“HAY MUCHO FREESTYLER DE PLAZA PERO POCO MC DE ESTUDIO”.

Gualeguaychú es una ciudad conocida por tener uno de los carnavales más famosos de Argentina, son esas ciudades en las que pareciera que solo viven en verano o en los fines de semana largos, cualidad de toda ciudad turística. Como si los que le dieran vida son los turistas que van en busca de ocio y relax.  Sin embargo sus habitantes viven sus vidas a veces por debajo de esa industria turística que se lleva toda la atención. De todas esas historias a nosotros nos interesa una, la de Emanuel Búccolo, también conocido en el mundo del rap como Smiley. Quien forma parte de ZonaZero, banda de rap hardcore que integra junto a Rimaestro y Santo Uno. Es un Mc con una trayectoria destacada, que recorrió varios escenarios del país, siempre luchando contra el centralismo de la Capital.

El año pasado editó Tórax, su muy buen disco solista. De eso, de sus comienzos y de sus próximos proyectos, hablamos en esta extensa nota.

¿Cómo llega el Rap a tu vida, y cómo fue la tarea de buscar data en los comienzos? 

Allá por el 98/99 empecé a tener conciencia de esa música tan copada que me gustaba. Yo era muy chico, porque tenía 13/14 años y allá, en Gualeguaychú, lejos de haber siquiera indicios de lo que era el Rap o el Hip Hop. Pero había algunas pelis dónde sonaba muchísimo esa música. Siempre digo que el cine me ayudó mucho a adentrarme en el mundo del Hip hop, porque yo veía pelis de Spike Lee o John Singleston (en esos momentos los canales pasaban películas en idioma original subtituladas y sin censura), y quedaba flashado por todo. Como se vestían, como se movían y por supuesto esa increíble música que sonaba. Con la llegada de Mtv y el bendito Rap City pude palpar más de cerca todo eso, ahí conocí varios grupos, pero acá era imposible conseguir esa música. Después apareció Eminem y fue todo más fácil. Quieran o no, el chabón hizo llegar el Rap a lugares donde antes jamás se habría imaginado (Gualeguaychú, por ejemplo). De golpe podías comprar algún que otro disco de Rap, más allá de los de Eminem, en las disquerías. No era que ibas a conseguir “36 Chambers” de Wu-Tang pero por ahí rescatabas algún Cd de Jay Z, qué sé yo. Después apareció la Hip Hop Nation, la revista de Hip Hop española me introdujo al mundo del Rap en español. Yo ya venía escuchando algo de Control Machete, que era nuestro Rap latino por preferencia en ese entonces. Y después con la llegada de Internet y de Napster, listo… al carajo todo. Muchísimo Rap a la distancia de un ciber con buena velocidad de internet (o lo que se consideraba una buena velocidad de internet en ese momento). Así que así era ser un neófito sediento de Hip Hop allá por el año 2000/01. Costaba, más si eras de un pueblo como del que soy. Pero todo era cuestión de entusiasmo, supongo.

Creo que a muchos de nosotros, más viejos, nos gustaba eso de escuchar algo que era raro, que no era conocido, lo creíamos exclusivo. Teniendo en cuenta eso. ¿Crees que los “vieja escuela” tendrían que haber compartido más los conocimientos sobre el Hip Hop?

No sé. Lo que si pienso es que ninguno de nosotros, sobre todo los más viejos que nosotros, estaban preparados para la explosión de internet y todo eso que habías guardado con candado para que nadie más lo tuviera, de repente era más fácil de conseguir. Aquel b-boy que se había raspado todo el lomo para sacar un movimiento nuevo, de repente ponía “breakdance.com” y un flaco te explicaba en 3 simples pasos como hacer esa prueba. Pero el Hip Hop nunca se caracterizó por ser sororo entre sí, la retroalimentación vino después. Vos ves documentales que te cuentan los inicios de todo esto y todos eran re mezquinos con lo que aprendían o desarrollaban. Pero es parte de la sociedad competitiva en la que vivimos. Yo traté de compartir lo más que pude, al ser uno de los pocos “hiphoperos” de mi ciudad, la onda era que se sumaran más, entonces trataba de enganchar a los gurises más chicos. Les grababa cassettes o CDs, les “enseñaba” a rapear y eso. Pero según cuentan los que son de Capital, era todo lo contrario, todos eran re mezquinos con sus “conocimientos”.

¿Te acordás de tu primera letra? ¿De qué se trataba?

