LA LOOP SESSION

Reunión mensual de Beatmakers en Buenos Aires
– Capitulo Junio –

Jugando al filo del mes, último día, domingo. Buenos Aires no conoce el sol y el frío es molesto hasta para los que aman el invierno. Hay un nuevo tipo de lluvia llamada garúa que está de moda, es como la lluvia tradicional remixada con neblina y se confunde con frecuencia con graznua o ganzúa. La siesta previa a salir no fue tan inofensiva como se esperaba, pero todavía estamos a tiempo. Llaves, gorrito, billetera, bufanda, SUBE, buzo abrigado, DNI, buzo sobre buzo abrigado, campera de lluvia, auriculares y unas buenas medias. Todo listo rumbo al C.C Richards. 

La cita es en Palermo, al 5272 de Honduras. Llegamos, tarde pero seguro. El galpón estaba cerrado pero había un cartel pizarra que decía en tiza «hoy encuentro de producción de beats«. Hasta que me abren me distraigo con la vidriera de Exile Records, la disquería amiga del CC Richards que queda precisamente al lado. El local es un pasillo muy muy muy angosto lleno de cajones con vinilos. Se me cae la baba solo de verlo, muchas veces cuando visitó bibliotecas suelo ponerme a pensar ¿Cuántas historias habrá acá? , ¿Cuántas van a tener la suerte de ser leídas? ¿Cuántas otras solo van a ser otro objeto inmóvil con el mismo sentido que puede tener una piedra? Lo mismo me sucede con las disquerías. Son lugares sagrados. ¿Cuánta música hay ahí que no conozco? ¿Cuánta que me encantaría conocer? ¿Cuántos estilos, lugares, nacionalidades, épocas, modos, escalas, instrumentos, etc, etc?. Todo para el mismo fin: Hablar a través de sonidos, en ese lenguaje universal al que se le dice música. Y bueno, como beatmaker también me pregunto: ¿Cuál de todos esos discos tendrá el Santo Grial de los samples?

En fin, entré, las puertas estaban cerradas para que no entre el “chiflete”. Por mi mejor, la sensación es de haber entrado a una cueva. Ya los cavernícolas estaban en la suya, cada uno con sus auriculares y moviéndose al compás de algo que solo ellos escuchan, como si tuvieran un secreto entre manos, tocando pads como si dependiera de ello mantenerlo oculto. La mesa estaba hecha una mesa dulce de aparatos, algunos se la juegan por lo analogico trayendo sus samplers y aceptan el reto de hacer su música dentro de sus limitaciones, mientras otros en cambio apuestan por las computadoras para mayor dominio y rapidez, aunque siempre con un controlador para mantener lo orgánico. Da igual cual sea el proceso, siempre el resultado es diferente.

Esta vez no hubo freestyle de scratch como la vez pasada y a decir verdad, un par de productores mostraron debilidad ante el frío. Entre todos habremos sido entre 10 y 12 personas, y esto es lo lindo de este evento: si está estallado de gente es una fiesta de hip hop por todas partes, pero con los justos y necesarios alcanza para ser una misa. Voy directo a la cabina del DJ. Un solo vinilo, 5 minutos para samplear y 3 horas para armar un track de principio a fin, esas son las reglas. Esta vuelta fue seleccionado el disco “My Best Friend” de Jimi Hendrix.

Me siento a empezar a producir. Lo primero es escuchar lo sampleado, probablemente haya algo que pueda usar, ya lo sabré. Se me para la oreja. Algo encontré. Este va a ser mi punto de partida, ahora tengo unas par de horas para agregarle ritmos, melodías, armonías, y armarle una estructura. Poco a poco se torna en un juego sin competencia. Es como un examen que hay que entregar resuelto a las 3 horas, el tiempo empieza a jugar en contra como esas nefastas competencias de cocina por tele. Si nos trabamos, vamos al fumadero, una pecera interna con ventilación donde aprovechamos para ver las caras y los gestos de los que están adentro. Algunos ya resolvieron el problema y tienen cara de alivio de estar gozando el tiempo de sobra mientras que otros siguen intentando resolver encrucijadas, hasta que el beat no los haga cabecear no parece que vayan a dejarlo. Pasamos la tarde así, entre el fumadero hablando de por qué el scratch es un instrumento como cualquier otro (e incluso más complejo) y adentro, donde la vida se juega en cada bombo y cada caja.

