Y EL MASTER DEL BIT ES…

Un mes y monedas después de la semifinal que había tenido lugar el 23 de septiembre en G104, se celebró este domingo 28 de octubre, la instancia final de la Bit-Master, única competencia argentina de alcance nacional de BeatMakers, esta rama tan llena de conocimientos y con la humildad de actuar muchas veces a la sombra de las voces principales, pero.. ¿que seria de esas voces si fueran tan solo acapellas? probablemente esta cultura sería casi inexistente. 

Está vez, el lugar elegido fue el Teatro Mandril, ubicado en Humberto Primo al 2700, en el barrio porteño de San Cristóbal, en Capital como es usual, como si fuera un punto democrático entre los que vienen zona sur, los del oeste, los del norte y obviamente los locales. Un tren y dos subtes son la fórmula del día para llegar al lugar. El evento empezaba tipo 4, según el flyer, pero entre entendidos se sabe que mucha gente viaja de muy lejos y se la aguarda, pero sin ningún tipo de ansiedad, puesto que antes de entrar se pone en práctica el ritual de compartir la espera con  una lata de birra en el almacén de la esquina. Lo lindo del mambo que se inspira antes de entrar es que el público que vino, sin intentar caer en ningún tipo de prejuicio de la ignorancia, con un promedio a ojo de 25 años parece no ser un público influenciable que esté movilizado por la moda, más parece respirarse hip hop como estilo de vida y educador de muchos de los presentes.

A eso de las 6 de la tarde está todo listo para empezar, los encargados de hostear esta fecha son G33, Filete y Mica Tynee, esta última es quien agarra el micrófono y llama a la muchedumbre que estaba afuera. Un portón con aspecto de garage sirve de entrada que conecta a un patiecito con una barra y mesas, éste a su vez da lugar a un teatro un poco más angosto que el de la última vez, lógicamente suena rap por los parlantes y retumba en todo el local, el telón está cerrado tapando el escenario, seguramente están terminando de conectar todo tras bambalinas. Mientras la gente termina de entrar los hosts van avisando que se viene una jornada larga, se abre el telón y el escenario está que explota de instrumentos, computadoras, controladores y samplers, el piso esta lleno de cables a modo de lombrices y hay que caminar como si estuviera minado para no tirar nada. Sin demora empieza el show de Destroy tirando habilidad con sus scratches finos en las tornas, una intro de calidad para que entre Toxman que canta sus temas con rimas tan veloces que no se sabe cuándo respira. Para cuando termina todavía no se pudo romper del todo el semicírculo de la vergüenza alrededor de la tablas, pero no parece que vaya a durar mucho más. Se cierran las cortinas y se llama a los beatmakers para dar comienzo al bloque uno.

Entran a la cancha los diez participantes de la noche: Vita, Buena Madera, Necrow, Fatloops, Sergio Borges, El Jardín, Drummer32, Sidartha y Nico El Niño. Cabe destacar y hacer una mención especial para Vita, única representante femenina que con su participación demuestra el crecimiento de la mujer en una cultura mayormente compuesta por hombre y que puede llegar a ser muy machista. También es oportuno decir que Necrow es oriundo de Entre Rios y viajó hasta Buenos Aires para representar al interior del país. Los competidores serán juzgados por la composición de 3 beats: uno basado en un sample hecho por Destroy, un beat libre sin acapellas, y 3er beat también libre con una carpeta de acapellas a su disposición, además de todos los detalles técnicos se valora mucho el tocar en vivo. Los jueces de la final son, al igual que en las semis Juan Cavicchia, ganador del Vol. III, el ya mencionado DJ Destroy, 808 God y como invitado especial esta Tóxico. Luego de que cada uno pruebe sus pads y antes de que todo arranque suena el sample sobre el cual estarán basados los beats del primer bloque: se trata de una guitarra con un bombo suave que marca el ritmo, cracks de vinilo, y una trompetita que se asoma en el final, huele a salsa o quizá cumbia colombiana. Cuando termina, suena un metrónomo, y arranca Buena Madera, todos callados, tanto el público como los beatmakers prestan atención con mucho respeto. Uno a uno van pasando los diez, tocando por un minuto y medio entre finger-drumming en vivo, trucos de sampling, chops y hasta ritmos que seguro dejaron a más de uno con ganas de hacer break, Sergio Borges se encarga de terminar con el bloque uno, en el cual se dejaron atrás todos los nerviosismos previos. Se cierra el telón.

Luego de un entretiempo breve se abren las cortinas y ya están preparados los chicos de Quan que, como en la última a edición, entre una bata con el platillo roto, un piano y un bajo, mantienen la esencia del  acústico en vivo deleitando con temas propios y clásicos imposibles de no reconocer, incluso el ambiente da para que Filete se tire un freestyle, increíble pensar que son tan solo tres instrumentos.