La debo tener guardada por ahí. Habrá sido como a los 15 años. No recuerdo con exactitud, pero en esos momentos yo, como cualquier adolescente, estaba enojadísimo con todo ese mundo al que me debía enfrentar, a lo que era inevitable. Seguro que bardeaba con esa. También me tocó laburar de muy chico, ya a esa edad andaba repartiendo diarios porque era una época muy difícil para el país (creo que tuve un deja vú) y en casa mis viejos la remaban en dulce de leche repostero con 2 escarbadientes. Así que mis letras contaban todas esas “tragedias” que me envolvían.

¿En esos comienzos pensabas en formar una banda o ser solista?

Sí. Era mi sueño, como suelen decir. Nunca imaginé lo difícil que es esto. El estar tan convencido de algo y tratar de hacerlo palpable. Pero acá estamos. Todos los días trato de apuntar para adelante. Y yo odio el positivismo en exceso, pero a veces las cosas son tan básicas como “si te propones algo, podes hacerlo”.  Sólo se necesita convicción y, eso sí, hacer un estilo de vida de eso que te propongas.

¿Cómo fue salir a la escena con Zonazero?

Fue salir con los botines de punta. La onda era salir a cagarnos a bifes con todos y así seguimos. Con Reimon (el otro MC de ZonaZero) nos conocimos en el 2003 chateando y en el 2004 grabamos nuestros primeros temas. Él es de Escobar, Buenos Aires, así que empezamos a viajar una o dos veces al mes a cranear cosas. En Gualeguaychú, no había nadie que rapeara así que tuve que salir a buscar mi amor afuera (jaja). Y bueno, así se fue dando. ZonaZero nació en el 2006 conmigo y Reimon y en el 2008 sumamos a Santo Uno como Beatmaker/ DJ y acá estamos, en el 2019 con 7 discos abajo del brazo, un estudio de grabación hermoso y con mucho más Rap para dar. La onda de ZonaZero siempre fue hacer Rap con contenido, hard core, mensajes directos, con las letras más pulidas que nuestra capacidad nos permitiera, instrumentales bien pesadas, siempre exigiéndonos al máximo.

Siendo una banda del interior ¿Cómo era la escena de tu ciudad?

Bueno, siempre toman a ZonaZero como una banda del interior, en realidad es mitad gualeguaychuense y mitad bonaerense. Pero como siempre laburamos en Gualeguaychú, creen que somos los 3 de ahí. Pero la escena en mi ciudad nunca creció para ser objetivo. Se podría decir que con la llegada del freestyle los pibes se entusiasmaron y eso, pero hoy por hoy el freestyle creo que no puedo ni considerarlo parte de la escena nacional, hizo rancho aparte. Si hubiera crecido la escena habría más graffiteros, más b-boys, más beatmakers, más Mc´s, más medios… y no hay nada de eso. El único graffitero de la ciudad sigue siendo Santo Uno, los b-boys son los mismos 3 o 4 de siempre y hay mucho freestyler de plaza pero poco MC de estudio.

¿Crees que la escena está muy centralizada en Buenos Aires?

Sí, es el karma. Pero bueno, así es esto, me guste o no. Y parece que siempre va a ser así. Ya hasta me da paja hablar al respecto, porque es una realidad a la que me cuesta enfrentarme. Tendré que hablar con mi psicólogo al respecto. Pero parece que el destino de los artistas que no son (o viven) de Capital, es el anonimato. Y eso que yo estoy cerca de la capital, no me quiero imaginar una chabona que hace Rap que vive en un pueblito de Santa Fe.  Está en nuestras manos cambiar eso. A mí siempre me preguntan “¿Por qué no te fuiste a Buenos Aires?” Porque la verdad que me da paja, me gusta mi ciudad, no veo la necesidad de tener que mudarme a otra provincia para hacer lo que me gusta. Qué sé yo…

¿En qué momento decidiste sacar material solista y porqué?

Siempre quise. Con ZonaZero puedo explayarme de una forma práctica, o sea, a las rimas las pulo, las trato de acomodar lo mejor que puedo, pero por alguna razón ZonaZero me da un seguridad en la que puedo fluir súper seguro en cada frase. No me es difícil escribir una canción para ZonaZero, como que salen de toque. En cambio cuando encaro un proyecto solista me pongo más meticuloso porque tengo terror de cagarla, porque estoy solo, no tengo a otro MC que me apoye en lo que estoy planteando, ¿me explico?
La onda de sacar material solista es la de dar mi visión particular de las cosas, de salir de esa zona de confort que me brinda el rap hard core y profundizar más en los aspectos humanos de la existencia. También porque puedo flashar con tópicos que solo me interesan a mí. 

Tórax es tu último disco solista. Tiene una oscuridad palpable desde el arte. Los beats y las letras. ¿Cómo fue el trabajo desde cranearlo hasta el final. Y si te sentís satisfecho con el resultado?

