El galpón estaba cerrado pero había un cartel pizarra que decía en tiza «hoy encuentro de producción de beats«. Hasta que me abren me distraigo con la vidriera de Exile Records, la disquería amiga del CC Richards que queda precisamente al lado. El local es un pasillo muy muy muy angosto lleno de cajones con vinilos. Se me cae la baba solo de verlo, muchas veces cuando visitó bibliotecas suelo ponerme a pensar ¿Cuántas historias habrá acá? , ¿Cuántas van a tener la suerte de ser leídas? ¿Cuántas otras solo van a ser otro objeto inmóvil con el mismo sentido que puede tener una piedra? Lo mismo me sucede con las disquerías. Son lugares sagrados. ¿Cuánta música hay ahí que no conozco? ¿Cuánta que me encantaría conocer? ¿Cuántos estilos, lugares, nacionalidades, épocas, modos, escalas, instrumentos, etc, etc?. Todo para el mismo fin: Hablar a través de sonidos, en ese lenguaje universal al que se le dice música. Y bueno, como beatmaker también me pregunto: ¿Cuál de todos esos discos tendrá el Santo Grial de los samples?

En fin, entré, las puertas estaban cerradas para que no entre el “chiflete”. Por mi mejor, la sensación es de haber entrado a una cueva. Ya los cavernícolas estaban en la suya, cada uno con sus auriculares y moviéndose al compás de algo que solo ellos escuchan, como si tuvieran un secreto entre manos, tocando pads como si dependiera de ello mantenerlo oculto. La mesa estaba hecha una mesa dulce de aparatos, algunos se la juegan por lo analogico trayendo sus samplers y aceptan el reto de hacer su música dentro de sus limitaciones, mientras otros en cambio apuestan por las computadoras para mayor dominio y rapidez, aunque siempre con un controlador para mantener lo orgánico. Da igual cual sea el proceso, siempre el resultado es diferente.

Esta vez no hubo freestyle de scratch como la vez pasada y a decir verdad, un par de productores mostraron debilidad ante el frío. Entre todos habremos sido entre 10 y 12 personas, y esto es lo lindo de este evento: si está estallado de gente es una fiesta de hip hop por todas partes, pero con los justos y necesarios alcanza para ser una misa. Voy directo a la cabina del DJ. Un solo vinilo, 5 minutos para samplear y 3 horas para armar un track de principio a fin, esas son las reglas. Esta vuelta fue seleccionado el disco “My Best Friend” de Jimi Hendrix.

Me siento a empezar a producir. Lo primero es escuchar lo sampleado, probablemente haya algo que pueda usar, ya lo sabré. Se me para la oreja. Algo encontré. Este va a ser mi punto de partida, ahora tengo unas par de horas para agregarle ritmos, melodías, armonías, y armarle una estructura. Poco a poco se torna en un juego sin competencia. Es como un examen que hay que entregar resuelto a las 3 horas, el tiempo empieza a jugar en contra como esas nefastas competencias de cocina por tele. Si nos trabamos, vamos al fumadero, una pecera interna con ventilación donde aprovechamos para ver las caras y los gestos de los que están adentro. Algunos ya resolvieron el problema y tienen cara de alivio de estar gozando el tiempo de sobra mientras que otros siguen intentando resolver encrucijadas, hasta que el beat no los haga cabecear no parece que vayan a dejarlo. Pasamos la tarde así, entre el fumadero hablando de por qué el scratch es un instrumento como cualquier otro (e incluso más complejo) y adentro, donde la vida se juega en cada bombo y cada caja.

Basta para mi, basta para todos. Llega el momento de renderizar el audio y no hay vuelta atrás. Nunca se sabe cómo puede llegar a sonar, siempre está el miedo de que suene mal, que no guste, que no sea del palo. Siempre está ese mismo miedo común a no conectar que hay en cada rincón de la sociedad. Nos juntamos alrededor de la cabina del DJ y una a una las tracks se empiezan a disparar, escuchamos como quien le presta atención a un partido por radio. Es increíble lo que sucede, el volumen de los altavoces hacen prácticamente imposible no sentir las pistas y con ese pequeño truco de percepción navegamos por los distintos mambos, formas y personalidades sonoras. Nunca va a haber dos temas iguales, ni siquiera parecidos. Pero eso sí, en todos las nucas asienten al mismo tiempo. Y ahí está la magia, lo inherente que del pulso y su naturaleza desprejuiciada. También disfrutamos de un mini-show en vivo cuando Nico el Niño y Sidartha presentaron sus beats, demostrando sus habilidades para el finger drumming.