Round 2, toca beat libre, a causa del sampling la primera vuelta había sido muy rítmica, esta vez la cosa empieza más armónica, se nota que con la libertad de no estar atados a ninguna regla se atreven a buscar cada uno su vibra, saben que no alcanza con hacerlo bien, para ganar hay que destacar, y es por eso que cada mago saca sus trucos, la primera ronda inevitablemente había sido muy boombap, en esta, en cambio pueden sacar a relucir los sintes, las melodías y las armonías que les pinten, y esto incluye ritmos más modernos, arpegios robóticos y batas 808 de trap, una vez finalizado el  bloque dos se siente claramente que el nivel no subió un par de escalones, subió una escalera entera. Ya llegamos al punto de que esto no es solo una competencia, más bien parece que la competencia es una excusa para esta conferencia y exhibición de ritmos de todos los colores y gustos, aunque alguno tenga que ganar, ya no hay jerarquías que valgan realmente.

Antes de entrar en el 3er capítulo, vuelve Quan al centro del escena a seguir de donde habían dejado, pero esta vez, sobre el beat está Rei All’a, el chico flaco de la voz gruesa, de Varela, que entre temas nuevos mecha tracks de Back in the Days, discazo de sonido clásico producido por UZL, después de un par de temas, baja y le entrega la posta a Batus, que por su tonada inevitablemente enseguida nos damos cuenta que es chileno y que al igual que Toxman vino a representar a su país, luego de 3 o 4 temas y el anuncio de su próximo disco le cede el mic a Mix Corleone, segunda representante femenina de la jornada, quien, con un estilo nasal, letras bilingües, delicadeza, energía y una voz que parece estar hecha para cantar francés, canta mientras su cara gesticula entre la tensión y la relajación, transmitiendo lo que siente con precisión.

Llega el 3er bloque, el beat a tocar es libre y hay una carpeta de acapellas a disposición de los artistas, pero no se trata de acapellas cualquiera cantando tonos, estamos hablando de rapeos limpios de clásicos, suenan entre los beats frases como por ejemplo de violadores, como Kase. O diciendo “somos el tiempo que nos queda” o “yo tampoco se vivir, estoy improvisando”, también suena Biggie preguntando “¿So u wanna be hardcore?”, suenan mucho frases de T&K, también de Dano, y hasta incluso escuche algo de Bob Marley escondido por ahí. Mientras esto suena el jurado mira al techo, absorto, como quien está con la vista perdida para escuchar todo lo que sucede, sin que nada los distraiga. Al terminar se reparte un premio sorpresa para los competidores, un vinilo de regalo para que cada uno lleve y le saquen todo el jugo en el homestudio.

Mientras el jurado delibera, el último show queda en manos de Tortu que sube al escenario, esta vez Quan descansa merecidamente, Sidartha le hace la segunda al miembro de La Coneccion Real, haciendo las baterías con los pads en vivo y en las segundas voces lo acompaña Filetes. El público se acerca lo más posible para no perderse una consonante, con su tono clásico que se oscila entre cantar y rapear a la vez, interpreta sus temas, con mucho amor a la naturaleza, y en especial a la cultura del cultivo, así como también con naturaleza de amor tanto que en un momento pide que cada uno vea a quien tiene al lado y le de un abrazo, sea quien sea, lo conozca o no, como si fuera la hora de darse el beso de la paz en una misa cristiana, con la diferencia de ser una misa bien rapera. El tortuga dio un show con todas las letras, se bajó del escenario, cantó con el público, incluso se subió a la mesa del jurado, un tipo con una cancha envidiable, sin barreras, que transmite mucha positividad y que, como siempre, viste la remera del staff, representando y dejando bien arriba a la Bit-Master. Sidartha estaba tan metido en el instrumento que parecía que iba a sacar una joroba, pero no importaba, estábamos todos en la misma vibra.

A eso de las 10 y media de la noche, cuando todos ya están empezando a pensar como volver que mañana es lunes, Tortu termina de tocar y se sube la host Mica Tynee al escenario, ya el jurado determinó un campeón pero entre chistes y suspenso hacen tiempo para impacientar a la gente. El ganador de este año, en la cuarta edición de este evento, que quedó seleccionado de entre los diez mejores y se coronó Master del Bit 2018 fue.. ¡Nico el Niño!, que se llevó de premio el controlador Akai MPD218 para que le siga metiendo a los pads. Desde Revista Flow lo felicitamos a él y a cada participante por el level que demuestran que hay en Argentina y agradecemos a la organización, por la buena onda de siempre y por llevar a cabo tremendo eventazo. ¡Nos vemos en la quinta muchachos!

Por Santiago Sammartino

@Samezo.docx

Fotos: Thiago Donatto

@titere.con.cabeza

 

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