Basta para mi, basta para todos. Llega el momento de renderizar el audio y no hay vuelta atrás. Nunca se sabe cómo puede llegar a sonar, siempre está el miedo de que suene mal, que no guste, que no sea del palo. Siempre está ese mismo miedo común a no conectar que hay en cada rincón de la sociedad. Nos juntamos alrededor de la cabina del DJ y una a una las tracks se empiezan a disparar, escuchamos como quien le presta atención a un partido por radio. Es increíble lo que sucede, el volumen de los altavoces hacen prácticamente imposible no sentir las pistas y con ese pequeño truco de percepción navegamos por los distintos mambos, formas y personalidades sonoras. Nunca va a haber dos temas iguales, ni siquiera parecidos. Pero eso sí, en todos las nucas asienten al mismo tiempo. Y ahí está la magia, lo inherente que del pulso y su naturaleza desprejuiciada. También disfrutamos de un mini-show en vivo cuando Nico el Niño y Sidartha presentaron sus beats, demostrando sus habilidades para el finger drumming.

Todo termino con un «gracias por venir, en serio» de parte de la organización que sabía lo que le había costado a su público ir al evento en un dia de domingo tan horrible. Aplausos para el C.C.Richards por la buena onda, el lugar y por invitarse la bebida. También para LoopSession Buenos Aires que cada mes se pone mas lindo.

Por Santiago Sammartino (@samezoooo)

SOULS: FLOWS AND CRATES.

Seguimos con días intensos, lluviosos y fríos, más estos factores no nos impiden seguir compartiendo este tipo de eventos. Nuevamente tenemos el agrado de presentar Souls: Flows and Crates un show en el cual los protagonistas vienen hace años viviendo y sintiendo a flor de piel la marca del doble H. Por ello es que el próximo sábado 29 de junio, llegan a romperla al barrio de Palermo: Urbanse; Rei All’a y como invitado especial Keenwan, quien se trae desde su Colombia natal todas las rimas para compartir. Todo ello, este próximo sábado 29 en El Quetzal (Guatemala 4516, C.A.B.A) un pintoresco bar de la Comuna 14, donde se respira arte por todos lados, será el encargado de recibir a estas bestias del rap, del Hip Hop de pura cepa.

Sin duda alguna, en esta fecha estos grandes artistas nos van a estar brindando un show a puro rap que te hará erizar la piel. Los encargados de deleitarnos con su música van a ser: José Guevara AKA Urbanse, quien hace poco nos deleito junto a otros artistas con el Big Menu en el Vorterix y con ganas de revivir esa magia en esta fecha; Rei All ‘A, este MC que viene de hace mucho tiempo tirando lo que es el erreape de barrio junto al invitado especial de esta fecha que será Keenwan oriundo de Colombia. Para los que no lo conocen a Keenwan, viene siendo parte de la cultura hace varios años desde su tierra y hace dos meses lanzó su nuevo sencillo “Es Mi Ghetto” un tema que hace referencia a lo crudo que puede ser la vida de un rapero underground. Finalmente los encargados de hacernos mover el cráneo y querer agitarla toda la noche van a ser DJ Destroy y Wax & Smoke. Uno de los datos más destacados de la fecha es que todo el sonido será de los vinilos. No hay USB, no hay PC, todo es 100% sonido analogico de los acetatos.

Sin más preámbulo te invitamos para que puedas disfrutar de este fechón que se nos viene encima en “El Quetzal” ubicado en Guatemala 4516 barrio de Palermo este próximo sábado 29 de junio a partir de las 23hs hasta las 05:00 de la mañana. Las entradas las podes conseguir por un monto de $150 (Anticipadas) acá. Además las vas a poder adquirir también en los siguientes lugares: @bairespoint (Palermo), @coffinclubstore (Adrogue) @amelinktattoo (Varela). Como siempre quedan debidamente notificados para este show imperdible, no te lo vayas a perder y da tu presente el sábado que viene.

Por Franco Salgado (@fraan_salgado)