Sí, es oscurito, pero no deja de haber cierto halo de claridad en las canciones. Fue un laburo de años, como 4 años hasta que quedó el producto final. En 2015 tuve una experiencia personal que me arrastró a una depresión muy grande, y bueno, Tórax es un poco el resultado de eso. Muchas de las letras las escribí desde las profundidades de aquel estado y se ve que eso se palpa. Otras canciones fueron más como caprichos, como “Horizonte de eventos” que es una Oda a mi fascinación por el cosmos, la física, la astronomía y la ciencia ficción. Y a medida que surgían letras, nos juntábamos con Santo Uno – que fue quien produjo todos los beats (excepto la de “Ni un vaso de agua, ni un saludo”)-, en el estudio e íbamos armando las instrumentales. Cabe destacar que hay mucho laburo de composición, músicos invitados y MC´s de terrible nivel. Es un disco que me dejó más que satisfecho. Me encanta como suena, las canciones. Me encanta encarar producciones así de ambiciosas y estar en cada aspecto, desde las letras hasta el mastering. El disco fue grabado, mezclado y masterizado por mí, por cierto. No hay analogía más acertada para un disco que la de hablar de él como un hijo.

¿Como ves la escena actual en tu ciudad y a nivel nacional?

Ya lo dije en una pregunta anterior; no veo que haya crecido. Si se considera “crecer” como la expansión de algo, el hip Hop en Gualeguaychú, nunca creció. Igual, aclaro que ya estoy grande y soy bastante ermitaño, por ende capaz me estoy perdiendo de algo. Pero por lo poco que he visto, no ha crecido mucho. Creo que había más ganas de Hip Hop allá por el 2005, que ahora en plena era de la comunicación. Todo se transformó de una forma que nos supera a los más grandes, y creo que es saludable darte cuenta cuál es tu lugar. Mi lugar, hoy por hoy, es estar en el estudio haciendo canciones, que las nuevas generaciones disfruten del freestyle en la plaza y esas cosas.

¿Crees que el Rap tiene que levantar la voz ante la situación del país?

Por supuesto, el Rap que no lo hace, no es Rap (para mi). Somos el primer escalón en la música que tiene compromiso social. “Si la lucha es cultural el Rap es la molotov”. Cuando uno asume el rol de MC tiene que plantearse que de ahora en más va a ser un comunicador social, que, lo que rapea influye en el receptor y que todo lo que se diga tiene el poder de generar un pensamiento. El rapero que no se compromete con el mensaje social, es un pecho frío. No son tiempos de canciones de amor. Ya todos sabemos que los raperos fumamos porro y eso, es momento de hablar de lo que pasa. No te digo que hagas 15 canciones hablando de que el país es una mierda y eso, pero el mensaje debe estar presente siempre, para que no se pierda esa idea de lucha.

¿Qué proyectos tenés para el futuro con la banda y para tu carrera solista?

Por el momento, lo que se ha hablado en la banda, es empezar a producir un disco nuevo para el año que viene, pero por ahora se nos ha complicado juntarnos (los 3 estamos en ciudades distintas), así que es solo una idea que habrá que darle tiempo. En lo personal, ahora estoy sacando algún que otro sencillo, cada tanto. Hace poco estrené un sencillo y el vídeo de «Torax». La idea es generar material audiovisual tanto mío como de ZonaZero. Y si me pinta hacer una canción sobre “X” temática, la escribo, la grabo, mezclo, masterizo y listo, la saco. Es como impulsivo, pero no tengo proyectos solistas más grandes a la vista, por ahora.

Si tendrías que hacer un top 5 de tus canciones, ¿Cuáles serían?

Sin pensar mucho se me vienen estas:

Reflexiones de reflejo

Horizonte de eventos

Mejor que el Hijo de Puta promedio II

No se por qué

Tórax

Si el rap se personificaría ¿Qué le dirías?

Supongo que lo necesario para que sea mi amigo. Que no puedo vivir sin él. Que si se va de mi lado, me mato (jajaja). Le agradecería por la compañía en los peores momentos.

 

Smiley es una de esas personas con las que da gusto hablar. No cae en la respuesta fácil, te deja varios conceptos interesantes y es comprometido en sus declaraciones, como también en su rap. No te pierdas esta increíble charla con este gran Mc, que sin dudas es uno de los grandes exponentes que tiene nuestro amado rap nacional.

¡Gracias Smiley!

Por Javier «chavo» Ruiz (@chav079)

Conocé a Smiley acá

 

 

SMILEY – TORAX (2018)

Tórax es un disco conceptual que nace de querer resumir todo lo que hay dentro del intérprete, en referencia a que ésta es la parte del cuerpo que más golpes absorbe. Los dolores que no son físicos se sienten ahí… es un recorrido por esos dolores, por esos recuerdos buenos y malos.

