«A mi no me alcanzaba con escribir con bases de Internet».

Sin importar nada le hicimos frente a la ola polar que azotaba a la Ciudad de Buenos Aires y nos dirigimos a Samurai Records para charlar con Manu Sinka, productor del estudio y responsable de la calidad del material que sale desde ese rincón del barrio de Caballito. Con mucha experiencia y una visión crítica del género, Manu, nos abre las puertas de su guarida para charlar un rato sobre rap, sobre modas y sobre sonidos. Realmente una entrevista imperdible.

¿Cómo se fundó el estudio?

La verdad es que muy de a poco. Paso a paso lo fui armando, hace unos años empecé unos talleres de producción con Gaspar Ortiz, en ese momento tenia una compu que no funcionaba muy bien y hablé con el para que me vaya indicando que necesitaba para ir armando la parte de los equipos. Yo quería dedicarme al hip hop y los géneros urbanos, entonces con sus datos me fui comprando las herramientas para poder empezar: placa de sonido, monitores, parlantes, placas para la acústica, etc. Recién este año construí esta cabina (la señala) que ya me dio otro tipo de sonido, antes era un Mic y nada más, ya con esto tenemos una acústica más interesante. Pero en fin, fue así muy de a poco.

¿Hubo alguna situación puntual que generó el comienzo del proyecto?

Yo quería dedicarme al Hip Hop pero no me alcanzaba con decir escribo con bases de internet, me parecía poco serio para lo que yo quería hacer. A los 20 deje la facultad para dedicarme a esto y fue cuando me dije “si me dedico a esto tengo que hacer algo”, entonces fui haciendo cursos de producción y arranque haciendo bases. La verdad me fue gustando y me puse a estudiar música, no solo la cuestión sonora sino también la teoría y me fui educando para mejorar. Creo que lo que más motivo la creación de Samurai Records fue el sentir que tenía que ir por algo más que descargar una pista de Internet. Finalmente el año pasado hice el click que necesitaba para decir “quiero vivir de esto” y bueno más alla de las dificultades si te lo propones podes lograrlo y creo que eso es lo más importante.

Hoy en día hay más productores, muchos estudios ¿Por qué sentís que pasa eso?

No creo que haya muchos productores, lo que hay son muchos pibes que tienen una compu en casa y dicen “bueno vamos a ver”. Creo y veo que el oficio de productor está muy bastardeado en los tiempos que vivimos. Yo no digo soy productor, para mi un verdadero productor es el que sabe, el que estudio y conoce. Obviamente que respeto a todos porque todos empezamos desde algún lugar, pero es como que hoy cualquiera accede a una placa de sonido, un mic y te dicen “tengo un estudio” y la realidad es que no, lo que tienen es un cama y al lado un micrófono. A mi entender eso pasa por una cuestión de comodidad, de independencia. Nuestra generación busca mucho eso.

¿Qué es además de esa independencia lo que alimenta esta tendencia?

Y sin dudas la tecnología. Hoy todo es más fácil y esas facilidades hacen posible que esa independencia sea más accesible. Está buenísimo que los pibes se graben y demás pero a mi criterio no se logra una calidad óptima

¿Qué diferencias notas entre un home studio y un estudio profesional, más allá de los equipos?

Sin dudas el productor. Vos podes ir a un estudio que esta tremendo pero si el productor es un queso no sirve de nada y viceversa, podes ir a un estudio más remoto y que el productor sea una bestia y sonás bien.  La parte profesional siempre la da el productor.

Son un estudio especializado en generos urbanos, ¿Cuál es la diferencia más marcada que notas entre todos los géneros que grabaste y el rap?

Yo soy rapero y esto lo digo sin defenestrar a nadie, pero los raperos en general son nulos musicalmente. El rapero que sabe de música suena bien y se nota. Generalmente tiran una letra lineal con limitaciones, por ejemplo el que hace reggae entiende las notas en la voz según la instrumental, etc. Esa creo que es la diferencia.

¿Coincidís qué existe una etapa de madurez artística en la escena nacional?

