«Creo que es mi mejor momento porque estoy más grande y porque decidí que quiero hacer esto…» – Eli Almic

Con esa pausa y ese relajo propio de nuestros hermanos charrúas, Elisa Fernandez, se presta a la charla con Revista Flow. Aprovechamos la visita de esta gran artista uruguaya a nuestro país para presentarse en el evento Generación Verde y dialogamos un rato sobre su carrera, su presente y sobre su visión artística del rap en ambos lados del charco. Utilizamos esta introducción para invitarte a escucharla, a conocerla. Un rap distinto, una personalidad fuerte y unas declaraciones concretas hacen de esta entrevista una invitación al mundo de Eli Almic.

En los camarines del Emergente Almagro nos dispusimos a charlar con esta rapera referente del género femenino. En un ambiente ameno entre música de fondo y la adrenalina propia de una artista próxima a saltar al escenario Eli nos atiende de la mejor manera.

 

¿Por qué rap?

Me enamore del hip hop cuando lo conocí. Yo ya cantaba y me gustaba la música pero cuando escuche rap me enamore de esa cosa rebelde y rimada, del flow. Esa fuerza joven que tiene el rap, eso de no pedir permiso para hablar y decir lo que uno piensa, me sentí muy identificada con eso. Igualmente siempre trato de buscarle la vuelta al como decirlo, porque al mismo tiempo podes hacer poesía, en este género las letras son más largas que en otro tipo de música, entonces te las tenes que ingeniar para no decir siempre lo mismo y demás. No es que cuando compongo pienso todo esto pero si es verdad que le vas buscando la vuelta.  En otros géneros capaz con dos cositas haces una letra y en el rap tenes que buscar más dentro tuyo y abrirte para plasmar todo eso.

¿Quién te acerco a la cultura?

En la adolescencia me hice amiga de unos pibes que escuchaban rap, tocaban la guitarra y hacían freestyle y ahí me fui metiendo. Yo ya escuchaba discos de rap, nunca fui muy fanática del rap en español, creo que mi momento o el momento en el que yo me sumergí de lleno fue cuando el rap español empezó a decaer y el latino empezó a crecer. Pero ya escuchaba artistas como la Mala, Tote King, etc. 

¿Qué te da el rap artísticamente como para explotar?

Creo que el rap me hace ser muy directa y sincera. Es una forma de que no me de miedo mostrarle al mundo quien soy y que pienso, me siento muy cómoda haciéndolo. En otros géneros no investigue mucho, fueron cosas al pasar, y el rap es el primer estilo de música en el que dije “esto es para mi” entonces es como que recién lo estoy descubriendo. Hay una comunicación directa con la gente que ve que sí posamos, pero que en realidad también sufrimos, la pasamos mal y tenemos miedos, por eso creo que puede haber una identificación directa con los que te escuchan y te siguen.

¿Sentís que más allá del boom aún hay prejuicios en torno al rap?

Hay pero muchos menos. En Uruguay este es el momento del hip hop, no hay un precedente. Hace 5 años cuando arranque yo estaba creciendo y hoy es una realidad, mucha gente que no escuchaba rap ahora lo escucha, tomo otro lugar. El rap empezó a llegar a lugares que antes no llegaba, sigue siendo under pero tenes otros accesos, ahora suena en la radio. Como que en Uruguay estamos viviendo un momento de ebullición entonces todos queremos sacar discos que estén buenos, sonar bien, queremos competir internacionalmente con un buen sonido. Es importante para crecer artísticamente escuchar otro tipo de música también, el rap purista a mi no me interesa y por ende no tengo esa carga al no venir de ahí, pero pienso que la gente que se queda 100% en el rap «ortodoxo» se pierde un universo que a la hora de cantar es importante tener, una amplitud musical que te hace más rico como artista.

Ya nos has visitado en otras oportunidades, conoces el rap argentino, ¿Qué comparación podes hacer con el momento que se vive en tu país?

Conozco el rap argentino. Creo igualmente que son momentos muy diferentes. Mi  visión es que actualmente en Argentina el rap hace unos años estaba más fuerte, creo que el trap generó un movimiento y ahora es un momento bisagra donde el old school está queriendo resistir y el trap tiene toda la atención. También hay gente que está queriendo hacer un buen trap con un mensaje. Porque el ritmo del trap esta buenísimo, el mensaje no tiene nada que ver ya que también hay rap de los noventa con un mensaje muy vacío. Pero lo que siento de afuera es eso, que el rap acá está viviendo un momento de ver como sostenerse. Por ejemplo lo veo a Nucleo, un referente del genero, en otras facetas y está buenísimo, creo que todos tenemos que reinventarnos para no embolarte vos mismo y para no morir en el intento. Un artista no va a vivir para el mercado, para gustar pero también pensas en eso, como que es un todo. Pero lo veo así, nose si es mi percepción por que hace 3 años que no vengo y la verdad no es así o si realmente esta todo medio raro.

Hace poco lanzaste “Reflejo” ¿Cómo te encuentra este trabajo?