Ese es el concepto, la palabra Tórax tiene su propio peso, genera cierto impacto, su acentuación es poderosa. Esta reseña surge para tener en cuanta a la hora de escuchar el disco e interpretar mas a fondo lo que el artista quiere transmitir. 

El arte estuvo a cargo de Santo Uno, en él, el corazón cumple el rol de un hielo que sólo ha caído dentro del tórax. Fue un arduo trabajo que tomó casi 4 años para pulir bien las letras y las instrumentales. Se grabó en El Epicentro (Estudio de ZonaZero, en Gualeguaychú), donde también se hizo la producción, la mezcla y el master. Las instrumentales fueron creadas por Santo Uno (DJ y Beatmaker de ZonaZero) excepto “Ni un vaso de agua, ni un saludo” que fue producida por Franqui Quiroga, y la del homónimo (Tórax) que fue terminada por Smiley; Santo Uno armó la melodía de piano y después se hizo el resto.

A nivel musical hay mucha composición. Tiene muy poco de simple. Claro ejemplo es “Paradoja de Rantés”, un samplazo del disco Piano Bar de Charly García que cuenta con la colaboración de muchos amigos del intérprete; Músicos: Javier Fernandez – violín en «Sin vos la vida es un error», Juan Telechea – contrabajo en «No hay que olvidar», Cesar Peña – bajo en «Prolífico» y «Entre la resaca y la humedad», Luis «Ruso» Mostto – guitarra eléctrica en «Horizonte de eventos», Luciano Angelino – órgano en «No sé por qué» . MC’s: Franqui Quiroga en «Ni un vaso de agua, ni un saludo», Reimon Blues en «El valle inquietante» y Ezeko en «No hay que olvidar».

El disco llama poderosamente la atención desde el inicio con la frase “desde el 2000 trato de dar lo mejor de mí sin ser servil al vil alfil que se cree rey”, que según el propio Smiley hace referencia sobre todo a no estar detrás de los que se creen que manejan la movida por el dañino amiguismo y centralismo que padece el rap nacional. Afirma que pareciera que sólo hay raperos en un radio de 500 metros alrededor del Obelisco y que muchas veces se olvidan del resto del país. La gran mayoría de las veces, de muchísima mejor calidad que en la capital.

Si se escucha atentamente se va a notar el uso de frases y referencia a películas y cultura pop. Diálogos de la película “Robocop”con dos posibles significados: “Tuve que matar a Bob Morton porque cometió un error”… ¿Quién es Bob Morton? ¿Puedo ser yo en una época de mi vida en la que caí muy profundo y tuve que reinventarme? Claro. ¿Puede ser otro que me decepcionó y que no podrá escaparse de mi? También. En “Paradoja de Rantés” hay frases, justamente de esta película, hechas por el mismísimo Rantés. No tienen desperdicio. “Prolífico” utiliza a Stephen King a modo de homenaje por lo que representa la escritura para él y por ser muy versátil al escribir y desarrollar sus historias. En “Horizonte de eventos” hay una pequeña frase de Neil Degrasse Tyson (Astrofísico y conductor de la serie COSMOS (la nueva). También hay muchos detalles escondidos en el disco que vienen por el lado de fanatismo por los comics, el cine, los libros y la ciencia ficción.

La presentación del disco esta pendiente pero se está gestando y pronto habrá noticias al respecto, si todo marcha bien saldrá en formato físico (Al igual que los 5 anteriores con ZonaZero). Hay un video en el canal de youtube y está disponible para escuchar completamente gratis en Spotify, Soundcloud y demás plataformas digitales.

Si tengo que destacar o elegir algo me quedo con «No miro el cine de esos que me quieren ciego, no escucho música de quien me quieren sordo, no canto letras de quien me quiere mudo..» De “Ni un vaso de agua ni un saludo”, las referencias al universo y al espacio/tiempo en «Horizonte De Eventos», lo que representa el verdadero Hip Hop y sus principios en «No hay que olvidar», la que creo debe ser la frase del disco: “Que ganas de romperle la cabeza a un cana con un libro..” y «Leer comics, mirar Star Wars y memorizar dinosaurios» que me dejó definitivamente con ganas de volver a escucharlo. Bien hecho.

*Tarea para el oyente: Descubrir e interpretar “Paradoja De Rantés”, yo ya lo se (se lo pregunté a Smiley). Si, ventaja de ser el que escribe esta reseña je!. A pensar escuchas, muy recomendado!!

 

Escucha Torax acá       

 

Por Lucas Rodriguez

@Lmentalbro

Fotos: Smiley.