Si coincido totalmente, hoy en día el rap tomo otra dimensión, ya hay artistas que viven de esto, que viajan, hay videos que son virales entonces todo eso alimenta el deseo de que el material sea bueno, de sonar mejor, de no conformarse y mejorar. Hace unos años era todo muy al tun tun y bueno quedaba como quedaba.

¿Qué opinas del trap desde tu rol de productor?

Nose porque pega tanto el trap, a mi no me gusta nada, no los artistas sino el género. Hago trap porque es mi trabajo pero no me gusta, es muy pobre musicalmente. Lo que sí es cierto es que al rapero le permite jugar con las melodías, tiene un sonido moderno. La pista de trap les da un lugar para jugar, como que descubren que se puede cantar, para el rapero es un descubrimiento.

¿Cuál es el género que más graban los pibes?

Acá en Samurai se graba mucho rap. Obviamente se graba trap pero trato de laburar mucho con mi circulo y generalmente es todo rap.  Los pibes más chicos de 16, 17, 18 años casi todos vienen por el trap, eso es una realidad.

¿Cómo se labura en Samurai Records?

Todo es depende de lo que el artista pretenda. Hay pibes que ya vienen con la pista y solo es grabar, mezclar y masterizar y otros que nos contactan para hacer producciones enteras que es lo que más me gusta. Cuando es así nos juntamos, hablamos de lo que quieren y empezamos a cranear el tema, ese es el laburo completo porque vos ideas todo junto al artista y le podes ir dando tu molde, ese es el trabajo que más disfruto.  Hay gente que piensa que este laburo es una papa, no tienen ni idea de lo que significa. Me ha pasado de que me pregunten precios de instrumentales y que ante mi respuesta me digan “que caro” o cosas así y ahí es donde te das cuenta que o no tiene ni idea de lo que significa el trabajo en cuanto a tiempo y dedicación o que realmente han hecho cosas en otros lados mal con estos llamados “falsos productores”. La verdad es que si queres algo bueno, algo bueno sale tanto y si realmente el artista quiere sonar bien es un laburo que se paga.

Contanos un poco sobre los talleres que realizas.

La verdad es que me encantan, es lo que más me llena. Empecé dando talleres en el 2012 en Villa Soldati, son talleres dedicados al hip hop, talleres de rimas. Arranqué haciendo apoyo escolar ahí en Villa Soldati iba todos los sábados a la mañana a dar clases de primaria y le propuse al párroco hacer talleres de hip hop, salieron bien y bueno desde ahí no pare.  Aprendí mucho con el Negro Corleone, cuando llegue tenía el modelo escuela privada clase media y fue un fracaso total, entonces él me agarró y me dijo como tenía que encarar para que sean fructíferos y bueno funcionó. En las villas el hip hop les devuelve la voz a los chicos, ellos tienen conciencia de clase y en esta sociedad sectaria se sienten menos, no por lo que son sino porque así los hacen sentir y en ese sentido el hip hop les devuelve una voz, una identidad. Ví cosas jodidas y me ha tocado ser la contención de los chicos, asumís el rol o no y a mí me gusta asumirlo, de eso laburo también.

¿Cuál es el rol del estado en estas temáticas?

El estado es un gran teatro. La política, el estado son un circo gigante. Cualquier gobierno vive de la apariencia pero al estar desde el otro lado y vivir estas experiencias en los barrios marginales te das cuenta de la ausencia del estado, la falta de políticas de ayuda social, pasan los años y no me deja de sorprender el abandono total de parte de los políticos. Ahí es cuando notas las mentiras, la hipocresía y sobre todo la falta de humanidad de los poderosos.

Objetivos para el corto plazo.

Mi objetivo principal es vivir de esto, le guste a quien le guste. Hoy en dia me genera un ingreso que no me cubre todos los gastos pero que me ayuda, ser un profesional en la materia. Concretamente también estamos armando un sello con algunos pibes que vienen a grabar, este año voy a empezar a investigar el mercado de Internet para ir creciendo. Además de todo eso desde Samurai tenemos un cypher que es un segmento que hacemos desde acá y es totalmente gratis, el que quiera venir a grabar nos contacta y se arma el cypher.

Por Kevin Dirienso Poter.

Gracias Manu por la hospitalidad y la buena onda.