Bien, la verdad es que es muy reciente por ende no se mucho todavía, pero si entendí que un EP, en general, va a tener mucha menos repercusión que un disco. Me di cuenta que con «Hace Que Exista» se generó un revuelo más notorio.  La presentación fue algo increíble, trabajamos mucho para eso, estaba un poco asustada porque la verdad que mover gente en Uruguay es más difícil pero estoy muy contenta con el resultado, hay muchas cosas pasando y teniendo en cuenta eso me da la tranquilidad para apostar a seguir haciendo shows de este tipo.

Si tenes que hacer una comparación entre tus dos trabajos ¿Cuál sería?

No tienen nada que ver. «Hace que Exista» lo hice con RC y lleva la identidad de los dos, fueron un conjunto de canciones donde decidimos hacer el disco y «Reflejo» lo hice sola, con gente desconocida y no tuve la intención de hacer un disco sino que la intención fue viajar, grabar y cuando tuve las canciones listas decidí mostrarlas. No había mucha pretensión de mi parte en ese sentido.

¿Cómo fue el proceso creativo sabiendo ese viaje a los Estados Unidos del cual surge “Reflejo”?

Compuse todo durante el viaje, menos el tema “La Nube” que lo hice con RC. Yo estaba en Costa Rica con mi banda y cruce a Estados Unidos, allá empecé a moverme para conseguir fechas, para conocer gente y así me fui cruzando con muchos personajes. A algunos ni los conocía pero como mi intención no era hacer un disco se fue dando todo. Estuve 4 meses y medio, un viaje largo y en donde pude vivir una experiencia muy hip hop. Como por ejemplo llegar a una ciudad con 1 dólar y ponerme a rapear en la calle, canté jazz, pinté casas y demás para sobrevivir. Fui detrás de algo que era conocer y grabar. Un viaje enriquecedor, del cual salió «Reflejo».

¿En qué momento de tu carrera estas?

Creo que es el mejor. No son tantos años, no tengo tanto material pero estos últimos años fui creciendo y llegue al punto de ver el progreso. Ahora me siento más confiada de hacer lo que se me canta, realmente me importa nada si te pueda gustar o no. Me encanta que guste pero no me gusta componer desde ahí. Estoy en el momento donde si tengo ganas de hacer un trap, hago un trap y punto. La gente va a juzgar siempre. Creo que es mi mejor momento porque estoy más grande, porque decidí que quiero hacer esto, porque entendí que esta va a ser mi carrera, son como varias cosas. Me siento más fuerte, más segura de mi misma, al principio era “bueno estoy con Rc y él me va guiando” y ahora siento que puedo hacer música con cualquier persona.

¿Cómo es llevar a cabo dos proyectos musicales a la vez?

No es complicado, la verdad es que «Atlántico Negro» me insume menos tiempo, por momentos se mueve mucho pero ahora estamos en una etapa más tranquila, de grabaciones. Igualmente yo este año decidí no trabajar de otra cosa o al menos que esos trabajos no sean fijos para dedicarme de lleno a esto y bueno estoy en esa. Necesito tener tiempo para priorizar mi carrera artística y eso es lo que estoy logrando.

Sos una referente del género femenino en la cultura, ¿Es un rol que te presiona o lo tomas con naturalidad?

Creo que me es bastante natural, por ahora no me genera una presión. Capaz cuando escribí «Brujas» lo pensé un poco más porque es un tema delicado y el momento también. Pero creo que soy una referente más que nada en Uruguay, no creo serlo en otros lados, me gusta serlo y creo que tiene que haber muchas más. No me achica para nada al contrario buenísimo si soy referente para alguien. Es momento que empiecen a salir raperas más rápido, no es tan fácil entrar a un mundo tan masculino y mucho más cuando tenemos un machismo arraigado y un miedo a insertarnos en este mundo tan masculino como el rap. 

En Uruguay se legalizó el aborto hace unos años ya ¿Cómo ves a nuestro país en la materia?

Es raro, porque estamos al lado y a veces te olvidas que es otro país y que en Uruguay se consiguieron cosas y acá todavía no. Allá se vive distinto, somos muchos menos entonces creo que todo tiene menos trascendencia. Acá hasta muchas actrices se juntaron y eso es importante para obtener más visibilidad. Esta bueno que gente de todos los ámbitos tire para el mismo lado. Además veo que en Argentina hay una fuerza, un descaro, que el uruguayo no tiene. Así y todo allá salió, somos un país laico y eso también ayuda mucho, acá está metida la iglesia, hay una derecha ultra conservadora entonces es más difícil. Ojalá salga pero bueno son procesos largos y diferentes.  Es un momento histórico y cultural importante.

Sueños, proyectos y que se viene para Eli Almic en los próximos meses…

Un sueño que tengo es ir a Estados Unidos con mi banda, estoy metida a full en eso. También me gustaría volver a tocar en Brasil, venir a Argentina con mi banda, volver a Chile. Mi deseo es seguir generando material, este año ya no voy a sacar nada seguramente, seguiré componiendo y voy a continuar con este proceso de presentar mi ultimo material por todos lados. Ahora quiero viajar, me gusta que la música me lleve, así se dio mi viaje a Estados Unidos y el cual me dejo muchas experiencias y a «Reflejo», voy por ese sendero.

 

 

 

Agradecimientos: A Eli por su buena onda y su predisposición y a Dead Is Dead Indumentaria por el aval de siempre.

Por Kevin Dirienso Poter

Fotos: Melani Garcia Tapia