Todo termino con un «gracias por venir, en serio» de parte de la organización que sabía lo que le había costado a su público ir al evento en un dia de domingo tan horrible. Aplausos para el C.C.Richards por la buena onda, el lugar y por invitarse la bebida. También para LoopSession Buenos Aires que cada mes se pone mas lindo.

Por Santiago Sammartino (@samezoooo)

Bit-Master Vol. IV

En tiempos donde cualquiera puede descargar pirata un ritmo de Youtube y rapearle encima una letra o una improvisación, sin siquiera pensar si es el estilo adecuado para la letra o si el pulso es el justo como para no cansarse en el free, es importante reivindicar la relevancia del arte que hace al contexto del rapeo y que, silenciosamente, incluso a veces es más protagonista que los mismos liricistas. Hablamos de la producción, o más inmersos en la jerga hiphopera, el beatmaking.

Simplificar en el bombo y la caja es un término que se queda corto, el mundo del beat es muy amplio: Tiene muchos estilos, muchas técnicas, muchas épocas, productores, vibras, e incluso cambia dependiendo de la región de la que provenga. Se puede hacer desde máquinas de ritmo especializadas y modernas, desde viejas joyas limitadas pero con el color de la música de antes o simplemente desde cualquier computadora con un software de producción. A raíz de este submundo tan lleno de variantes nace una competencia distinta en nuestro país: la Bit Master.

Bit Master es una competencia de beatmakers que se hace anualmente desde hace ya 4 años con la intención de darle al beatmaking el lugar que se merece como elemento. Asimismo su idea es generar relaciones sólidas entre los productores que hacen de la música su pasión y mismo entre productores que buscan vender su trabajo y MCs en busca de ritmos para comprar.

La competencia está dividida en 3 eventos: preliminares, semifinales y final. La dinámica de lo que será la preliminar del domingo es simple: A todos los productores se les entrega la misma muestra de audio para que hagan un beat de 1:30 minutos antes del día del evento, así, partiendo desde un mismo lugar, cada productor con su formas de afrontar este proceso creativo llegará a su propio resultado final. El día del evento los productores pueden tocar en vivo con sus equipos o bien llevar el track en un pendrive, la pista será evaluada con puntajes del 1 al 10 por su prolijidad, estructura, originalidad, creatividad, groove, calidad de sonido y composición musical. Para participar solo tenés que solicitarlo por mail a bitmasterarg@gmail.com, ellos te van a responder con el formulario de inscripción y el sample para competir. Se entiende que por ser en Capital Federal hay varias personas que se les dificulta poder presentarse, es por eso que, además del proceso de selección en vivo, también habrá un proceso paralelo de selección online.

Metiéndonos en las particularidades de esta cuarta edición, la competencia se realizará este domingo 26 a partir de las 16 hs. en Jah Bar ubicado en Thames 1335 en el barrio porteño de Palermo y la entrada tendrá un costo de apenas $100. Los jurados que harán la degustacion de los beats esta vez serán: Dj Destroy, 808God, Ramiro Jota y el ganador de la Bit Master Vol. III, Juan Cavicchia. Además, habrá shows de Dankedbasko, Ilusion Infancia, Mpdhela y de N.Basura con Ingrávidos Squad y todo esto será hosteado por Gee.

Ya sea que se presenten, bailen, vayan a tomar algo o estén buscando beats, se trata sin dudas de una fecha interesante y disfrutable tanto para productores como para amantes de la música en general. Sin mucho más que decir, esperamos encontrarlos allá.

 

Por Santiago Sammartino aka Samezo

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